Crítica: ‘Locas del ático’

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Una relectura necesaria sobre la mujer “loca”

Hablar de ‘Locas del ático’, el cortometraje dirigido por Tamara García Iglesias, implica asumir desde el primer momento que no estamos ante una obra cómoda ni complaciente. Se trata de un ensayo cinematográfico que utiliza el archivo no como ilustración del pasado, sino como un territorio en disputa. La película propone una relectura radical de cómo el cine, la fotografía y el discurso médico del siglo XX construyeron la imagen de la mujer “loca” y la fijaron en el imaginario colectivo como un cuerpo sin voz, sometido y espectacularizado.

Lejos de una aproximación académica fría, García Iglesias articula un dispositivo profundamente político, que interpela al espectador desde la materialidad misma de las imágenes. El resultado es una obra que dialoga con el cine feminista, el found footage y el cine experimental contemporáneo, y que explica en gran medida su notable recorrido por festivales internacionales y su presencia en la shortlist de los próximos Premios Goya.

El archivo como herida abierta

‘Locas del ático’ se construye a partir de imágenes de archivo cinematográfico y fotográfico de principios del siglo XX, muchas de ellas ligadas a la patologización de la histeria femenina impulsada por Jean-Martin Charcot y sus célebres demostraciones médicas. Estas imágenes, que durante décadas fueron presentadas como documentos científicos o espectáculos de feria, son aquí despojadas de su supuesta neutralidad. La cineasta no las muestra para reafirmar su valor histórico, sino para evidenciar su violencia simbólica.

El cortometraje establece una relación directa entre esas fotografías médicas y las primeras representaciones cinematográficas de mujeres perturbadas en el cine mudo y sonoro temprano. Mujeres que gritan, se retuercen, pierden el control de su cuerpo y sirven como proyección de miedos masculinos. García Iglesias señala con precisión cómo ese imaginario visual se consolidó como un molde narrativo que el cine replicó durante décadas, convirtiendo la locura femenina en un cliché estético antes que en una experiencia humana.

Aquí, el archivo no es nostalgia: es acusación. La directora lo fragmenta, lo ralentiza, lo confronta, obligándonos a mirar de nuevo aquello que creíamos conocer.

Voces que reescriben el silencio

Uno de los grandes aciertos de ‘Locas del ático’ es su trabajo sonoro y vocal. Las voces de Carmen San Esteban y Manuelle Rippert no ilustran las imágenes; las contradicen, las atraviesan y las resignifican con muy pocas frases. En especial, la presencia de Marguerite Duras, reinterpretada por Rippert, funciona como un contrapunto literario de enorme potencia. Su tono íntimo y reflexivo introduce una grieta en el discurso dominante del archivo, desplazando el foco desde el espectáculo de la locura hacia la experiencia subjetiva de las mujeres representadas.

Este gesto transforma el cortometraje en un casting simbólico y analógico: un proceso de selección inverso donde las mujeres históricamente exhibidas como “las mejores enfermas” recuperan una voz propia. Ya no son cuerpos diagnosticados, sino presencias que interpelan al presente. El montaje subraya esta operación política, evitando cualquier tentación de reconstrucción ficcional y apostando por la fricción constante entre imagen y sonido.

La película no busca redimir el pasado, sino hacerlo legible desde una sensibilidad contemporánea que reconoce la continuidad de estos estereotipos en el audiovisual actual.

Un cine político desde lo formal

Formalmente ‘Locas del ático’ se inscribe en una tradición de cine ensayo que entiende la forma como contenido. Cada decisión estética (el ritmo, el uso del blanco y negro, la textura del archivo, la fragmentación narrativa) refuerza su discurso crítico. No hay didactismo ni subrayados innecesarios; hay una confianza absoluta en la inteligencia del espectador.

El apoyo institucional recibido, tanto desde el ámbito local como autonómico, resulta coherente con una obra que sitúa a Vitoria-Gasteiz y al País Vasco en el mapa del cine documental y experimental más comprometido. La película dialoga con debates contemporáneos sobre representación, memoria histórica y género, sin perder nunca su dimensión cinematográfica.

‘Locas del ático’ no pretende cerrar una herida, sino mantenerla visible. Su valor reside precisamente en esa incomodidad: en obligarnos a asumir que las imágenes del pasado siguen operando en el presente. Es un cortometraje que no se limita a revisar la historia del cine, sino que cuestiona los mecanismos mismos con los que miramos, clasificamos y narramos los cuerpos femeninos. Una obra necesaria, rigurosa y profundamente contemporánea.

Ficha de ‘Locas del ático’

Estreno en España: 2025. Título original: Locas del ático. Duración: 16 min. País: España. Dirección: Tamara García Iglesias. Guion: Tamara García Iglesias. Fotografía: Tamara García Iglesias. Reparto principal: Manuelle Ripert, Carmen San Esteban. Producción: cSc Films, Atekaleun, Aeko Estudios. Género: documental. Web oficial.

Crítica: ‘Baby’

Sinopsis

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Una joven adicta, da a luz en medio de una de sus crisis. Incapaz de ocuparse del bebé, lo vende a una matrona dedicada al comercio infantil. Arrepentida, tratará de recuperarlo descubriendo una realidad sobrecogedora.

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Crítica

Un cuento mudo al que le falta ir al grano para decir más

Me encanta el reto que se ha lanzado Juanma Bajo Ulloa con ‘Baby’. Ni más ni menos que contar una historia sin articular ni una sola palabra, solo con música y onomatopeyas. Pero creo que ha fallado en su intento. Principalmente porque si consigue llevar a cabo una narración, pero no lo hace de un modo entretenido ni justifica sus imágenes.

‘Baby’ es una película muy áspera y muy sucia donde en forma de cuento adulto seguimos los pasos de una yonki que acaba de parir a una criatura. La historia puede rememorar a lo más crudo de los Hermanos Grimm y se mueve por ambientes mugrientos o dejados mientras se intercalan preciosas imágenes de animales. El contraste es obvio y siempre está presente en esos relatos infantiles que parece querer desfigurar Bajo Ulloa, pero en este caso pocas veces se ve una analogía que sirva de argumento para la trama. Está clara la presencia de las cigüeñas, siempre ligadas a los bebés, también la del corcel blanco (casi siempre símbolo de libertad o heroicidad), pero no la de otros muchos insectos y aves. Imagino que lo que vamos viendo son representaciones metafóricas de los personajes y situaciones, pero les falta más correlación.

No faltan los personajes excéntricos y las drogas, no poco presentes en la filmografía del director de ‘Aribag’. Es raro el personaje de Natalia Tena y lo es aún más el de la pequeña Mafalda Carbonell, hija de Pablo Carbonell. El personaje más normal es el de Rosie Day y eso que antepone su enganche a las drogas y al alcohol al cuidado de su bebé. Todas ellas están bajo la atenta mirada de una villana un tanto sobreactuada por Harriet Sansom Harris que podría servir de madrastra malvada en cualquier clásico Disney.

‘Baby’ llega a un punto en que se estanca y llega a ser inapetentemente repetitiva. Esto sucede cuando se convierte en un home invasión en modo subterfugio. Por lo menos exhibe una buena fotografía obra de Josep María Civit, cuya obra recomiendo que disfrutéis también en ‘La vampira de Barcelona’. Y está acompañada con la música de un habitual de Bajo Ulloa como Bingen Mendizábal en colaboración con Koldo Uriarte (‘Ane’). La Vitoria natal del director sirve de escenario ofreciendo espléndidos parajes como Legutio o el parque de Garaio. Todo ello a merced de una fábula que llega a aburrir a pesar de tener algo de subtexto.

En mi opinión este tipo de apuestas valientes han de tener también valor. Para que salga bien la jugada hay que dotarla de una sustancia que vaya más allá de la mera peculiaridad. Creo haber entendido que esta es una historia sobre el instinto, la supervivencia, la confusión, las segundas oportunidades y la feminidad, de hecho, relacionado con esto último hay que señalar que todo el reparto está compuesto por mujeres. Pero falta darle algo más de profundidad y quitarle tantos rodeos.

Ficha de la película

Estreno en España: 4 de diciembre de 2020 (País Vasco) 18 de diciembre de 2020 resto de España. Título original: Baby. Duración: 106 min. País: España. Dirección: Juanma Bajo Ulloa. Guion: Juanma Bajo Ulloa. Música: Bingen Mendizábal, Koldo Uriarte. Fotografía: Josep M. Civit. Reparto principal: Rosie Day, Harriet Sansom Harris, Natalia Tena, Mafalda Carbonell, Charo López, Natalia Ruiz, Carmen San Esteban, Susana Soleto. Producción: Frágil Zinema, La Charito Films. Distribución: Festival Films. Género: suspense, drama. Web oficial: https://festival-films.com/baby/