Crítica: ‘Backrooms’

En qué plataforma ver Backrooms

Backrooms es el triunfo de una generación colectivamente creativa

Durante años, Hollywood ha intentado capturar fenómenos nacidos en internet con resultados desiguales. Algunos se quedaron en curiosidades pasajeras y otros demostraron que detrás de ciertos fenómenos virales existía un imaginario colectivo capaz de trascender la pantalla del ordenador. Con ‘Backrooms’, el joven director Kane Parsons logra sacarle un partido de récord a lo que nació como un simple creepypastas que ni siquiera él comenzó.

El origen de los Backrooms es tan sencillo como fascinante. Todo comenzó con una fotografía publicada en 4Chan. Una imagen anodina de una tienda de muebles abandonada con paredes amarillentas y vacías. A esto le acompañó un usuario anónimo con una breve explicación inventada sobre un espacio infinito oculto tras la realidad. Aquellas reglas improvisadas hablaban de habitaciones interminables, luces fluorescentes y una sensación permanente de estar atrapado en un lugar que no debería existir. Las aportaciones de la comunidad de usuarios hicieron el resto, el lore creció y las Backrooms cobraron vida en el imaginario coelctivo.

Buena parte de la culpa de esa expansión la tuvo precisamente Kane Parsons. Mucho antes de que A24 apostara por él, sus vídeos de metraje encontrado inspirados en los Backrooms se habían convertido en un fenómeno viral. Ahora, con apenas veinte años, Parsons se convierte en el director más joven en estrenar una película bajo el sello de A24, un logro extraordinario que merece reconocimiento independientemente del resultado final de la obra.

Un laberinto entre ‘Exit 8’ y ‘La celda’

Lo de ‘Backrooms’ (como película) realmente no es algo nuevo. Su virtud radica en su capacidad para transmitir incomodidad. Parsons comprende qué funcionó en sus vídeos y aprovecha al máximo la sensación de aislamiento. Los personajes vagan por espacios interminables que parecen existir fuera del tiempo y de la lógica.

Resulta inevitable acordarse de ‘Exit 8’ teniendo tan cerca ese estreno. Ambas obras comparten personajes atrapados en lugares aparentemente infinitos, escenarios minimalistas, una sensación constante de repetición y la idea de un espacio que parece burlarse de las leyes de la realidad.

Sin embargo, la película también encuentra inesperados puntos de contacto con ‘La celda’, la obra de Tarsem Singh. No tanto por su estética, que es mucho más austera, sino por la dirección que toma su planteamiento psicológico. Lo que empieza como una exploración de un misterio abstracto termina convirtiéndose en una incursión por territorios mentales mucho más concretos. Y ahí aparece el principal problema del filme.

El gancho de los Backrooms residía en la ambigüedad. En el miedo a un lugar imposible que existía sin explicación. Parsons decide romper esa regla y ofrece una interpretación inédita del fenómeno. La película dedica una parte considerable de su metraje a desarrollar esa explicación, la intención es legítima, pero el resultado es discutible. Cuanto más explica la película, menos inquietante resulta.

Kane Parsons y el triunfo de una generación colectivamente creativa

Más allá de sus defectos, ‘Backrooms’ representa algo especialmente interesante dentro del panorama actual. Estamos ante una obra creada por alguien que pertenece exactamente al público al que se dirige. Kane Parsons no es un ejecutivo intentando interpretar tendencias juveniles. Es uno de los responsables directos de haberlas creado y consumido.

Por eso resulta tan significativo su éxito. Durante años se buscó repetir el impacto comercial que tuvo otro famoso creepypasta como Slenderman, pero los resultados nunca estuvieron a la altura del fenómeno original. En cambio, sí hemos visto cómo propuestas nacidas en internet o en las consolas lograban conectar con el público masivo, como ocurrió con ‘Five Nights at Freddy’s’ (recordemos que a día de hoy es la película de terror más taquillera de la historia en España).

‘Backrooms’ se suma a esa corriente. Y aunque algunos observadores tienden a asociar automáticamente juventud con superficialidad, la película demuestra que ambas cosas no tienen por qué ir unidas. Su rareza, su voluntad de incomodar y sus reflexiones están muy lejos de cualquier propuesta complaciente.

También resulta revelador observar quiénes han respaldado el proyecto. A24 detectó rápidamente el potencial de Parsons, pero no fue la única. Entre los productores figuran nombres tan representativos del terror contemporáneo como James Wan, Shawn Levy y Oz Perkins. La presencia de Wan resulta especialmente significativa. Al fin y al cabo, él mismo construyó buena parte de su carrera a partir de una idea modesta que terminó convirtiéndose en un fenómeno multimillonario con ‘Saw’. Es por ello que en cierto modo, hay que ver ‘Backrooms’ ya que representa una radiografía del terror contemporáneo. Puede que sus respuestas no estén a la altura de sus preguntas o que ni quiera las hayamos pedido, pero incluso cuando se equivoca demuestra una personalidad poco común.

Ficha de ‘Backrooms’

Estreno en España: 5 de junio de 2026. Título original: Backrooms. Duración: 110 min. País: EE.UU. Dirección: Kane Parsons. Guion: Will Soodik, Kane Parsons, William Bromell. Música: Kane Parsons, Edo Van Breemen. Fotografía: Jeremy Cox. Reparto principal: Chiwetel Ejiofor, Renate Reinsve, Mark Duplass, Finn Bennett, Lukita Maxwell. Producción: A24, 21 Laps Entertainment, Atomic Monster. Distribución: Elástica Films. Género: Web oficial.

Crítica: ‘Los Reyes Magos: la verdad’

Sinopsis

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Melchor, Gaspar y Baltasar abren por primera vez las puertas de su palacio para el rodaje de un documental sobre su día a día mientras preparan la cabalgata de Reyes, no precisamente en su momento de máxima popularidad. Así arranca una aventura disparatada en la que estos tres personajes míticos se ponen en manos de su nueva mánager, Lola, para modernizar su leyenda con colaboradores tan variopintos como Lorenzo Caprile, Almudena Cid, Jordi Hurtado, Esty Quesada o Rozalén.

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Crítica

Así es “la office” de los Reyes Magos cuando hacen cosas en las sombras

Los norteamericanos hacen muchas veces mofa a raíz de su cultura, también juegan con ella y de paso nos la venden al resto del mundo. ¿Por qué no hacer esto nosotros? Es algo que le funcionó a ‘El Ministerio del Tiempo’ (que comparte productora con esta película), que recientemente me ha gustado que hiciese ‘Reyes contra santa’ y que Víctor García León hizo con ’Selfie’ o la serie ‘Vota/Venga/Vamos Juan’. Ahora con ‘Los Reyes Magos: la verdad’ el director se pone navideño para, en forma de falso documental, desentrañar los secretos y vida de aquellos que nos traen los regalos el 6 de enero.

Igual que en ‘Reyes contra Santa’ se detecta la inquietud o burla de alguien perteneciente a una generación que sabe que las costumbres de USA están apartando a las tradicionales españolas. La técnica está más próxima a la de ‘Selfie’ dando la impresión de que estamos tras las intrusas cámaras de unos reporteros, pero la acidez y la comedia es similar a la de la serie que protagoniza Javier Cámara. Los Reyes Magos fichan a una representante y esta nos hace de guía hablando a cámara mientras sus majestades intentan adaptarse y abrirse al siglo XXI. La sensación es que estamos ante una españolización de ‘The Office’ o de ‘Lo que hacemos en las sombras’, por lo menos bebe unas gotas de esas fuentes. Algunos personajes quieren aparentar patéticamente como Michael Scott y otros son tan socialmente incompetentes como Nandor, incluso está el paralelismo de “seres paranormales” y su ayudante.

En el reparto tenemos presente hasta al mismo director como director del propio documental que supuestamente se graba. Los Reyes Magos son Mauro Muñiz, Javier Carramiñana y Pedro Gutiérrez y la representante es Camila Viyuela. Ellos retratan esta versión de la trastienda (ya que se ha convertido en algo casi únicamente comercial) de nuestra Navidad. Pero a la vez perpetúan el leitmotiv de la obra de García León, que para mí no es otro que la farándula española. De ahí la inmensa cantidad de chistes y el carácter de los personajes con el que debemos asumir sentirnos reconocidos. Declaraciones inoportunas, momentos de vergüenza ajena, chistes desfasados… la parodia nacional vuelve casi como si volviésemos a cantar en aquel programa de Sardá y Constantino Romero. El director viste a los reyes de fantoche (como en ciertas cabalgatas madrileñas), les hace nadar, bailar, exponerse a las redes sociales… Rompe un mito con la rabia punk de un niño que acaba de enterarse de que los reyes no existen.

Siento repetirme, pero al igual que en las series de Gervais, Clement y Waititi tenemos famosos que edulcoran el metraje. Y no son pocos pues ‘Los Reyes Magos: la verdad’ cuenta con la aparición de Jordi Hurtado, Almudena Cid, Lorenzo Caprile, Rozalen, Esty Quesada… Es imposible odiarles de normal y mucho menos en esta película.

El broche, la guinda del pastel, el rizar el rizo… llamémoslo como queramos, es el hecho de que esta sea una película de Prime Video. Compramos y consumimos cada vez más y día a día crece la cuota de compras que se hacen vía online. No sé si ha sido Víctor García León quien ha querido constatar esta ironía estrenando en la plataforma de Amazon o si la división audiovisual de la compañía de Jeff Bezos en España ha abierto a propósito la puerta a este proyecto recurriendo a una ligera autocrítica. En cualquier caso, estamos ante una paradoja que se lee muy entre líneas y que se hace la mar de divertida. Los reyes son los padres y esta quizá no es la madre de las parodias, pero si es un cuñadismo bien recibido.

Ficha de la película

Estreno en España: 16 de diciembre de 2022. Título original: Los Reyes Magos: la verdad. Duración: 77 min. País: España. Dirección: Víctor García León. Guion: Teresa Bellón, Daniel Castro, Víctor García León. Música: Arturo Cardelús. Fotografía: Eva Díaz Iglesias. Reparto principal: Camila Viyuela, Mauro Muñiz de Urquiza, Javier Carramiñana, Pedro Gutiérrez, Gorka Aguinagalde, Almar G. Sato, Paula Iwasaki, Lorenzo Caprile, Almudena Cid, Jordi Hurtado, Esty Quesada, Rozalén. Producción: Onza Entertainment, Amazon Prime Video. Distribución: Prime Video. Género: comedia.