Crítica: ‘Algo le pasa a mi yerno’

En qué plataforma ver Algo le pasa a mi yerno

Sinopsis

El doctor Béranger es un exitoso psicoanalista. Su vida sería perfecta si no fuera por un paciente muy ansioso y extremadamente pegajoso: Damien Leroy. Para librarse por fin de él, le hace creer que la única forma de curarse es encontrar el amor. Mientras el doctor se prepara para celebrar su 30 aniversario de boda, su hija, le cuenta que ha encontrado al hombre de su vida que no es otro que… Damien. La fiesta se convertirá en una pesadilla.

Crítica

Risas ocasionales en piloto automático

En un panorama cinematográfico escaso de espectadores y saturado de comedias familiares que buscan apelar a un público intergeneracional, ‘Algo le pasa a mi yerno’ intenta destacar con un enfoque ligeramente irreverente. Sin embargo, lo que prometía ser una comedia atrevida e incisiva termina siendo un pastiche de situaciones previsibles y personajes que rara vez escapan del estereotipo.

La película, dirigida por Arnaud Lemort (‘Un verano en Ibiza’), narra la historia de un joven que debe ganarse la aceptación de su nuevo suegro, partiendo del hecho de que este último es su psiquiatra. A simple vista, el argumento evoca un sinfín de comedias similares, como ‘La familia de mi novia’, ‘Sácame del paraíso’ o PELICULA PSICÓLOGO DE NIRO. Pero mientras estas lograron un equilibrio entre el humor ridículo y el desarrollo de relaciones, ‘Algo le pasa a mi yerno’ se queda atrapada en un bucle de gags forzados que rara vez logran trascender lo anecdótico.

Lo que podría haber sido una exploración divertida y emotiva de las tensiones fruto de los prejuicios y la hipocresía, se convierte en una acumulación de malentendidos y confrontaciones que se sienten más calculadas que orgánicas. Aunque hay momentos que logran arrancar una carcajada, la película carece de mala leche y picardía. También hay que reconocer que el ver de nuevo a Christian Clavier en la piel de un padre enfrentándose al nuevo novio de su hija le resta gracia ya que sale perdiendo en comparación con ‘Dios mío ¿pero qué te hemos hecho?’.

El mayor defecto de ‘Algo le pasa a mi yerno’ radica en su parodia mal ejecutada. Las fobias, los celos, el suegro… Son clichés que en el cine siempre dan pie a comedia, pero están mal aprovechados a causa de que se busca un enfoque suavizado o distinto. El otro protagonista, interpretado por Baptiste Lecaplain, parece una versión diluida del “pez fuera del agua” que hemos visto en innumerables ocasiones. Aunque tiene momentos de encanto, su evolución emocional es abrupta e inverosímil. Los suegros, por su parte, caen en clichés demasiado familiares: el patriarca rígido y desconfiado, la madre más comprensiva pero igualmente controladora. La hija, quien debería ser el puente entre ambos mundos, se ve relegada a un papel secundario, desaprovechando así el juego humorístico que podrían dar los secretos.

Uno de los pocos puntos brillantes del reparto es Clavier, cuyo impecable timing cómico logra elevar algunas escenas a pesar incluso de ir en piloto automático. Sin embargo, incluso su desempeño se ve limitado por un guion que prioriza la cantidad de chistes sobre la calidad de los mismos. Tan estándar es la película, que al igual que le sucede a Dani de la Orden con sus remakes, se percibe carente de personalidad. Todo se mueve entre lo genérico y predecible.

Esto no quiere decir que ‘Algo le pasa a mi yerno’ sea un desastre total. Hay detalles aislados que muestran potencial, como algunos diálogos mordaces o algún secundario limítrofe con lo chiflado. No obstante, estos aciertos son demasiado esporádicos para salvar una película que, en su conjunto, se siente como una oportunidad desaprovechada. En última instancia, ‘Algo le pasa a mi yerno’ es una propuesta que aspira a ser irreverente pero se conforma con lo convencional. Si bien puede ofrecer entretenimiento ligero para una tarde sin muchas expectativas, difícilmente logrará dejar una impresión duradera en el público. El esfuerzo mental será recíproco, si bien los guionistas no se han devanado mucho los sesos para ser originales, las neuronas del espectador no trabajarán en exceso por dejar impronta de esta película en la memoria.

Ficha de la película

Estreno en España: 12 de junio de 2025. Título original: Jamais sans mon psy. Duración: 112 min. País: Francia. Dirección: Arnaud Lemort. Guion: Arnaud Lemort. Música: Romain Trouillet. Fotografía: Christophe Graillot. Reparto principal: Christian Clavier, Baptiste Lecaplain, Claire Chust, Chistina Reali. Producción: Atelier de Production, TF1. Distribución: A Contracorriente Films. Género: comedia. Web oficial:

Crítica: ‘Un verano en Ibiza’

Sinopsis

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Philippe (Clavier), un podólogo conservador de unos sesenta años que quiere ganarse a los hijos de su novia, se va con ellos de vacaciones a Ibiza. Rodeado de jóvenes y de fiestas desenfrenadas, aquel está muy lejos de ser el lugar idóneo para las relajadas vacaciones familiares que él esperaba.

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Crítica

Cumple el expediente como comedia asequible

Que Christian Clavier vive una nueva juventud es algo que salta a la vista. El actor que tanto nos ha hecho reír a través de papeles como Delcojón en ‘Los visitantes’ o el mítico Astérix vuelve a protagonizar películas que se colocan en los primeros puestos de los ranking de taquilla. Muy recordada será ‘Dios mío, ¿pero qué te hemos hecho?’ que dentro de poco tendrá secuela y ahora ‘Ibiza’ o ‘Un verano en Ibiza’ que es como se ha llamado en España, ha ostentado el título de tercer mejor estreno del año de una película francesa en su país. Junto a Mathilde Seigner (‘Vuelta a casa de mi madre’) protagoniza esta comedia ubicada en España con mucho sabor veraniego que se estrena en su fecha apropiada.

Clavier y Seigner interpretan a un par de novios con una buena diferencia de edad entre ellos. Ella tiene una pareja de hijos que no acaban de aceptar al vetusto novio de su madre y para darle menos cancha elijen como lugar de vacaciones la marchosa isla de Ibiza. Allí les espera la fiesta, la droga, el sol y otras sorpresas que algunos de ellos no esperaban.

La película la mantiene a flote Clavier y la espontaneidad que este siempre sabe explotar. El actor es un especialista en comedia y la cinta le pone en situaciones en las que su personaje, serio y entrado en años se ve superado. Nos hace reír gracias a que ‘Un verano en Ibiza’ tiene momentos fuera de control de esos que Clavier controla a la perfección. Por otro lado el filme de Arnaud Lemort se intenta ir a lo disparatado en otras muchas escenas y termina siendo excesivamente descabellado y por eso pierde la gracia. Hay un par de running gags y de instantes absurdos que nos sacan la carcajada. Pero ‘Un verano en Ibiza’ es una comedia muy sencilla, de esas en las que sabes cuales van a ser los pasos a seguir. Sabemos por ejemplo que va a haber una reconciliación o que el personaje de Clavier antes o después se va a soltar la melena y que de ahí va a venir una parte cómica del metraje. Es todo bastante pronosticable.

Ibiza aparece clara, bonita, espectacular bajo la vista del director de fotografía Philippe Bourgueil. A veces tan blanca que cuesta leer los subtítulos. La película muestra el desfase de la isla española pero se suaviza y edulcora desde un punto de vista extranjero. Los guiris están por todo el territorio que está bañado por el mediterráneo dejándolo perdido, desfasando, pero ni de lejos se refleja ese turismo de borrachera que tantos problemas está dando a los vecinos.

Este es un título de humor ligero donde sobran los planos de traseros y abunda el humor de celos y contrastes generacionales. ‘Un verano en Ibiza’ está sobre todo basada en las confrontaciones. Parte del cambio de clima pasando por las diferencias entre edades, las desigualdades entre culturas, la disparidad de educaciones y los enfrentamientos entre gustos vacacionales. Todos sabemos que esta película acabará como muchas otras, no se han devanado los sesos ni han buscado un final fuera de lo habitual.

Ficha de la película

Estreno en España: 9 de agosto de 2019. Título original: Ibiza. Duración: 87 min. País: Francia. Dirección: Arnaud Lemort. Guion: Arnaud Lemort. Música: Sylvain Goldberg. Fotografía: Philippe Bourgueil. Reparto principal: Christian Clavier, Mathilde Seigner, Leopold Buchsbaum, Pili Groyne, Joey Starr, Olivier Marchal, Frédérique Bel, Louis-Do de Lencquesaing. Producción: Atelier de Production, Gaumont. Distribución: A Contracorriente Films. Género: comedia. Web oficial: https://www.gaumont.fr/fr/film/Ibiza.html

Entrevista a Christian Clavier por ‘Un verano en Ibiza’

«Ibiza es el Hollywood de las discotecas»

Conoceréis a Christian Clavier por sus papeles en ‘Los visitantes’, ‘Astérix y Obélix’ o la más reciente ‘Dios mío, ¿pero qué te hemos hecho?’. El actor francés tiene una extensa carrera en el cine con casi cien papeles en su haber iniciada en los años setenta. La capacidad para crear personajes cercanos, elegantes o dicharacheros le ha hecho ganarse la simpatía del público francés e internacional. Es uno de los artistas más cotizados actualmente en Francia, de hecho últimamente estrena de dos a cuatro películas por año. Una de ellas es ‘Un verano en Ibiza’, la cual ha venido a presentar a España.

Podréis ver la nueva película protagonizada por Clavier y Mathilde Seigner (‘Vuelta a casa de mi madre’) el próximo 9 de agosto y por supuesto antes tendréis nuestra crítica aquí. Un título dirigido por Arnaud Lemort (‘El amor es cosa de dos’) que se ha rodado en la isla española y que cuenta con la actuación de la actriz española Blanca Jara (serie ‘Gran Reserva’). Una película en la que un podólogo intentará ganarse a los hijos de su pareja llevándoselos de vacaciones a Ibiza, donde tendrá que enfrentarse a las vacaciones que no quería y a sorpresas que no esperaba.

Hemos podido entrevistar a este gran artista y preguntarle por su papel protagónico en una entrevista en la que nos ha demostrado que es una estrella de lo más cercana y campechana.

-Tu personaje, Philippe, tiene una relación enfrentada con sus hijastros dada la diferencia de edad con su madre. Háblame de ese conflicto.

-Él tiene un problema y es que quiere que le acepten los hijos de la mujer, pero no quieren. Los hijos le odian. Tiene que encontrar una situación respecto a eso. Al principio es tan amable que hasta da pena (risas), pero es una comedia y hay que divertirse con eso también.

-‘Un verano en Ibiza’ se basa mucho en los contrastes. ¿Es en las diferencias de edades, de culturas, de climas… donde reside a veces la comedia? ¿En sacar punta a las diferencias?

-No, para mí la comedia es la situación. La comedia situacional. Si la situación habla de diferencia de edad o de cultura también, pero yo soy un adepto a los grandes actores franceses que hacen comedia situacional y al mismo tiempo describen socialmente a los personajes.

O bien hay psicología o bien hay aspecto social, o los dos. Pero para mí la comedia sin situación no existe.

-¿Qué música le pondría usted de banda sonora a esta película?

­-La música de mi época. Bob Marley, más que claro, evidentemente. Incluso sabiendo que sin Bob Marley no hay rap.

-En la película su personaje está bastante chapado a la antigua pero poco a poco se va desmelenando. ¿Qué tiene Philippe de usted y usted de Philippe?

-(Risas) Ohhhh. Cómo lo diría. Hace mucho que no me planteo esta pregunta. Más de ochenta películas, imaginaos, qué hay de mi en una película o qué en una película de mi. Lo que me gusta es que siempre ponemos lo que uno tiene y a la vez no tiene nada de uno, es la magia de actuar. Ponemos mucho de uno mismo pero no hay nada de uno mismo. Pero al mismo tiempo da la sensación de que uno mismo es el personaje, lo cual está muy bien.

Hay un momento en el que ya no hay que representar, hay que ser, pero eso no quiere decir que uno sea el personaje (risas).

-En España hay una cosa que nos tiene preocupados, es lo que se conoce como el turismo de borrachera. ¿Ha oído hablar de ello? ¿Lo vieron durante el rodaje?

-Cómo lo diría. Hay un sentimiento de la fiesta. Hablamos en especial de los ingleses. Evidentemente no saben beber. Yo diría que es el puritanismo de una sociedad. Cómo lo explicaría. Es una diferencia de culturas y eso es terrible. A nosotros, lo de los latinos, españoles, italianos… nos gusta beber una copa cuando comemos. Ellos beben durante horas para emborracharse. Es terrible y da resultados catastróficos, en la gente y en la juventud. Es un problema real que deberían resolver.

-¿Si usted fuese su hijastro y le diesen la opción de irse a un país si aprueba todo, como pasa en la película, dónde iría?

-Hace tanto que aprobé el bachiller… (risas). Para mí un lugar al que me gustaría ir sería la Polinesia Francesa. Me gusta navegar, los peces, el submarinismo. El Pacífico hay que preservarlo al máximo. Pero seguramente en la época de bachillerato hubiera escogido otra cosa, hubiera escogido hacer una película (risas).

-¿Cree que en la película su personaje es un reflejo de las personas de su edad?

-Es el reflejo de un médico de una ciudad grande de Francia. Representativo de eso. Pero no de otra cosa más de eso, él está en su mundo.

-Tu personaje tiene que decir un par de cosas en castellano dado que visita la isla de Ibiza. Quizá en la versión doblada se pierda la gracia de esas partes. ¿Has oído alguna vez como suenas en castellano? ¿Sientes esa curiosidad?

-Lo he visto, lo he escuchado, no está mal.

-Siempre he tenido la curiosidad de cómo reaccionáis a vuestras voces dobladas.

-Está muy bien. Es muy importante doblar las películas. Los actores de doblaje nos permiten que la película llegue. Reconozco mucho el mérito de los actores de doblaje. Esto ha estado siempre prohibido en Estados Unidos, por ejemplo. Si no estuviera prohibido llegaríamos a exportar nuestra cultura allí. Son muy proteccionistas incluso antes de Trump. Mucho antes de Trump.

-Recuerdas durante la película algo de Ibiza. Luego retornas a ese lugar. ¿Habías estado realmente allí?

-Si había estado. Todas las discotecas están completamente nuevas, todo es enorme. No es lo que prefiero. Pero es muy espectacular. Ibiza es el Hollywood de las discotecas. Todo el mundo va ahí. Y por eso ha sido interesante hacer una película en Ibiza, porque si sufres a una familia como esta entonces recomponen un marco que no es propicio para esto.

-Ha hecho mucha comedia. Con la faceta tan camaleónica que nos gusta de usted ha llegado a adaptar algunos cómics como Astérix o Spirou. ¿Cómo se sintió cuando adaptó a personajes surgidos de cómics?

-Es muy difícil. Es solo una hojita de papel. Normalmente no hay psicología, no es sencillo. Por eso hice las que hice de Astérix y después paré, es complicado. El placer desaparece un poco.

-Hablando de otros proyectos. ¿Algo sobre la secuela de ‘Dios mío, ¿pero qué te hemos hecho?’?

-En la primera parte quería que mis yernos no estuvieran ahí, quería que se fuesen y en la segunda parte voy a hacer todo lo posible para que no se vayan. No es más divertida la una que la otra para el personaje.

-¿Y sobre lo que está escribiendo? ¿’Do you do you Saint-Tropez’ donde actuará de nuevo con Gérard Depardieu?

­-Si con Depardieu y Benoît Poelvoorde que es un genio extraordinario. Habrá muchas mujeres como Rossi de Palma. Es una comedia policíaca tipo Agatha Christie pero divertida, muy divertida. Ubicada en 1970 en Saint-Tropez, el Saint-Tropez de Brigitte Bardot. Donde todo era libre. Todo el pueblo fumaba, las mujeres en topless en la playa lejos del bikini… la época era muy ligera y pensábamos que todo iba a ir bien.

-Para finalizar. ¿Lo más divertido y lo más complicado de rodar en Ibiza?

-Es muy complicado una película allí. Es una Isla conocida mundialmente y no esperan el cine. Por lo que les molesta más que otra cosa. Por las complicaciones, bloqueas una calle… Al mismo tiempo coges a las personas de vacaciones y están contentos de figurar en una película. Es un contraste entre las dos cosas. Por una lado la isla que preferiría que no estuviésemos ahí y por otro la gente que está contenta de vernos.

-Pues muchísimas gracias por tu tiempo y tus películas. ¿Volverán Los Visitantes?

-No por ahora. Pero nunca se sabe.