En qué plataforma ver Her private hell
Nicolas Winding Refn pide un salto de fe para sumergirse en una nueva metáfora alucinógena
La secuencia de apertura de ‘Her Private Hell’ nos lleva a un futuro lleno de oscuridad, repleto de sombras y neones azules y rosa chicle. Es como si estuviésemos en una versión deliberadamente hortera de ‘Blade Runner’ (más cercana a ciertas exageraciones visuales de Villeneuve), en cuya penumbra incluso podemos atisbar edificios que recuerdan, salvando las distancias, a las Torres Blancas de Madrid. Nada más empezar, la película deja claro que estamos ante el mismo Nicolas Winding Refn de ‘The Neon Demon’: feminidad, carga visual discotequera y argumentos siniestros.
Diez años después de aquel largometraje, el director danés regresa al cine con una obra que comparte con ‘Her Private Hell’ de 1968 algo más que el título. El propio Refn parte de la idea general de aquella película de Norman J. Warren, aunque las similitudes narrativas se quedan fundamentalmente en sus rasgos esenciales. Esta nueva versión se construye a partir de varias historias que terminan confluyendo alrededor de padres, hijas, desapariciones y una ciudad que parece existir en algún lugar entre la realidad y el subconsciente.
El resultado es desconcertante hasta extremos que pueden resultar fascinantes o exasperantes dependiendo de cuánto estemos dispuestos a abandonarnos a sus reglas. ¿Os ha pasado que habéis ido a un museo y no habéis entendido algunas obras de arte moderno hasta que habéis leído un folleto explicativo o un guía ha arrojado algo de luz sobre su significado? Con ‘Her Private Hell’ sucede algo parecido. Es tan incomprensible, o tan susceptible de ser interpretada de mil maneras, como determinadas obras de David Lynch o la última película del chino Bi Gan.
Del videoclip a la pesadilla
Refn construye una experiencia que parece cambiar de forma constantemente. Por momentos estamos ante una especie de videoclip de Madonna inspirado en ‘Star Trek’; poco después, la película parece deslizarse hacia un territorio mucho más próximo al de ‘En realidad, nunca estuviste aquí’. El director no pretende que las piezas encajen inmediatamente. Las coloca ante nosotros como imágenes, símbolos y sensaciones que debemos ordenar por nuestra cuenta.
Hay algo deliberadamente teatral y artificial en la propuesta. Los decorados, el vestuario, los colores y la música de Pino Donaggio convierten la película en una gigantesca instalación audiovisual. No es casual que Refn haya trabajado aquí desde una lógica casi de performance. Durante el rodaje llegó a reescribir el guion diariamente y modificó incluso el final a mitad de producción sin comunicarlo al reparto, con la intención de conservar la incertidumbre durante el proceso creativo.
También resulta revelador que Charles Melton aceptara el papel prácticamente sin necesidad de leer el guion y que, en su primer encuentro por Zoom con Refn, el director estuviera más interesado en conocer su relación con el cine y las redes sociales que en someterlo a una audición convencional. Son detalles que ayudan a entender una película concebida menos como un mecanismo narrativo cerrado que como una experiencia en permanente transformación.
Un infierno particular, muy particular
Pero debajo de toda esa parafernalia visual se puede intuir una historia mucho más sencilla y dolorosa. ‘Her Private Hell’ es, ante todo, una pesadilla sobre el trauma, la pérdida y la necesidad de ser amado por un padre. Refn trabaja deliberadamente con la lógica de los sueños: los miedos se materializan, los espacios cambian de significado y aquello que debería proporcionar seguridad termina convirtiéndose en la puerta de entrada al infierno particular de sus personajes.
La película no quiere explicarnos ese infierno, sino hacernos caminar por él. De ahí que determinados acontecimientos parezcan desconectados y que personajes y situaciones adquieran una dimensión casi simbólica. La búsqueda de una hija, la presencia de un padre ausente y la aparición de una entidad amenazadora terminan funcionando como distintas manifestaciones de una misma herida. El propio origen del proyecto está relacionado con una experiencia cercana a la muerte que Refn vivió antes de regresar al largometraje, un acontecimiento que acabó impulsando la creación de esta historia.
‘Her Private Hell’ no es una película que pida ser comprendida de forma convencional. Es cine sensorial, abstracto y profundamente personal. Puede fascinar por su imaginería o desesperar por su hermetismo, pero difícilmente deja indiferente. Refn vuelve a demostrar que quiere que su cine funcione como una experiencia y permite que las imágenes hablen allí donde las palabras dejan de tener sentido.
Ficha de ‘Her private hell’
Estreno en España: por determinar. Título original: Her private Hell. Duración: 107 min. País: EE.UU. Dirección: Nicolas Winding Refn. Guion: Esti Giordani, Nicolas Winding Refn. Música: Pino Donaggio. Fotografía: Magnus Nordenhof Jønck. Reparto principal: Sophie Thatcher, Charles Melton, Havana Rose Liu, Kristine Froseth, Dougray Scott, Diego Calva. Producción: Neon, byNWR. Distribución: por determinar. Género: drama, terror, ciencia ficción. Web oficial.


