Ciencia ficción más terror, una combinación ganadora si se sabe hacer bien
Ridley Scott vuelve a dejar su marca en una ficción de otro mundo, con distopía y con terror, como ya ha hecho con grandes títulos del tipo ‘Blade Runner’ o ‘Alien’. Para aquellos que habían perdido la fe en este imaginativo cineasta con películas como ‘Covenant’ o ‘Prometeus’ (no es mi caso), ‘Raised by wolves’ puede ser el regreso a su senda. Para mi supone recuperar al mejor Scott. No tengo en cuenta ‘Marte’, aunque también nos habla de colonizar otro planeta, ya que es un género algo distinto. Además de figurar como creador y productor de la serie ha dirigido los dos primeros capítulos. Los otros ocho episodios los dirigen Sergio Mimica-Gezzan, Alex Gabassi, James Hawes y sobre todo su hijo Luke Scott (‘Morgan’).
Ciencia ficción más terror, una combinación ganadora si se sabe hacer bien. Y este es el caso. Nos vamos a un planeta inhóspito, alejados de los restos de una Tierra destruida, donde vuelve a chocar la fe con lo pragmático. La mezcla de intenciones de cada protagonista y el espectáculo visual son los puntos fuertes de esta serie que tiene momentos apabullantes. Desde luego la temática y el diseño de producción recuerdan mucho a otras obras de Scott, con esos tonos oscuros y grises, incluso podría decirse que apagados y tristes. La estética es más propia de los setenta y ochenta, si sumamos eso al guión tan fantástico que recrea podemos tener la sensación de estar leyendo algún libro de Arthur C. Clarke, Theodore Sturgeon o Ray Bradbury.
Que tenemos ciencia ficción es más que obvio: poderosos androides, naves espaciales, múltiples lunas en el firmamento… Y el terror viene de alguna que otra secuencia con tensión y acción pero sobre todo llega a través del miedo a un personaje obsesionado en que exista siempre una manada, llevando sus métodos a límites mortíferos. Hay pánico a una máquina de matar y pánico también al amor posesivo de un androide. Este es un relato de supervivencia donde algunos tienen la faena de depender o tener que confiar en alguien que es capaz de arrancarles la vida con un sopolido, como si fuese un dios. Fe ciega en quien pide crecer en el ateismo, tirando de ironía.
Amanda Collin (‘La excepción’) y Abubakar Salim (‘Jamestown’) interpretan a esos dos “lobos” que tienen que criar a un nutrido grupo de humanos. Su interpretación es estupenda, sobre todo teniendo en cuenta que son robots tan complejos que tienen una clase de sentimientos, tanto de piedad, como de afecto o rabia. Es decir, no han de hablar ni moverse exactamente como máquinas pero si mostrar la frialdad de ellas. Además Collin consigue ser imponente, sobre todo cuando se muestra con su áureo aspecto, es una imagen muy fuerte.
La serie se divide en diez partes que en realidad ha producido HBO Max y que a partir del 10 de septiembre hemos empezado a ver semanalmente en TNT.

Mala
efectos especiales muy low costo
y el final que le sale una serpiente voladora a madre….
10 capítulos q se podrían resumir en 2
La primera temporada,salvo los dos últimos capítulos,fue magnífica.En los últimos episodios se les fue la pinza en querer abarcar tanto y forzando el tono con algunos personajes principales.Tambien tiene escenas que rozan peligrosamente el ridículo,como,bueno mejor que lo vean,no quiero spoilear.Un saludo.