‘Clayface’ muestra su primer tráiler

Un avance breve y perturbador que deja clara la dirección artística del proyecto

El primer tráiler de ‘Clayface’ ya está aquí, y aunque su duración es escueta, funciona como toda una declaración de intenciones. Mike Flanagan se aleja de los códigos tradicionales del cine de superhéroes para adentrarse en un terreno mucho más incómodo y físico: el body horror. Se suma así a otras películas tipo one shot de DC y Warner en las que se exploran y explotan facetas de los villanos más icómicos.

El barro como elemento narrativo

Lo más llamativo del tráiler es su apuesta visual. El efecto del barro (elemento central del personaje) se presenta con una textura que recuerda deliberadamente a la plastilina, generando una sensación táctil y perturbadora. No hay aquí una búsqueda de realismo digital pulido, sino una estética más cruda, casi artesanal, que conecta con el cine de horror corporal más clásico.

Esta decisión no parece casual. El montaje del avance, compuesto casi exclusivamente por flashazos y fragmentos inconexos, evita cualquier exposición narrativa clara. En su lugar, prioriza la atmósfera y la incomodidad, dejando al espectador con imágenes que sugieren transformación, pérdida de identidad y deformación física.

Lejos de ser un simple teaser, el tráiler funciona como un manifiesto creativo. Flanagan parece decidido a reinterpretar a Clayface desde una óptica más cercana al terror psicológico y corporal que al espectáculo superheroico convencional.

Un protagonista que refuerza el tono

El peso del personaje recae en Tom Rhys Harries (‘White lines’) quien deberá mostrar a ese personaje habitualmente mostrado como una mole imparable y que probablemente ofrecerá aquí una versión más contenida que encaja con la idea de alguien en constante descomposición física y mental.

Aunque el tráiler apenas permite ver desarrollo interpretativo, sí deja entrever que la transformación no será solo física, sino profundamente psicológica.

¿Por qué Clayface y por qué ahora?

La elección de este personaje dentro del catálogo de DC Comics no es arbitraria. A diferencia de otros villanos más orientados a la acción, Clayface ofrece un terreno fértil para explorar temas recurrentes en la obra de Flanagan: identidad, trauma y la fragilidad del cuerpo humano.

Tras consolidarse con títulos como ‘The Haunting of Hill House’ o ‘Doctor Sleep’, el director ha demostrado una clara preferencia por historias donde el horror emerge desde lo interno, desde lo emocional y lo físico.

En un momento en el que el cine de cómics busca reinventarse, ‘Clayface’ se posiciona como una propuesta singular. El tráiler sugiere una ruptura con los códigos habituales del género, apostando por una experiencia más sensorial y menos convencional.

Un adelanto que sabe a poco… pero inquieta

El principal problema del tráiler es, precisamente, su brevedad. La acumulación de imágenes fragmentadas deja muchas incógnitas abiertas y apenas ofrece información sobre la trama. Sin embargo, esa misma opacidad juega a su favor: el desconcierto probablemente formará parte de la experiencia.

Confiando en que Mike Flanagan no suele dar puntada sin hilo hay que creer que esta podría convertirse en una de las propuestas más atípicas pero eficientes dentro del género en los próximos años. Recordemos igualmente que el proyecto se estrena el 23 de octubre y viene avalado, escrito por Flanagan, está dirigido por James Watkins, autor de la estupenda ‘Eden Lake’.

Crítica: ‘Prime Crime: A True Story’

En qué plataforma ver Prime Crime: A True Story

Van Sant recupera el eco incómodo de una Norteamérica que nunca se fue

Hablar de Gus Van Sant es hablar de un cineasta que siempre ha transitado entre lo experimental y lo profundamente humano. En ‘Prime Crime: A True Story’, el director vuelve a esa línea difusa entre realidad y recreación que ya exploró en títulos como ‘Elephant’ o ‘Last Days’, pero aquí lo hace con una intención casi arqueológica: reconstruir un fragmento de la historia criminal estadounidense desde la textura visual y emocional de otra época.

Desde varios de sus compases, la película se posiciona como un falso documento que bebe del lenguaje televisivo de los años 70. La fotografía granulada, el uso de zooms abruptos y los encuadres imperfectos no son un capricho estético, sino una declaración de intenciones. Van Sant no quiere que el espectador vea la película; quiere que la experimente como si estuviera viendo una retransmisión olvidada en un archivo.

Este enfoque se refuerza con decisiones técnicas que el uso de lentes vintage y cámaras adaptadas para replicar las limitaciones tecnológicas de la época. Incluso algunas escenas fueron rodadas con iluminación mínima para mantener esa sensación de crudeza casi accidental. El resultado es una obra que parece encontrada más que filmada, todo un acierto en ese sentido. Nunca sabremos cómo habría salido esta película con Werner Herzog dirigiendo y Nicolas Cage protagonizando pues así se proyectó en principio.

Un relato potente que se diluye en su tramo central

Sin embargo, no todo en ‘Prime Crime: A True Story’ funciona con la misma eficacia. Si bien su arranque es magnético y su cierre tiene un peso social notable, el tramo central acusa una cierta fatiga narrativa. La acción, si es que puede definirse así, se vuelve completamente estática, apoyándose casi exclusivamente en diálogos tensos y silencios prolongados.

Aquí es donde la propuesta de Van Sant puede dividir al público. Los tira y afloja psicológicos, que en un principio resultan absorbentes, terminan por saturar. Hay una reiteración de dinámicas que no siempre aportan nuevas capas al conflicto, lo que provoca que el ritmo se resienta. No estamos ante un thriller al uso ni ante una película de acción, es más bien un estudio de comportamiento, y como tal exige paciencia.

Este tipo de narrativa recuerda, en cierto modo, al minimalismo extremo de ‘Gerry’, donde el tiempo y el espacio se dilatan hasta incomodar. Pero mientras en aquella propuesta la experiencia era casi hipnótica, aquí se percibe un ligero estancamiento que puede desconectar al espectador menos predispuesto. También hay que reconocer que el magnetismo de dos actores como Bill Skarsgård y Colman Domingo juegan a favor de este nuevo estreno.

Un retrato cultural inquietantemente vigente

Donde la película recupera toda su fuerza es en su lectura cultural. ‘Prime Crime: A True Story’ no es solo la recreación de un crimen real en busca de enganchar a los fans del true crime. Es un retrato de una Norteamérica que construyó sus héroes a base de violencia, coraje individual y una fe casi ciega en la justicia por mano propia.

Los créditos finales, que incorporan imágenes de archivo, funcionan como un golpe de realidad. De pronto, lo que parecía una estilización se revela como un reflejo directo de una época. Van Sant inserta fragmentos que evocan el imaginario del western clásico, con referencias implícitas a figuras como John Wayne, símbolo de ese héroe solitario que resolvía conflictos a punta de pistola.

No es casualidad. La película sugiere, sin subrayarlo de forma explícita, que esa mitología sigue latente. Que existe una pulsión social que añora a esos “héroes de a pie”, cansados del sistema y dispuestos a actuar al margen de él. En este sentido, aunque no establece un paralelismo directo con la actualidad, el subtexto resulta inquietantemente contemporáneo.

Y es aquí donde inevitablemente surge la comparación con ‘Tierra prometida’ o ‘No te preocupes, no llegarás lejos a pie’, obras que abordaban de forma más clara y comprometida las tensiones sociales modernas. Frente a ellas, ‘Prime Crime: A True Story’ parece menos intencional y más conmemorativa a efectos de mostrar un país que no deja de estar enfermo.

Ficha de ‘Prime Crime: A True Story’

Estreno en España: 17 de abril de 2026. Título original: Dead Man’s Wire. Duración: 104 min. País: EE.UU. Dirección: Gus Van Sant. Guion: Austin Kolodney. Música: Danny Elfman. Fotografía: Arnaud Potier. Reparto principal: Bill Skarsgård, Dacre Montgomery, Al Pacino, Colman Domingo, Cary Elwes, Myha’la Herrold. Producción: Elevated Films, Pressman Film, Pinstripes, Co Created Media, Wrong Turn Productions, Artemis, Yo Productios, Velodrome, Edith Productions, Punch Once, Va Bene Productions. Distribución: Vértigo Films. Género: biográfico, drama, suspense. Web oficial.