Crítica: ‘El otro Chiquito’

En qué plataforma ver El otro Chiquito

Arrojando luz sobre un caso que adquirió el estatus de leyenda urbana

Hay documentales que recuperan una historia olvidada y otros que directamente abren un cajón de nuestra memoria colectiva que parecía cerrado a cal y canto y que en muchas conversaciones se tiñe de leyenda urbana. ‘El otro Chiquito’ viene para desmentir bulos o verdades asumidas sobre un caso que llega hasta lo más profundo del ADN del español de los 90. Y tiene, además, una premisa de partida irresistible: ¿qué demonios ocurre cuando alguien imita a uno de los mayores fenómenos cómicos de la España reciente hasta el punto de que el asunto termina en los tribunales?

Con Diego San José detrás del guion y de la concepción del proyecto, el equipo creativo podría haber construido una comedia desmadrada. No habría faltado material. Entre sus responsables encontramos títulos como ‘El crítico’, ‘Vamos Juan’, ‘Mala persona’ u ‘Ocho apellidos vascos’. Sin embargo, ‘El otro Chiquito’ opta por algo bastante más inteligente: contener la carcajada para mirar a Chiquito de la Calzada con una mezcla de cariño, respeto y cierta solemnidad.

El centro de la historia es el conflicto entre Gregorio Sánchez y los responsables de Lucas Grijander, el personaje interpretado por Florentino Fernández en ‘Esta noche cruzamos el Mississippi’. El parecido no era precisamente sutil: Chiquitistán, el “torpedo pecador”, “hasta luego Lucas”, el lenguaje inventado, el deje flamenco, los movimientos, las camisas y hasta esa manera imposible de construir una frase. Resultaba difícil no pensar en plagio. Pero ahí está precisamente la gracia del documental: preguntarse dónde termina la imitación y empieza la propiedad intelectual.

Jarl, comor y la España de los noventa

La película utiliza el litigio como columna vertebral, pero no se queda en el juzgado. Hace una radiografía bastante certera de aquella España de principio y mediados de los noventa en la que Chiquito pasó de ser un cómico veterano a convertirse en un fenómeno transversal. Los tazos, los discos de bakalao, los programas de chistes, las campanadas y la televisión convertida en fábrica de personajes ayudan a comprender por qué aquello podía parecer una gallina de los huevos de oro.

Por el documental desfilan Ramón García, Juan y Medio, Mariola Cubells, Sergio Mora, Pedro Alarcón, Celia Villalobos, Manolo Sarria, Mario Conde o Nieves Herrero, además de juristas y periodistas. Y aparecen dos testimonios especialmente jugosos: Pepe Navarro y Florentino Fernández. No conviene destripar qué defiende o reconoce cada uno, pero sí señalar que el retrato de Navarro como figura crápula televisiva capaz de perseguir audiencia sin filtros añade una reveladora dimensión al conflicto.

También resulta fascinante recordar hasta qué punto aquellas coletillas aparentemente absurdas (“jarl”, “comor”, “te das cuen”, “al ataquer”) se incorporaron al habla popular. Chiquito no solo hacía chistes: estaba construyendo un código lingüístico. Décadas de imitaciones posteriores y hasta el interés de lingüistas demuestran que aquello trascendió la televisión y varias décadas.

Un juicio tan absurdo como revelador

Uno de los mayores aciertos de ‘El otro Chiquito’ consiste en no convertir el juicio en una simple anécdota televisiva. Hay mucho de leyenda urbana alrededor de aquel proceso: si realmente hubo juicio, quién ganó, qué se llegó a decir en la sala y hasta si los términos del universo Chiquito tuvieron que ser pronunciados ante un juez e incluso si estos causaron la risa generalizada.

El documental juega con esa incredulidad y recupera la dimensión casi surrealista de una vista en la que llegaron a entrar en escena las famosas muletillas del humorista. Pero, bajo la carcajada, aparece una cuestión mucho más seria: ¿puede alguien apropiarse de un personaje que ha creado, de sus gestos, de su forma de hablar y de sus gags? ¿Es robar imitar a un famoso cuando esa imitación genera dinero? ¿Dónde queda la parodia? ¿Habría sido diferente con las leyes de protección a los autores que hay hoy en día y que ponen multas que no las quitan ni Perry Mason?

Quizá lo más triste sea que Chiquito no esté aquí para participar en este ejercicio de memoria. ‘El otro Chiquito’ llega cuando ya no puede defender su propia versión de los hechos, pero consigue algo importante: devolverle la voz dentro de un relato que durante años estuvo dominado por la anécdota. Y dicho sea de paso, hacer que las generaciones más jóvenes nos entiendan a los nacidos en los sesenta, setenta y ochenta cuando decimos eso de “eres un fistro”.

Más que un documental sobre un juicio, estamos ante una película sobre la propiedad de la cultura popular. Y también sobre una época en la que un señor de Málaga consiguió que toda España hablara como él y como la gente del Huelin. Eso, por la gloria de mi madre, no lo consigue cualquiera, ¿te das cuen?

Ficha de ‘El otro Chiquito’

Estreno en España: 1 de octubre de 2026. Título original: El otro Chiquito. Duración: 77 min. País: España. Dirección: Javier Morales, Juan Zavala. Guion: Diego San José, Javier Morales, Juan Zavala. Música: Lucas Vidal. Fotografía: Lati Maraña. Reparto principal: Pepe Navarro, Florentino Fernández, Ramón García, Juan Y Medio, Manolo Sarria, Celia Villalobos, José Mercé, Paz Padilla, Manuel Jabois, Luz Sánchez-Mellado, Nieves Herrero, Manuel Campo Vidal, Mariola Cubells. Producción: Globomedia, Movistar Plus+. Distribución: Movistar Plus+. Género: documental, comedia. Web oficial.

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