Otro fantasma más bajo el agua
El terror asiático lleva décadas demostrando que un fantasma de pelo largo, una cara blanca emergiendo de la oscuridad y una cámara que registra aquello que el ojo humano no percibe pueden seguir funcionando. El problema es que también llevamos décadas viendo exactamente lo mismo. ‘Salmokji: Whispering Water’, de Lee Sang-min, parece llegar al cine desde una máquina del tiempo que se hubiese quedado detenida a principios de los años 2000. Metraje encontrado, apariciones espectrales, doppelgängers, lugares encantados y una fotografía tan oscura que en ocasiones cuesta distinguir qué está ocurriendo. Todo ello con la peculiaridad de incorporar cámaras 360, GoPros y otras herramientas contemporáneas que no consiguen evitar la sensación de estar ante una producción bastante low cost.
El título hace referencia al embalse real de Salmokji, situado en el condado de Yesan, en la provincia de Chungcheong del Sur, Corea del Sur. Un escenario que podría haber servido para construir una atmósfera verdaderamente inquietante, pero que termina siendo prácticamente otro decorado para una colección de recursos que el cine de terror oriental lleva explotando durante demasiado tiempo. Dado el resultado dudo que haya una peregrinación como la que hubo en su día a Aokigahara.
Tecnología moderna para un terror de segunda mano
La película intenta enfrentar lo rural con lo urbano, el escepticismo con la superstición y la tecnología moderna con las creencias ancestrales, pero ninguna de estas ideas alcanza suficiente profundidad como para sacar a ‘Salmokji: Whispering Water’ de la mediocridad.
Resulta curioso que una película que pretende servirse de tecnología actual tenga una factura tan modesta. Las cámaras 360 y las GoPros ofrecen posibilidades interesantes para introducir al espectador dentro del espacio y convertirlo en testigo directo de los acontecimientos, pero el recurso termina siendo más llamativo por su presencia que por el uso intermitente que se hace de él.
‘Salmokji: Whispering Water’ recurre a prácticamente todo el catálogo del terror asiático contemporáneo: oscuridad, silencios, apariciones repentinas, grabaciones inquietantes, cuerpos que aparecen donde no deberían y, cómo no, fantasmas con el cabello cubriendo parcialmente el rostro. El problema no es utilizar estos recursos, sino que apenas existe una personalidad detrás de ellos. Son herramientas que hemos visto tantas veces que necesitan una puesta en escena especialmente inspirada para volver a provocar miedo.
La excepción se encuentra prácticamente al final, con una secuencia subacuática que consigue elevar momentáneamente el nivel de la propuesta. El agua proporciona una sensación de amenaza mucho más efectiva y permite que el espacio se convierta realmente en algo opresivo. Es probablemente el momento en el que ‘Salmokji: Whispering Water’ demuestra lo que podría haber hecho con mayor imaginación durante el resto del metraje.
Entre la superstición y el escepticismo
Uno de los elementos que más posibilidades ofrecía era el enfrentamiento entre dos mundos. Por un lado, tenemos a personajes procedentes de un entorno urbano y acostumbrados a confiar en cámaras, dispositivos y explicaciones racionales. Por otro, el embalse pertenece a un espacio rural en el que las leyendas y las creencias ancestrales tienen todavía un peso considerable.
La película juega también con el contraste entre lo actual y lo arcaico. La tecnología sirve para registrar aquello que sucede, pero no necesariamente para comprenderlo. Es una idea apropiada para una historia de metraje encontrado: podemos grabar un fantasma, pero eso no significa que sepamos qué es ni por qué está allí.
Pero tampoco esta dimensión termina de salvar la película. La oposición entre lo rural y lo urbano, entre creyentes y escépticos, podría haber servido para construir una reflexión más interesante sobre la desaparición de las tradiciones o sobre nuestra obsesión contemporánea por registrar absolutamente todo. En cambio, queda principalmente como un recurso argumental más.
Ficha de ‘Salmokji Whispering Water’
Estreno en España: por determinar. Título original: Salmokji. Duración: 135 min. País: Corea del Sur. Dirección: Lee Sang-min. Guion: Lee Sang-min. Reparto principal: Kim Hye Yoon, Lee Jong Won, Kim Joon Han, Kim Young Sung, Oh Dong Min, Yoon Jae Chan, Jang Da Ah. Producción: The Lamp. Distribución: por determinar. Género: terror.

