El sacrificio de un ciervo sagrado

Crítica: ‘El sacrificio de un ciervo sagrado’


Sinopsis

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Steven (Colin Farrell), un eminente cirujano cardiológico, está casado con Anna (Nicole Kidman), una oftalmóloga respetada. A ellos les va bien y llevan una vida familiar feliz y sana con sus dos hijos, Kim, 14 (RaffeyCassidy) y Bob, 12 (SunnySuljic).

Steven entabla amistad con Martin (Barry Keoghan), un niño de dieciséis años sin padre y a quien ha tomado bajo su ala. Las cosas toman un giro siniestro cuando Steven presenta a Martin a su familia, su mundo gradualmente se convierte en un caos y Steven se ve forzado a hacer un sacrificio impactante o correr el riesgo de perderlo todo.

Crítica

Con afán de transgredir Lanthimos crea un thriller cercano al terror.

El sacrificio de un ciervo sagradoYorgos Lanthimos, director de ‘Langosta’ y ‘Canino’ (si eres asiduo a la muestra Syfy seguro que por tu cabeza pasa una rima y por tu rostro se esboza una sonrisa), estrena filme y ya pasa los cinco largometrajes en su currículum. El cineasta griego empieza a grajearse una reputación gracias a la temática de sus películas y a lo controvertido de sus argumentos, lo cual también le está convirtiendo en un director de culto y eso le garantiza que no le van a escasear los seguidores. Esto es algo que le viene que ni pintado ya que para películas como ‘El sacrificio de un ciervo sagrado’ muchas veces hay que echar mano de esos fieles pues la defensa de cintas tan crudas y soeces no es sencilla.

Capta nuestra atención la película cuando nos retrata a una familia estándar perfecta pero cuyo padre tiene un comportamiento que en ocasiones se sale de la norma. Nos sorprende cuando de repente la vida de este clan se ve trastocada al introducirse en su casa una persona a priori ajena a ellos. Y ahí empieza el juego psicológico de Lanthimos. ‘El sacrificio de un ciervo sagrado’ es una película que va muy poco por la vía del despiste e intenta llevarnos más por el camino de la desesperación, lo metafórico, lo retorcido y lo perturbado. Es por eso que podemos ver a niños menores de edad experimentando, diciendo o viendo escenas bastante duras. De ahí que muchas de las secuencias rodadas estén casi fuera de lugar, emulando muchas veces a Kubrick, haciendo de esta película un trabajo un algo presuntuoso. Tanto es así que pretende con un filme tan sencillo, pero a la vez enigmático, hacernos meditar sobre lo inevitable de la muerte.

Los actores en gran medida han de ser sumisos a los caprichos y locuras de su director, por extravagantes o chocantes que estas sean. Que estrellas de renombre como Colin Farrell o Nicole Kidman se sometan a una apuesta como esta les hace más dignos de su oficio. Todos los intérpretes del largometraje han entrado en la dinámica del guión y se han convertido en utensilios una retorcida y maquiavélica mente de Lanthimos. La lástima es que esa transformación les haya quitado credibilidad como personas con comportamientos mínimamente naturales. Los personajes obran todos de un modo extremadamente excéntrico e incluso en algunos casos grotesco y así es más difícil simpatizar, sentir tensión o terror. Eso sí, la película abre debate si nos ponemos a dilucidar qué haríamos en la difícil situación del personaje de Farrell, ese es un logro que no le voy a quitar tampoco a Lanthimos.

No he podido evitar fijarme en las ventanas de la habitación del matrimonio y acordarme de Amityville. Quizá el director griego nos ha querido arrastrar también por un mismo camino hacia la locura e incluso lo sobrenatural. Porque pese a todo lo cosechado durante esta más que alargada película Lanthimos no da una completa explicación de cómo sucede todo. El director consigue así enfadarnos casi tanto como nos consigue enfadar Barry Keoghan con su personaje. Su actuación, aunque a veces algo sobreactuada, está por encima de la de Farrell y Kidman. Tras ver la película no me negaréis que no os gustaría agarrarle de la pechera y como poco cantarle las cuarenta. Eso es síntoma de que habéis visto una buena interpretación.

Ficha de la película

Estreno en España: 1 de diciembre de 2017. Título original: The killing of a sacred deer. Duración: 109 min. País: Reino Unido. Dirección: Yorgos Lanthimos. Guión: Yorgos Lanthimos, Efthymis Filippou. Fotografía: Thimios Bakatatakis. Reparto principal: Colin Farrell, Nicole Kidman, Barry Keoghan, Raffey Cassidy, Sunny Suljic, Alicia Silverstone, Bill Camp. Producción: Element Pictures, Film4, New Sparta Films. Distribución: Diamond Films. Género: thriller. Web oficial: http://killingofasacreddeer.movie

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Acerca de Francisco J. Tejeda White

De origen irlandés y criado en tierras vetonas, este ingeniero curiosamente nació en Bloomsday. Pegado desde pequeño a una televisión y a cientos de páginas, ahora gasta su tiempo montándose películas y disfrutando las de otros.

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