Crítica: ‘Dulce sabor a muerte’

En qué plataforma ver Dulce sabor a muerte

Eli Roth y su versión gore de ‘Quién puede matar a un niño’

Eli Roth nunca ha sido precisamente un cineasta interesado en pedir permiso. Desde ‘Cabin Fever’ hasta ‘Hostel’ o ‘Black Friday’, su cine ha entendido el terror como un parque de atracciones particularmente desagradable, donde la sangre, los cuerpos mutilados y el humor macabro forman parte del mismo juego. ‘Dulce sabor a muerte’ continúa exactamente por ese camino, aunque llega acompañada de una polémica que resulta imposible separar completamente de la película.

Roth se ha ganado enemigos por sus posicionamientos públicos sobre Palestina y, ahora, también puede recibir críticas desde otro frente: el uso de inteligencia artificial. El problema no es únicamente utilizar esta herramienta, una cuestión ya suficientemente controvertida en la industria, sino la manera en que se comunicó inicialmente. El director explicó que las animaciones con estética de los años veinte procedían de un trabajo artesanal que él mismo había dibujado y desarrollado junto a animadores. Posteriormente tuvo que recular en sus declaraciones y admitir que la IA había intervenido en una pequeña parte de algunas escenas animadas. También se percibe en la escena de la avalancha desde el columpio. La presencia de Dark Half en los créditos, compañía especializada en efectos visuales con IA, en los créditos alimentó todavía más la controversia.

La cuestión resulta especialmente llamativa y contradictoria porque ‘Dulce sabor a muerte’ presume de una filosofía muy física. Hay prótesis, cabezas y manos de plástico, litros de líquido rojo (más que en la Tomatina) y unas tripas cuyo sonido parece directamente el de unos macarrones con bechamel. Roth vuelve a reivindicar el gore artesanal, genera suspicacias entre los más recatados y mantiene una filosofía que hoy en día parece regresar gracias a sagas como ‘Terrifier’.

Un festival de barbaridades con aroma a serie B

Al margen de la polémica, ¿qué tal funciona ‘Dulce sabor a muerte’ como producto de entretenimiento macabro? Pues bastante mejor cuando se abandona cualquier pretensión de solemnidad. La película es una broma de muy mal gusto convertida en festival de barbaridades. Hay momentos en los que Roth parece estar rodando un sketch de ‘Scary Movie’ y otros en los que parece rendir homenaje a las películas de serie B más desquiciadas, con ‘Troll 2’, ‘The dentist’ o ‘The Stuff’ como espíritu perfectamente reconocible.

El heladero macabro tampoco es una invención de Roth. El terror estadounidense ya había explotado anteriormente esa figura aparentemente inocente, incluso en ‘Masters of Horror’, donde Tom Holland dirigió el episodio ‘We All Scream for Ice Cream’. Por tanto, el vendedor de helados siniestro forma parte de un imaginario bastante más amplio.

También resulta inevitable pensar en ‘¿Quién puede matar a un niño?’, una referencia que Roth ha reconocido como fundamental. El director ha explicado en numerosas ocasiones hasta qué punto le fascina la película de Chicho Ibáñez Serrador, hasta el punto de que durante años consideró que acercarse al tema de los niños asesinos después de aquel clásico era casi imposible.

De ahí que las comparaciones con ‘Weapons’ sean comprensibles, aunque yo situaría ‘Dulce sabor a muerte’ más cerca del espíritu de ‘Terrifier’. No porque Roth pretenda subirse ahora al carro del éxito del gore slasher, sino porque lleva décadas jugando en ese terreno. De hecho, ha reconocido que el impacto de ‘Terrifier 3’ ayudó a demostrar que existía público para películas extremas proyectadas en salas comerciales.

Cuando el tercer acto derrite la película

El problema llega cuando Roth intenta convertir esta orgía de asesinatos en algo más parecido a una historia convencional. Mientras ‘Dulce sabor a muerte’ funciona como sucesión de atrocidades, humor negro y criaturas infantiles convertidas en pequeñas máquinas de matar, mantiene una identidad muy clara. Cuando llega el momento de frenar el caos y explicar qué está ocurriendo y por qué, todo se vuelve bastante más ridículo de lo que probablemente pretendía.

Ahí la película se desinfla considerablemente. Lo que parecía una decisión consciente de abrazar el absurdo termina pareciendo una explicación demasiado vaga para justificar todo el caos anterior. El tercer acto no está a la altura de la carnicería que lo precede y deja un sabor de boca bastante peor del que debería tener una película que, en esencia, prometía poco más que una masacre sin complejos. Incluso existe una escena tras los créditos que podría interpretarse como una puerta abierta a futuras historias (aunque también funciona perfectamente como último gag). La película queda como una gamberrada irregular pero coherente con el cine de Eli Roth. Su falta de sutileza es deliberada y sus excesos constituyen buena parte de su encanto. Lástima que, cuando decide explicar demasiado, termine descubriendo que detrás de tanta sangre no había una idea tan jugosa como el propio helado.

Ficha de ‘Dulce sabor a muerte’

Estreno en España: 4 de septiembre de 2026. Título original: Ice Cream Man. Duración: 86 min. País: EE.UU. Dirección: Eli Roth. Guion: Noah Nelson, Eli Roth, Noah Belson. Música: Brandon Roberts. Fotografía: Simon Shohet. Reparto principal: Ari Millen, Benjamin Byron Davis, Eli Roth, Karen Cliche, Dylan Hawco, Sarah Abbott, Shiloh O’Reilly, Kiori Mirza Waldman, Charlie Zeltzer, Charlie Storey. Producción: The Horror Section, MCT Studios, Head Gear Films, Sixth Dimension, Metrol Technology, Mass Appeal, Dentsu. Distribución: Diamond Films. Género: terror. Web oficial.

Diario de Sitges 2020. 8 de octubre

Un arranque divertido y no exento de terror ni de zombie walk

Ya ha arrancado la 53 edición del Festival de Sitges y como en años anteriores empezamos nuestro diario en el que iremos publicando pequeñas críticas de todo lo que vayamos viendo. Este año dada las circunstancias cubriremos el festival en su modalidad online a si es que el contenido lo tenemos más limitado aunque no por ello va a ser escaso.

Hoy hemos arrancado con el cortometraje de Paul Urkijo Alijo, que ya participó en Sitges con la espléndida ‘Errementari’. Seguido de ese corto se ha proyectado ‘Malnazidos’, la cual pese a no estar disponible en el catálogo online pudimos ver gracias a un pase de prensa realizado por Sony Pictues, la distribuidora que lanzará el filme en cines en enero de 2021. Podéis leer nuestra crítica en este enlace o nuestra opinión en este diario.

Hemos visto la rueda de prensa de ‘Malnazidos’ que además estaba celebrando su estreno mundial. En ella se habló del tipo de zombies o localizaciones que se plantearon, entre otras cosas. Dado que es una película ambientada en la Guerra Civil Española se preguntó acerca del carácter del filme, a lo que Alberto de Toro contestó “Quien quiera sacar lecturas son bienvenidas, pero están en vuestras cabezas […] Si hay cosas son más morales que políticas”.

También hemos visto la canadiense ‘Vicious Fun’ (muy divertida) y ‘Last Words’ de Jonathan Nossiter. Nos hemos aventurado además con la película de Romola Garai, ‘Amulet’. De todos estos títulos os hablamos en el canal de Youtube y con más detalle en las siguientes minicríticas.

Cortometraje: ‘Dar-Dar’

Paul Urkijo ya nos sorprendió en la 50ª edición de Sitges con el estreno de su ópera prima ‘Errementari‘. Este año vuelve para inaugurar su nuevo corto que nos regresa a esas leyendas de Euskadi que tanto le gusta mostrarnos y que aprendamos.

Dar-Dar, es un demonio que se alimenta de dedos y cuando aparece dice así «Dar, dar, dar, dame tu dedo para cenar. Si no me los das, por la noche me verás y con tu alma pagarás».

Son 10 minutos de cine mudo, en blanco y negro con una preciosa y tenebrosa fotografía de la mano de Gorka Gómez Andreu, con el que ya trabajó también en ‘Errementari’.

Al igual que en su ópera prima, vemos que Paul no tienen ningún miedo a rodar con niños y sin duda es algo que se le da muy bien. Udane Elosegi nos muestra el terror con su mirada y movimientos y eso es algo que se logra con confianza y mucho trabajo.

El reparto lo completan Almudena Cid y Elias García, ambos muy bien en sus distintos papeles.

Comentado por Vicky Carras.

‘Malnazidos’

En 2005 apareció el ‘Resident Evil 4’ basando su ambientación en España. ¿Y si se hubiese hecho la precuela en forma de película? El filme de Javier Ruiz Caldera y Alberto de Toro podría hacer las veces, pero obviamente no cuadraría con la franquicia de Capcom. Lo que vemos en esta película si que recuerda bastante a ‘Wolfenstein’ o a ‘Overlord’ (otra película que pasó por Sitges en 2018).

Esta no es una película encarnizada, incluso la sangre de los zombies se muestra en forma de polvo por motivos de la trama. Pero si tiene lo suyo de acción y algo de gore plastificado con referencias a clásicos incluidas. Podría haber sido también una película punzante teniendo en cuenta que todo sucede en un valle donde los caídos se levantan. En lugar de eso tira más bien hacia lo ridículo, lo gracioso y nos carga de tópicos. Tal vez esta película se haga con el récord por ser será la cinta en la que se dice “facha” más veces.

La adaptación de la novela ‘Noche de difuntos del 38’ cuenta con un protagonista interpretado por Miki Esparbé. Él hace de un buscavidas y aprovechaoportunidades que maneja bien. Le rodean actores como Luis Callejo, Álvaro Cervantes, Aura Garrido, María Boto, Francisco Reyes, Sergio Torrico, Asia Ortega… No falta talento y tampoco los apodos que parecen sacados de ‘Historias de la puta mili’.

Me lo he pasado bien con ‘Malnazidos’, sobre todo cuando arranca su continua persecución y siguiendo el juego de algunos guiños y burlas. Me quedo con esa parodia que entiendo que hace justicia ante la farsa de alguien tan simbólico como Robert Capa.

Comentado por Francisco J. Tejeda White.

‘Amulet’

La primera película de Romola Garai viene con carga. La actriz se estrena como directora en un título que se maneja con pocos personajes y un giro potente. Entre las protagonistas está la que interpreta Imelda Staunton, la Dolores Umbridge de las películas de ‘Harry Potter’. Seguro que cogisteis manía a su personaje en la saga del mago y en esta película puede que empecéis también con ese sentimiento. Pero ‘Amulet’ le dará la vuelta.

Este es un filme que basa gran parte de su metraje en sembrar atmósfera. Posteriormente tiene alguna que otra escena repelente, pero sobre todo es su ambiente el que os va a atrapar. También mantendrá vuestro interés con los sueños o recuerdos que tiene el protagonista y por el amuleto que aparece de vez en cuando.

Esta es una historia que sigue la senda de lo inquietante y lo desesperante. También es una narración un tanto asfixiante con toques de feminismo, redención y venganza. Acierta mucho con el plano técnico que mantiene con uniformidad un toque sucio y generando además su propia mitología. A pesar de su gran cambio de rumbo en el último acto ya hemos visto cosas parecidas anteriormente, no sorprende con su propuesta y su resolución. Mucho sembrar para obtener frutos ya probados.

Comentado por Francisco J. Tejeda White.

 ‘Last Words’

Estamos en 2085, el mundo se está acabando y la raza humana está desapareciendo. Conocemos a un joven que pierde a su hermana en un París destruido y se dirige hacia Bolonia en la búsqueda de un deseo. Allí conoce a Shakespeare un hombre que le descubre el cine. Desde allí deciden viajar a Atenas y mostrar las películas que tienen a quien logren encontrarse.

Película muy luminosa y a la vez pesimista. Estamos en un mundo desértico donde todos intentan sobrevivir como pueden. La gente nace sin conocer el pasado y la iniciativa de Shakespeare es que puedan construir una cámara para poder filmar y que el mundo tal cual es en su actualidad quede registrado.

Basada en la novela de Santiago Amigorena, la película nos muestra un mundo triste, sin apenas vida y de la que cada vez queda menos tierra pues está siendo comida por las inundaciones.

También vemos los típicos problemas que entran en estas historias. Caníbales, salvajes e incluso gente que no sabe ni siquiera hablar, la civilización se ha ido perdiendo para dejar paso a la supervivencia y a no convivir con nadie.

Dirigidos todos por Johathan Nossiter, en el reparto encontramos caras bastante conocidas como Nick Nolte, Charlotte Rampling o Stellan Skarsgard. Gracias a ellos vamos viendo el paso de la humanidad, la alegría y esperanza finalizando en la tristeza y desesperación.

Comentado por Vicky Carras.

‘Vicious Fun’

Se ríe abiertamente del género desde un punto de vista fan. Cody Calahan homenajea el género slasher con guiños (incluso a su propia filmografía), comedia y tirando de villanos arquetípicos. Precisamente el tener un elenco variopinto de asesinos es lo que la hace más divertida. Está el que masacra brutalmente, el que mide cada uno de sus pasos, el caníbal y hasta el meticuloso tipo Christian Bale en ‘American Psycho’. Todos ellos contra un protagonista bobalicón que no carga y resulta simpático.

A pesar de contar con un personaje principal miedica y torpe este se considera sabio dentro del género de terror y se dedica a escribir reseñas en una revista especializada llamada ‘Vicious Fanatics’. Por casualidad y por mezucón se ve metido en una reunión de asesinos. Una situación peliaguda y escalofriante para él pero divertida para nosotros.

Todo acaba siendo una reunión para los que se lo pasan de vicio viendo terror o causándolo. Podríamos pensar que al tener a un crítico de cine enfrentado a unos asesinos preconfigurados este se dedicaría a usar sus conocimientos para salir del atolladero. Pero la película pierde esa oportunidad y se soluciona por otras vías. Podríamos dividir la película en dos encierros que se rompen por el asalto de los psicópatas, uno de ellos un tanto al estilo de ‘Asalto al distrito 13’.

Rememora mucho al cine de los 80. ‘Falcon Crest’, las luces de neon, la música de sintetizador y hasta un reloj calculadora dan cuenta de ello. No tiene super-estrellas pero su elenco protagonista incluye caras conocidas como Evan Marsh, Amber Goldfarb, David Koechner, Robert Maillet…

Comentado por Francisco J. Tejeda White.