Crítica: ‘La luz de Aisha’

En qué plataforma ver La luz de Aisha

Sinopsis

Aisha vive en un reino del Al-Ándalus del siglo XI, donde los fuegos artificiales son el espectáculo más popular. Sueña con convertirse en una gran pirotécnica como el legendario Maestro Hao, pero su padre, Ahmad, insiste en que siga la tradición familiar de la caligrafía. Cuando un alquimista, Txawir, engaña a Aisha para robar un peligroso libro custodiado por su padre, Ahmad es encarcelado injustamente. Aisha emprende un viaje lleno de aventuras para recuperar el libro y liberar a su padre.

Crítica

Pirotecnia visual para encender la autodeterminación

Hay algo profundamente luminoso y comprometido en ‘La luz de Aisha’, la nueva cinta animada de Shadi Adib. En ella, la directora iraní, conocida por su visión estética refinada y su meticulosa implicación en todos los aspectos de la producción, firma un relato que, bajo el disfraz de aventura juvenil, encierra un comentario sutil sobre la autodeterminación femenina, la herencia cultural y la ruptura de mandatos tradicionales.

Este debut en el largometraje está ambientado en un Al-Ándalus del siglo XI plagado de color, fuegos artificiales y alquimia. La película sigue a Aisha, una niña de 13 años que sueña con ser pirotécnica, enfrentando el peso de las expectativas familiares. La historia toma vuelo cuando la protagonista conoce a un alquimista legendario, lo cual, desemboca en cometer un grave error. Así se lanza a una odisea redentora, tan clásica como entrañable, que rescata los esquemas del viaje del héroe.

Desde el punto de vista temático, la cinta recuerda a ‘Papicha’ o ‘Un diván en Túnez’, en su forma de retratar el anhelo de emancipación femenina dentro de estructuras tradicionales árabes. Si bien ‘La luz de Aisha’ transcurre en un pasado dispuesto para audiencias infantiles, la lucha de su protagonista por abrirse camino en un mundo dominado por hombres resuena con el mismo ímpetu que las jóvenes protagonistas de aquellas cintas. Hay un paralelismo emocional claro: la pirotecnia de Aisha no es tan distinta de los desfiles clandestinos de ‘Papicha’ o las sesiones de terapia subversiva en ‘Un diván en Túnez’. En ese sentido, la película enarbola un discurso de empoderamiento femenino y de desafío a las estructuras sistémicas que bien está inculcárselo a las nuevas generaciones. Por otro lado se olvida de su ambientación en la península ibérica y no hay absolutamente ningún personaje o elemento que nos recuerde que es territorio ocupado por diferentes culturas, lo que describe más menos el andalucismo, por lo que la historia bien podría transcurrir en Argelia, Persia o cualquier otro territorio únicamente musulmán.

Técnicamente está realizada en 3D digital, pero se ha diseñado para que su movimiento y estética recuerden al stop-motion tradicional, por lo menos así lo he percibido. Con movimientos ligeramente menos fluidos, texturas visuales que imitan materiales físicos (como tela, fuego o piedra) y una iluminación y sombreado que generan sombras duras y volúmenes que recuerdan a figuras modeladas a mano. Visualmente, la película brilla. Adib, también diseñadora y supervisora de storyboard, despliega un imaginario estético con inspiración oriental. No es gratuito que el director de animación sea Raúl García, veterano de Disney en ‘Aladdín’, ‘Pocahontas’ o ‘El rey león’. El resultado es una cinta que combina precisión técnica con un lirismo visual muy poco habitual en la animación europea. La ambientación permite a García introducir por ejemplo aquel “parkour” con el que Aladdín recorría los tejados de Agrabah.

‘La luz de Aisha’ trasciende en ocasiones su condición de “cine familiar” y se convierte en un canto a la libertad de elección, al valor de corregir los errores propios y al derecho de soñar, incluso cuando todo parece estar en contra. Una película que no necesita gritar para brillar y de la cual probablemente volvamos a oír hablar en época de Goyas. Ojalá el gancho de marketing que supone la voz de Michelle Jenner y Jordi Sánchez surta efecto porque la película bien merece la oportunidad.

Ficha de la película

Estreno en España: 11 de abril de 2025. Título original: La luz de Aisha. Duración: 85 min. País: España, Alemania, Singapur. Dirección: Shadi Adib. Guion: Xavier Romero, Llorenç Español. Música: Edi Pou. Reparto principal (doblaje original): Michelle Jenner, Jordi Sánchez, Nerea Rodríguez, Jose Posada, Toni Mora, Yolanda Gispert. Producción: Mago Production, Filmax, Peng! Boom! Tschak! Films, Sangnila. Distribución: Filmax. Género: aventura. Web oficial: https://www.filmax.com/distribucion/la-luz-de-aisha/308

Crítica sexta temporada de ‘El cuento de la criada’

En qué plataforma ver la sexta temporada de ‘El cuento de la criada’

Pocos cambios pero por fin llega el final

Este pasado 8 de abril llegaron a nuestra pantalla los tres primeros episodios de la sexta y última temporada de ‘El cuento de la criada’. A partir de aquí, cada martes tendremos un nuevo episodio hasta el 27 de mayo que por fin podremos ver el desenlace de la serie.

Nosotros hemos tenido la oportunidad de ver los 8 primeros episodios, a falta de los dos finales y a continuación os contamos nuestra opinión de esta temporada final. Después del final de la quinta temporada, en la que vemos a Serena y June en el mismo tren huyendo hacia Canadá.

He de decir, que aunque las dos primeras temporadas de ‘El cuento de la criada’ me gustaron muchísimo, es una serie que terminó cansándome. La he seguido viendo, pero con poco interés. No por nada, si no porque al final, creo que es una serie que han alargado demasiado contando lo mismo.

Pues esto es lo que me ha ocurrido con esta temporada. Supongo que los dos últimos episodios serán tremendos y le darán el final digno que se merece. Pero de momento, seguimos con igual, tramas que se repiten, intrigas nada originales y con ganas realmente de que todo explote y por fin acaben con ese régimen que las tiene oprimidas.

Pero no todo está mal, al final esta es mi opinión. ‘El cuento de la criada’ no es una mala serie, sino que lo que digo, la han alargado innecesariamente, a mi parecer. Eso sí, en esta temporada, los momentos en los que tenemos a Serena y a Tía Lydia, la serie brilla, la trama cambia y nos da una perspectiva muy diferente. Personas que han creído en este régimen, están cambiando su parecer y aunque les cuesta, comienzan a tener otro modo de ver la vida. Y sin duda son personajes que no son heroínas y no creo que las quieran plasmar así, si no que, es la parte más humana de esta historia. Y me gusta mucho como se han construido sus personajes.

Elisabeth Moss regresa como gran protagonista en esta última temporada, pero también como directora, ya que los dos primeros y los dos últimos episodios, están dirigidos por ella. Y la verdad que hace un gran trabajo.

Como he comentado, Yvonne Strahovski y Ann Dowd, han sido los dos personajes que a lo largo de toda la serie más me han gustado. Todo su recorrido y su evolución es magnífico y ellas están perfectas. También Madeline Brewer, con uno de los personajes más complicados de esta serie y ella logra que nos lo creamos siempre.

El trabajo técnico sigue siendo muy bonito. La fotografía, los colores, tan bien utilizados. Además de la banda sonora y por supuesto la dirección. Los primeros planos, tan centrados y todo ordenado, sobre todo cuando estamos en Gilead.

Ya os he dicho, que es una serie que me terminó cansando, pero admito que quiero que llegue el 27 de mayo y poder ver el desenlace de esta serie que al final lleva seis temporadas con nosotros. Aunque ya nos han dicho que no terminan las series de este universo, pues están ya con el proyecto de ‘Los testamentos’ la secuela de ‘El cuento de la criada’.