Crítica: ‘Yakarta’

Diego San José sorprende con ‘Yakarta’, una serie turbia, honesta y magistralmente interpretada

Diego San José apuesta de nuevo por el formato televisivo y nos presenta ‘Yakarta’. Esta serie de seis episodios que se estrena en Movistar Plus+ el 6 de noviembre, es una pieza compleja y profundamente moral que, arriesgando y en gran medida consiguiendo, traza el retrato de personajes al borde del abismo. En el centro está un hombre en horas bajas, un exjugador olímpico de bádminton convertido en profesor de educación física en un instituto de Vallecas (Javier Cámara), que ve su última oportunidad de vengarse de la vida en una muchacha adolescente con talento (Carla Quílez). Esa propuesta de “cumplir un sueño frustrado” a través de una joven promesa es tan genuina como inquietante, porque, desde el arranque, la reputación ética del protagonista queda comprometida: un sujeto denostado, con prácticas poco limpias, que prácticamente acosa a la joven y a su madre para obtener el permiso de entrenarla y llevarla hasta un torneo en Yakarta.

La fuerza de ‘Yakarta’ reside en su capacidad para situar la historia en un deporte poco o nada popular como el bádminton y, al mismo tiempo, abrir una ventana hacia lo turbio de la ambición, la manipulación y la fragilidad humana. Los personajes no son héroes: son grises, desplazados, víctimas de sus propias miserias y la serie no rehúye ese tono sombrío. La relación entre el entrenador y la joven promesa funciona como espejo de sus vidas rotas, de su necesidad de sentirse algo más que fagocitados por el sistema o el olvido. Y esa empatía que se forja entre ellos tiene tanto de salvación mutua como de coartada moral.

Bajo la dirección de Elena Trapé (acompañada de Fernando Delgado-Hierro e incluso de Javier Cámara al mando de algún episodio) la serie aprovecha el espacio de las ciudades de provincias, los polideportivos a medio gas, las pensiones desvencijadas, para narrar “esa España sin carisma” a la que, según el propio San José, le gustan las historias de gente que “pierde incluso cuando gana”.

La interpretación de Javier Cámara vuelve a demostrar su dominio y matiz: un hombre que quiere servir de ejemplo aunque sus métodos chirrían, al que vemos caer, arrastrarse y ofrecerse como salvador cuando en realidad él está más perdido que su alumna. Y Carla Quílez como la joven promesa da voz al conflicto y a la vulnerabilidad, abriendo la posibilidad de esa “otra revelación” que viene de la mano del descubrimiento mutuo. La relación entre Cámara y Quílez podría dar a luz a otro descubrimiento como el que en su día vivimos con ‘Vivir es fácil con los ojos cerrados’ y Natalia de Molina, aunque a Quílez ya se la haya reconocido por ‘La maternal’.

Como obra televisiva, ‘Yakarta’ es quizá la más seria de San José hasta la fecha, que nos tiene más acostumbrados a comedias como ‘Ocho apellidos vascos’, ‘Fe de etarras’ o ‘Superlópez’ e incluso la recientemente renovada ‘Su majestad’ o la saga ‘Vota/Vamos/Venga Juan’. Aquí abandona el registro ligero para internarse en la radiografía honda, casi áspera, de un deporte marginal, de vidas mediocres y como siempre de un pequeño fragmento de nuestro país. Y en ese margen encuentra libertad para contar algo que pocas veces se ve: lo que ocurre detrás de los focos, antes del aplauso, en la periferia de la gloria. Y lo hace sin concesiones, con personajes condenados a entenderse a través de la complicidad de su desdicha y planteando muchos detalles que acaban cobrando sentido. En sus secretos y revelaciones nos topamos con una historia a la altura del ‘Gracias a Dios’ de François Ozon, para el buen entendedor.

El ritmo podría haber sido más ligero pues en algún tramo acusa cierta dilatación del viaje emocional, pero quizá ese tempo comedido es justo el que favorece que los detalles que parecen inconexos al inicio cobren significado al final. Con todo y con esto ‘Yakarta’ no es complaciente: incomoda, cuestiona, interpela. Y lo hace con una estética sobria, sin grandilocuencia, lo que agradece en este tipo de drama íntimo. Recomendable para quienes buscan ficciones que planteen más preguntas que respuestas y que no rehúyen el costo moral de sus personajes.

Crítica: ‘La desconocida’

En qué plataforma ver La desconocida

Sinopsis

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Carolina es una joven ingenua que conoce a Leo en un chat. Él es un hombre adulto que haciéndose pasar por un chico de 16 años ha quedado con ella en un apartado parque de la ciudad. Pero a medida que Leo conoce a Carolina, empieza a sospechar que quizá ella no es tan inocente como aparenta.

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Crítica

Enfermiza, retorcida… y aun con todo ello lo suficientemente malsana como para resultar preventivamente pedagógica

Adolescente (Laia Manzanares) conoce a alguien por Internet. Ese alguien (Manolo Solo) termina no siendo quien dice, ni siquiera alguien de su misma edad. Si leéis la sinopsis o veis los primeros segundos del tráiler de ‘La desconocida’ ya sabréis que el trema del que trata es el que se conoce como stalkeo en la red u online grooming. Lo que hemos llamado ciberacoso u abuso sexual online desde que navegamos en la red, que a veces el ponerle nombres en inglés sirve solo para edulcorar un tema que no tendría que tratarse con ningún paño caliente, como pasa cuando decimos bullying en vez de acoso escolar.

Solo con eso ya os he puesto en precedentes sin reventaros nada del filme. Porque así arranca la nueva película de Pablo Maqueda, con una quedada incómoda, que se antoja peligrosa y cuyas riendas por supuesto lleva el hombre que ha engañado a la joven. Un supuesto pederasta que, como nos anticipa su escena de apertura, se mueve por terrenos infantiles, como el famoso dragón de Barrio Sésamo ubicado en La Elipa de Madrid. Con todo esto, repito, no incurro en spoilers pues la película nos reserva varios giros más y se va complicando minuto a minuto.

De hecho, siguiendo nuestra línea editorial de no desvelar secretos de la trama de la que hablamos, estoy también aceptando la petición lógica que nos hace el director al principio del filme. Lo primero que vemos tras los logotipos de las productoras es un letrero que de igual modo que hizo Alfred Hitchcock con ‘Psicosis’, nos ruega que respetemos la experiencia de los que no han visto la película aún. Y no es la única referencia cinematográfica que se reserva ‘La desconocida’. Maqueda no ha llegado al punto de comprar todas las entradas de la obra de teatro en la que se basa pues esta no se encuentra disponible (Hitchcock compró todos los ejemplares de la novela original) pero al menos al iniciar su visionado nos quiere hacer cómplices de la sorpresa que nos depara.

Pablo Maqueda no ha contado con los actores de la obra teatral (‘Grooming’, 2012), que fueron en su día Nausicaa Bonnín y Antonio de la Torre pero la calidad interpretativa está igualmente al primer nivel. Laia Manzanares y Manolo Solo llevan a cabo este duelo interpretativo que nos transporta a lo más oscuro del ser humano. Llevan tanto a sus personajes como al espectador al límite con detalles de lo más escabrosos y nauseabundos. Todo este asunto, dada la premisa que nos plantean, podría ir sobre el karma y la educación sobre el manejo y exposición del mundo digital, pero va más allá. Pasiones ocultas, vicios secretos, mentes trastornadas… ‘La desconocida’ parece que más que referirse a la protagonista alude a una parte de nuestra sociedad que nos es extraña o a la que no queremos darle visos de realidad. Al fin y al cabo sirve para retratar a una parte de la ciudadanía trastocada por las fantasías o por las necesidades antinaturales que han sido creadas por una corrupción fruto de las posibilidades que ofrece la tecnología. Es una película que se hace enfermiza y malsana pero sirve de manera pedagógica para inmortalizar lo más tortuoso de nuestra psique.

La única lástima de ‘La desconocida’ es que parece que se alarga innecesariamente. Viene a nosotros esa sensación de que podría haber funcionado mucho mejor si se hubiese contado con la duración de un corto. Y es que la narrativa está poblada de flashbacks que se intercalan con el desarrollo de esa escena inicial en el paraje natural. Se rompe la tensión casi por completo aunque bien es cierto que se obtiene algo más de información sobre los personajes. Me queda la curiosidad de si funcionaría como experimento el ver un montaje en el que únicamente se dispongan las partes en las que se enfrentan Solo y Manzanares.

Ficha de la película

Estreno en España: 9 de junio de 2023. Título original: La desconocida. Duración: 83 min. País: España. Dirección: Pablo Maqueda. Guion: Pablo Maqueda, Haizea G. Viana, Paco Bezerra. Música: Elena Hidalgo. Fotografía: Santiago Racaj. Reparto principal: Laia Manzanares, Manolo Solo, Eva Llorach, Blanca Parés, Vega Céspedes, Inés Fernández. Producción: Fórmula Cine A.I.E., Sideral, La fragua audiovisual. Distribución: Filmax. Género: suspense. Web oficial: https://www.filmax.com/distribucion/la-desconocida.240