Crítica: ‘Valor sentimental’

En qué plataforma ver Valor sentimental

Una poderosa reflexión sobre lo no dicho y lo no curado

Estamos ante una obra que transciende la mera relación familiar para explorar, con una precisión clínica y una sensibilidad emocional profunda, las heridas que no sabemos nombrar y los silencios que acosamos demasiado tiempo. En ‘Valor sentimental’, la cual, ha recibido ovaciones extensas en festivales como Cannes, donde obtuvo el Gran Premio del Jurado, Joachim Trier se sumerge en temas de vínculos humanos y memoria y lo hace desde una perspectiva muy madura, dolorosamente íntima y aunque suene a tópico, muy universal.

El eje de la película es la relación entre Gustav Borg (Stellan Skarsgård), un director de cine de renombre que, tras años de ausencia autoimpuesta y tras la muerte de su exmujer, intenta reconciliarse con sus hijas Nora (Renate Reinsve) y Agnes (Inga Ibsdotter Lilleaas). El conflicto surge cuando Gustav, en un intento torpe pero sincero de acercarse a su hija mayor, le ofrece el papel principal en su nueva película, la cual ha diseñado cuidadosamente para explorar la memoria de la familia y los traumas que los marcaron como vamos descubriendo muy poco a poco. En un giro que introduce una tercera voz en la dinámica, Gustav contrata a Rachel Kemp (Elle Fanning), una actriz estadounidense en plena efervescencia que se incorpora la producción en un intento genuino de comprender a Gustav y, a su manera, lo que significa ser parte de una familia fracturada.

La mayor parte de ‘Valor sentimental’ transcurre en una casa familiar centenaria, una estructura que, como en ‘Here’ de Robert Zemeckis, no es un simple escenario sino un personaje silencioso que guarda ecos, recuerdos y heridas. El estado físico de la casa, fría, agrietada, con rincones que parecen susurrar secretos, refleja la psique de una familia que se ha fragmentado a lo largo de los años. Cada habitación, cada pasillo, funciona como un repositorio de emociones no resueltas, y Trier utiliza esta ubicación no solo como telón de fondo, sino como una metáfora del peso del pasado que todos llevan consigo.

Trier construye la narrativa con paciencia escandinava: los momentos más significativos no están en los grandes discursos, sino en los silencios incómodos, en las miradas evasivas y en los gestos que no pueden traducirse a palabras. La película trata explícitamente sobre la dificultad de hablar de lo doloroso, sobre cómo las familias evitan ciertas conversaciones y, sin embargo, esas evasiones son las que más daño causan. La relación entre padre e hija mayor ilustra con brutal honestidad cuán profundas pueden ser las heridas que no se nombran.

Más allá de ser un drama familiar, ‘Valor sentimental’ se posiciona como una meditación sobre el arte como vía de escape y como forma de procesamiento emocional. Gustav, en su regreso al cine, intenta con todas sus imperfecciones transformar experiencias dolorosas en creación artística. Esta dinámica levanta preguntas que la película deja latentes: ¿puede el arte sanar verdaderamente? ¿O simplemente es un espejo que nos fuerza a enfrentar aspectos de nosotros mismos que preferiríamos ignorar? Trier no responde de manera concluyente, pero sí demuestra cómo, a lo largo de una carrera dedicada a la exploración artística, uno puede intentar encontrar un lenguaje para los miedos y las penas que no se manifiestan en palabras comunes.

Aunque en tono ‘Valor sentimental’ no se acerca a la comedia inconformista de ‘Toni Erdmann’, de Maren Ade, ambas películas comparten un interés por la complejidad de los vínculos entre padres e hijos. En ‘Toni Erdmann’, el choque generacional se expresa a través de situaciones absurdas y humor incómodo. En ‘Valor sentimental’, esa fricción se expresa a través de la solemnidad del duelo, la ausencia y la búsqueda de significado. Se asimila a otras obras que también indagan en las relaciones paternofiliales complejas, donde el arte, la memoria y la necesidad de comprensión mutua son centinelas emocionales. En cada una, el padre, imperfecto, a veces egoísta, a veces incomprendido, se convierte en el espejo donde los hijos deben confrontar sus propias heridas.

Si bien es cierto que ‘Valor sentimental’ es una obra que exige paciencia y reflexión sin ofrecer conclusiones fáciles ni soluciones dramáticas prefabricadas, gira en torno a una idea valiosa como es la de la comprensión mutua, el perdón y la confrontación de lo no dicho. En una época donde el cine contemporáneo muchas veces prioriza el impacto inmediato, Trier apuesta por la sutileza, por los matices, por los silencios que gritan, y en ese espacio reside la fuerza de esta película.

Ficha de ‘Valor sentimental’

Estreno en España: 5 de diciembre de 2025. Título original: Sentimental Value. Duración: 130 min. País: Noruega. Dirección: Joachim Trier. Guion: Joachim Trier, Eskil Vogt. Música: Hania Rani. Fotografía: Kasper Tuxen. Reparto principal: Renate Reinsve, Stellan Skarsgård, Inga Ibsdotter, Elle Fanning. Producción: Mer Film, Eye Eye Pictures, mk2 Productions, Lumen Production, Komplizen Flm, BBC Film. Distribución: Elástica. Género: drama. Web oficial.

‘Street Fighter’ regresa con un teaser cargado de personajes y un nuevo tono

Paramount estrenará su nueva adaptación de ‘Street Fighter’ el 16 de octubre de 2026

La franquicia ‘Street Fighter’ vuelve a la primera línea informativa gracias al anuncio oficial de Paramount y Legendary Pictures, que ha confirmado el estreno de su nueva adaptación cinematográfica para el 16 de octubre de 2026. La cinta promete relanzar uno de los universos de videojuegos más icónicos de la historia, acompañado por un despliegue moderno de personajes, combates y efectos que aspiran a revitalizar una marca que ha tenido una trayectoria más que irregular en el cine.

El lanzamiento no lo tendrá fácil: llegará en un año en el que otra saga legendaria del género presentará nueva película. ‘Mortal Kombat 2’, secuela de la versión estrenada en 2021, también verá la luz ese mismo año, configurando un duelo directo entre las dos franquicias de lucha más famosas de la cultura popular. Aunque quien sabe, si Paramount consigue comprar Warner todo se quedaría en casa.

En este contexto, resulta oportuno revisar el camino de ‘Street Fighter’ en el cine: sus aciertos, sus errores y el legado que enfrentará la nueva producción de 2026. Pero antes, veamos el nuevo teaser.

Un proyecto ambicioso liderado por Steven E. de Souza

En 1994, el guionista y director Steven E. de Souza llevó a la gran pantalla el famoso juego de la Capcom, ‘Street Fighter’, una adaptación que apostó por un tono pulp, colorido y exagerado, totalmente orientado al entretenimiento familiar de la época. Aunque la película se alejaba notablemente del espíritu del videojuego, su reparto la convirtió en un título de culto.

La cinta contó con Jean-Claude Van Damme en el papel de Guille, aportando el carisma y la destreza marcial que lo habían consolidado como una de las estrellas de acción del momento. Pero si hay un elemento que marcó de forma imborrable la película, fue la interpretación del fallecido Raúl Julia como Mr. Bison. Su versión del dictador megalómano no solo elevó el material, sino que se ganó el cariño del público y terminó convertida en uno de los villanos más icónicos de los 90. Su fraseología grandilocuente y su presencia escénica se mantienen como uno de los principales motivos por los que la película sigue siendo recordada.

Cambio total de tono con Andrzej Bartkowiak

Quince años después, llegó ‘Street Fighter: la leyenda de Chun-Li’, dirigida por Andrzej Bartkowiak. A diferencia de la versión de 1994, esta película apostó por un tono más serio y centrado únicamente en la historia de Chun-Li. Sin embargo, el cambio no tuvo el efecto deseado. Uno de los elementos más criticados fue la reinvención completa de Mr. Bison, esta vez interpretado por Neal McDonough. Su versión rubia, empresarial y alejada del villano original generó rechazo inmediato entre los seguidores de la saga.

La película no convenció ni a los fans ni a la crítica. Su guion, su falta de fidelidad al material original y su propuesta estética la convirtieron en uno de los grandes fracasos de las adaptaciones de videojuegos. Desde entonces, la marca ‘Street Fighter’ ha permanecido en pausa cinematográfica, esperando un nuevo enfoque más sólido que pueda hacer justicia a su universo. Todo esto exceptuando copias no autorizadas o versiones animadas, claro está.

La nueva adaptación de Street Fighter: Paramount apuesta por un renacimiento completo

La nueva versión, cuyo estreno está fijado para el 16 de octubre de 2026, promete un enfoque moderno, respetuoso con los personajes y alineado con la estética contemporánea del cine de acción. Paramount ha insistido en que se trata de un proyecto prioritario dentro de su calendario y contará con presencia de varios luchadores clásicos del videojuego.

Noah Centineo es “Ken Masters”, Andrew Koji es “Ryu”, Callina Liang es “Chun-Li”, Joe “Roman Reigns” Anoa’i es “Akuma”, David Dastmalchian es “M. Bison”, Cody Rhodes es “Guile”, Andrew Schulz es “Dan Hibiki”, Eric André es “Don Sauvage”, Vidyut Jammwal es “Dhalsim”, Curtis “50 Cent” Jackson es “Balrog”, Jason Momoa es “Blanka”, Orville Peck es “Vega”, Olivier Richters es “Zangief”, Hirooki Goto es “E. Honda”, Rayna Vallandingham es “Juli”, Alexander Volkanovski es “Joe”, Kyle Mooney es “Marvin” y Mel Jarnson es “Cammy”.

El reboot de ‘Street Fighter’ tiene la oportunidad de corregir los errores del pasado y ofrecer una adaptación a la altura de su legado. Con una fecha ya marcada en el calendario y una competencia directa de gran nivel, 2026 será un año decisivo para el regreso de los guerreros más famosos del videojuego.