David Dastmalchian: “Los verdaderos monstruos son las personas con poder que usan ese poder para oprimir”
David Dastmalchian y Leah Kilpatrick visitaron Akira Comics para presentar Kingdom of Earth, la nueva serie publicada por Dark Horse Comics, una obra de terror, fantasía y crítica social que imagina un futuro en el que todos los monstruos de la mitología mundial han conquistado la Tierra y los seres humanos han pasado a ser ganado.
David Dastmalchian es conocido por el gran público por sus papeles en películas como The Suicide Squad, Dune o Late Night with the Devil, pero en los últimos años también se ha consolidado como guionista de cómics. Es el creador de series como Count Crowley y ha escrito historias para Marvel y DC, llevando su pasión por el terror y los monstruos al noveno arte. Junto a él trabaja Leah Kilpatrick, guionista, actriz y diseñadora de criaturas, que ha participado en títulos como DC Horror Presents, Headless Horseman y Minor Threats, especializándose en historias de horror con un marcado componente humano. Juntos forman una de las parejas creativas más interesantes del cómic de terror actual.
Durante el encuentro, ambos autores explicaron las influencias de la obra, hablaron de su proceso creativo y reflexionaron sobre el estado actual del mundo, dejando claro que Kingdom of Earth es mucho más que una historia de monstruos.
Un mundo inspirado por la realidad
Dastmalchian confesó que siempre ha sentido fascinación por las historias de monstruos y por el planteamiento de El planeta de los simios, pero explicó que la idea de Kingdom of Earth nació al observar los cambios políticos y sociales que ha vivido Estados Unidos durante la última década.
“Sentía que mi país estaba siendo tomado por otra especie. Todo estaba cambiando: la cultura, la política… Veía crecer el nacionalismo, el racismo, la intolerancia y la violencia.”
Junto a Leah Kilpatrick comenzaron a preguntarse qué ocurriría si invirtieran completamente la situación habitual de las historias de monstruos.
“Pensamos en una historia donde los humanos fueran esclavos, ganado y comida para los monstruos. Hay monstruos buenos y monstruos malos luchando por controlar el mundo, pero el verdadero tema es la supervivencia, la identidad, la humanidad y la empatía.”
Aunque la historia nace desde una perspectiva norteamericana, el actor insistió en que el mensaje es universal.
“Estados Unidos no es el único país que tiene problemas. Hay muchos lugares viviendo situaciones similares. Por eso Kingdom of Earth no habla solo de Estados Unidos, sino del mundo entero.”
Una pasión compartida por los monstruos
Leah Kilpatrick explicó que ambos comparten una auténtica obsesión por las criaturas fantásticas.
“Nos encantan todos los monstruos: hombres lobo, fantasmas, demonios, criaturas marinas… Nos inspira la mitología japonesa, latinoamericana, europea… Todo eso termina formando parte de este universo.”
Esa mezcla de folclore de diferentes culturas convierte Kingdom of Earth en un escenario donde conviven criaturas procedentes de prácticamente todas las mitologías imaginables.
Los cómics como puerta de entrada a la imaginación
Kilpatrick también habló de su infancia y de cómo los cómics fueron fundamentales para despertar su creatividad.
“De pequeña tenía muchas dificultades para leer. Los libros me intimidaban, pero los cómics no. Las imágenes me permitían construir la historia en mi cabeza.”
Con el tiempo empezó a rellenar mentalmente los espacios que las historias dejaban abiertos, desarrollando así su propia imaginación como narradora.
Actualmente compagina la escritura con la interpretación y la improvisación, una disciplina que considera fundamental para trabajar junto a Dastmalchian.
“Tenemos una especie de mente colmena. Pensamos de forma muy parecida y eso hace que construir mundos juntos sea muy natural.”
Crear personajes frente a interpretarlos
Como actor, Dastmalchian ha pasado gran parte de su carrera interpretando personajes creados por otros, desde Shakespeare hasta franquicias contemporáneas.
Por ello, explicó la diferencia que supone escribir sus propios cómics.
“Cuando interpretas a un personaje creado por otra persona debes encontrar qué puedes aportar tú. Si me eligieran para interpretar al Joker, no tendría sentido intentar copiar a Jack Nicholson. Si me han elegido es porque esperan que aporte algo propio.”
Puso como ejemplo su incorporación al universo de One Piece interpretando a Mr. 3.
“Existe toda una tradición de actores que ya han dado vida al personaje. Mi trabajo consiste en encontrar al Mr. 3 que solo yo puedo interpretar.”
Sin embargo, escribir resulta un reto completamente distinto.
“Crear el personaje, el mundo y la historia da mucho más miedo. Nunca voy a escribir mejor que Julio Verne, Mary Shelley o Bram Stoker. Lo único que puedo aportar son las preguntas que me sigo haciendo con 50 años.”
Entre esas preguntas citó una especialmente importante.
“Todavía intento entender por qué las personas se tratan tan mal unas a otras.”
Frankie, una esperanza para la humanidad
Uno de los personajes centrales de Kingdom of Earth es Frankie, una niña de doce años que representa la esperanza en un mundo dominado por los monstruos.
Kilpatrick explicó que desde el principio querían que fuera un personaje con el que cualquiera pudiera identificarse.
“Frankie representa la esperanza. Queríamos que fuera alguien capaz de representar a toda la humanidad.”
Además, decidieron que el personaje fuera no binario para facilitar esa identificación universal.
“Queríamos que cualquier lector pudiera verse reflejado en Frankie, independientemente de su género.”
También defendió que la infancia simboliza la parte más auténtica del ser humano.
“Nuestro verdadero yo es el niño que fuimos. Cuando crecemos vamos perdiendo parte de esa autenticidad.”
Un futuro donde los monstruos dominan la Tierra
Durante la presentación, Dastmalchian resumió el punto de partida de la serie.
“Estamos en un futuro no muy lejano donde todos los monstruos imaginados por la humanidad han surgido de la tierra y de los océanos. Los monstruos españoles, japoneses, norteamericanos… todos luchan por controlar el planeta.”
Pero insistió en que la historia no gira únicamente alrededor de los combates.
“Es una historia sobre supervivencia, amistad y sobre encontrar esperanza donde menos lo esperas.”
El autor también quiso destacar el trabajo artístico de la dibujante.
“Aunque nuestra historia no os interese, comprad el cómic por el arte. Es absolutamente maravilloso.”
Drácula, el Hombre Lobo… y las adicciones
Preguntado por su monstruo favorito, Dastmalchian confesó sentir una conexión especial con Drácula.
“Puedo entender a Drácula de muchas maneras porque durante mi vida he luchado contra las adicciones.”
El actor explicó que la adicción deja una huella profunda.
“Es una enfermedad que vive en tu ADN, en tu sangre y en tu espíritu.”
Sin embargo, reconoció que el Hombre Lobo siempre ha sido su criatura favorita.
“Desde pequeño estuve obsesionado con el Hombre Lobo. Me fascina esa lucha entre aceptar el monstruo que llevas dentro o dejar que te destruya.”
Su relación con Dark Horse Comics
El actor recordó que comenzó leyendo Marvel y DC, aunque pronto descubrió el cómic independiente.
Especialmente quedó fascinado por el trabajo de Mike Mignola y el universo de Hellboy, además de autores como Steve Niles.
Su relación con Dark Horse Comics comenzó tras presentarles uno de sus primeros proyectos durante la San Diego Comic-Con.
“Tuve la suerte de que dijeran que sí. Me dieron un editor extraordinario y los artistas con los que siempre había querido trabajar.”
Desde entonces ha seguido colaborando con la editorial y aseguró que lo importante no es tanto dónde publica como encontrar editoriales que crean en sus ideas.
“Los monstruos reales son mucho más aterradores”
La intervención terminó con una reflexión que resumió perfectamente el espíritu de Kingdom of Earth.
Al ser preguntado por si teme más a los monstruos ficticios o a los reales, Dastmalchian no dudó.
“Los monstruos reales, sin ninguna duda.”
Y desarrolló una respuesta que fue uno de los momentos más aplaudidos del encuentro.
“Nada me da más miedo que las personas con poder que utilizan ese poder para oprimir, asustar y marginar a otros para conseguir todavía más poder.”
El actor lamentó que la historia de la humanidad repita constantemente los mismos patrones.
“Siempre encontramos un grupo diferente al que señalar: mujeres, personas homosexuales, inmigrantes, pobres… No entiendo por qué seguimos haciendo eso.”
Pero concluyó con una reflexión todavía más personal.
“Lo que más miedo me da es mirarme al espejo y reconocer que yo también tengo capacidad para convertirme en un monstruo.”
Con esa idea quedó claro que, aunque Kingdom of Earth esté poblado por vampiros, hombres lobo y criaturas mitológicas, los autores consideran que los verdaderos monstruos siguen siendo, demasiadas veces, los propios seres humanos.

