Festival de Sitges 08/10/26: iniciamos nuestro diario

Arrancamos con tres películas muy diferentes entre sí

Un año más, el Festival de Sitges abre sus puertas y en Moviementarios.com nos instalamos durante varios días en el corazón del cine fantástico para contar todo lo que suceda dentro y fuera de las salas. Una edición que llega cargada de estrenos, propuestas de género de todo tipo y una larga lista de cineastas, intérpretes y profesionales que pasarán por el festival para presentar sus trabajos y compartir sus experiencias con el público.

Durante estos días tendremos la oportunidad de descubrir películas que serán seguro éxitos de taquilla y rarezas que queremos descubriros, además de reencontrarnos con nombres imprescindibles del fantástico como Peter Jackson, Michael Ironside, Danny DeVito, Robert Eggers, Rick Baker, Casey Affleck, Heather Graham, Takashi Shimizu, Duncan Jones… Pero no nos olvidaremos como siempre de descubrir nuevos talentos que llegan a Sitges con propuestas dispuestas a sorprender, provocar o, por qué no, dividir al público.

Pero este diario, como es habitual, no pretende limitarse a contar qué películas hemos visto. Queremos trasladaros cómo se vive Sitges desde dentro: las conversaciones con sus protagonistas, las presentaciones, las ruedas de prensa, los encuentros y todo aquello que convierte al festival en mucho más que una sucesión de proyecciones. Cada jornada iremos actualizando con nuestras experiencias y con todo aquello que consideremos interesante compartir con vosotros.

Además, cada día encontraréis en Moviementarios.com nuestras críticas extendidas de las películas que vayamos viendo o queramos destacar. Pero sin duda encontraréis en esta bitácora una manera rápida de encontrar recomendaciones o advertencias sobre qué películas pueden sorprenderos o decepcionaros. Porque el festival acaba de comenzar y todavía queda mucho cine, muchas historias y, esperamos, unas cuantas sorpresas por descubrir.

‘Ithaqua’

Una película de la mítica Hammer debería estar a la altura de los monstruos que hicieron historia dentro del cine fantástico. ‘Ithaqua’, sin embargo, desaprovecha buena parte del potencial de su criatura titular para convertirse finalmente en una historia de supervivencia ambientada en el siglo XIX, durante el declive del comercio de pieles.

La conexión con Lovecraft resulta especialmente interesante. Ithaqua fue creado por August Derleth dentro de los Mitos de Cthulhu a partir de la inspiración de ‘El Wendigo’ de Algernon Blackwood, una figura relacionada con la naturaleza salvaje, el frío, la locura y la pérdida de control. Pero la película apenas aprovecha esa dimensión y termina ofreciendo una persecución contra humanos convertidos en devoradores de carne.

Con Luke Hemsworth y Kevin Durand como protagonistas antagónicos obligados a colaborar, la película mejora cuando abandona el western fronterizo y se entrega al frenesí monstruoso. La oscuridad, el maquillaje y algunas imágenes grotescas ofrecen auténticos momentos de horror. Casey Walker demuestra oficio, pero su acercamiento al folclore cósmico se queda demasiado en la superficie.

Comentado por Furanu.

‘Boiúna: la leyenda del amazonas’

Mike P. Nelson es uno de esos directores que generan simpatía entre los aficionados al terror. Tras ‘Wrong Turn’, su segmento de ‘V/H/S/85’ y su próxima responsabilidad al frente de la nueva ‘Saw’, ‘Boiúna: la leyenda del Amazonas’ confirma su gusto por un género físico, sucio y bastante poco complaciente para con sus actores y sus espectadores.

La película se suma a la recuperación de la tradición de animales gigantes en el cine pero lejos de buscar la diversión de una aventura palomitera. Nelson apuesta por el suspense, la persecución y una violencia bastante cruda. Hay sangre, barro, muertes y momentos especialmente desagradables, aunque quizá echemos en falta más presencia de la criatura, le falta un extra de colmillo y constricción en sus primeros compases.

Con Jessica Rothe, Logan Marshall-Green y Kiana Madeira, la película introduce además campamentos y explotaciones mineras ilegales que alteran el equilibrio de la selva. No es un filme político, pero sí deja una pequeña mirada hacia las comunidades que viven en el Amazonas.

Comentado por Furanu.

‘Her private hell’

‘Her Private Hell’ confirma desde sus primeros minutos que Nicolas Winding Refn sigue siendo fiel a su particular universo visual. Una ciudad futurista cubierta de sombras, neones azules y rosa chicle, arquitectura imposible y una atmósfera entre discoteca, pesadilla y ciencia ficción nos sitúan inmediatamente en el territorio de ‘The Neon Demon’. Aunque parte del título y de algunos rasgos generales del ‘Her Private Hell’ de 1968, Refn convierte aquella premisa en algo completamente diferente.

La película es tan enigmática que puede provocar la misma sensación que contemplar una obra de arte moderno sin conocer su contexto. Hay momentos que parecen extraídos de un videoclip de Madonna pasado por ‘Star Trek’ y otros que evocan el thriller psicológico de ‘En realidad, nunca estuviste aquí’. Refn no pretende que todo encaje, sino sumergirnos en una lógica de pesadilla donde se busca más la experiencia que la narrativa.

Bajo su deslumbrante foto se intuye una historia sobre el trauma, la pérdida y la necesidad de encontrar el amor de un padre. La búsqueda, el miedo y aquello que persigue a los personajes funcionan como distintas manifestaciones de un mismo infierno emocional. ‘Her Private Hell’ puede fascinar o desesperar, pero difícilmente superará un escrutinio con mayoría absoluta.

Comentado por Furanu.

Crítica: ‘Boiúna: la leyenda del Amazonas’

En qué plataforma ver Boiúna: la leyenda del Amazonas

El próximo director de Saw demuestra que no tiene reparos en hacérselo pasar mal a sus estrellas

Con directores como Mike P. Nelson resulta fácil tener cierta simpatía. No porque su filmografía sea especialmente extensa, sino porque películas como ‘Wrong Turn’ o su participación en ‘V/H/S/85’ han demostrado que entiende bastante bien los mecanismos del cine de terror y, sobre todo, que no parece tener demasiado interés en tratar con delicadeza a sus personajes. Ahora todas las miradas del género están puestas en él: será el encargado de dirigir la próxima entrega de ‘Saw’, una responsabilidad considerable después de los últimos batacazos de la franquicia orquestados por Darren Lynn Bousman.

‘Boiúna: la leyenda del Amazonas’ confirma algunas de las razones por las que puede ser una elección interesante. La película se incorpora a esa nueva oleada de propuestas de terror protagonizadas por animales gigantes, criaturas prehistóricas o depredadores imposibles que reaparecen en nuestro presente. Hasta ahí estamos ante una propuesta del montón. La sombra de ‘Anaconda’ es evidente, aunque aquí Nelson evita deliberadamente convertir la propuesta en una simple aventura palomitera con chistes cada cinco minutos para aliviar el ambiente.

Una serpiente que no viene a hacer amigos

La Boiúna es una criatura procedente del imaginario real del Amazonas, aquí convertida en una serpiente colosal que despierta para reclamar su territorio. El proyecto nació precisamente de la idea de combinar la leyenda con la Titanoboa, la gigantesca serpiente prehistórica que habitó Sudamérica hace millones de años.

Y Nelson opta por tomársela bastante en serio. ‘Boiúna’ es cruda, sangrienta y despiadada. No busca la diversión autoconsciente de otras criaturas gigantescas, sino que convierte la selva en un lugar hostil donde cualquier personaje puede acabar de la peor manera posible. El director disfruta embarrando a sus actores, llenándolos de sangre y poniéndolos en situaciones desagradables. Hay una cierta vileza en la forma de contemplar la violencia que puede recordar, salvando las distancias, al cine de Craig Zahler: no tanto por el estilo como por esa voluntad de mostrar hasta dónde puede llegar la brutalidad de nuestro mundo cuando desaparecen las comodidades de la civilización.

También hay espacio para el gore más físico. Una de las escenas más desagradables ni siquiera necesita a la criatura: la extracción de una larva de mosca de la piel apuesta directamente por los efectos prácticos y por provocar una reacción visceral en el espectador.

Menos ataques, más suspense

Quizá el principal inconveniente de ‘Boiúna’ sea precisamente aquello que algunos espectadores podrían esperar de una película de estas características: hay menos ataques de la serpiente y menos muertes de las que cabría imaginar, salvo en el tercer acto. Nelson prefiere construir una película de persecución y supervivencia, dejando que el suspense ocupe el lugar que podría haber correspondido a una sucesión constante de ataques.

Es una decisión que funciona razonablemente bien, aunque en determinados momentos uno desea que la película acelere y permita que la Boiúna se convierta en protagonista absoluta. También es posible que detrás de esta contención exista una cuestión presupuestaria. Una criatura digital de estas dimensiones exige mucho dinero y tiempo, y ‘Boiúna’ parece consciente de que enseñar demasiado a su monstruo puede ser contraproducente. Cuando aparece, por tanto, importa más la amenaza que la exhibición permanente del animal. Pero como decía, todo cambia en el tercer acto.

El reparto aporta rostros reconocibles como Jessica Rothe, conocida por ‘Feliz día de tu muerte’, Logan Marshall-Green, protagonista de ‘La invitación’ y Kiana Madeira, vista en la trilogía de ‘La calle del terror’. Es con ellos tres con quien se desarrolla una tama de puro odio que podría ser una película a parte al margen de la existencia del reptil. Pero con ellos Nelson da un golpe en la mesa y demuestra que no tiene ningún reparo en bajar al barro literalmente a sus actores y hacerles víctimas de los giros de su guión.

Pero hay algo más que está oculto tras el gigantesco aspid. La criatura aparece vinculada a un territorio alterado por la acción humana y la película introduce campamentos y explotaciones mineras ilegales en plena selva. No estamos ante un filme político ni ante un manifiesto ecologista ni rodeados de cine social. Nelson no convierte la historia en un panfleto. Sin embargo, sí existe una pequeña reivindicación de las comunidades que habitan el Amazonas y de un entorno que la película presenta como algo más que un simple decorado exótico.

‘Boiúna’ entiende que una película de monstruos no necesita ser una comedia para resultar entretenida. Es una propuesta áspera y con ciertos tratamientos sobre sus personajes que van más allá de las caras conocidas. Le habría sentado bien algo más de acción y una presencia más constante de la criatura, pero Nelson demuestra que sabe manejar la tensión y, sobre todo, que no tiene miedo de ensuciarse las manos. Si esta es la muestra de lo que puede hacer con ‘Saw’, al menos hay motivos para mantener cierta curiosidad.

Ficha de ‘Boiúna: la leyenda del Amazonas’

Estreno en España: 16 de octubre de 2026. Título original: Beware Boiúna. Duración: 74 min. País: Alemania, EE.UU. Dirección: Mike P. Nelson. Guion: Tony Giglio, Alan B. McElroy, Mike P. Nelson. Música: Stephen Lukach. Fotografía: Nick Junkersfield. Reparto principal: Logan Marshall-Green, Jessica Rothe, Kiana Madeira. Producción: Constantin Film, JB Pictures, Jaguar Bite. Distribución: Vértice Cine. Género: terror. Web oficial.

Crítica: ‘Ithaqua’

La Hammer recupera al wendigo pero olvida a Lovecraft

Una película de la mítica Hammer debería imponer cierto respeto. No solamente por lo que representa históricamente el nombre de la productora dentro del cine fantástico, sino por los monstruos que forman parte de su historia. Pero ‘Ithaqua’ no está a la altura de semejante legado. Por otro lado, ¿qué película hoy en día consigue calar de un modo tan profundo en el imaginario colectivo? Casey Walker construye una película de terror que tiene buenos mimbres, una ambientación notable y algunos momentos de auténtico nervio, pero que termina desaprovechando precisamente aquello que la hace más interesante: su conexión con el horror cósmico y el universo de Lovecraft.

Estamos en el siglo XIX, durante el declive del comercio de pieles, en uno de esos asentamientos fronterizos norteamericanos donde hombres llegados hasta allí en busca de fortuna sobreviven entre el frío, el hambre y la violencia. Un escenario que podría pertenecer perfectamente a un western clásico si no fuera porque algo empieza a transformar a sus habitantes en criaturas con una insaciable necesidad de carne humana. La película aprovecha muy bien ese aislamiento para construir una sensación de amenaza constante.

Del wendigo al western de supervivencia

‘Ithaqua’ podría parecer inicialmente una película de zombis cualquiera. Humanos convertidos en devoradores de carne, personajes que intentan escapar de ellos y una progresiva acumulación de cadáveres. Pero existe algo más profundo en la criatura que da título al filme.

Ithaqua es una creación de August Derleth vinculada a los Mitos de Cthulhu y profundamente inspirada por ‘El Wendigo’, el relato de Algernon Blackwood. La criatura de Derleth representa una forma de horror relacionada con los espacios remotos, el frío, la naturaleza y la pérdida de control. Su vínculo con la locura y con la transformación del ser humano en algo que ya no puede controlar sus impulsos ofrece un material especialmente rico para una película como esta.

El problema es que Walker apenas rasca esa superficie. La referencia al folclore lovecraftiano resulta más anecdótica que verdaderamente estructural. En lugar de aprovechar la locura que se cultiva con Ithaqua, la película termina convirtiéndolo fundamentalmente en una amenaza que obliga a los personajes a correr para sobrevivir. Y no es necesariamente algo malo. De hecho, cuando ‘Ithaqua’ acepta que es una historia de persecución y supervivencia, funciona bastante mejor. Pero no es Lovecfraft.

Cuando llega el frenesí

Durante buena parte del metraje estamos ante un western fronterizo casi convencional. La fotografía, los decorados y el vestuario contribuyen a recrear ese mundo de puestos comerciales, bosques, nieve y hombres acostumbrados a enfrentarse tanto a la naturaleza como a otros hombres.

Pero cuando la película deja de contenerse y desata el frenesí monstruoso aparece otra película mucho más estimulante. El ritmo se acelera, los personajes tienen que enfrentarse físicamente a los devoradores y el horror se vuelve más visceral. Es entonces cuando Casey Walker demuestra que sabe desenvolverse con la violencia y el body horror.

No resulta extraño teniendo en cuenta quién está detrás del proyecto. Walker ya estuvo vinculado a ‘El vacío’, mientras que Pascal Trottier, uno de los guionistas junto a Peter Scott Vicaire y el propio Walker, trabajó en ‘En la hierba alta’. Aparecen con estas referencias nombres como Stephen King y esto demuestra que son cineastas familiarizados con historias de terror en las que lo físico y lo psicológico pueden convivir. En ‘Ithaqua’, sin embargo, esa herencia queda reducida a algunos apuntes.

Lo que sí consigue la película es una colección de imágenes bastante poderosas. Especialmente cuando se sumerge en la oscuridad y muestra a sus antagonistas deformados, ensangrentados y grotescos.

Dos protagonistas conocidos por la audiencia y comprometidos con el fantástico

Y el enfrentamiento entre Luke Hemsworth y Kevin Durand funciona como otro de los pilares de la película. Sus personajes parten de posiciones antagónicas y están obligados a entenderse cuando la situación se vuelve insostenible. Entre ellos el enfrentamiento no es solo físico, también cultural. Si no fuese por esa relación y esa construcción de personajes el primer tramo del filme habría sido insostenible.

Y al tratarse de un western y tocar la figura del wendigo evidentemente hay nativos americanos en el filme. No quiero cerrar sin reconocerle su parte de protagonismo a Leenah Robinson quien ejerce del interés amoroso del protagonista, la supuesta dama en apuros y tiene más de una escena interesante. No es una actriz conocida en España pero con ‘Ithaqua’ puede que haya dado  un paso al frente y quizás oigamos hablar de ella en un futuro próximo.

Ficha de ‘Ithaqua’

Estreno en España: por determinar. Título original: Ithaqua. Duración: 110 min. País: Canadá. Dirección: Casey Walker. Guion: Pascal Trottier, Peter Scott Vicaire, Casey Walker. Música: Blitz//Berlin. Fotografía: Bryn McCashin. Reparto principal: Luke Hemsworth, Kevin Durand, Michael Pitt, Craig Lauzon, Leenah Robinson, Pamela Matthews. Producción: Cave Painting Pictures, Beyond the Frame. Distribución: por determinar. Género: terror. Web oficial.

Crítica: ‘Her private hell’

En qué plataforma ver Her private hell

Nicolas Winding Refn pide un salto de fe para sumergirse en una nueva metáfora alucinógena

La secuencia de apertura de ‘Her Private Hell’ nos lleva a un futuro lleno de oscuridad, repleto de sombras y neones azules y rosa chicle. Es como si estuviésemos en una versión deliberadamente hortera de ‘Blade Runner’ (más cercana a ciertas exageraciones visuales de Villeneuve), en cuya penumbra incluso podemos atisbar edificios que recuerdan, salvando las distancias, a las Torres Blancas de Madrid. Nada más empezar, la película deja claro que estamos ante el mismo Nicolas Winding Refn de ‘The Neon Demon’: feminidad, carga visual discotequera y argumentos siniestros.

Diez años después de aquel largometraje, el director danés regresa al cine con una obra que comparte con ‘Her Private Hell’ de 1968 algo más que el título. El propio Refn parte de la idea general de aquella película de Norman J. Warren, aunque las similitudes narrativas se quedan fundamentalmente en sus rasgos esenciales. Esta nueva versión se construye a partir de varias historias que terminan confluyendo alrededor de padres, hijas, desapariciones y una ciudad que parece existir en algún lugar entre la realidad y el subconsciente.

El resultado es desconcertante hasta extremos que pueden resultar fascinantes o exasperantes dependiendo de cuánto estemos dispuestos a abandonarnos a sus reglas. ¿Os ha pasado que habéis ido a un museo y no habéis entendido algunas obras de arte moderno hasta que habéis leído un folleto explicativo o un guía ha arrojado algo de luz sobre su significado? Con ‘Her Private Hell’ sucede algo parecido. Es tan incomprensible, o tan susceptible de ser interpretada de mil maneras, como determinadas obras de David Lynch o la última película del chino Bi Gan.

Del videoclip a la pesadilla

Refn construye una experiencia que parece cambiar de forma constantemente. Por momentos estamos ante una especie de videoclip de Madonna inspirado en ‘Star Trek’; poco después, la película parece deslizarse hacia un territorio mucho más próximo al de ‘En realidad, nunca estuviste aquí’. El director no pretende que las piezas encajen inmediatamente. Las coloca ante nosotros como imágenes, símbolos y sensaciones que debemos ordenar por nuestra cuenta.

Hay algo deliberadamente teatral y artificial en la propuesta. Los decorados, el vestuario, los colores y la música de Pino Donaggio convierten la película en una gigantesca instalación audiovisual. No es casual que Refn haya trabajado aquí desde una lógica casi de performance. Durante el rodaje llegó a reescribir el guion diariamente y modificó incluso el final a mitad de producción sin comunicarlo al reparto, con la intención de conservar la incertidumbre durante el proceso creativo.

También resulta revelador que Charles Melton aceptara el papel prácticamente sin necesidad de leer el guion y que, en su primer encuentro por Zoom con Refn, el director estuviera más interesado en conocer su relación con el cine y las redes sociales que en someterlo a una audición convencional. Son detalles que ayudan a entender una película concebida menos como un mecanismo narrativo cerrado que como una experiencia en permanente transformación.

Un infierno particular, muy particular

Pero debajo de toda esa parafernalia visual se puede intuir una historia mucho más sencilla y dolorosa. ‘Her Private Hell’ es, ante todo, una pesadilla sobre el trauma, la pérdida y la necesidad de ser amado por un padre. Refn trabaja deliberadamente con la lógica de los sueños: los miedos se materializan, los espacios cambian de significado y aquello que debería proporcionar seguridad termina convirtiéndose en la puerta de entrada al infierno particular de sus personajes.

La película no quiere explicarnos ese infierno, sino hacernos caminar por él. De ahí que determinados acontecimientos parezcan desconectados y que personajes y situaciones adquieran una dimensión casi simbólica. La búsqueda de una hija, la presencia de un padre ausente y la aparición de una entidad amenazadora terminan funcionando como distintas manifestaciones de una misma herida. El propio origen del proyecto está relacionado con una experiencia cercana a la muerte que Refn vivió antes de regresar al largometraje, un acontecimiento que acabó impulsando la creación de esta historia.

‘Her Private Hell’ no es una película que pida ser comprendida de forma convencional. Es cine sensorial, abstracto y profundamente personal. Puede fascinar por su imaginería o desesperar por su hermetismo, pero difícilmente deja indiferente. Refn vuelve a demostrar que quiere que su cine funcione como una experiencia y permite que las imágenes hablen allí donde las palabras dejan de tener sentido.

Ficha de ‘Her private hell’

Estreno en España: por determinar. Título original: Her private Hell. Duración: 107 min. País: EE.UU. Dirección: Nicolas Winding Refn. Guion: Esti Giordani, Nicolas Winding Refn. Música: Pino Donaggio. Fotografía: Magnus Nordenhof Jønck. Reparto principal: Sophie Thatcher, Charles Melton, Havana Rose Liu, Kristine Froseth, Dougray Scott, Diego Calva. Producción: Neon, byNWR. Distribución: por determinar. Género: drama, terror, ciencia ficción. Web oficial.