‘Dorothy: The Haunting of Oz’: el clásico de Oz se transforma en una pesadilla sobrenatural

El cortometraje reinventa el universo de ‘El mago de Oz’ con una historia de terror

Muchos son los personajes clásicos o novelas que han cumplido el centenar de años y que por lo tanto acaban de dejar de tener licencia y pasar a dominio público. Ahora el universo de El mago de Oz da un inesperado giro hacia el terror con ‘Dorothy: The Haunting of Oz’, un nuevo cortometraje que acaba de presentar su primer teaser oficial junto a su póster promocional. La producción apuesta por una reinterpretación oscura del célebre relato creado por L. Frank Baum, trasladando algunos de sus personajes más icónicos a un inquietante contexto contemporáneo donde el horror sobrenatural se mezcla con el drama adolescente.

Una maldición nacida de un reto viral

La historia de ‘Dorothy: The Haunting of Oz’ está escrita y dirigida por Elijah J. Alvarez. Arranca cuando un desafío viral de Halloween desencadena una fuerza sobrenatural capaz de traer al mundo real a Dorothy y a la temible Bruja Malvada del Oeste. La acción se desarrolla en una universidad del norte de California, donde un grupo de jugadores de baloncesto afronta un momento especialmente difícil tras sufrir lesiones que amenazan con poner fin a sus carreras deportivas. A ese contexto de frustración, pérdida y sueños rotos se suma una presencia sobrenatural que comienza a alterar la realidad.

En el centro del relato se encuentra Melanie, una joven marcada por profundas heridas emocionales y un dolor que nunca ha conseguido superar. Conforme la maldición se expande, deberá enfrentarse a sus propios fantasmas antes de que el horror termine consumiendo tanto su vida como la de quienes la rodean.

Terror sobrenatural con una carga emocional

Más allá de los elementos propios del cine de terror, el cortometraje apuesta por explorar cuestiones como el duelo, la culpa, la salud mental y los traumas de la infancia. La historia juega constantemente con la frontera entre la memoria, el miedo, el mito y lo sobrenatural, construyendo una atmósfera inquietante en la que el espectador nunca tiene completamente claro dónde termina la realidad y comienza la pesadilla.

Esta combinación de horror psicológico y reinterpretación fantástica convierte a ‘Dorothy: The Haunting of Oz’ en una propuesta que busca ofrecer una lectura completamente diferente del imaginario popular asociado a Oz.

Reparto protagonista

El elenco principal del cortometraje está formado por:

  • Adrienne Tabag
  • Caia Bonner
  • Jordan Sklansky
  • Aziah King
  • Andrew Wang
  • Thomas Shan

Aunque por el momento no se han desvelado más detalles sobre la producción ni su fecha de estreno, el lanzamiento del teaser y del primer póster oficial supone el inicio de la promoción de un proyecto que promete ofrecer una visión mucho más oscura del universo de Oz desde un bajo presupuesto.

Una nueva mirada al legado de Oz

Durante los últimos años, numerosas producciones han revisitado los cuentos clásicos desde perspectivas más adultas y cercanas al terror. Véase Winnie the Pooh, Pinocho o Bambi. ‘Dorothy: The Haunting of Oz’ se suma a esta tendencia con una propuesta que combina el imaginario de uno de los relatos más conocidos de la literatura con una historia de horror contemporáneo centrada en el dolor emocional, la pérdida y las consecuencias de enfrentarse a los propios demonios interiores.

Con su primer material promocional ya disponible, el cortometraje comienza a despertar el interés de los aficionados al cine fantástico y de terror que buscan nuevas reinterpretaciones de los grandes mitos de la cultura popular.

Crítica: ‘Wicked: parte II’

En qué plataforma ver Wicked: parte II

Sinopsis

And now whatever way our stories end, I know you have rewritten mine by being my friend …

El fenómeno cinematográfico y cultural del año pasado, que se convirtió en la adaptación a la gran pantalla más exitosa de todos los tiempos de un musical de Broadway, despliega su épico, apasionante y emotivo final en ‘Wicked: parte II’.

Crítica

Una secuela tan ambiciosa y arriesgada como el musical que cuestiona héroes y villanos

Se acabó la espera que hemos mantenido durante dos años. ‘Wicked: Parte II’ se estrena en cines y se presenta como una continuación más oscura, más madura y más emocional que su predecesora. Es un trayecto narrativo que abandona en buena parte la ligereza cómica del primer filme para adentrarse en territorios dramáticos, donde las consecuencias de las decisiones pesan con una gran intensidad.

Desde sus primeros compases, esta segunda parte marca un cambio de tono palpable. Jon M. Chu reconoce que, si la primera entrega era, en sus palabras, un “coming of age” sobre elecciones, esta segunda se adentra en un terreno de consecuencias, de preguntas más complejas sobre identidad, poder y verdad. El guion, firmado por Winnie Holzman (responsable también del libreto del musical original) y Dana Fox, conserva momentos de ligereza, sobre todo gracias a Ariana Grande como Glinda. Pero estas pinceladas de humor ya parecen menos frecuentes y más contenidas, pues la película busca avanzar sin depender tanto del respiro cómico. Eso no quita que Grande siga siendo, en muchos instantes en los que explota el carácter más bobalicón y presumido de su personaje, la que mejor actúa en este filme.

Uno de los aciertos más evidentes es cómo se profundiza en la amistad entre Elphaba (Cynthia Erivo) y Glinda. No es solo un vínculo superficial, sino una relación compleja, extremadamente cambiante, frágil y poderosa. Chu ha hablado de lo difícil que fue filmar esa conexión: a diferencia de un romance, la amistad no tiene un final previsible, sube y baja, exige presencia constante. Y eso se percibe en el filme que en varias ocasiones dispone un verdadero caos emocional que hace que nos cuestionemos cómo cambian de bando tan rápido y en una sola escena varios personajes.

Hay que reconocer que esta entrega es, también, más “ñoña” en lo romántico y lo sentimental. Pero quizá el tema más fascinante de ‘Wicked: parte II’ es ese juego de apariencias. A lo largo de la película queda claro que los héroes más luminiscentes no son necesariamente los más genuinos. Glinda, ensalzada como símbolo de bondad para todo Oz, vive cómodamente en el palacio de la Ciudad Esmeralda, disfrutando del favor popular. Mientras tanto, Elphaba, demonizada por el Mago y convertida en la Bruja Malvada del Oeste, lidera desde el exilio una lucha por la justicia. Este contraste no es casual: Chu habla de propaganda, de cómo los poderosos construyen imágenes para manipular al pueblo, insertando referencias visuales propias de iconografía bélica, llegando incluso a imitar a través de Jeff Goldblum a ‘El gran dictador’ de Chaplin. En ese sentido, la oscuridad narrativa es también una invitación a cuestionar los roles tradicionales de “bueno” y “malo”. La autenticidad, sugiere la película, reside en quienes han sido etiquetados como villanos.

Visualmente, ‘Wicked: parte II’ es deslumbrante. El CGI se emplea de forma ambiciosa, especialmente en la representación de los paisajes, animales, las masas y ciertos momentos épicos. Dicho esto, no todo funciona: algunas escenas pecan de artificio, y es difícil olvidar que estamos ante imágenes generadas por ordenador, sobre todo cuando aparecen criaturas parlantes o entornos brillantes demasiado perfectos. Uno de los momentos más logrados desde el punto de vista técnico es el plano de Ariana Grande cantando frente a una serie de espejos. No es solo la voz pues no es de los temas más exigentes: es el montaje digital y el juego de cámaras. Un ejercicio complejo que demuestra ambición y pericia. Curiosamente, no todo es digital, esto no es Marvel. Tanto el personaje de la Bruja del Oeste como el Hombre de Hojalata y el Espantapájaros combinan prótesis, cabello real y un diseño artesanal que rinde homenaje a los clásicos.

A pesar de su respeto por el musical, la película no se refugia en la nostalgia de ‘El Mago de Oz’. De hecho, rompe con las expectativas tradicionales: el león es cero antropomórfico y el Hombre de Hojalata tiene matices que recuerdan a una figura más propia de un slasher barato. Esto no significa que la narrativa deje de ser emocional o íntima: ‘Wicked: parte II’ sigue siendo, en el fondo, una historia de amistad entre dos mujeres cuya relación, podría haber inspirado incluso series modernas como ‘Miércoles’, dicho sea de paso, por ese balance entre compañerismo y diferencia tonal.

Jon M. Chu ha dejado claro que este segundo filme no es solo un cierre de cuento de brujas, sino una reflexión sobre la desinformación, la propaganda y la construcción del odio. En tiempos donde la verdad se cuestiona y las identidades se politizan, su película se convierte en un espejo, partiendo de un universo fantástico para hablar de migración, miedo al diferente y discursos autoritarios. Pero hace trampa, una trampilla si nos ponemos literales. No creo que yo abra a estas alturas ningún debate que no haya surgido ya en los corrillos a la puerta del Teatro Gershwin de Nueva York. Aunque está muy bien mostrar que no todo es blanco y negro y estamos en un mundo de grises, no deja de ser injusto el trato hacia la película original. Es una historia clásica de arquetipos del bien y el mal y… ¿se suponen que ahora hemos de sentirnos mal por alegrarnos de que la villana de la historia muriese? Parece que a los autores de esta nueva versión si les ha dado cierto reparo y han parcheado el final, igual que el del musical y muy al estilo de ‘El Caballero Oscuro’.

Ficha de la película

Estreno en España: 21 de noviembre de 2025. Título original: Wicked: For Good. Duración: 138 min. País: EE.UU. Dirección: Jon M. Chu. Guion: Winnie Holzman, Dana Fox. Música: Stephen Schwartz, John Powell. Fotografía: Alice Brooks. Reparto principal: Cynthia Erivo, Ariana Grande, Jonathan Bailey, Ethan Slater, Bowen Yang, Marissa Bode, Michelle Yeoh, Jeff Goldblum. Producción: Universal Pictures, Marc Platt Productions. Distribución: Universal Pictures. Género: musical, drama, comedia. Web oficial: https://www.instagram.com/wickedmovie/