Crítica: ‘Scary Movie’ (2026)

En qué plataforma ver Scary Movie

Una fumada tras otra

Más de una veintena de años después de que la franquicia comenzara a perder parte de su identidad, los hermanos Wayans regresan a ‘Scary Movie’ para demostrar que todavía saben cómo convertir el mal gusto en un arte caótico. Y sí, también para recordar que fueron ellos quienes definieron el ADN de la saga antes de abandonar la franquicia tras ‘Scary Movie 2’, cuando las negociaciones económicas para continuar no llegaron a buen puerto.

Esta sexta entrega tiene algo de reunión familiar, de ajuste de cuentas y de celebración. Ahora que los Weinstein ya no forman parte de la ecuación, aunque la propiedad siga vinculada a Miramax, los Wayans han podido darse el gustazo de volver a un universo que ayudaron a crear. El resultado es una película que recupera la irreverencia más pueril y descarada que muchos espectadores echaban de menos y otros la esperaban como un revulsivo.

Una comedia que no pide paso ni perdón

Desde su misma secuencia inicial, protagonizada por Teyana Taylor, ‘Scary Movie 6’ deja claro que viene dispuesta a encadenar una fumada tras otra (literalmente). No hay intención alguna de sofisticar el producto ni de disfrazarlo de sátira elevada. Aquí hay humor verde, escatológico, psicotrópico y una absoluta falta de interés por las buenas maneras.

Eso hará que la película divida al público, como ya sucedió en su día, cuando surgió como una versión pasada de vueltas de la saga ‘Agárralo como puedas’. Habrá quien la considere una reliquia cómica de otra época, un ejemplo de un humor que ha envejecido mal y que se niega a adaptarse a los tiempos. Otros encontrarán precisamente en esa incorrección su principal atractivo, como una especie de resistencia cómica frente a una cultura cada vez más empeñada en poner límites a todo.

Para quien no sepa de qué trata esto, básicamente es una consecución de sketches inspirados en película de terror del momento e hilados por una historia que por lo general rememora a ‘Scram’. Los Wayans tampoco se conforman con parodiar únicamente éxitos recientes del terror. Como ya ocurría en las mejores entregas de la saga, los dardos apuntan también hacia la actualidad política y social. Entre bromas imposibles aparecen referencias a temas tan contemporáneos como los archivos de Epstein o las políticas migratorias asociadas al ICE de Trump. Sin duda han mantenido el montaje abierto hasta el último instante incluyendo algunos de los gags más efectivos e hirientes de todo el largometraje.

He citado Miramax, pero el otro gran participante en todo esto es Paramount Pictures. Viene como anillo al dedo traer esto a la palestra y no es propaganda ya que son los responsables de otro regreso. El de ‘Agárralo como puedas’. ‘Scary Movie’ es clara heredera de las películas de los ZAZ (‘Top Secret!’ o ‘Airplane’) y conviene recordar que a parte de adecuarse a los tiempos hay que mantener vivo un espíritu y una dinámica humorística. La productora ha dado carta blanca sin ningún tapujo y eso es para aplaudir en estos tiempos en los que se intenta ante todo guardar las formas y llegar a todo el mundo posible a cambio de perder autenticidad.

Terror, nostalgia y una lluvia de referencias

Por supuesto, el terror sigue siendo el combustible principal de la franquicia. Desfilan referencias a nuevas y viejas entregas de ‘Scream’, a los regresos recientes de ‘Halloween’ y a fenómenos contemporáneos como ‘Longlegs’, ‘La sustancia’ o ‘Weapons’. Pero el objetivo nunca es analizar estas películas, sino utilizarlas como excusa para lanzar chistes a una velocidad absurda. En ese sentido el filme funciona pues retar al espectador a ver si detecta todas las referencias siempre es un buen gancho. Pero aparecen a tal velocidad tiktokera que me compadezco del montador de esta película.

También hay espacio para segmentos animados a lo coreano, guiños generacionales y referencias dirigidas tanto a millennials como a zillennials. Sin embargo, quienes más disfrutarán la experiencia serán aquellos espectadores que crecieron con las dos primeras entregas. Si consiguen conectar durante hora y media con su yo adolescente, probablemente se encontrarán riendo donde otros solo verán inmadurez.

Esta sexta entrega de ‘Scary Movie’ no pretende reinventar nada. Lo que hace es recuperar una fórmula que llevaba demasiado tiempo desaparecida. Y lo hace con la misma elegancia de una cabra hambrienta entrando en un salón de té lleno de conservadores.

¿Los dealers de esta nueva entrega?

En el reparto volvemos a tener a los protagonistas originales: Marlon Wayans, Shawn Wayans, Anna Faris, Regina Hall. Pero realmente los proveedores de estas nuevas dosis humorísticas son su director y guionistas. Al mando de esta nueva flipada está Michael Tiddes, quien ya ha hecho numerosas películas del mismo corte con Marlon Wayans como ‘Paranormal Movie’. Y el libreto, esta sobredosis de chifladuras a tope de THC son los hermanos Wayans acompañados de su sobrino Craig Wayans y hermano Keenen Ivory Wayans, autor de ‘Dos rubias de pelo en pecho’, para la cual también hay un buen gag. Y el denominador común, quien ha estado en todos estos proyectos, viene con apellido diferente, Rick Alvarez. Quien sabe, quizás algún día este humor básico y tonrorrón sea visto como algo a reivindicar y todos estos nombres que quedan aquí anotados vuelven a ser aplaudidos.

Ficha de ‘Scary Movie’

Estreno en España: 5 de junio de 2026. Título original: Scary Movie. Duración: 95 min. País: EE.UU. Dirección: Michael Tiddes. Guion: Rick Alvarez, Marlon Wayans, Shawn Wayans, Keenen Ivory Wayans, Craig Wayans. Música: Haim Mazar. Fotografía: Terry Stacey. Reparto principal: Marlon Wayans, Shawn Wayans, Anna Faris, Regina Hall. Producción: Paramount Pictures, Miramax, Original Film, Ugly Baby Productions, Wayans Brothers. Distribución: Paramount Pictures. Género: comedia. Web oficial.

Crítica: ‘Hokum’

En qué plataforma ver Hokum

Con ‘Hokum’ los mitos y fantasmas irlandeses encuentran la forma de instalarse dentro del espectador

Esta película viene para reafirmar el gran potencial de un autor, porque de momento es eso, autor pues no responde a exigencias comerciales pese a contar con el estudio de ‘Longlegs’ y los productores de ‘Weapons’. Él es Damian McCarthy. En su día os avisamos con ‘Caveat’ y convencimos a otros muchos con ‘Oddity’ de que este director es un gran generador de historias y atmósferas tensas y terroríficas. Ahora con ‘Hokum’ reincidimos con energía, ved las películas de este irlandés.

La premisa puede ser arquetípica, un escritor busca apartarse del mundanal ruido y las distracciones para escribir su nueva novela. Esta es la excusa perfecta para desplazarse al lugar donde sus padres pasaron su luna de miel. Con esto llega un gran acierto de la película, parece que todo es más superficial o casual, pero responde a inquietudes más profundas. El hecho de que la acción suceda en las apartadas tierras irlandesas rememora inevitablemente a la figura de Bram Stoker (archiconocido autor de ‘Drácula’ nacido en Irlanda que dio a luz a su obra maestra en pequeños pueblos de la costa británica).

El protagonista interpretado por Adam Scott es irascible, borde y amargado. Eso responde a algo muy importante, que no voy a desvelar. Pero ese carácter sombrío aporta para desarrollar el terror de manera eficiente y no solo con sustos, sino con un desarrollo emocional. Todo responde a una historia de perdón personal y evolución, lo cual, se traduce en última instancia en un desbloqueo artístico y creativo.

El terror como reflejo de la culpa y la identidad

Lo verdaderamente interesante de ‘Hokum’ no es que Damian McCarthy vuelva a demostrar que domina el sobresalto o la atmósfera malsana (que lo hace), sino cómo consigue que todos los elementos sobrenaturales tengan un eco psicológico. El director irlandés entiende que el horror funciona mejor cuando las entidades, leyendas o apariciones no son únicamente amenazas externas, sino materializaciones de heridas internas.

La película juega continuamente con la frontera entre lo tangible y lo emocional. El hotel aislado, los pasillos húmedos, las habitaciones selladas y la sensación constante de podredumbre moral no solo sirven para construir tensión, sino para reflejar el estado mental del protagonista. Ohm Bauman (el personaje de Adam Scott) es alguien incapaz de escapar de sí mismo. Aunque viaja buscando silencio y concentración creativa, lo que realmente encuentra es una confrontación inevitable con aquello que ha reprimido durante años.

Aquí es donde McCarthy demuestra una inteligencia narrativa muy superior a la media del terror contemporáneo. Otros directores habrían convertido la película en una sucesión de sustos y criaturas extrañas. Él utiliza esos recursos para hablar de culpa, bloqueo emocional y trauma. El horror en ‘Hokum’ no nace exclusivamente de la amenaza física, sino de la incapacidad del personaje para procesar el dolor y aceptar responsabilidades.

En ese sentido, el filme conecta de manera brillante con la tradición del folk horror europeo. Hay algo profundamente ancestral en cómo la película plantea el choque entre el racionalismo moderno y el peso de las supersticiones locales. El protagonista llega a Irlanda con cinismo estadounidense, con una mirada descreída y práctica. Pero el entorno parece rechazar esa actitud. Los lugareños, las historias transmitidas oralmente y la propia geografía convierten el paisaje en una entidad hostil y antiquísima.

McCarthy vuelve a demostrar además su obsesión por los espacios cerrados y opresivos. Igual que ocurría en ‘Caveat’ o ‘Oddity’, aquí los pasillos estrechos, los sótanos y las habitaciones clausuradas generan una sensación enfermiza de encierro. Incluso cuando el personaje está al aire libre, Irlanda parece tragárselo. Hay barro, niebla, lluvia y vegetación húmeda por todas partes. La naturaleza nunca transmite paz, sino decadencia.

Conejos, folklore gaélico y el regreso de los fantasmas de McCarthy

A parte de la constante referencia a los conejos espeluznantes hay otras pautas que se repiten en la obra de McCarthy. Hay una mezcla de racionalidad moderna con superstición local y folklore antiguo, muy propia tanto de Stoker como de sus películas. En este caso lo que se maneja en ‘Hokum’ es el Cailleach, la figura de la mitología gaélica asociada al invierno, la vejez y encargada de traer el frío y las tormentas desde el Samhain, de ahí que la película se ambiente en Halloween.

Lo fascinante es que McCarthy jamás utiliza estos elementos mitológicos como simple decoración estética. El Cailleach funciona como símbolo de deterioro, culpa y muerte emocional. La película nunca necesita verbalizar demasiado sus metáforas porque todo está integrado en la puesta en escena. El clima, el deterioro del hotel y las propias criaturas parecen responder al estado psicológico del protagonista.

También resulta muy interesante cómo el director continúa desarrollando obsesiones visuales y temáticas que ya estaban presentes en sus trabajos anteriores. Los fans del cineasta encontrarán nuevamente figuras inquietantes inmóviles durante demasiado tiempo, objetos aparentemente inocentes convertidos en focos de tensión insoportable y salas que están pidiendo a gritos sal de aquí.

Los conejos, por supuesto, merecen mención aparte. Ya se habían convertido en una imagen recurrente dentro de su imaginario, especialmente tras ‘Caveat’, y aquí vuelven transformados en símbolos perturbadores que mezclan ternura deformada y amenaza subconsciente. Es uno de esos detalles que podrían parecer arbitrarios en otro director, pero que en McCarthy forman parte de una iconografía propia debido a un trauma de su propia infancia.

Además, ‘Hokum’ posee algo que el terror moderno suele olvidar: personalidad. Incluso cuando recurre a estructuras conocidas (la posada maldita, el huésped atormentado, la habitación prohibida), la ejecución tiene una sensibilidad muy concreta. La fotografía húmeda y sombría, el diseño sonoro agresivo y la forma de administrar el silencio convierten muchas escenas en ejercicios de pura tensión atmosférica. Y sí, hay jump scares. Pero están construidos con paciencia y precisión. McCarthy comprende que el susto funciona mejor cuando primero ha conseguido que el espectador se sienta incómodo. El sonido juega un papel esencial en ello, igual que la composición visual y la utilización enfermiza de la profundidad de campo.

‘Hokum’ no inventa el folk horror ni redefine el cine de fantasmas, pero sí confirma algo mucho más importante: Damian McCarthy empieza a poseer una voz completamente identificable dentro del terror contemporáneo. En una industria obsesionada con franquicias y fórmulas repetidas, eso vale muchísimo más que cualquier giro sorprendente. Porque al final, cuando termina la película, lo que permanece no son únicamente las imágenes terroríficas o los sobresaltos. Lo que se queda contigo es esa tristeza húmeda y enfermiza que recorre toda la obra. Como si Irlanda, sus mitos y sus fantasmas hubiesen encontrado una forma de instalarse dentro del espectador.

Ficha de ‘Hokum’

Estreno en España: 15 de mayo de 2026. Título original: Hokum. Duración: 101 min. País: Irlanda. Dirección: Damian McCarthy. Guion: Damian McCarthy. Música: Joseph Bishara. Fotografía: Colm Hogan. Reparto principal: Adam Scott, Peter Coonan, David Wilmot, Florence Ordesh, Will O’Connell, Michael Patric. Producción: Imagenation Abu Dhabi FZ, Tailored Films. Distribución: Beta Fiction Spain, Madfer Films. Género: terror. Web oficial.

Palmarés de los Oscars 2026

Narramos todos los premios y momentos clave de los Oscars 2026

La 98ª edición de los Premios de la Academia como siempre pasa a ser una noche histórica en Hollywood. Este año, la indiscutible favorita por número de nominaciones era el thriller de terror ‘Sinners (Pecadores)’, que ha hecho historia al romper todos los récords con unas asombrosas 16 nominaciones. Todos sabíamos que el número final de estatuillas se reduciría finalmente y se ceñirían a temas técnicos pero no fue así pues tanto Michael B. Jordan como Ryan Coogler subieron a por premios por Mejor Actor y Mejor Guión respectivamente. Por criterio y casi unánimemente la favorita era la gran epopeya contemporánea de Paul Thomas Anderson, ‘Una batalla tras otra’ con 13 nominaciones. Aunque ambas han acaparado focos y premios en la temporada actual, hay otros títulos que se han quedado fuera o con menos nominaciones, como es el caso de ‘Frankenstein’, ‘Marty Supreme’ o ‘Valor sentimental’ que contaban con la nada desdeñable cantidad de 9 candidaturas, seguidas por el aclamado drama ‘Hamnet’ con 8.

La gala arrancó con un gag usando a ‘Weapons’ como hilo conductor y con las clásicas bromas hacia los invitados por parte del presentador Conan O’Brien. Y la noche se reservó muchas bromas, también con algo de miedo hacia el futuro, un futuro en el que la robótica, la IA o los formatos verticales pondrán en jaque a la industria. No obstante, conscientes de ello, la Academia bromeó con el hecho de que en 2027 los Oscars podrán ser vistos gratis en Youtube, esto es un hecho ya anunciado que acaba con los derechos de retransmisión para Disney.

La noche pasará a la historia por ser la primera gala en la que se premió al mejor casting, quizá el año que viene por fin celebremos que se reconoce a los actores que se dejan la piel por las estrellas como son los dobles de acción. La persona que ha pasado a los libros de historia del cine por ello es Cassandra Kulukundis por su selección de actores y actrices para ‘Una batalla tras otra’. Otro hecho raro e histórico aunque no visto por primera vez es el empate en el premio a Mejor Cortometraje y el hecho de que por fin una mujer (Autumn Durald) haya ganado el premio a Mejor Fotografía.

Por supuesto en estos Oscars 2026 hubo mensajes y dardos para el gobierno de Trump y los valedores de las guerras de hoy en día, empezando por las reivindicaciones por parte de Javier Bardem en la mismísima alfombra roja antes y también en el momento de entregar uno de los premios, el de película de habla no inglesa. También aprovechó Jimmy Kimmel en su reaparición en los Oscars y los ganadores a mejor documental. Pero también fueron mensajes emotivos aquellos sucedidos durante el in memoriam. Y es que este año numerosos artistas han fallecido y la Academia ha decidido que sus amigos tuviesen momentos para dirigirles unas palabras.

La noche estuvo muy reñida entre ‘Una batalla tras otra’ (6) y ‘Los pecadores’ (4). Este duelo tan igualado ha sido considerado por muchos como una celebración para el cine crítico con la Norteamérica actual y para el género fantástico. Para otros tantos es una victoria para Warner, que es propietaria de esas dos películas y que últimamente está en boca de todos por su probable venta. Quizá la mayor sorpresa para casi todo el mundo es que ‘Hamnet’ se ha ido casi de vacío, pues únicamente se alzó con un premio prácticamente cantado, el de Mejor Actriz para Jessie Buckley. Y por otro lado en cuarto puesto del palmarés el hecho de que aparezca ‘Frankenstein’ con tres estatuillas. A continuación, podéis leer el recuento y el palmarés al completo.

Oscars 2026 ordenados por películas más premiadas

  • ‘Una batalla tras otra’ – 6
  • ‘Los pecadores’ – 4
  • ‘Frankenstein’ – 3
  • ‘Las guerreras k-pop’ – 2
  • ‘Hamnet’ – 1
  • ‘Weapons’ – 1
  • ‘F1: La película’ – 1
  • ‘Valor sentimental’ – 1
  • ‘Avatar: Fuego y ceniza’ – 1
  • ‘The singers’ – 1
  • ‘The Girl Who Cried Pearls’ – 1
  • ‘Mr. Nobody Against Putin’ – 1
  • ‘All the Empty Rooms’ – 1
  • ‘Two People Exchanging Saliva’ – 1

Listado completo de ganadores de los Oscar 2026

Mejor película

  • ‘Bugonia’
  • ‘F1: La película’
  • ‘Frankenstein’
  • ‘Hamnet’
  • ‘Marty Supreme’
  • ‘Una batalla tras otra’
  • ‘El agente secreto’
  • ‘Valor sentimental’
  • ‘Los pecadores’
  • ‘Sueños de trenes’

Mejor dirección

  • Paul Thomas Anderson, por ‘Una batalla tras otra’
  • Josh Safdie, por ‘Marty Supreme’
  • Joachim Trier, por ‘Valor sentimental’
  • Ryan Coogler, por ‘Los pecadores’
  • Chloé Zhao, por ‘Hamnet’

Mejor actriz

  • Jessie Buckley, por ‘Hamnet’
  • Rose Byrne, por ‘Si pudiera, te daría una patada’
  • Kate Hudson, por ‘Song Sung Blue’
  • Renate Reinsve, por ‘Valor sentimental’
  • Emma Stone, por ‘Bugonia’

Mejor actor

  • Timothée Chalamet, por ‘Marty Supreme’
  • Leonardo DiCaprio, por ‘Una batalla tras otra’
  • Ethan Hawke, por ‘Blue Moon’
  • Michael B. Jordan, por ‘Los pecadores’
  • Wagner Moura, por ‘El agente secreto’

Mejor actriz de reparto

  • Elle Fanning, por ‘Valor sentimental’
  • Inga Ibsdotter Lilleaas, por ‘Valor sentimental’
  • Amy Madigan, por ‘Weapons’
  • Wunmi Mosaku, por ‘Los pecadores’
  • Teyana Taylor, por ‘Una batalla tras otra’

Mejor actor de reparto

  • Benicio del Toro, por ‘Una batalla tras otra’
  • Jacob Elordi, por ‘Frankenstein’
  • Delroy Lindo, por ‘Los pecadores’
  • Sean Penn, por ‘Una batalla tras otra’
  • Stellan Skarsgård, por ‘Valor sentimental’

Mejor guion original

  • ‘Blue Moon’
  • ‘Un simple accidente’
  • ‘Marty Supreme’
  • ‘Valor sentimental’
  • ‘Los pecadores’

Mejor guion adaptado

  • ‘Bugonia’
  • ‘Frankenstein’
  • ‘Hamnet’
  • ‘Una batalla tras otra’
  • ‘Sueños de trenes’

Mejor montaje

  • ‘F1: La película’
  • ‘Marty Supreme’
  • ‘Una batalla tras otra’
  • ‘Valor sentimental’
  • ‘Los pecadores’

Mejor fotografía

  • ‘Frankenstein’
  • ‘Marty Supreme’
  • ‘Una batalla tras otra’
  • ‘Los pecadores’
  • ‘Sueños de trenes’

Mejor casting

  • ‘Hamnet’
  • ‘Marty Supreme’
  • ‘Una batalla tras otra’
  • ‘El agente secreto’
  • ‘Los pecadores’

Mejor diseño de producción

  • ‘Frankenstein’
  • ‘Hamnet’
  • ‘Marty Supreme’
  • ‘Una batalla tras otra’
  • ‘Los pecadores’

Mejor vestuario

  • ‘Avatar: Fuego y ceniza’
  • ‘Frankenstein’
  • ‘Hamnet’
  • ‘Marty Supreme’
  • ‘Los pecadores’

Mejor maquillaje y peluquería

  • ‘Frankenstein’
  • ‘Kokuho’
  • ‘Los pecadores’
  • ‘The Smashing Machine’
  • ‘La hermanastra fea’

Mejores efectos visuales

  • ‘Avatar: Fuego y ceniza’
  • ‘F1: La película’
  • ‘Jurassic World: El renacer’
  • ‘Laberinto en llamas’
  • ‘Los pecadores’

Mejor sonido

  • ‘F1: La película’
  • ‘Frankenstein’
  • ‘Una batalla tras otra’
  • ‘Los pecadores’
  • ‘Sirat’

Mejor banda sonora original

  • ‘Bugonia’
  • ‘Frankenstein’
  • ‘Hamnet’
  • ‘Una batalla tras otra’
  • ‘Los pecadores’

Mejor canción original

  • ‘Dear Me’, de ‘Diane Warren: Relentless’
  • ‘Golden’, de ‘Las guerreras k-pop’
  • ‘I Lied to You’, de ‘Los pecadores’
  • ‘Sweet Dreams of Joy’, de ‘Viva Verdi!’
  • ‘Train Dreams’, de ‘Sueños de trenes’

Mejor película de animación

  • ‘Arco’
  • ‘Elio’
  • ‘Las guerreras k-pop’
  • ‘Little Amélie’
  • ‘Zootrópolis 2’

Mejor película de habla no inglesa

  • ‘El agente secreto’
  • ‘Un simple accidente’
  • ‘Valor sentimental’
  • ‘Sirat’
  • ‘La voz de Hind’

Mejor documental

  • ‘The Alabama Solution’
  • ‘Come See Me in the Good Light’
  • ‘Cutting Through Rocks’
  • ‘Mr. Nobody Against Putin’
  • ‘The Perfect Neighbor’

Mejor cortometraje de ficción

  • ‘Butcher’s Stain’
  • ‘A Friend of Dorothy’
  • ‘Jane Austen’s Period Drama’
  • ‘The Singers’
  • ‘Two People Exchanging Saliva’

Mejor cortometraje de animación

  • ‘Butterfly’
  • ‘Forevergreen’
  • ‘The Girl Who Cried Pearls’
  • ‘Retirement Plan’
  • ‘The Three Sisters’

Mejor cortometraje documental

  • ‘All the Empty Rooms’
  • ‘Armed Only with a Camera: The Life and Death of Brent Renaud’
  • ‘Children No More: ‘Were and Are Gone»
  • ‘The Devil Is Busy’
  • ‘Perfectly a Strangeness’

Crítica: ‘Operación Búfalo’

Sacándole los colores a la Commonwealth

Apuntaos estas fechas: 27 de septiembre de 1956 y 18 de enero de 2022. La primera es la fecha en la que empezó la Operación Búfalo en Maralinga (Australia) y la segunda marca el momento en el que Filmin pondrá a disposición de sus usuarios la serie que narra lo sucedido allí.

Todos los episodios comienzan con la frase “Esta es una obra de ficción histórica, pero gran parte esta terrible historia ocurrió de verdad”. De este modo sabemos que, aunque tengamos mucha comedia hay un subtexto muy serio. También tenemos en todos ellos a modo paródico un noticiero radiofónico que suena de vez en cuando incitando al patriotismo, aunque lo que estén llevando acabo allí sea una misión temeraria en la que dan palos de ciego con la energía nuclear y su consecuente radiación. Lo que pasó en Maralinga es que el ejército británico tiró bombas atómicas en las antípodas.

‘Operación Búfalo’ es una serie Australiana de 6 episodios de 52 minutos cada uno. Transcurre en una base militar disfuncional, indisciplinada que como en otras historias del mismo corte está gestionada por un líder experimentado pero despreocupado o inconsciente, interpretado por James Cromwell. La serie ha sido creada por Peter Duncan (‘Rake’). Aunque Cromwell encarna los remordimientos del Imperio Británico no es el único protagonista, realmente quien hila la narración es el personaje de Ewen Leslie (‘The Nightingale’).

Leslie interpreta al segundo militar más veterano de la base, un héroe de la Gran Guerra. Hace poco vi ‘The White Lotus’ y en ella el regente de un resort se volvía loco por mantener el orden y evitar un escándalo. Esa es la estresante labor del segundo al mando en la ‘Operación Búfalo’, correr de un lado para otro velando por el buen funcionamiento de la base tratando de localizar a una prostituta introducida sin autorización en la base en la víspera de un ensayo nuclear y la visita de unos ministros (de justicia y defensa). “Nunca es fácil” repite constantemente.

El guión dispone conversaciones propias de los Hernández y Fernández de Hergé, en medio de la tormenta conservan la calma y la locuacidad. Son seis capítulos con multitud de sucesos. Nos mantiene enganchados con muchos giros y misterios. Pero bajo todo eso hay un discurso sobre el abuso de poder, los atentados ecológicos, todo ello en aras del imperialismo británico y un mal llamado progreso. Y sobre todo a la apropiación indebida de tierras pertenecientes a aborígenes. De hecho el primer episodio va dedicado a Ningali Lawford Wolf, una actriz aborigen australiana.

Las intrigas se suceden, los compromisos se complican, las situaciones peliagudas son una constante en una serie que más que cómica es ilustrativa y reflexiva. Más que como un entretenimiento humorístico ‘Operación Búfalo’ funciona para poner en entredicho los supuestos valores honorables y benefactores de la Commonwealth.