Crítica: ‘A Working Man’

En qué plataforma ver A Working Man

Sinopsis

Levon Cade (Statham) ha dejado atrás una laureada carrera militar en operaciones encubiertas para llevar una vida sencilla trabajando en la construcción. Pero el día que unos traficantes de personas secuestran a la hija de su jefe, a la que considera como de la familia, su búsqueda para rescatarla le descubre un mundo de corrupción mucho mayor de lo que jamás hubiera podido imaginar.

Crítica

Lo de Statham ya es más monótono que un trabajo de oficina

Si Jason Statham entregara su currículum en el SEPE, lo devolverían con una sola anotación: “Muy trabajador, especialista en venganza, puñetazos y cara de pocos amigos”. No hay nada nuevo en ‘A Working Man’, el enésimo vehículo de acción hecho a su medida, que bien podría titularse El ‘Transporter retirado.

‘A Working Man’ llega con la fórmula probada y reciclada de ‘Beekeeper’: mismo director (David Ayer), mismo protagonista (Statham) y misma productora (Cedar Park Entertainment). La sensación de déjà vu es tan fuerte que parece que en lugar de estrenar películas nuevas, Ayer simplemente reenvía la misma con un título diferente. Y si el año que viene nos sorprenden con ‘El carpintero’, ‘El fontanero’ o ‘El jardinero’ tampoco me sorprendería, aunque este último título se lo acaba de agenciar Van Damme. Statham se repite tanto como Gerard Butler, Liam Neeson, Aaron Eckhart y similares, no nos sorprende, pero cabía esperar más dado quien estaba implicado en este proyecto.

A pesar de que esta historia surge de la primera novela de la serie de libros Levon Cade de Chuck Dixon, el guión está firmado por Sylvester Stallone. Stallone quería hacer una serie sobre estos doce libros pero su intención se ha quedado, de momento en esta película que nos propone el clásico enfrentamiento de un hombre contra una amenaza imposible. Stallone y Statham ya habían coincidió en ‘Homefron (El protector)’ con una trama no muy diferente y un mundo de narcotraficantes. El mal a erradicar esta vez es el tráfico de personas, un tema recurrente en las ficciones conspiranoicas que obsesionan a la ultraderecha estadounidense. No es casualidad que Stallone, últimamente muy halagador hacia Donald Trump, escriba esta historia con el entusiasmo de quien cree que la solución a todos los problemas del mundo es un puñetazo bien dado.

El arranque de la película promete: una secuencia de créditos que parece sacada de un Call of Duty, con música épica y planos de armamento que harían salivar a la clientela de una tienda de armas de Texas en Black Friday. Pero una vez pasamos de la “intro”, la historia avanza con una parsimonia inesperada para un filme de acción. Se supone que Statham está en una misión de rescate contrarreloj… pero lo suyo es más bien una persecución sin prisa, como si en cualquier momento pudiera detenerse a hacer trámites administrativos. Eso sí, nos hace una guía de bares de los Estados Unidos que ni un free tour.

Los villanos son un espectáculo variado pero no precisamente memorable. Algunos parecen haber salido de una película de Guy Ritchie, con chándales de mercadillo y acentos de Europa del Este, pero sin la gracia ni el carisma que Ritchie sabe imprimir en sus maleantes. Otros parecen versiones de El Pingüino de Batman, pero menos sofisticados y tenemos también a una especie de Joker happy flower y encocado, con una interpretación que haría sonrojar hasta al Jared Leto de ‘Suicide Squad’. Premio para el villano encubierto, el abuelo de la niña con un sinfín de horteradas y sus tácticas fabianas.

Las escenas de acción cumplen con lo esperado: disparos con precisión imposible, explosiones aleatorias y coreografías de combate donde cada puñetazo suena como si alguien estuviera aporreando un bombo de la Orquesta Filarmonica de Viena. Todo ello muchas veces acompañado de una luna que aparece en el cielo con un tamaño tan descomunal que parece sacada de ‘Moonfall’ de Roland Emmerich. No sabemos si la luna está ahí para ambientar o para recordarnos que incluso los satélites naturales tienen más expresividad que algunos de los secundarios.

Michael Peña intenta aportar algo de drama a la historia, pero su personaje parece atrapado entre la seriedad y el deseo de hacer algún chiste para romper la tensión. Viéndolo aquí, uno no puede evitar imaginar que en cualquier momento se girará a la cámara y empezará a contar una de sus historias rápidas de ‘Ant-Man’, lo que, sinceramente, habría sido un gran añadido. En conclusión, ‘A Working Man’ es exactamente lo que parece: otra entrega en la saga infinita de “Jason Statham hace de Jason Statham”. Creo que va a rebufo de Homer Simpson e intenta haber trabajado en todas las profesiones posibles.

Ficha de la película

Estreno en España: 28 de marzo de 2028. Título original: A Working Man. Duración: 116 min. País: EE.UU. Dirección: David Ayer. Guion: Sylvester Stallone. Música: Jared Michael Fry. Fotografía: Shawn White. Reparto principal: Jason Statham, Jason Flemyng, Merab Ninidze, Maximilian Osinski, Cokey Falkow, Michael Peña, David Harbour. Producción: Black Bear, Block Films, Balboa Productions, CAT5, Cedar Park Entertainment, Punch Palace Productions, Balboa Productions. Distribución: Warner Bros. Género: acción. Web oficial: https://www.instagram.com/aworkingmanmovie/

Crítica: ‘Beekeeper: el protector’

En qué plataforma ver Beekeeper: el protector

Sinopsis

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Un «beekeeper» es un operativo de alto nivel a quien solo se recurre en situaciones extremas de emergencia nacional. Cuando Adam Clay (Jason Statham), agente retirado, se pone en marcha de forma independiente después de descubrir una conspiración en las más altas esferas del gobierno, ningún mecanismo de seguridad puede evitar que utilice todos sus recursos para hacer justicia.

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Crítica

Un desfile de mamporros y horteradas que desvaría en el tercer acto

Acudo a ver ‘Beekeeper: el protector’ buscando al David Ayer de películas como ‘Training Day’ o ‘Corazones de acero’, no al de ‘Escuadrón Suicida’ o ‘The tax collector’. Desafortunadamente para mi está nueva obra está más cerca del director que ama la acción casi disparatada sin cuidar aspectos como el mensaje, la coherencia o la continuidad que de aquel que genera guiones con personajes interesantes. Con el que sí que intuía que me reencontraría es con el Jason Statham de innumerables películas de tiros y patadas. El actor continúa enfrascado en ese tipo de roles que le pintan como héroe solitario, irascible e imbatible. A si es que si vas a ver ‘Beekeeper’ prevenido estás, este no es un thriller de acción con elaborada trama, sino una de esas películas que concatenan escaramuzas y algo de humor físico y negro.

Statham ha tenido ya más profesiones que Homer Simpson. Ahora, en vez de ser un chófer o un sicario o un buzo, es un apicultor. Pero en este caso ese oficio sirve para usar un doble sentido,  como la tapadera o el apodo para referirse a un agente al que se recurre solo en situaciones extremas. ‘Beekeeper’ es una historia que recurre a clichés mejor explotados por películas como la saga ‘Bourne’ o ‘Jack Reacher’, a saber, agente apartado del sistema que tiene que volver a la acción al verse involucrado personalmente en una muerte. En ocasiones recuerda a las cruzadas de John Wick o al carácter justiciero y protector del ‘Punisher’ interpretado en su día por Thomas Jane. Ahí está lo más rescatable del filme. Entre multitud de analogías y juegos básicos de palabras encontramos una filosofía que nos lleva a pensar en nuestro sistema como algo a proteger, con la importancia vital de las abejas en la cadena trófica y miembros capaces de hacer sacrificios a toda costa. 

La película transcurre a toda mecha, con demasiadas casualidades y cercanías geográficas que favorecen a la acción pero destrozan los tiempos fílmicos. De camino nos encontramos con Josh Hutcherson y Jeremy Irons en unos personajes que podrían haber interpretado cualquiera de los actores del reparto de secundarios. Se percibe que el poco cuidado de estos aspectos se deben a que el foco era propiciar una acción que en muchas ocasiones parece surrealista, teniendo un tercer acto al cual se le va la pinza, por supuesto sin llegar a las cotas de ‘Megalodón’. Tanto David Ayer como Jason Statham están acostumbrados a edulcorar sus películas con momentos casi ridículos en cuanto a lo que se refiere la física o las capacidades de una persona, pero al menos en ‘Beekeeper’ han sabido llevarlos con cierto carisma. Además posee una mezcla de estilo de acción clásica con parafernalia moderna que no acaba de cuajar. Es un desfile de mamporros y horteradas que confirman una vez más esa declaración de intenciones por parte del director que parece que no atiende a feedbacks y si a su propio gusto, algo que como poco es respetable.

Ficha de la película

Estreno en España: 12 de enero de 2024. Título original: The Beekeeper. Duración: 105 min. País: EE.UU. Dirección: David Ayer. Guion: Kurt Wimmer. Música: Jared Michael Fry. Fotografía: Gabriel Beristain. Reparto principal: Jason Statham, Josh Hutcherson, Jeremy Irons, Punch Palace Productions. Producción: Cedar Park Entertainment, Miramax. Distribución: Diamond Films. Género: acción. Web oficial: https://instagram.com/beekeepermov?igshid=OGQ5ZDc2ODk2ZA%3D%3D