El terror de siempre vuelve a llamar a la puerta con la misma matraca
El caso de Doris Bither vuelve a la pantalla, pero ¿queda algo nuevo que contar? Uno de los episodios más conocidos y estudiados de la historia paranormal regresa al cine con un problema difícil de esquivar: su historia ya ha sido explotada en numerosas ocasiones y los códigos del terror sobrenatural están tan asentados que resulta complicado encontrar una forma distinta de abordarlos. Cuando una película se adentra en el terreno de las posesiones, los poltergeists y las presencias invisibles, es inevitable que aparezcan en la memoria demasiados referentes. Y ‘What Happened to Doris?’ no consigue escapar de esa sombra.
Un caso paranormal con demasiados precedentes
El problema no es que estas escenas estén necesariamente mal resueltas, sino que cuesta encontrar algo que no hayamos visto antes. Los mecanismos para generar sobresaltos, la representación de las fuerzas invisibles y el enfrentamiento entre la experiencia paranormal y su posible explicación racional resultan excesivamente familiares. La película parece confiar en que el caso de partida tenga suficiente fuerza por sí mismo, pero su notoriedad histórica no basta para que esta adaptación encuentre una identidad propia.
Correcta en lo formal, rutinaria en lo creativo
Eso no significa que estemos ante una producción desastrosa. La ambientación funciona, se aprecia una voluntad de documentarse sobre los acontecimientos y las interpretaciones cumplen con lo que exige el relato. Las escenas están razonablemente construidas y, en líneas generales, el conjunto demuestra un mínimo de oficio. Incluso la recreación de la época y de las circunstancias que rodean a Doris permite seguir la historia sin grandes tropiezos.
Uno de los detalles más llamativos es el parecido físico, o más bien la ausencia de él, entre Heather Graham y la verdadera Doris Bither. Es una cuestión que puede distraer a quienes conozcan el caso, aunque tampoco constituye el principal problema de la película. La dificultad fundamental está en que sus aciertos formales no se traducen en una experiencia especialmente estimulante. Todo parece estar en su sitio, pero falta una idea capaz de justificar por qué necesitamos volver a esta historia una vez más.
El filme podría haber aprovechado la dimensión inquietante del caso para explorar de otra manera la credibilidad de los testimonios, el miedo a lo desconocido o la tensión entre la investigación y la creencia. Sin embargo, su aproximación termina resultando demasiado convencional. La familiaridad no siempre es un defecto en el cine de terror, pero necesita compensarse con una atmósfera poderosa, una perspectiva singular o escenas capaces de quedarse grabadas. Aquí cuesta encontrar ese elemento diferenciador.
Ni siquiera las coincidencias despiertan demasiado interés
La presencia de Mimi Rogers podría servir como curiosidad para quienes recuerden su participación en la saga ‘Austin Powers’, pero se queda precisamente en eso: una coincidencia anecdótica que no aporta demasiado al conjunto. Ni el reparto ni la historia detrás de la historia consiguen disimular la sensación de estar recorriendo un camino conocido.
‘What Happened to Doris?’ no es necesariamente una película mal hecha, y esa es también parte de su limitación. No hay un desastre evidente al que agarrarse, sino una sucesión de decisiones convencionales que impiden que el resultado destaque. En un género que vive de sorprender, incomodar y llevar al espectador a lugares que no esperaba visitar, limitarse a reproducir fórmulas conocidas acaba siendo una condena.
Ficha de ‘What happened to Doris?’
Estreno en España: por determinar. Título original: What happened to Doris? Duración: 92 min. País: EE.UU. Dirección: Nick Simon. Guion: Thomas Fenton. Música: Nima Fakhrara. Fotografía: Lucia Zavarcikova. Reparto principal: Heather Graham, Mimi Rogers Producción: GVN Releasing, GMT Films, Imagenation Abu Dhabi FZ, Spooky Pictures. Distribución: por determinar. Género: terror. Web oficial.
