SUPER 8 consolida su estudio en Madrid como un espacio integral para producciones audiovisuales y eventos

Un plató 4K/8K en el corazón de Chamberí que se adapta a rodajes, eventos, música y formación profesional

En el competitivo panorama audiovisual madrileño, el estudio de SUPER 8 se posiciona como una referencia clave para productoras, marcas y profesionales del sector. Ubicado en pleno Chamberí, este plató ofrece tecnología 4K/8K, acceso directo para vehículos y una versatilidad única que permite empezar a rodar desde el primer minuto.

Con más de 400 m² de superficie, techos de 9 metros de altura, cicloramas en U y un croma de gran formato, SUPER 8 ha sido diseñado para dar respuesta a todo tipo de producciones: desde grabaciones multicámara hasta rodajes con grúa o escenografías complejas.

“Hoy, la eficiencia es clave: llegar, conectar y ponerse a trabajar sin complicaciones. Eso es lo que ofrecemos desde SUPER 8”, afirma Álvaro Martín, director de SUPER 8 Entertainment.

Un estudio versátil con soluciones llave en mano

El estudio se ha convertido en un espacio habitual para rodajes de cine, televisión, videoclips, conciertos, eventos corporativos y formación profesional. Su infraestructura, equipada con iluminación DMX, audio multicanal, control sonoro dedicado e insonorización, garantiza producciones de alto nivel técnico desde el primer frame.

Entre las marcas que ya han confiado en SUPER 8 se encuentran Comedy Central, Carl’s Jr., Schweppes o Adolfo Domínguez, además de productoras independientes y artistas del panorama nacional.

Espacios profesionales, accesibles y cómodos

Ubicado en la calle Donoso Cortés, muy cerca de Moncloa, el estudio ofrece una logística impecable: acceso directo al plató, zona de carga y descarga, vado propio y accesibilidad para personas con movilidad reducida.

El diseño del espacio permite combinar creatividad y funcionalidad, incluyendo camerinos climatizados, sala VIP, zonas de postproducción y recepción exclusiva. Todo está pensado para que el equipo técnico, los talentos y los invitados trabajen cómodamente.

Una anécdota que refleja la capacidad del espacio: “Nos preguntaron si era posible colgar a una persona desde la parrilla de luces. Respondimos que sí, y así fue como Jesús Calleja terminó suspendido del techo en una campaña navideña de Decathlon”, recuerdan desde el equipo.

Producción audiovisual y eventos en un mismo lugar

SUPER 8 no es solo un plató: es un centro de operaciones para múltiples formatos. Además de grabaciones audiovisuales, también acoge lanzamientos de producto, ruedas de prensa, talleres técnicos, masterclasses y encuentros de formación especializada.

Gracias a su equipamiento y a su estructura modular, el estudio se adapta tanto a una producción cinematográfica como a un evento corporativo de alto nivel. Las zonas VIP, la acústica controlada y la señal 4K/8K hacen de SUPER 8 una solución integral para empresas, agencias y centros de formación.

Tecnología de última generación al servicio de la creatividad

Cada elemento del estudio está diseñado para ofrecer fluidez operativa y control técnico completo. No es necesario traer sistemas externos: la señal profesional ya está integrada y lista para ser utilizada desde el minuto cero.

Como parte del ecosistema SUPER 8, el estudio también se conecta con una red de colaboradores y recursos que amplifican las posibilidades de cualquier producción.

Crítica: ‘Juan Carlos: la caída del rey’

En qué plataforma ver Juan Carlos: La caída del rey

Refrescando y re-argumentando lo que ya era vox populi

Este lunes 22 de mayo se estrena en SkyShowtime el primer capítulo de la miniserie documental ‘Juan Carlos. La caída del rey’. Una producción gestada en Alemania de cuatro episodios que serán estrenados poco a poco cada lunes y de los cuales hemos podido ver ya los dos primeros. Esta reveladora obra está producida por Christian Beetz (autor del documental sobre el declive de la Unión Soviética, ‘Farewell Comrades!’) y dirigida por Anne Von Petersdorff (‘Wanderlust, female bodies in transit’) contando también con la autoría de Pedro Barbadillo (‘Madrid 11M: Todos íbamos en ese tren’).

Lo que cuenta este documental puede levantar ampollas, no me extraña que en los títulos de crédito Sky y sus creadores se laven las manos indicando que lo que aquí se dice es la opinión de los entrevistados, no las suyas propias. Cada uno puede sacar sus conclusiones con este reportaje en forma de serie pero bien es cierto que lo que se dice encaja la mar de bien aunque no habría estado de más mostrar más pruebas, de eso os hablaré más abajo.

El pueblo español es bien conocedor de los errores de su rey emérito. En mayor o menor medida todo ha sido desvelado pero muchos o bien se niegan la verdad o necesitan más evidencias. Incluso para gran parte de los ciudadanos todo lo que está tras bambalinas de la corona le es desconocido. ‘Juan Carlos: la caída del rey’ viene a ordenar todo lo que ha pasado y a exponerlo a través de las declaraciones de aquellos que han querido participar. El documental no cuenta con los testimonios de Felipe VI ni de Juan Carlos I ya que estos han rehusado aparecer.

Se abre la serie con lo que supuso toda una vergüenza a nivel internacional, la huida del país precedida de errores, escarceos, tropezones literales… Juan Carlos I fue colocado en su puesto por Franco para recuperar la tradición medieval de la monarquía y venía a alzarse como el estandarte de la democracia. Pero ha terminado con una imagen de infiel, cazador, embaucador… Al final en vez de ser icono de la modernidad y lo correcto ha acabado representando lo viejo y rancio que en otros países se está tendiendo a dejar atrás. Política al margen, lo que más le molesta a la población es su opacidad e inviolabilidad, su hipocresía hablando de rectitud y ejemplo en tiempos en los que la población pasa hambre y paga sus impuestos religiosamente. Esta serie viene a retratar al más bribón de los Borbones a través de sus “vida en B”.

No admite debate su papel en el 23F, la transición o en muchísimas relaciones internacionales. En mi opinión la serie no ha llegado para echar por tierra el trabajo que Juan Carlos I hizo en el último cuarto del siglo XXI. Se adentra más en su vida personal pero tratando que este no sea un producto amarillo o del corazón. Y eso lo hace mostrando el impacto que ha podido tener la vida oculta que ha llevado para España y los españoles. Para ello se centra en su supuesto magnetismo con las mujeres, acaparando los focos la figura de Corinna zu Sayn-Wittgenstein que habla largo y tendido delante de las cámaras. Pero son personas como Rebeca Quintáns López, Javier Bleda o Jaime Peñafiel quienes hacen las afirmaciones más fuertes al respecto.

El montaje habla de determinados acontecimientos ordenándolos de tal manera que se inclina la balanza a favor de las teorías más conspiranoicas, poniendo los tejemanejes del Rey y sus espías a la altura de la muerte de Diana de Gales. Hay muchas insinuaciones, relacionadas con experiencias propias o acontecimientos reales, pero sin pruebas físicas, como decía, por lo menos en los dos primeros episodios. Pero nos dejan entrever que hay mucho material comprometedor, pues se muestran unas cajas negras repletas de documentos y que le sirven a Corina como seguro de vida y evidencias de la profunda relación que siempre ha afirmado tener con Juan Carlos I.

Seguro que con los años tendremos algún culebrón o adaptación para este juego de tronos. Corina afirma haber sido víctima de operaciones del CNI, el cual, siempre ha tratado supuestamente de arrebatarle toda la información sensible o incluso asesinarla. Ella admite abiertamente haber sido amenazada. Por supuesto llegados a este punto aparece la figura de Villarejo y se habla de Bárbara Rey y de Sandra Mozarowsly. No me extraña que Javier Ayuso (periodista que fue exdirector de Comunicación de la Casa del Real) se defina en esa época como bombero ya que “estaba todo el día apagando fuegos”.

Puede sonar a que ‘Juan Carlos: la caída del rey’ centra su metraje en tirar su figura por los suelos. Pero entrevista a personalidades como el expresidente Aznar, Philip Adkins (su amigo presente en la famosa cacería del elefante) o el banquero Mario Conde que le defienden a capa y espada. Pero dado lo que se pone sobre la mesa no me cabe duda de que esta serie es toda una generadora de republicanos.