Crítica: ‘Evolution’

En qué plataforma ver Evolution

Puede ayudar a evolucionar a niños irresponsables y a padres distraídos. Si es así, misión cumplida

Al ver ‘Evolution’ como título de la nueva película española animada surgida del prometedor estudio Thinklab me ha venido a la cabeza la película de Ivan Reitman de 2001. En ella un meteorito traía consigo una serie de criaturas que evolucionaban a toda mecha y causaban descacharrantes desastres. Ni de lejos estamos ante un filme con un tono igual de gamberro, ni para adultos, pero si partimos de una premisa similar y las risas están aseguradas, solo que para un público más infantil.

Una animación infantil que entiende el ritmo del presente

‘Evolution’ se inscribe con naturalidad en esa corriente de cine de animación infantil que no subestima a su público y, al mismo tiempo, entiende a la perfección el contexto audiovisual en el que se mueven hoy los más pequeños. Desde sus primeros minutos, la película deja clara su apuesta formal: personajes que hablan deprisa, se mueven con energía constante y encadenan acciones como si el agua que los rodea estuviera mezclada con alguna bebida energética. Este frenesí no es gratuito. Es una técnica ampliamente utilizada en la animación contemporánea para mantener la atención y dotar de ritmo a historias sencillas en apariencia, pero densas en estímulos.

En este sentido, la dirección de Julio Soto Gurpide y Zayra Muñoz Domínguez demuestra un conocimiento sólido del lenguaje animado y de sus códigos actuales. El resultado es una película animada que no tiene nada que envidiar al cine estadounidense en términos de acabado, fluidez o claridad narrativa, algo que hace apenas una década habría parecido una aspiración lejana para muchas producciones nacionales.

Más allá del 3D: variedad visual y mensaje

Uno de los aspectos más interesantes de ‘Evolution’ es su capacidad para introducir, de manera puntual pero significativa, fragmentos que exhiben otros tipos de animación distintos al 3D predominante. Estos momentos funcionan casi como pausas expresivas, pequeños paréntesis visuales que enriquecen el conjunto y aportan matices emocionales o narrativos. No se trata de un alarde técnico, sino de una decisión consciente que refuerza el discurso de la película y evita la monotonía estética.

Ese discurso está claramente alineado con un mensaje animalista y ecologista. La película habla de responsabilidad, de convivencia con el entorno y de la necesidad de repensar nuestra relación con la naturaleza. Sin embargo, lo más interesante es que este mensaje no se presenta de forma doctrinal. ‘Evolution’ lo integra dentro de una historia de entendimiento entre padres modernos, muchas veces absorbidos por sus propias dinámicas, e hijos desatendidos que canalizan su frustración a través del gamberrismo como llamada de atención. Es una lectura sencilla, accesible para el público infantil, pero lo suficientemente clara como para resonar en un contexto social reconocible.

La crítica al corporativismo salvaje, aunque ligera, también está presente y añade una capa adicional al relato. No es una denuncia frontal, sino una insinuación que encaja bien en una película dirigida principalmente a niños, pero que no renuncia a ofrecer una visión del mundo con cierto posicionamiento ético y que hace lo que tantas otras, poner como villano del filme al tecnofeudalismo.

Una propuesta sólida dentro del renacer de la animación española

Es cierto que ‘Evolution’ no parece especialmente preocupada por conquistar al espectador adulto. Más allá de guiños muy concretos (como un profesor de ciencias que recuerda inevitablemente a Bryan Cranston o un robot que parece un híbrido entre WALL-E y EVE), la película mantiene su foco en el público infantil. Esto no es una debilidad, sino una decisión coherente con su planteamiento. ‘Evolution’ sabe lo que quiere ser y no intenta abarcar más de lo necesario.

En el contexto actual, la película se percibe como una confirmación de que la animación española ha dejado de ser una promesa para convertirse en una realidad tangible. Propuestas recientes como ‘Bella’ o ‘Decorado’ apuntan también en el último año en esta dirección. ‘Evolution’ refuerza la idea de que no se trata de casos aislados, sino de un tejido creativo en crecimiento. Hay aquí algo más que brotes verdes: hay oficio, ambición y una comprensión clara de los públicos a los que se dirigen estas historias.

Resulta estimulante encontrarse con una película infantil que no se refugia únicamente en el colorido o el gag fácil, sino que construye un relato coherente, con ritmo, identidad visual y un mensaje reconocible. ‘Evolution’ no pretende revolucionar el género, pero sí demuestra que la animación española puede competir, dialogar y convivir con las grandes producciones internacionales sin complejos. Y eso, en sí mismo, ya es una evolución digna de celebrarse.

Ficha de ‘Evolution’

Estreno en España: 3 de febrero de 2026. Título original: Evolution. Duración: 90 min. País: España. Dirección: Julio Soto Gurpide, Zayra Muñoz Domínguez. Guion: Julio Soto Gurpide, Adela Gutiérrez, José Tatay. Música: Reparto principal (doblaje original): Elena Jiménez Montero, Claudia Martínez de Aguirre Canedo, Juan Amador Pulido Fernández, Luis Posada Cugat, Andrea Villaverde Hernández, Iker Bengotxea Goya, Rodrigo Martín Sacristán, Silvia Sarmiento, José María Larrú Cuevas, Verónica Bosch Moreno, Miriam Lisón, Abraham Aguilar Anegon. Producción: The Thinklab. Distribución: Beta Fiction. Género: comedia, aventura. Web oficial.

Tráiler de ‘Evolution’

‘Evolution’ llega el próximo 6 de febrero a nuestros cines gracias a Beta Fiction Spain

Uno de los estudios emergentes de animación españoles nos trae ‘Evolution’. Una cinta llena de imaginación, diversión y aventuras para toda la familia. Dirigida por Julio Soto Gúrpide (‘Inspector Sun’) y Zayra Muñoz Domínguez, la cinta nos muestra un mundo en la que los animales son más humanos que los propios humanos.

El guion cuenta con Miguel Morán, Adela Gutiérrez de la Fuente, Julio Soto Gúrpide y José Tatay. Y como productores encontramos a Adriana Malfatti y Eneko Gutiérrez, de The Thinklab.

¿Qué pasaría si los animales fueran más humanos? ¿Y si los humanos fueran más animales?

A esta pregunta nos contestan Julio Soto y Zayra Muñoz, directores de la cinta. “Si esta película, a través del humor con su comedia de enredo, nos invita a recuperar nuestro instinto más salvaje, a sentir de nuevo -como decía Jack London- la “llamada de la selva” habremos dado un pequeño paso para hacernos reflexionar. Para evitar un futuro donde niños y adolescentes solo tengan un pequeño contacto con la naturaleza cuando van al parque. Para volver a lo que fuimos y vivir en consonancia con nuestro planeta.”

‘Evolution’ es una película producida pro The Thinklab Media y Viuda Negra. Cuanta con la participación de RTVE, RTVM y Prime Video, con el apoyo de ICAA, los gobiernos de Euskadi y Navarra y de Creative Europe Media. Kapers Animation se encargará de las ventas internacionales y Beta Fiction Spain estará a cargo de la distribución de la película en España. Después de su estreno en los cines que será el 6 de febrero de 2026, pasará a estar disponible en la plataforma Prime Video.

A continuación os dejamos el tráiler en su versión en euskera y castellano. Ya que la película se estrenará en los dos idiomas.


Sinopsis

Cuando una sustancia extraterrestre mezcla el ADN de Zoe con el de sus exóticas mascotas, empieza una divertidísima aventura donde los humanos se animalizan, los animales se humanizan y todos tienen que ponerse de acuerdo para salvar el mundo.

Sobre The Thinklab

Con sede en Bilbao, The Thinklab, es una compañía de producción y postproducción cinematográfica. Su película más reciente ha sido, ‘Inspector Sun y la Maldición de la Viuda Negra’, alcanzó el top 3 de las películas  más vistas en todo el mundo en HBO en tan solo 3 días desde su estreno en la plataforma. Previamente, la pelícla animada ‘Deep’, consiguió un lanzamiento potente en los Estados Unidos y un estreno en 13000 pantallas en China. La película se colocó entre las 50 películas más vistas de Netflix durante 2 años.