Entrevistamos al equipo de ‘Tribute’, el documental sobre los videojuegos

Nacho Vigalondo, Rubén Ajaú, Sonia Herranz y Alvar Araneae nos hablan del documental sobre los videojuegos en España

Mucho son los que hoy en día se dedican a digitalizar la información de juegos alojados en recreativas o cartuchos de videojuegos, impresa en memorias EPROM. Pero tanto esos juegos como la historia del videojuego en España merecen un documental que homenajee el peso que han tenido en nuestra cultura popular. Ahora con ‘Tribute’ (crítica aquí) llega ese justo tributo. El documental de Nacho Vigalondo y Rubén Ajaú repasa luces, sombras y anécdotas de una industria que marcó a varias generaciones. Para profundizar en su creación hemo podido hablar con sus artífices y con varios de los entrevistados.

Conversamos con Sonia Herranz en calidad de periodista especializada que ha vivido en primera línea la evolución del sector desde Hobby Consolas. Y también aparece en el documental, aunque más de soslayo, el streamer y gamer Alvar Araneae, a quien quizá conozcáis del Team Heretics si seguís los eSports.

¿En qué coinciden todos ellos? Pues que a los iniciados de ahora hay que recomendarles videojuegos actuales, no retro. Pero nos han hablado de mucho más. Aquí puedes ver ambas entrevistas en vídeo, en las que exploramos no solo ‘Tribute’, los recuerdos y la nostalgia, sino también la vigencia cultural de los videojuegos en España.

Crítica de ‘The Bite’

Zampando un troZo del pastel COVID

Rodada y ambientada en plena pandemia, en medio del confinamiento estadounidense, está ‘The Bite’ que llega a Movistar+ el 23 de octubre. No se por qué no me sorprende que no estando aún erradicado el virus del COVID-19 uno ya esté harto de historias ambientadas en la crisis infecciosa. Al comienzo de todo esto surgió la parodia de las películas de ‘Coronazombies’, en plan serie B. Pero con esta y otras historias queda claro que es aún más voraz el ansia de dinero del ser humano que la capacidad de contagio del coronavirus.

Robert y Michelle King se suben a ese carro y como es habitual en ellos lo hacen en clave de comedia. Los creadores de ‘The good wife’ o ‘The good fight’ cogen sus tramas llenas de infidelidades, histerias y política y las llevan a términos pandémicos. Hace poco comentaba con los artífices de ‘El club del paro’ que no es que sea momento ya de reírse de todo esto, sino que lo hemos hecho desde el principio. Con esa filosofía ‘The Bite’ llega hasta el límite de banalizar la situación actual y genera sus gags a partir del caos vivido, la saturación del sistema sanitario, de la fatiga surgida por estar encerrados, de movimientos como el Black lives matter, las dificultades para aquellos no preparados para la vida por teleconferencia… No se ríe de todo eso pero si lo emplea para ridiculizar a sus personajes.

Pero ‘The Bite’ no se llama así imitando la unidad de medida digital. Procede de su traducción literal del inglés, mordisco. Intenta ser aún más paródica y se inventa un brote zombie que al menos en el primer episodio es divertidamente surrealista. Las protagonistas son una médica y su vecina que intentan desarrollar sus profesiones, la medicina y el fetichismo, a pesar de la distancia inherente al confinamiento. El COVID acecha constantemente a estas dos mujeres de la misma manera invisible que a nosotros pero el virus zombie llama directamente a sus puertas.

‘The Bite’ es una crítica a la condición y comportamiento humano, ese que ha impuesto intereses comerciales o políticos a los sanitarios. Es una comedia con escenas ridículas que a veces funcionan pero no puedo evitar notar la hipocresía que comentaba al empezar a escribir estas líneas: se critica nuestra sinrazón mientras los productores de la serie han corrido por lanzar el estreno. La sátira se la han hecho a sí mismos.