Crítica: ‘Gen V’ T2

En qué plataforma ver Gen V

Rumbo a ‘The Boys’ con más casquería y un adiós sincero a Perdomo

Superpoderes que salen mal, experimentos con personas y cabras, todo tipo de cosas entrando y saliendo por diferentes anos… ‘Gen V’ temporada 2 llega este 17 de septiembre a Prime Video para confirmar que el universo televisivo nacido de los cómics de Garth Ennis y Darick Robertson todavía tiene mucho que ofrecer. Tras el éxito de la primera entrega, este spin-off se lanza de lleno en una propuesta que lleva más allá los límites del género, combinando sátira, violencia explícita, humor escatológico y un trasfondo social que sigue incomodando al espectador. La serie, respaldada por la visión de Eric Kripke, Seth Rogen y Evan Goldberg, ‘Gen V’ no se guarda nada: quiere chocar, provocar, y al mismo tiempo, reflejar un mundo demasiado parecido al nuestro.

La nueva temporada comienza con un repaso a los orígenes del Instituto Godolkin, la ficticia universidad para superhéroes que ya cuenta con su propia página oficial promocional. Este arranque marca el tono desde el principio: habrá desmadre, pero también un interés por profundizar en los cimientos de este lugar, convertido en una lanzadera para los héroes (y villanos) que terminan integrándose en el mundo de ‘The Boys’. La conexión con la primera temporada es directa, ya que tanto sus consecuencias como los secretos del centro educativo alimentan la trama. El espíritu recuerda inevitablemente a ‘The Faculty’, aquella película de estudiantes enfrentados a una conspiración sobrenatural, pero aquí el resultado es mucho más gore, político y ácido.

Uno de los elementos más delicados de esta temporada es la ausencia de Chance Perdomo, fallecido en la vida real entre temporadas. Lejos de ignorarlo, la serie decide afrontar su pérdida de manera frontal. Se muestran imágenes del actor, se le menciona con frecuencia, y algunos personajes encuentran en su ausencia la motivación de sus acciones. Este gesto convierte a la serie en un homenaje sincero y, al mismo tiempo, doloroso, reforzando el vínculo emocional con el público.

Aunque en la primera temporada de ‘Gen V’ contamos con el magnífico Clancy Brown, la mejor adición al reparto es, sin duda, Hamish Linklater como el nuevo decano del Instituto Godolkin. Tal y como lo hizo en ‘Misa de medianoche’, vuelve a brillar con largos discursos cargados de ambigüedad moral y un halo mesiánico que lo convierte en un personaje fascinante. Su figura retorcida y maquiavélica da un nuevo aire a la trama, funcionando como catalizador de los dilemas entre la juventud superpoderosa.

Mientras tanto, los protagonistas siguen moviéndose en un terreno que marca la diferencia con ‘The Boys’: todavía conservan cierta moral, aún no están corruptos del todo y no han llegado a asesinar a sangre fría como los ídolos que observan desde lejos. Esa inocencia relativa cargada de salvajismo juvenil le da la vida a la serie pero es inevitable sentir que ambas series han de confluir ya.

Por supuesto continúa siendo, no solo una burla del mundo de los superhéroes, también de la actualidad estadounidense. Vought sigue siendo un espejo oxidado y deforme del corporativismo, el patriotismo estadounidense permanece con su visión desquiciada, las redes sociales son campo sembrado de mentiras, Godolkin es una de tantas parodias exageradas de los campus de USA, se pone en tela de juicio todo lo woke… Hay más de una alusión paródica al MAGA de Trump, por ejemplo.

En definitiva, ‘Gen V’ temporada 2 mantiene intacta su irreverencia, multiplica las dosis de violencia y sátira, y al mismo tiempo se atreve a profundizar en los personajes y en su propio mundo. Un spin-off que no es accesorio, sino imprescindible para los seguidores de ‘The Boys’.

Crítica: ‘The Boys’ T4

En qué plataforma ver The Boys

Nueva sobredosis de salpicaduras de sangre y crítica

Por fin tenemos la cuarta temporada de ‘The Boys’ y la hemos visto con perspectivas de una quinta ya que Prime Video anunció su renovación, así como más ‘Gen V’ cuando resuelvan cómo manejar la ausencia de Chance Perdomo. ‘The Boys’ T4 llega el 13 de junio y además lo hace con estreno de triple episodio. Serán ocho capítulos cuyo final culmina el 18 de julio. Hemos podido ver todos los capítulos salvo el último, pero aún así os garantizamos que no hay ningún spoiler en esta reseña.

Todos los lectores del cómic comentaron que la temporada 3 se había suavizado, si creedme, con respecto al material original. La serie estuvo hardcore pero se cortaron con algunas escenas. Con la temporada 4 de ‘The Boys’ los paños calientes brillan por su ausencia y se mantienen las tradicionales sorpresas sangrientas y sexuales con las que nos tienen acostumbrados y que se mantuvieron también en ‘Gen V’, spin-off con el cual por supuesto ha conectado como esperábamos. Llegan nuevos giros que van más allá de las explosiones hemoglobínicas, que amplían la trama cuando pensábamos que no se podía estirar más el chicle. Nuevas alianzas, unas peligrosas elecciones, detalles del pasado de algunos protagonistas… El tiempo que hemos pasado sin nuevos episodios sin duda ha servido para enriquecer los guiones.

Sin duda un adjetivo que describe a ‘The Boys’ es ofensiva. ‘The Boys’ T4 mantiene el sentido de humor negro y esa sátira que se burla, no solo del mundo de los calzones y más mallas, también del stars-ystem, de todo aquello que es gubernamental, del corporativismo, de los fanatismos y el fandom, de la USA católica y conservadora, de Barrio Sésamo, de la Disney… Es como si los autores de ‘Injustice. Gods among us’ se hubiesen puesto a tope de drogas y diatriba crítica cuando los crearon.

En esta temporada estamos sumergidos en una campaña electoral, con Carnicero intentando recuperar a su hijastro antes de que se le acabe el tiempo, con Patriota aún más loco si puede ser, con Los Siete cambiando su alineación… La temporada está más repartida que nunca y todos los personajes tienen arcos argumentales de peso, protagonismo y giros que les aportan una evolución. Y aún así hay espacio para introducir nuevos personajes, al fin y al cabo hay que llenar los huecos que quedan tras tanta masacre y muertes viscerales. Susan Heyward, Valorie Curry y Jeffrey Dean Morgan, son las nuevas caras en la serie. Alguien con personajes tan comiqueros y cabroncetes como El Comediante y Negan tenía que estar en ‘The Boys’. Pero su papel está más relegado a un segundo plano, Heyward y Curry tienen mucho más que contar con sus personajes. Eso sí, la sensación es como en las últimas temporadas de ‘Juego de Tronos’, que vamos excesivamente rápido de un lugar a otro, sin elipsis o control sobre el tiempo fílmico.

Poco se puede decir ya tras tres temporadas y un spin-off que ha mantenido un nivel apabullante. ¿Qué sigue habiendo muertes brutales? Si. ¿Qué el nivel de sátira es extremo? Si. ¿Qué se aleja del cómic pero sigue siendo tan interesante como malsana? Si. Pero además de eso trae partidas de futbolín, bailes sobre hielo que se mofan de Disney, una ComicCon de conspiranoicos, videojuegos a lo Moral Kombat, escenas violentas psicodélicas… y esto es lo más flojo que vais a ver en esta carnicería de serie. Con ello también nos llega la sensación de que ya no hay espacio para la sorpresa, nos vemos venir los momentos soeces y las masacres, lo cual ya le está quitando algo de gracia.

Ya que os he ahorrado los spoilers permitidme que os ponga los títulos de los ocho episodios de ‘The Boys’ T4 y deje que vuele vuestra imaginación.

TÍTULOS EPISODIOS:

  • EPISODIO 401: Departamento de juego sucio
  • EPISODIO 402: Vida en las cloacas
  • EPISODIO 403: Mantendremos la bandera roja ondeando
  • EPISODIO 404: La sabiduría de los siglos
  • EPISODIO 405: Cuidado con el galimatazo, hijo mío
  • EPISODIO 406: Algo apesta
  • EPISODIO 407: El topo
  • EPISODIO 408: Carrera de asesinatos

Crítica: ‘Gen V’

En qué plataforma ver Gen V

Conserva el ADN de ‘The Boys’ pero es una fórmula más diluida

Mientras aguardamos con ansia y expectación el regreso de ‘The Boys’ con una cuarta temporada, que se tomen el tiempo que haga falta para que salga bien y vuelva con el nivel adecuado, llega ‘Gen V’. Con esta serie de ocho episodios que se estrena el 29 de septiembre en Prime Video se expande el mundo iniciado por Garth Ennis y Darick Robertson en los cómics.

Realmente ‘Gen V’ está basada en ‘The Boys Volumen 4: We Gotta Go Now’. Es un arco autoconclusivo de los cómics en los que los autores parodian a los X-Men, llamándoles G-Men. La academia, el mentor que dirige todo y los jóvenes inexpertos y confundidos están presentes. Pero es lo poco que se coge prestado de las viñetas y esta es una adaptación mucho más libre que el resto de lo que hemos visto en ‘The Boys’. Y tal vez habría que dar las gracias pues en esta parte del cómic hay suicidio y pederastia hasta límites desagradables. Adaptarlo al pie de la letra podría haber hecho que los estallidos de violencia y sexo que hemos visto hasta ahora parezcan un episodio de los Osos Amorosos.

Por lo tanto esto está suavizado, no obstante no podemos olvidar en qué universo desfigurado estamos. Como no podría ser de otra manera la serie empieza fuerte, con escena sangrienta, un momento muy sanguinolento y traumático. A partir de ahí nos trasladamos a la facultad en la que ingresan aquellos que han sido inyectados con el V y que cumplen ciertos requisitos. ‘Gen V’ está cargada de sexo y violencia explícita, pero por encima de todo ello está la comedia que desarrolla. Sigue siendo una parodia de Norteamérica y del mundo de los superhéroes. En vez de ser una burla hacia las corporaciones y los principios de Estados Unidos está más centrada en el ámbito de las universidades y sus supuestos valores modernos de inclusión, proyección profesional, diversidad o igualdad.

Tenemos una facultad de lucha contra el crimen y una juventud que podría intuirse como ejemplar. Pero en otro intento de retratar a las generaciones de ahora se muestra como solo se aspira al postureo, los likes o el desfase sin pensar en consecuencias. Como decía ahora más que nunca la serie se parece a X-Men, a esos cómics en los que descubríamos lo que pasa con los alumnos del Profesor X. Pero evidentemente desde un punto de vista sátiro. En ‘Gen V’ hay mutantes entrenando para ser superhéroes y optar a unirse a la élite o al servicio de una corporación, una visión desfigurada y traumática de los superhumanos, una protagonista que ha perdido a sus padres… Si lo acotamos al mundo de los mutantes de Stan Lee a lo que podríamos decir que más se parece es a ‘The New Mutants’. Unos personajes se encojen, otros doblan metales, otros cambian de género, otros empatizan mentalmente con los de su alrededor, otros echan fuego, otros manipulan la sangre… Imaginad el juego que dan estos poderes en un mundo tan retorcido como el de ‘The Boys’.

Evidentemente hay un inmenso ejemplo de luz de gas, y no es por el personaje que se enciende cual esfera de helio ardiente. Esta continúa siendo una narración en la que se intenta desvelar un gran secreto, en la que se busca desvirtuar la imagen de Vaughn. Pero también se postula como la historia de los herederos de Los Siete y como spin-off de ‘The Boys’ que es, como la sucesora de esta. Lástima que pierde con tanto amorío y hormonas adolescentes. Por cierto, por favor, dejad de hacer versiones tan cursis a partir de las canciones de Metallica.

Como curiosidades encontraréis muchos detalles que enlazan con ‘The Boys’ y pormenores que revelan que por aquí pasaron previamente los superhéroes que hemos visto “salvando” el mundo en las tres temporadas. Por supuesto aparecen algunos personajes de ‘The Boys’, pero no os diré cuáles. Como añadido, entre los nuevos protagonistas nos encontramos con Golden Boy, interpretado por Patrick Schwarzenegger, que podréis imaginar de quién es hijo.