Crítica: ‘Mortal Kombat II’

En qué plataforma ver Mortal Kombat II

Si jugar Mortal Kombat es un divertimento macabro, esta secuela por fin entiende que hay que regodearse en ello

Este año, el combate tipo fighting game no va a tener lugar en las videoconsolas, sino en el cine y en formato live action. El primer combatiente ya está en la lona y no es otro que ‘Mortal Kombat II’, el cual se enfrentará, no en cartelera ni en tiempo, pero sí en opinión cuando se realicen los rankings a final de año, contra ‘Street Fighter’, la película que se estrenará este mes de octubre. Ambas son adaptaciones de franquicias míticas para los jugadores de videoconsolas y arcades. Así que, más allá del inevitable debate que habrá comparándolas entre sí, está la expectativa de superar las adaptaciones que ambas tuvieron en los años 90. Auguro que la batalla no va a estar solo entre fans de uno u otro juego, también va a ser interna.

La nueva entrega de ‘Mortal Kombat’ entiende perfectamente qué quiere el espectador que acude a verla. No pretende reinventar el cine de acción ni construir un tratado dramático sobre el honor y el destino. Quiere ofrecer golpes imposibles, fatalities exagerados, humor negro y una colección de personajes icónicos intercambiando poderes y frases lapidarias mientras se mutilan. Y lo cierto es que lo consigue con bastante más solvencia de la que muchos detractores están dispuestos a admitir.

Johnny Cage entra al combate y se adueña de la película

El gran atractivo y nuevo activo es sin duda Johnny Cage. Antes de que se incorporase Karl Urban con su innegable carisma (sumando a su CV otro personaje mítico de la cultura popular) sonaron otros nombres tanto de actores como de luchadores profesionales como Scott Adkins, Ryan Reynolds, Alain Moussi, Mike ‘The Miz’ Mizanin o Cody Rhodes. El gato al agua se lo llevó Urban, quien tras cerrar su etapa con Billy Butcher en ‘The Boys’ puede que encuentre aquí una nueva franquicia capaz de asegurarle varios años dentro del blockbuster de acción. Por que soy de los que creen que esto va a continuar, de ahí ciertos detalles hacen que parezca que esta película parezca inconclusa.

Y lo cierto es que Urban comprende a la perfección qué tipo de personaje necesita esta película. Su Johnny Cage es un narcisista insoportable, un actor acabado, una caricatura ambulante del héroe de acción noventero y, precisamente por ello, termina funcionando como el auténtico corazón cómico del filme, de un modo similar pero más presente a lo que hizo Linden Ashby en el 95. Si en la anterior entrega Josh Lawson robaba escenas constantemente con las mofas de Kano, ahora es Urban quien monopoliza buena parte de los mejores momentos cómicos.

La película, además, parece consciente de ello. El guion gira constantemente hacia Cage, incluso cuando intenta repartir protagonismo entre el resto de combatientes. Ahí es donde aparecen algunos de los problemas narrativos. Muchos personajes entran y salen de escena de forma abrupta, como si ciertas transiciones hubieran quedado mutiladas en la sala de montaje. Sin embargo, resulta difícil molestarse demasiado cuando el ritmo apenas concede respiro y cada pocos minutos aparece un nuevo enfrentamiento o una referencia directa a los videojuegos. ¿De nuevo, qué esperáis de una adaptación de ‘Mortal Kombat’?

También se nota la implicación del cocreador de la saga, Ed Boon, muy involucrado en el proyecto desde sus primeras fases. De hecho, realiza un pequeño cameo al inicio de la película interpretando a un camarero llamado “Ed”, uno de esos detalles que funcionan especialmente bien para el fan veterano que lleva décadas memorizando fatalities y combinaciones de botones. Y sobre todo se nota por lo que comento en el siguiente fragmento de este texto.

Más sangre, más lore y por fin el torneo

Como en la anterior entrega, la apuesta vuelve a ser subir el nivel de violencia hasta acercarse a los fatality y brutality de los videojuegos, aunque sin llegar a convertirse en un festival grotesco insoportable. Aquí sí hay mutilaciones, chorros de sangre y cuerpos destrozados, alejándose completamente de la adaptación de los años 90, que buscaba un público mucho más amplio sacrificando precisamente lo que hacía especial a la saga. No voy a renegar del filme de Paul W.S. Anderson, para mí sigue siendo el más icónico.

La diferencia es que ahora el tono abraza el humor negro de manera mucho más consciente. Es como debería ser siempre con esta franquicia, un divertimento macabro y punto. No obstante hay incluso una cierta “marvelización” en determinados diálogos y situaciones, algo que probablemente molestará a los espectadores más puristas, pero que en realidad no desentona tanto con la naturaleza irreverente de la propia franquicia. La película simplemente lo traduce al lenguaje actual del blockbuster, notándose en ese aspecto por qué anda James Wan tras esto y por qué el fenómeno podría tener similar impacto que su ‘Aquaman’.

Pero donde realmente gana esta secuela es en la llegada definitiva del torneo. El guionista de la primera película ya había concebido esta trilogía como una estructura destinada a mostrar qué ocurre antes, durante y después del torneo. Aquí por fin se materializa aquello que muchos fans echaron de menos en la entrega anterior.

Y funciona porque la película entiende algo fundamental: el verdadero atractivo de ‘Mortal Kombat’ no está únicamente en las peleas, sino en el universo imposible que conecta reinos, guerreros sobrenaturales, hechiceros, brazos robóticas, ninjas infernales y dioses del trueno. En un solo largometraje se exploran más territorios, personajes y conflictos que en prácticamente todas las adaptaciones anteriores juntas. Como se diría ahora, se profundiza mucho más en el lore.

Para los jugadores veteranos hay además escenarios extraídos casi literalmente de los videojuegos, con una espectacularidad apabullante. Determinados decorados parecen diseñados para provocar aplausos inmediatos entre quienes crecieron en recreativas o frente a una Mega Drive y una PlayStation. Esa fidelidad estética termina siendo una de las mayores virtudes del filme.

Un espectáculo imperfecto pero plenamente consciente de lo que es

Habrá quien critique la simplicidad o previsibilidad del guion, pero conviene recordar algo evidente: esto nace de un videojuego de lucha. No cabe esperar un desarrollo psicológico comparable al de un drama académico. La propia campaña promocional parecía recordarlo constantemente. Esto no es ‘Ciudadano Kane’, sino ‘Ciudadano Cage’.

Lo que sí resulta más discutible es el acabado visual de ciertas escenas. Hay momentos donde el CGI no termina de integrarse con naturalidad y sorprende teniendo en cuenta los retrasos que ha sufrido el estreno. Se perciben secuencias que probablemente necesitaban una postproducción más pulida, sobre todo con la recreación de Shao Kahn. Ahora bien, tampoco existe ese desastre técnico que algunos comentarios exagerados intentan vender. La película tiene altibajos visuales, sí, pero mantiene suficiente músculo estético como para sostener su propuesta sin venirse abajo. Si antes he hablado de marvelización con el humor, cabe señalar que Disney+ tiene crímenes visuales mucho peores en algunas de sus últimas producciones.

Ficha de ‘Mortal Kombat II’

Estreno en España: 8 de mayo de 2026. Título original: Mortal Kombat II. Duración: 116 min. País: EE.UU. Dirección: Simon McQuoid. Guion: Jeremy Slater. Música: Benjamin Wallfisch. Fotografía: Stephen F. Windon. Reparto principal: Karl Urban, Adeline Rudolph, Jessica McNamee, Josh Lawson, Ludi Lin, Mehcad Brooks, Tati Gabrielle, Lewis Tan, Damon Herriman, Chin Han, Tadanobu Asano, Joe Taslim, Hiroyuki Sanada. Producción: New Line Cinema, Atomic Monster, Broken Road Productions, Fireside Films. Distribución: Warner Bros. Género: acción, fantástico, adaptación. Web oficial.

Crítica: ‘Mortal Kombat’

Sinopsis

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Cole Young, el luchador de MMA (Artes Marciales Mixtas), acostumbrado a recibir palizas por dinero, desconoce su ascendencia, y tampoco sabe por qué el emperador Shang Tsung de Outworld ha enviado a su mejor guerrero, Sub-Zero, un Cryomancer sobrenatural, para dar caza a Cole. Cole teme por la seguridad de su familia y busca a Sonya Blade siguiendo las indicaciones de Jax, un comandante de las Fuerzas Especiales que tiene la misma extraña marca de dragón con la que nació Cole. No tarda en llegar al templo de Lord Raiden, un Dios Anciano y el protector de Earthrealm, que ofrece refugio a los que llevan la marca. Aquí, Cole entrena con los experimentados guerreros Liu Kang, Kung Lao y el mercenario rebelde Kano, mientras se prepara para enfrentarse a los mayores campeones de la Tierra contra los enemigos de Outworld (El Mundo Exterior) en una batalla de enorme envergadura por el universo. Veremos si los esfuerzos de Cole se ven recompensados y consigue desbloquear su arcana -ese inmenso poder que surge del interior de su alma— a tiempo de salvar no solo a su familia, sino para detener Outworld de una vez por todas.

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Crítica

La película que esperábamos, no te volará la cabeza, verás cómo se la vuelan a otros

Producida por James Wan (en el filme hay varios actores de ‘Aquaman’ y también varios del universo DC de series) llega a cines una nueva visión de la famosa saga de videojuegos llamada ‘Mortal Kombat’. Simon McQuoid coge el testigo de Paul W.S. Anderson, célebre por sus adaptaciones gamer, y compartirá cartelera con ‘Monster Hunter’. Tras más de diez entregas en las que se han introducido a personajes como Spawn, Terminator, Kratos, Robocop, Rambo, Freddy Krueger… la saga vuelve a sus inicios. Aún así la película tiene guiños a esa primera producción, como la música.

La nueva versión de ‘Mortal Kombat’ asusta en su arranque pero no por su carácter agresivo sino porque al principio parece que vamos a visualizar un drama familiar con algo de acción. Pero para nada. Aunque la película se toma su tiempo para arrancar y va dando alguna que otra satisfacción a los fans del videojuego termina siendo un festival de sangre y muertes bastante violentas. Lo que se vienen llamando los fatalities.

Pese a que se ha dispuesto una trama distinta ‘Mortal Kombat’ sigue los pasos de la versión del 95. Un personaje ajeno al combate que decidirá el destino del Reino de la Tierra se topa con unos luchadores que quieren reclutarles. Todos los personajes van creyéndose los eventos fantásticos que suceden ante ellos, como es habitual. Esta sigue siendo una historia de venganza en la que personajes como Sonya tienen el mayor parecido a la primera adaptación, es decir, está reñida con Kano e igualmente acaba enfrentándose a un personaje femenino. En esta ocasión se ha incluido una trama aún más familiar, mucho más que la que vivimos con el hermano del Liu Kang en la adaptación de Paul W.S. Anderson. A diferencia de esa versión de los 90, el ‘Mortal Kombat’ de Simon McQuoid no intenta meter el famoso tema musical en cada una de las escenas (suena tímidamente un par de veces).

Las escenas de lucha están también mucho mejor elaboradas y por supuesto los efectos especiales han ganado en calidad. La saga de videojuegos dejó atrás esos personajes pixelados generados con captura de movimiento para tener un diseño 3D mucho más próximo a la realidad. Esas escenas de lucha finalizadas con mortales golpes sangrientos y que cortan por la mitad o desmiembran a sus rivales están de lo más presentes en la película.

Esta es una película cuyo público principalmente es aquel que goza de violencia extrema o de aquellos que quieren ver momentos de los juegos interpretados por actores reales. Yo habría metido incluso más muertes o por lo menos habría empezado antes con el tema de la carnicería, pero también es verdad que estoy acostumbrado al juego y a otro tipo de películas que desde el minuto cero salpican al espectador de las primeras filas.

A la primera película de ‘Mortal Kombat’ no se la puede culpar de no calcar a los personajes, se parecían bastante. En la nueva versión se siguen pareciendo aunque les han introducido toques nuevos, tanto estéticos como funcionales. Ludi Lin (‘Aquaman’) se parece a Liu Kang, Jessica McNamee (‘Megalodón’) hace bien de Sonya, Mehcad Brooks (‘Supergirl’) es un robusto Jax, Kung Lao aparece igual de hábil que en los juegos aunque Max Huang (‘El extranjero’) no ha podido demostrar lo aprendido cuando trabajó con Jackie Chan y Chin Han (‘Contagio’) lo clava como Shang Tsung, aunque larga es la sombra de Cary-Hiroyuki Tagawa. Pero lo que más cautivará al espectador que además juega los videojuegos, ahora desarrollados por NetherRealm Studios, es el ver como todos ellos representan muchos de los famosos finales de las peleas.

Por lo demás el contexto que rodea a cada combate no tiene gran valor narrativo. Se repite la historia de los elegidos de la película anterior y nos mantienen enganchados con la aparición a cuentagotas de los villanos junto al humor del personaje de Kano. Las interpretaciones se limitan a conseguir movimientos similares a los de los personajes virtuales y llevar a cabo buenas coreografías de lucha. Por ejemplo, el personaje de Liu Kang se parece mucho pero está sobreactuado.

Se han sacado de la manga un nuevo personaje para usarlo como protagonista, Lewis Tan es Cole Young. Yo creo que de ese modo han intentado no trastocar demasiado el trasfondo de los originales y por otro se han aproximado al Heihachi y Kazuya del Tekken. No es algo que a mí como jugador de ‘Mortal Kombat’ me preocupe, las habilidades y los principales contendientes están ahí. Pero sí que es verdad que la recreación de toda la historia personal que le da forma es la que frena la aparición de los ansiados fatalities.

Resumiendo. La trama o la historia personal del protagonista interesa más bien poco y solo sirve como vehículo para introducir a uno de los personajes más icónicos. Por lo demás la película está bien hecha visualmente y da lo que esperan los espectadores que saben lo que es ‘Mortal Kombat’: luchadores pintorescos, peleas a muerte y por supuesto finalizaciones macabramente originales. Si sois de los que os gusta ver material antes de adentraros en una película, no os embarréis con las entregas anteriores, jugad a los videojuegos.

Ficha de la película

Estreno en España: 16 de abril de 2021. Título original: Mortal Kombat. Duración: 110 min. País: EE.UU. Dirección: Simon McQuoid. Guion: Greg Russo. Música: Benjamin Wallfisch. Fotografía: German McMicking. Reparto principal: Lewis Tan, Ludi Lin, Jessica McNamee, Hiroyuki Sanada, Joe Taslim, Tadanobu, Mehcad Brooks, Chin Han, Mel Jarnson, Josh Lawson, Sisi Stringer, Max Huang. Producción: New Line Cinema, NetherRealm Studios, Atomic Monster, Broken Road Productions, Warner Bros. Distribución: Warner Bros. Género: acción, adaptación. Web oficial: https://www.mortalkombatmovie.net/

Fotografías del ‘Mortal Kombat’ producido por James Wan

Los protagonistas tienen nuevas caras

Está en marcha la nueva versión cinematográfica de ‘Mortal Kombat’ y podemos ver las primeras fotografías del rodaje donde vemos por primera vez a los protagonistas. Esta nueva producción de New Line Cinema (Warner Bros.) cuenta con la producción también de James Wan (‘Aquaman’, ‘Saw’). Parece que tendrá categoría R por lo que se aproximará aún más a los videojuegos que la versión de 1995. ¿Veremos muchos fatalities? ¿Sonará la mítica canción de The Inmortals?

Esta película está dirigida por un director más bien desconocido, Simon McQuoid. En el reparto tenemos algunos rostros mucho más conocidos, aunque no superestrellas, quizá eso ayude a crear mejor a tan ya míticos personajes. Ludi Lin (‘Aquaman’) es Liu Kang, Jessica McNamee (‘Megalodón’) es Sonya, Hiroyuki Sanada (‘Lobezno Inmortal’) será Scorpion, Joe Taslim (‘The Raid’) se pondrá la máscara Sub-Zero, Tadanobu Asano (‘Thor: Ragnarok’) es Raiden, Mehcad Brooks (‘Supergirl’) tendrá el brazo metálico de Jax, Chin Han (‘Contagio’) es el villano conocido como Shang Tsung, Mel Jarnson (‘Harrow’) se mete en la piel de Nitara, Josh Lawson (‘Los amos de la noticia’) es el despreciable Kano y Sisi Stringer (‘Los chicos del maíz’ 2020) es Mileena.

El estreno de este nuevo ‘Mortal Kombat’ está pensado que se produzca en HBO Max y en el guión están Dave Callaham (‘Wonder Woman 1984’) o Greg Russo (‘Death Note 2’).