Acudimos a la presentación de ‘Una conversación pendiente’ en Madrid

El peso de lo nunca dicho como motor dramático

Esta mañana ha tenido lugar la presentación en Madrid del cortometraje ‘Una conversación pendiente’. Se celebró con una notable asistencia de rostros conocidos que desfilaron por el photocall, consolidando el interés que ha despertado el proyecto.

Acudieron al acto la directora Cecilia Gessa y sus dos actores protagonistas: Salva Reina y Carlos Bardem. Pero por el photocall previo a la proyección pasaron artistas como Mónica Bardem, Javier Botet, Víctor Clavijo, Carolina Bona, Nerea Barros, Christian Checa, Denise Peña, Mauricio Morales, David Pareja, David M. Santana, Arlette Torres, Mario Mayo, Sara Escudero Tati Ballesteros, Sara Jiménez o Aldhara que es la cantante del cortometraje. Podéis ver a estos y otros asistentes en la galería que ubicamos al pie de esta noticia.

La proyección: una propuesta muy íntima y desafiante dirigida por Cecilia Gessa

Tras el paso por el photocall, tuvo lugar la proyección de ‘Una conversación pendiente’, el nuevo trabajo de Cecilia Gessa, quien planteó una obra de corte íntimo centrada en el poder de la palabra y los sentimientos reprimidos.

El cortometraje, protagonizado por Carlos Bardem y Salva Reina, presenta interpretaciones sostenidas por el peso emocional que ambos actores han sabido transmitir. No solo ha sido buena decisión contar con estos dos actores, sino que es muy interesante que dos hombres interpreten esta obra en la que los tópicos y la educación de hermetismo volcada en la niñez están en tela de juicio.

Una historia sobre lo no dicho

Rodado en localizaciones de Cuenca, el cortometraje construyó su atmósfera a partir de espacios cerrados. La ciudad de las casas colgantes es el escenario para tocar esos temas que a muchos les quedan pendientes hasta bien entrada su adultez. El relato no puede recibir otro calificativo que el de íntimo y quizá por ello la pantalla recorta el espacio presentándose en 4:3.

La historia aborda temas como la amistad, la verdad en la vida y el deseo contenido, proponiendo una reflexión sobre cómo las palabras que no se pronuncian pueden condicionar profundamente las relaciones personales y el devenir de nuestras relaciones. Y hace todo esto en poco más de 10 minutos, poca broma.

Web oficial del corto.

Crítica: ‘Prime Crime: A True Story’

En qué plataforma ver Prime Crime: A True Story

Van Sant recupera el eco incómodo de una Norteamérica que nunca se fue

Hablar de Gus Van Sant es hablar de un cineasta que siempre ha transitado entre lo experimental y lo profundamente humano. En ‘Prime Crime: A True Story’, el director vuelve a esa línea difusa entre realidad y recreación que ya exploró en títulos como ‘Elephant’ o ‘Last Days’, pero aquí lo hace con una intención casi arqueológica: reconstruir un fragmento de la historia criminal estadounidense desde la textura visual y emocional de otra época.

Desde varios de sus compases, la película se posiciona como un falso documento que bebe del lenguaje televisivo de los años 70. La fotografía granulada, el uso de zooms abruptos y los encuadres imperfectos no son un capricho estético, sino una declaración de intenciones. Van Sant no quiere que el espectador vea la película; quiere que la experimente como si estuviera viendo una retransmisión olvidada en un archivo.

Este enfoque se refuerza con decisiones técnicas que el uso de lentes vintage y cámaras adaptadas para replicar las limitaciones tecnológicas de la época. Incluso algunas escenas fueron rodadas con iluminación mínima para mantener esa sensación de crudeza casi accidental. El resultado es una obra que parece encontrada más que filmada, todo un acierto en ese sentido. Nunca sabremos cómo habría salido esta película con Werner Herzog dirigiendo y Nicolas Cage protagonizando pues así se proyectó en principio.

Un relato potente que se diluye en su tramo central

Sin embargo, no todo en ‘Prime Crime: A True Story’ funciona con la misma eficacia. Si bien su arranque es magnético y su cierre tiene un peso social notable, el tramo central acusa una cierta fatiga narrativa. La acción, si es que puede definirse así, se vuelve completamente estática, apoyándose casi exclusivamente en diálogos tensos y silencios prolongados.

Aquí es donde la propuesta de Van Sant puede dividir al público. Los tira y afloja psicológicos, que en un principio resultan absorbentes, terminan por saturar. Hay una reiteración de dinámicas que no siempre aportan nuevas capas al conflicto, lo que provoca que el ritmo se resienta. No estamos ante un thriller al uso ni ante una película de acción, es más bien un estudio de comportamiento, y como tal exige paciencia.

Este tipo de narrativa recuerda, en cierto modo, al minimalismo extremo de ‘Gerry’, donde el tiempo y el espacio se dilatan hasta incomodar. Pero mientras en aquella propuesta la experiencia era casi hipnótica, aquí se percibe un ligero estancamiento que puede desconectar al espectador menos predispuesto. También hay que reconocer que el magnetismo de dos actores como Bill Skarsgård y Colman Domingo juegan a favor de este nuevo estreno.

Un retrato cultural inquietantemente vigente

Donde la película recupera toda su fuerza es en su lectura cultural. ‘Prime Crime: A True Story’ no es solo la recreación de un crimen real en busca de enganchar a los fans del true crime. Es un retrato de una Norteamérica que construyó sus héroes a base de violencia, coraje individual y una fe casi ciega en la justicia por mano propia.

Los créditos finales, que incorporan imágenes de archivo, funcionan como un golpe de realidad. De pronto, lo que parecía una estilización se revela como un reflejo directo de una época. Van Sant inserta fragmentos que evocan el imaginario del western clásico, con referencias implícitas a figuras como John Wayne, símbolo de ese héroe solitario que resolvía conflictos a punta de pistola.

No es casualidad. La película sugiere, sin subrayarlo de forma explícita, que esa mitología sigue latente. Que existe una pulsión social que añora a esos “héroes de a pie”, cansados del sistema y dispuestos a actuar al margen de él. En este sentido, aunque no establece un paralelismo directo con la actualidad, el subtexto resulta inquietantemente contemporáneo.

Y es aquí donde inevitablemente surge la comparación con ‘Tierra prometida’ o ‘No te preocupes, no llegarás lejos a pie’, obras que abordaban de forma más clara y comprometida las tensiones sociales modernas. Frente a ellas, ‘Prime Crime: A True Story’ parece menos intencional y más conmemorativa a efectos de mostrar un país que no deja de estar enfermo.

Ficha de ‘Prime Crime: A True Story’

Estreno en España: 17 de abril de 2026. Título original: Dead Man’s Wire. Duración: 104 min. País: EE.UU. Dirección: Gus Van Sant. Guion: Austin Kolodney. Música: Danny Elfman. Fotografía: Arnaud Potier. Reparto principal: Bill Skarsgård, Dacre Montgomery, Al Pacino, Colman Domingo, Cary Elwes, Myha’la Herrold. Producción: Elevated Films, Pressman Film, Pinstripes, Co Created Media, Wrong Turn Productions, Artemis, Yo Productios, Velodrome, Edith Productions, Punch Once, Va Bene Productions. Distribución: Vértigo Films. Género: biográfico, drama, suspense. Web oficial.