Crítica: ‘Las catadoras de Hitler’

En qué plataforma ver Las catadoras de Hitler

Una ruleta rusa del fanatismo que demuestra una vez más que la II Guerra Mundial nunca parará de horrorizarnos

Hay una afirmación recurrente en el discurso cinematográfico contemporáneo: “ya se ha contado todo sobre la Segunda Guerra Mundial”. Uno ya no sabe qué guerra tiene más películas, si la II Guerra Mundial o la Civil Española. Sin embargo, ‘Las catadoras de Hitler’, dirigida por Silvio Soldini, se erige como una refutación precisa de esa idea. La película rescata un episodio tan insólito como verídico: el de las quince mujeres obligadas a probar la comida de Adolf Hitler para evitar posibles envenenamientos. Este hecho, descubierto por una de ellas, Margot Wölk, aporta una perspectiva inédita y profundamente incómoda del régimen nazi, una de las inagotables y detestables fuentes para el cine.

Desde su arranque, la película adopta un punto de vista que podría calificarse de radical: el de mujeres que no necesariamente abrazan el nazismo como ideología, pero sí mantienen una devoción o, al menos, una aceptación inquietante hacia la figura de Hitler. Este matiz es clave, porque desplaza el foco desde el habitual relato de víctimas y verdugos hacia una zona moralmente ambigua, donde el miedo, la supervivencia y el adoctrinamiento se entrelazan.

El espectador se ve así sumergido en una dinámica que recuerda a rituales de poder de otras épocas (como los catadores en la Roma de Claudio o en la corte de Isabel I de Inglaterra), pero trasladados al contexto de un régimen totalitario moderno. La diferencia es que aquí el riesgo no es ceremonial, sino cotidiano, repetitivo, casi banal en su horror.

Entre la tensión psicológica y el drama humano

Uno de los grandes aciertos de ‘Las catadoras de Hitler’ es su capacidad para construir tensión a partir de lo aparentemente rutinario. Cada comida se convierte en una especie de ruleta rusa silenciosa: platos vegetarianos (en línea con las conocidas costumbres alimenticias de Hitler) que esconden la posibilidad constante de la muerte. La amenaza no se materializa necesariamente, pero su presencia es suficiente para erosionar la estabilidad emocional de las protagonistas.

La película transcurre, además, en un contexto donde Hitler ya se encuentra recluido en su búnker, lo que añade una capa adicional de aislamiento y paranoia. Las catadoras viven atrapadas en un microcosmos donde la lealtad al Führer se pone a prueba a diario, no tanto por convicción ideológica, sino por pura inercia vital. Aquí, Soldini plantea un dilema moral persistente: ¿hasta qué punto puede considerarse lealtad lo que en realidad es miedo a la locura de unos pocos?

El guion (firmado por hasta seis escritores, un dato que en sí mismo resulta revelador) se esfuerza por explorar las relaciones entre estas mujeres. Proceden de entornos diversos: algunas de ciudades acomodadas, otras de contextos más humildes castigados por la guerra. Este contraste social introduce un conflicto interesante, aunque no siempre plenamente desarrollado. Lo que sí las une de manera contundente es la ausencia de sus maridos, combatientes en el frente, una herida emocional compartida que actúa como nexo y, al mismo tiempo, como detonante de tensiones internas.

No obstante, aquí es donde la película empieza a mostrar ciertas fisuras. La inclusión de subtramas románticas parece responder más a una necesidad de alargar el metraje que a una exigencia narrativa real. Estas digresiones diluyen en ocasiones la intensidad del núcleo dramático, restando fuerza a una premisa que, por sí sola, ya es suficientemente poderosa.

Un relato necesario, aunque irregular

Desde un punto de vista cinematográfico, ‘Las catadoras de Hitler’ destaca por su sobriedad formal. Soldini opta por una puesta en escena contenida, casi austera, que refuerza la sensación de claustrofobia y vigilancia constante. No hay grandes alardes visuales, pero sí una coherencia estética que acompaña el tono opresivo del relato. Casi todo transcurre en un comedor, en pequeñas o humildes casas. Hasta el patio en el que han de pasar la sobremesa para ver si hace efecto algún veneno es un reducido jardín.

Sería injusto desestimar la película por su duración o por su faceta romántica (que en el fondo responde a asuntos malsanos). ‘Las catadoras de Hitler’ aporta una mirada lateral, íntima y profundamente inquietante. Nos recuerda que el horror de la guerra no solo se manifiesta en el frente, sino también en los espacios cotidianos, en los gestos más simples, como sentarse a la mesa.

Ficha de ‘Las catadoras de Hitler’

Estreno en España: 22 de mayo de 2026. Título original: Le assaggiatrici. Duración: 123 min. País: Suiza, Italia, Bélgica. Dirección: Silvio Soldini. Guion: Doriana Leondeff, Silvio Soldini, Cristina Comencini, Giulia Calenda, Ilaria Macchia, Lucio Ricca. Fotografía: Renato Berta. Reparto principal: Elisa Schlott, Max Riemelt, Alma Hasun, Emma Falck, Olga Von Luckwald, Berit Vander, Kriemhild Hamann, Thea Rasche. Producción: Lumière & Co., Tarantula, Telefilm, Vision Distribution, Ministero della Cultura (MiC), Regione Lazio, IDM Südtirol – Alto Adige Film Fund. Distribución: Mirror Audiovisual. Género: drama, hechos reales. Web oficial.

Crítica: ‘Matrix Resurrections’

En qué plataforma ver ‘Matrix Resurrections’

Sinopsis

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Neo parece no haber vivido todo lo visto en las anteriores entregas de The Matrix. Vive atiborrado a pastillas azules, pero todo cambia de nuevo cuando Morfeo aparece de nuevo en su vida con la pastilla roja.

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Crítica

Parche sobre parche, actualización sobre actualización

Pues sí, es raro que estés leyendo estas líneas y no sepas que ya hay una cuarta entrega de Matrix, debes ser de esos que han conseguido estar libres y desconectados de la red. Solo una de las dos hermanas Wachowski ha estado en esta nueva entrega y precisamente esa es la sensación que nos queda, que falta parte del talento y la originalidad que nos sorprendió en 1999. Y el problema es que este nuevo episodio tampoco tiene la brillantez de las escenas de acción que tuvieron las escuelas. En ‘Matrix Resurrections’ no tenemos ni vistosidad, ni coreografías, ni el sentido trepidante que vivimos gracias en su parte también a una banda sonora que no han sabido ni recuperar ni imitar.

Con el fin de justificar el regreso de los protagonistas se va poniendo parche sobre parche, idea sobre idea. El símil informático nos viene muy bien traído pues la única justificación que le encuentro a esta película es la de cerrar con una tirita una saga que se perdió entre el ruido de sus escenas de acción y los desvaríos que acabaron por no llevar a nada. Se van sacando soluciones de la manga, prácticamente deus ex machina y son tan conscientes de ello que hasta utilizan esa palabra de la película. ‘Matrix Resurrections’ comete el mismo error y nos deja con un final abierto y una escena post-créditos que se burla de sí misma o incluso de los espectadores.

Tirando de lenguaje meta y autorreferencias el filme es consciente de que ya no puede retorcer más su propia trama y de manera abierta reconoce que ya es un mero entretenimiento prácticamente desprovisto de alma, que no puede ser un remake más, pero que está hecha para el regocijo o bolsillo de Warner, literal. Admito estar muy de acuerdo cuando la película sabe exponer que, aunque han pasado los años seguimos siendo una sociedad que prefiere vivir adormilada bajo el control de otros, ya sean las máquinas que llevamos en los bolsillos o ya sean dos o tres mandamases, además de mostrar que nuestras decisiones están totalmente guiadas por un sistema binario, bipartidista o como lo queramos llamar según el ámbito de que hablemos. Otro mensaje en el que hace inciso y con el que coincido es el de las rutinas. Recordemos que el arquitecto le dijo a Neo que no era el primero elegido ni su Sion la primera que destruía. Y parece que el filme también está decidido a reírse de su repetitividad pues al margen de recordarnos que todos estamos anclados a unos hábitos, ‘Matrix Resurrections’ funciona como una especie de repetición condensada de la trilogía entera volviendo al punto del elegido, el debate del destino, la rebelión autoconsciente y violenta de los programas…

En lo que también volvemos al código fuente de Matrix es el sentido de que ésta vuelve a ser una película de amor. Como dicen varios personajes de la película “lo que cautivó de ‘Matrix’ es que nos dejaba rallados y que además se inventó un nuevo tiempo bala”, era “filosofía recubierta de cuero”. Este largometraje reconoce que necesita reinventarse, se camufla de complejo, pero es muy explicativo y sencillo en resumidas cuentas. Es incapaz de re-orientarse con la originalidad necesaria y tiene varias soluciones bastante pobres tanto en calidad como imaginativamente. Ya os acordaréis de esto cuando veáis la escena más tensa de Neil Patrick Harris o los ojos de los enemigos de Neo.

Quizá todo este texto está sonando demasiado negativo pues la película realmente no es la decepción que yo pensaba que iba a ser. Pero claro, venimos de levantar una expectativa en torno a una película que a todos los que la vimos en su momento de una manera fresca nos voló la cabeza y cabía esperar que habiendo pasado unos años la historia se cerrase ya de una manera definitiva con un guión mucho más concienzudo. Incluso ‘Animatrix’ fue más innovadora aún habiendo salido en el mismo año que la segunda y tercera entrega. Cuando mejor funciona ‘Matrix Resurrections’ es cuando Neo (Keanu Reeves) y Trinity (Carrie-Anne Moss) muestran su complicidad y cuando consigue conectar con el público gracias a destellos y guiños de las mejores escenas de la franquicia.

Está claro que esta película también es catártica para su directora que ha contado con un reparto lleno de amigos hechos en anteriores producciones. Pero no le funciona la buena sintonía que tiene con ellos ni a nivel de guion y a nivel estético pues por momentos parece que estamos apretujados entre modernos y hipsters en el mercadillo de Camden Town. Duele también lo mal que se ha gestionado la figura del agente Smith.

Las actualizaciones que le ha puesto la película sí que están más acertadas. Parafraseando una vez más una de sus escenas… “han usado código antiguo para algo nuevo”. Ya no estamos hablando solo de argumentos de empoderamiento femenino o de un discurso más abierto a la diversidad. Hablamos también de la incorporación de nuevos diseños de máquinas y de personajes que abogan por un discurso pacifista y de concordia entre las clases más radicalmente diferentes. La película tiene toda la razón cuando grita por el fin de las guerras y cuando pone en relevancia que cuando la humanidad más esfuerzo y energía emplea es cuando se mueve motivada por el deseo o el miedo.

Ficha de la película

Estreno en España: 22 de diciembre de 2021. Título original: The Matrix Resurrections. Duración: 148 min. País: EE.UU. Dirección: Lana Wachowski. Guion: Lana Wachowski, Aleksandar Hemon, David Mitchell. Música: Johnny Klimek, Tom Tykwer. Fotografía: John Toll, Daniele Massaccesi. Reparto principal: Keanu Reeves, Carrie-Anne Moss, Yahya Abdul-Mateen II, Jessica Henwick, Jonathan Groff, Neil Patrick Harris, Priyanka Chopra Jonas, Christina Ricci, Telma Hopkins, Eréndira Ibarra, Toby Onwumere, Max Riemelt, Brian J. Smith, Jada Pinkett Smith. Producción: Village Roadshow Pictures, NPV Entertainment, Silver Pictures, Warner Bros. Distribución: Warner Bros. Género: ciencia ficción. Web oficial: https://www.matrixresurrections.entradaswb.com/

Tráiler del final de ‘Sense8’

¿Preparados para acabar con la serie de las hermanas Wachowski?

Ya os dijimos en abril que los fans de ‘Sense8’ podrían tener el esperado final de la serie que tanto han seguido. El próximo 8 de junio Neflix lanzará el cierre de esta producción que estará protagonizado por Toby Onwumere, Tina Desai, Miguel Ángel Silvestre, Jamie Clayton, Tuppence Middleton, Doona Bae, Brian J. Smith y Max Riemelt, entre otros.

Antes de su llegada la plataforma ha lanzado un tráiler que podéis ver a continuación.

Por fin se podrá ver el final de ‘Sense8’

El 8 de junio llega a Netflix el final de serie más esperado.

La serie creada por las hermanas Wachowski y por J. Michael Straczynski, fue cancelada el 1 de junio de 2017 tras dos temporadas en Netflix. Después de las quejas y llantos de los fans, se ha conseguido que ‘Sense8′ tenga un final en el que se cierren las tramas que dejaron abiertas. Será un episodio que se podrá ver a partir del día 8 de junio en la plataforma. Además de anunciar el final, nos ha dejado un cartel y además la sinopsis del capítulo final.

Las vidas personales se dejan de lado a medida que el grupo, sus compañeros y algunos aliados inesperados se unen para una misión de rescate y derrotar a sus perseguidores y, de esa manera, proteger el futuro de todos los sensates.

La serie está protagonizada por Toby Onwumere, Tina Desai, Miguel Ángel Silvestre, Jamie Clayton, Tuppence Middleton, Doona Bae, Brian J. Smith y Max Riemelt.