Crítica: ‘Gatibu, agur esan barik’

Una despedida para quienes nunca quisimos despedirnos

Estando yo muy mal, un buen amigo quiso animarme descubriéndome un grupo en el que tocaba su tío. Aquel tío era Batiz y aquel grupo era Gatibu. Y Gatibu me salvó de una situación muy difícil, una de esas a las que uno nunca se había enfrentado antes. Desde entonces me tienen cautivo (que es, precisamente, lo que significa gatibu) y sé de primera mano qué significa eso de LA MÚSICA NOS SALVARÁ. Por eso conviene dejar algo claro desde el principio: soy exactamente el público objetivo de este documental y, por tanto, voy a ser subjetivo. No puedo corresponder de otra manera a la fidelidad de un grupo que a mí y a miles de personas nos ha regalado alegría, amistad y, sobre todo, GANAS DE VIVIR.

Una despedida desde dentro

Jabi Elortegi construye ‘Gatibu, agur esan barik’ como una despedida consensuada y pactada. No hay sensación de ruptura traumática ni voluntad de alimentar el morbo: la película quiere funcionar como explicación oficial para los seguidores, entre los cuales me encuentro aunque aún me NO PUEDO CREER que ya no sigan juntos. Y, al mismo tiempo, como tributo a quienes hicieron posible estos 25 años. Once discos y más de 800 conciertos justifican sobradamente el homenaje.

El grupo se muestra DESNUDO delante de la cámara y permite que esta entre en sus casas, en sus conversaciones y en la intimidad de los días previos a los últimos conciertos. Ahí está una de las virtudes del documental: no se limita al escenario, sino que intenta mostrar a las personas que existen detrás del personaje público. Y lo hace intercalando ese presente crepuscular con sus orígenes, las primeras grabaciones junto a Iñaki ‘Uoho’ Antón y Batiz, el apoyo de Fito Cabrales y hasta una trayectoria que acabaría llevando sus canciones a Idaho y a otros rincones del mundo. La relación con Uoho, Fito y Batiz no es un simple dato decorativo: aquellos primeros años están en el ADN sonoro de Gatibu.

Pero también queda claro que el grupo ha pasado de ser una familia de fans a convertirse en una familia personal, como les ocurre a tantas bandas cuando 25 años compartiendo carretera, composición y escenario empiezan a pesar. Elortegi no necesita subrayarlo constantemente: basta con observar determinadas miradas y silencios. El grupo no ha querido disfrutar HASTA EXPLOTAR sino brindar una despedida lo más dulce posible.

Cuando ser Gatibu también deja de ser una forma de vivir

Aquí aparece la principal diferencia respecto a ‘Dardara’, documental también distribuido por Atera Films. Aquella película sobre Berri Txarrak evitaba el recorrido biográfico convencional y prefería explicar al grupo a través del impacto que había provocado en sus seguidores. ‘Gatibu, agur esan barik’, en cambio, mira mucho más hacia dentro.

Y quizá por eso es una película menos arriesgada cinematográficamente. Su mayor mérito técnico consiste precisamente en no despegarse de Gatibu: observación, entrevistas, archivo, backstage y actuaciones se ensamblan para construir un retrato cercano, pero sin buscar una estructura formal especialmente novedosa. La fotografía de Lander Andonegi y el montaje de Hannot Mintegia acompañan con solvencia, reflejando en sus cambios el SALTO al vacío que los miembros del grupo necesitan para cambiar sus vidas y rutinas.

Hay luces, pero también sombras. Sin entrar en detalles explícitos, se percibe que la relación creativa entre Alex Sardui y Haimar Arejita estaba bastante encasquillada, hasta el punto de generar enfrentamientos y dificultar que el grupo siguiera avanzando. El documental no convierte esas discrepancias en espectáculo, sino que las integra como parte inevitable del proceso creativo y el día a día. Y ahí aparece una idea especialmente interesante que no sé si es voluntaria o es únicamente percepción mía: Gatibu nació, paradójicamente, para dejar de ser cautivo de las obligaciones y termina separándose cuando continuar juntos amenaza con convertir la música en otra obligación. Todos han querido clausurar y poder decir SOY LIBRE.

Agradezco que el documental no intente fabricar una reconciliación sentimental de manual sirviendo a la vez para mostrar a los ajenos la repercusión de este grupo. Gatibu se va porque ha llegado a un límite. Lo hace a su manera, con una despedida gigantesca en el BEC, pero también recuperando lugares simbólicos como el Zeppelin, Kafe Antzokia, Urepel o Boise. Emplazamientos todos donde han VIVIDO Y AMADO LIBRES.

Yo, personalmente, no quiero que este documental sea una despedida. No quiero quedarme con el sabor triste de una banda que se marcha y poder decir con alegría TE RECUERDO. Yo ya pude despedirme de Gatibu cantando y bailando con ellos en su último concierto en Madrid, y prefiero quedarme con ese recuerdo. Con el sudor, las canciones, los amigos y la sensación de que durante unas horas todo estaba bien.

Porque quizá esa sea la mejor forma de entender Gatibu: una banda que nació para dejar de ser cautiva y que, después de 25 años, ha decidido volver a ser libre con el mismo espíritu joven e indomable con el que nació. Y quienes hemos vivido alguna parte de ese viaje solo podemos responderles como ellos mismos sugieren en su título: SIN DECIR ADIOS.

Ficha de ‘Gatibu, agur esan barik’

Estreno en España: 20 de septiembre de 2026. Título original: Gatibu, agur esan barik. Duración: 82 min. País: España. Dirección: Jabi Elortegi. Guion: Jabi Elortegi. Música: Hannot Mintegia. Fotografía: Lander Andonegi. Reparto principal: Alex Sardui, Haimar Arerjita, Mikel Caballero, Gaizka Salazar. Producción: Pausoka Entertainment. Distribución: Atera Films. Género: documental. Web oficial.

Crítica: ‘El otro Chiquito’

En qué plataforma ver El otro Chiquito

Arrojando luz sobre un caso que adquirió el estatus de leyenda urbana

Hay documentales que recuperan una historia olvidada y otros que directamente abren un cajón de nuestra memoria colectiva que parecía cerrado a cal y canto y que en muchas conversaciones se tiñe de leyenda urbana. ‘El otro Chiquito’ viene para desmentir bulos o verdades asumidas sobre un caso que llega hasta lo más profundo del ADN del español de los 90. Y tiene, además, una premisa de partida irresistible: ¿qué demonios ocurre cuando alguien imita a uno de los mayores fenómenos cómicos de la España reciente hasta el punto de que el asunto termina en los tribunales?

Con Diego San José detrás del guion y de la concepción del proyecto, el equipo creativo podría haber construido una comedia desmadrada. No habría faltado material. Entre sus responsables encontramos títulos como ‘El crítico’, ‘Vamos Juan’, ‘Mala persona’ u ‘Ocho apellidos vascos’. Sin embargo, ‘El otro Chiquito’ opta por algo bastante más inteligente: contener la carcajada para mirar a Chiquito de la Calzada con una mezcla de cariño, respeto y cierta solemnidad.

El centro de la historia es el conflicto entre Gregorio Sánchez y los responsables de Lucas Grijander, el personaje interpretado por Florentino Fernández en ‘Esta noche cruzamos el Mississippi’. El parecido no era precisamente sutil: Chiquitistán, el “torpedo pecador”, “hasta luego Lucas”, el lenguaje inventado, el deje flamenco, los movimientos, las camisas y hasta esa manera imposible de construir una frase. Resultaba difícil no pensar en plagio. Pero ahí está precisamente la gracia del documental: preguntarse dónde termina la imitación y empieza la propiedad intelectual.

Jarl, comor y la España de los noventa

La película utiliza el litigio como columna vertebral, pero no se queda en el juzgado. Hace una radiografía bastante certera de aquella España de principio y mediados de los noventa en la que Chiquito pasó de ser un cómico veterano a convertirse en un fenómeno transversal. Los tazos, los discos de bakalao, los programas de chistes, las campanadas y la televisión convertida en fábrica de personajes ayudan a comprender por qué aquello podía parecer una gallina de los huevos de oro.

Por el documental desfilan Ramón García, Juan y Medio, Mariola Cubells, Sergio Mora, Pedro Alarcón, Celia Villalobos, Manolo Sarria, Mario Conde o Nieves Herrero, además de juristas y periodistas. Y aparecen dos testimonios especialmente jugosos: Pepe Navarro y Florentino Fernández. No conviene destripar qué defiende o reconoce cada uno, pero sí señalar que el retrato de Navarro como figura crápula televisiva capaz de perseguir audiencia sin filtros añade una reveladora dimensión al conflicto.

También resulta fascinante recordar hasta qué punto aquellas coletillas aparentemente absurdas (“jarl”, “comor”, “te das cuen”, “al ataquer”) se incorporaron al habla popular. Chiquito no solo hacía chistes: estaba construyendo un código lingüístico. Décadas de imitaciones posteriores y hasta el interés de lingüistas demuestran que aquello trascendió la televisión y varias décadas.

Un juicio tan absurdo como revelador

Uno de los mayores aciertos de ‘El otro Chiquito’ consiste en no convertir el juicio en una simple anécdota televisiva. Hay mucho de leyenda urbana alrededor de aquel proceso: si realmente hubo juicio, quién ganó, qué se llegó a decir en la sala y hasta si los términos del universo Chiquito tuvieron que ser pronunciados ante un juez e incluso si estos causaron la risa generalizada.

El documental juega con esa incredulidad y recupera la dimensión casi surrealista de una vista en la que llegaron a entrar en escena las famosas muletillas del humorista. Pero, bajo la carcajada, aparece una cuestión mucho más seria: ¿puede alguien apropiarse de un personaje que ha creado, de sus gestos, de su forma de hablar y de sus gags? ¿Es robar imitar a un famoso cuando esa imitación genera dinero? ¿Dónde queda la parodia? ¿Habría sido diferente con las leyes de protección a los autores que hay hoy en día y que ponen multas que no las quitan ni Perry Mason?

Quizá lo más triste sea que Chiquito no esté aquí para participar en este ejercicio de memoria. ‘El otro Chiquito’ llega cuando ya no puede defender su propia versión de los hechos, pero consigue algo importante: devolverle la voz dentro de un relato que durante años estuvo dominado por la anécdota. Y dicho sea de paso, hacer que las generaciones más jóvenes nos entiendan a los nacidos en los sesenta, setenta y ochenta cuando decimos eso de “eres un fistro”.

Más que un documental sobre un juicio, estamos ante una película sobre la propiedad de la cultura popular. Y también sobre una época en la que un señor de Málaga consiguió que toda España hablara como él y como la gente del Huelin. Eso, por la gloria de mi madre, no lo consigue cualquiera, ¿te das cuen?

Ficha de ‘El otro Chiquito’

Estreno en España: 1 de octubre de 2026. Título original: El otro Chiquito. Duración: 77 min. País: España. Dirección: Javier Morales, Juan Zavala. Guion: Diego San José, Javier Morales, Juan Zavala. Música: Lucas Vidal. Fotografía: Lati Maraña. Reparto principal: Pepe Navarro, Florentino Fernández, Ramón García, Juan Y Medio, Manolo Sarria, Celia Villalobos, José Mercé, Paz Padilla, Manuel Jabois, Luz Sánchez-Mellado, Nieves Herrero, Manuel Campo Vidal, Mariola Cubells. Producción: Globomedia, Movistar Plus+. Distribución: Movistar Plus+. Género: documental, comedia. Web oficial.

San Diego Comic-Con Málaga suma a John Rhys-Davies, Jason Mewes y Peter Gadiot a sus Invitados Especiales

Michael Rooker y Natasha Liu Bordizzo no podrán asistir a la edición de 2026

A poco más de una semana de la apertura de San Diego Comic-Con Málaga 2026, la organización ha anunciado tres nuevas incorporaciones a su plantel de Invitados Especiales. Jason Mewes, Peter Gadiot y John Rhys-Davies participarán en la próxima edición de la convención, que se celebrará en Málaga con una programación dedicada a la cultura pop y el entretenimiento.

Por compromisos profesionales y personales, Michael Rooker y Natasha Liu Bordizzo no podrán asistir finalmente al evento y han trasladado sus disculpas a los asistentes.

Entre las nuevas incorporaciones destaca Jason Mewes, actor y cómico estadounidense conocido por interpretar a Jay en Bob el Silencioso. El intérprete participará junto a Kevin Smith en el panel de Mallrats, previsto para el jueves 1 de octubre.

Por su parte, Peter Gadiot, conocido por interpretar a Shanks en la adaptación de acción real de ONE PIECE, se incorporará al grupo de Sombreros de Paja presentes en San Diego Comic-Con Málaga. El actor compartirá el viernes 2 de octubre el panel de ONE PIECE en el Hall M junto a Iñaki Godoy, Taz Skylar y Lukas Ettlin.

John Rhys-Davies se suma al 25º aniversario de ‘El Señor de los Anillos’

La tercera incorporación es John Rhys-Davies, el actor que dio vida a Gimli en El Señor de los Anillos. El intérprete estará presente durante los cuatro días de la convención, coincidiendo con las celebraciones por el 25º aniversario del estreno de la película. La organización también ha posibilitado una reunión de especial relevancia para los seguidores de la trilogía, ya que Elijah Wood y Sean Astin se reunirán por primera vez en España.

San Diego Comic-Con Málaga anunciará próximamente el panel en el que participará John Rhys-Davies, así como los horarios correspondientes a sus sesiones de firmas y fotografías.

Precompra de firmas y fotografías el 24 de septiembre

El Portal del Fan será nuevamente el punto de acceso para gestionar las diferentes actividades vinculadas a los Invitados Especiales. La precompra digital de firmas y fotografías se abrirá el jueves 24 de septiembre a las 11:00 horas.

En esta primera ventana estarán disponibles las sesiones de firma de Elijah Wood, Karl Urban, Kevin Smith y Sean Astin. También podrán adquirirse sesiones de fotos con Karl Urban, Kevin Smith y los repartos presentes de ONE PIECE, El Señor de los Anillos, Los Serrano y Starship Troopers.

La organización recuerda que para acceder a la precompra es necesario disponer de una entrada para la convención y contar con un perfil activo en el Portal del Fan.

Las reservas de paneles comenzarán el 25 de septiembre

El viernes 25 de septiembre a las 11:00 horas comenzará la reserva de asientos para los paneles celebrados en Hall M, Studio M y Creators’ District. El periodo de solicitud permanecerá abierto durante 48 horas, hasta el domingo 27 de septiembre a las 11:00 horas. Al finalizar ese plazo, los asistentes podrán consultar en qué paneles y actividades han obtenido plaza.

Para participar tanto en la precompra de firmas y fotografías como en la reserva de asientos, el perfil y las entradas de cada asistente deberán aparecer correctamente registrados en el Portal del Fan antes del miércoles 23 de septiembre a las 11:00 horas.

Aquellos asistentes que no hayan adquirido previamente una firma o fotografía, o que no dispongan de asiento reservado, podrán recurrir a los carriles Generales sin reserva habilitados para determinados paneles y actividades en FYCMA (Palacio de Ferias y Congresos de Málaga).

‘Apocalipsis Z: Nuevo mundo’ llegará a Prime Video el 30 de octubre

Prime video nos muestra un teaser antes de su proyección en Sitges y su estreno en la plataforma

Prime Video estrenará el próximo 30 de octubre ‘Apocalipsis Z: Nuevo mundo’, la segunda entrega de la saga inspirada en el universo creado por el escritor Manel Loureiro. La película, que llegará justo a tiempo para Halloween, estará disponible en exclusiva en la plataforma en más de 240 países y territorios y tendrá su presentación mundial en el Festival de Cine Fantástico de Sitges el próximo 10 de octubre, dentro de la 59.ª edición del certamen.

La plataforma ha presentado ya el teaser tráiler de esta nueva entrega, que vuelve a situarnos en un mundo devastado por el virus TSJ y que apuesta por ampliar la escala de la historia con una propuesta más coral, cargada de acción, aventura y supervivencia.

Una nueva misión en un mundo dominado por los infectados

‘Apocalipsis Z: Nuevo mundo’ retoma el universo de ‘Apocalipsis Z: El principio del fin’, película que se convirtió en el Original internacional más visto de Prime Video, únicamente superada por ‘Culpa Tuya’. En esta ocasión, la historia se traslada a unas Islas Canarias convertidas en el último refugio de Europa después de la expansión del virus TSJ. Ante la necesidad de conseguir suministros vitales, una misión especial parte hacia la península.

Entre sus integrantes se encuentra Roberto, interpretado por Carlos Alcaide, que se incorpora al equipo con unas intenciones que no están del todo claras. Lo que comienza como una peligrosa operación para conseguir recursos pronto se convierte en una carrera desesperada por sobrevivir.

El grupo deberá enfrentarse a hordas de infectados mientras las tensiones y las lealtades divididas ponen todavía más difícil completar la misión. En medio del caos aparece uno de los principales dilemas de la película: decidir entre salvarse a uno mismo o arriesgarlo todo para preservar lo poco que queda de la humanidad.

Carles Torrens vuelve a ponerse tras las cámaras

Carles Torrens repite como director después de hacerse cargo de la primera entrega. El realizador, conocido también por trabajos como ‘Sky Rojo’ y ‘Animal de compañía’, vuelve a adentrarse en el universo post-apocalíptico creado a partir de la obra de Manel Loureiro.

La secuela pretende ampliar las dimensiones de la primera película mediante una historia más coral y una mayor presencia de la acción, la aventura y las situaciones de supervivencia. El reparto principal está encabezado por Carlos Alcaide (‘El Internado: Las Cumbres’, ‘La edad de la ira’), Julia Martínez (‘La promesa’), Mónica López (‘Rapa’, ‘Cronos’), Tamara Casellas (‘Ama’, ‘El Hijo Zurdo’) y Santiago Vaca Narvaja (‘La sociedad de la nieve’, ‘Ciudad universitaria’).

A ellos se suman varios intérpretes que ya formaban parte del universo de la primera película. Jose María Yazpik, conocido internacionalmente por su participación en ‘Narcos’, regresa como Pritchenko, un aliado clave que busca una posible vía de escape. También vuelve Berta Vázquez (‘Vis a vis’, ‘Un hípster en la España vacía’) como Lucía, una enfermera atrincherada en un hospital que continúa haciendo frente a la amenaza de los infectados.

Y entre los regresos más particulares destaca el de Pedrito, el gato que interpreta a Lúculo y que se convirtió en uno de los personajes más queridos por los espectadores de ‘Apocalipsis Z: El principio del fin’.

El reparto se completa con Axel Medrano (‘Costa!!’), Pedro Hernández (‘El 47’), Javier Godino (‘Ventajas de viajar en tren’), Ujin Moreno y Mario Mayo (‘Os reviento’).

Nostromo Pictures produce la secuela

‘Apocalipsis Z: Nuevo mundo’ está producida por Nostromo Pictures, con Núria Valls y Adrián Guerra como productores ejecutivos. El guion corre a cargo de Ángel Agudo. La película tendrá su primera presentación en el Festival de Sitges el 10 de octubre, antes de su llegada a Prime Video el 30 de octubre, coincidiendo con la celebración de Halloween.

Crítica: ‘La bola negra’

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Los Javis convierten cuatro páginas en dos horas y media de pura reflexión y conmemoración

Había algo casi inevitable en que ‘La bola negra’ acabara siendo la película escogida por España para los Oscar: ganadora del premio a la Mejor Dirección en Cannes y ahora del Premio del Público en Toronto, temática LGBT, una guerra de la que parece que no hemos pasado página y por supuesto el ser la nueva película de Javier Calvo y Javier Ambrossi, dos de los mayores exponentes y talentos jóvenes de nuestro país.

El punto de partida ya resulta fascinante. Lorca dejó apenas cuatro páginas de una obra inacabada titulada ‘La bola negra’. En ellas aparecía un joven rechazado de un selecto casino de Granada después de recibir la bola negra en una votación de sus socios. El motivo de la exclusión era su homosexualidad. Lorca murió antes de poder continuar aquella historia y Los Javis convierten precisamente esa interrupción en materia narrativa.

El reto era descomunal: transformar cuatro páginas en una película de dos horas y media sin que el invento pareciese una apropiación oportunista del nombre de Lorca. Y ahí aparece una de las mayores virtudes de la película: Los Javis no intentan completar simplemente lo que Lorca escribió, sino imaginar todo aquello que podría haber quedado suspendido en esas páginas relacionándolo con varios momentos posteriores a él, incluyendo la actualidad.

Para hacerlo se apoyan también en ‘La piedra oscura’, la obra teatral de Alberto Conejero que recupera la figura real de Rafael Rodríguez Rapún, secretario de La Barraca y compañero sentimental de Lorca. Conejero participa además en el guion. De este modo, una pieza aporta el rechazo y la estigmatización homosexual y la otra introduce a Rapún como amante, conservación de la memoria y presencia ausente de Federico. El resultado es un puzle narrativo que solo funciona porque Los Javis saben encontrar humanidad allí donde otros se quedarían en el personaje histórico o la burda polémica.

Tres tiempos para hablar del mismo dolor

‘La bola negra’ se articula en tres épocas: 1932, 1937 y 2017. Tres momentos que no funcionan como compartimentos estancos, sino como vasos comunicantes. El presente busca las huellas de un pasado que la Guerra Civil quiso borrar, el pasado real se encuentra con la tragedia de Rodríguez Rapún, y el tercer nivel imagina las páginas que Lorca nunca pudo escribir.

Es una estructura arriesgada y, por momentos, excesivamente ambiciosa, pero también una de las razones por las que la película consigue trascender el biopic convencional. Los Javis llevan años demostrando que saben mirar debajo de la caricatura cuando abordan personajes que han sido objeto de burla, escarnio o prejuicio social. Aquí la dificultad era todavía mayor: acercarse a Lorca exige cierta solemnidad, porque estamos ante una figura cuya dimensión cultural y política puede convertir cualquier exceso en una frivolización. Por fortuna, ‘La bola negra’ entiende que homenaje no significa estatua de mármol.

La película está salpicada de homoerotismo, aunque Los Javis renuncian buena parte del tiempo a la provocación explícita. Hay cuerpos, deseo y tensión sexual, pero predominan la mirada sentimental y la poesía. Es una decisión inteligente. No estamos ante una película concebida para escandalizar, sino ante una obra mucho más reflexiva y conmemorativa sobre lo que significa haber tenido que ocultar quién eras.

Y precisamente por eso resulta inquietante comprobar cuánto dialoga con el presente. Los jóvenes exaltados por el discurso sublevado que aparecen en la película pueden producir una sensación incómodamente contemporánea. Cambian los uniformes, los contextos y las consignas, pero determinados mecanismos de exclusión siguen reconocibles. La película no necesita subrayarlo demasiado para que la comparación aparezca sola. Pensadlo cada vez que veáis a un grupo de cayetanos gritar eso de “España despierta”.

También hay una clara voluntad antibelicista. En una de sus ideas centrales, Lorca plantea que su obra puede servir para otros, especialmente para los más jóvenes. ‘La bola negra’ recupera esa posibilidad de recordar y conciliar para no repetir la violencia de un país que tantas veces ha contado su Guerra Civil desde el enfrentamiento entre hermanos.

Cuando Los Javis encuentran a Lorca

Visualmente, la película mezcla melodrama, reconstrucción histórica, musicalidad y una puesta en escena muy ambiciosa. En algunos momentos recuerda al Berlanga más esperpéntico o al Almodóvar de pueblerinos sencillos y composiciones populares. La secuencia de Penélope Cruz es precisamente donde esa herencia resulta más evidente. Y, personalmente, me sobra. No porque Cruz esté mal, sino porque la escena me aporta poco al conjunto y parece pertenecer a otra película. Incluso evoca por momentos el espíritu de ‘¡Ay, Carmela!’, algo que refuerza todavía más esa sensación.

Mucho más lograda me parece la escena de Glenn Close. Su diálogo concentra buena parte de las preocupaciones de la película y adquiere además una dimensión especial por estar rodada en el Ateneo de Madrid, espacio cargado de memoria republicana y un club exclusivo de distinta índole pero con la misma exclusividad que aquel al que quiere acceder el protagonista de ‘La bola negra’. El detalle funciona como síntoma de una película obsesionada con documentarse y llenar cada rincón de significado.

Los Javis no han querido hacer simplemente una película sobre Lorca. Han querido hacer una película desde Lorca. Y esa diferencia es fundamental. ‘La bola negra’ no es perfecta. Algún compás narrativo parece innecesario, determinadas subrayados ideológicos son demasiado evidentes y la duración termina pasando factura. Pero cuando funciona, funciona con una contundencia extraordinaria. Es una película sobre homosexualidad, memoria histórica, guerra y deseo, pero sobre todo es una película sobre aquello que ocurre cuando una sociedad decide convertir al diferente en enemigo, algo que se observa con mucho subtexto en la historia de 2017.

El que quiera entender que entienda

Habrá quien rechace la película precisamente por su mirada sobre el fascismo o por su defensa explícita de la memoria LGTBIQ+. Pero reducirla a eso sería perderse lo verdaderamente interesante. Los Javis han construido una obra que intenta comprender antes que condenar, aunque tenga muy claro qué lado de la historia está contando.

Y quizá ahí resida su mayor triunfo. Partiendo de cuatro páginas inconclusas, ‘La bola negra’ consigue imaginar una historia que habla de los muertos, pero también de quienes todavía están vivos. De los que pudieron amar y de los que no pudieron hacerlo. De lo que se destruyó en una guerra y de aquello que, noventa años después, todavía estamos intentando reconstruir.

Una bola negra como símbolo de rechazo. Una piedra oscura como memoria. Y Lorca como una presencia que, paradójicamente, sigue hablando porque alguien intentó entenderle y decidió continuar aquello que él no pudo terminar.

Ficha de ‘La bola negra’

Estreno en España: 25 de septiembre de 2026. Título original: La bola negra. Duración: 155 min. País: España. Dirección: Javier Calvo, Javier Ambrossi. Guion: Javier Calvo, Javier Ambrossi, Alberto Conejero. Música: Raül Refree. Fotografía: Gris Jordana. Reparto principal: Guitarricadelafuente, Carlos González, Milo Quifes, Miguel Bernardeau, Lola Dueñas, Penélope Cruz, Glenn Close. Producción: Atresmedia Cine, Crea SGR, El Deseo, Le Pacte, Los Esquiadores, Movistar Plus+, Suma Content. Distribución: Elástica Films, Movistar Plus+. Género: drama. Web oficial.

‘Las nuevas desventuras de Cliff Booth’ presenta su tráiler oficial antes de su estreno

Película dirigida por David Fincher y escrita por Quentin Tarantino que recupera a Brad Pitt como el protagonista de ‘Érase una vez en Hollywood’

Netflix ha presentado el tráiler oficial de ‘Las nuevas desventuras de Cliff Booth’, el nuevo largometraje dirigido por David Fincher a partir de un guion de Quentin Tarantino que recupera a Brad Pitt en el papel de Cliff Booth. La película tendrá un estreno exclusivo de dos semanas en salas IMAX a partir del 27 de noviembre de 2026, antes de incorporarse al catálogo de Netflix el 23 de diciembre de 2026.

La historia vuelve a encontrarse con Cliff Booth varios años después de los acontecimientos de ‘Érase una vez en Hollywood’. Si aquella película de Tarantino situaba al personaje en el Hollywood de 1969, esta nueva aventura transcurre en 1977, ocho años después de su encuentro con la familia Manson.

Asesinatos, chantajes y problemas en Hollywood

Asesinato, chantaje, robo y extorsión vuelven a formar parte del día a día de Hollywood. El mundo ha cambiado y Los Ángeles ya no necesita a un especialista como Cliff Booth para enfrentarse a los hippies, pero los problemas continúan apareciendo.

Cliff tampoco ha abandonado del todo su particular forma de resolverlos. Cuando no trabaja como camarero o proyeccionista, se dedica a solucionar los problemas de algunos de los grandes nombres de Hollywood y, ocasionalmente, también los de personas que no pertenecen a la industria.

Sus métodos se apoyan en unas habilidades poco convencionales y en una relación con la legalidad que, en determinadas ocasiones, queda en segundo plano. El resultado es una nueva historia ambientada en el Hollywood de finales de los años setenta, con Cliff Booth convertido nuevamente en el encargado de solucionar aquello que otros no pueden resolver.

David Fincher y Quentin Tarantino vuelven a reunir a Cliff Booth

‘Las nuevas desventuras de Cliff Booth’ supone la continuidad del personaje interpretado por Brad Pitt en ‘Érase una vez en Hollywood’, aunque en esta ocasión la película cuenta con David Fincher en la dirección y Quentin Tarantino como guionista.

El reparto está encabezado por Brad Pitt y cuenta también con Elizabeth Debicki, Scott Caan, Carla Gugino, Yahya Abdul-Mateen II, Peter Weller, Matt Groove, JB Tadena, Corey Fogelmanis y Karren Karagulian.

La película está producida por Ceán Chaffin y Brad Pitt, con Erik Messerschmidt, ASC como director de fotografía, Donald Graham Burt al frente del diseño de producción y Kirk Baxter, ACE responsable del montaje.