‘Astrid Lindgren, diarios de guerra’: cómo nació Pippi Calzaslargas en respuesta al nazismo

El documental que narra cómo nació Pippi Calzaslargas

Filmin estrena en exclusiva el próximo 25 de septiembre ‘Astrid Lindgren, diarios de guerra’, un documental dirigido por el alemán Wilfried Hauke que se adentra en los años de juventud de la creadora de Pippi Calzaslargas a través de los diarios que escribió entre 1939 y 1945, durante la Segunda Guerra Mundial.

Los escritos permiten descubrir cómo la guerra, el miedo y una profunda crisis personal marcaron a Astrid Lindgren y fueron determinantes tanto en su evolución como escritora como en la creación de uno de los personajes infantiles más populares de la literatura.

La película cuenta con la participación de tres generaciones de la familia de Lindgren: su hija Karin Nyman, su nieta Annika Lindgren y su bisnieto Johan Palmberg. Sus testimonios se combinan con reconstrucciones de la vida de la escritora, interpretada por Sofia Pekkari, en las que los diálogos proceden de palabras que Lindgren escribió o pronunció realmente.

Una escritora frente al avance del nazismo

Cuando Alemania invade Polonia en 1939, Astrid Lindgren vive en la neutral Suecia junto a su marido y sus dos hijos. Ante el avance del fascismo, comienza a escribir un diario el 1 de septiembre de 1939, que terminará convirtiéndose en su compañero durante los años más oscuros del conflicto.

Aunque Suecia permaneció neutral, Lindgren vivió la guerra de cerca. Durante aquellos años trabajó en el centro de control postal, donde tuvo acceso a cartas privadas y militares y pudo conocer de primera mano la persecución y deportación de los judíos.

En sus 17 cuadernos manuscritos, la escritora dejó constancia del avance de la guerra, de su preocupación por los refugiados y de su creciente indignación ante los crímenes del régimen nazi.

El director Wilfried Hauke considera estos escritos fundamentales para comprender el origen de la obra posterior de Lindgren. Según su interpretación, Pippi es hija de la guerra y el personaje no habría existido sin aquella experiencia.

La preocupación de Lindgren por la educación de los niños también aparece reflejada en sus diarios. La escritora defendía la necesidad de educar a las nuevas generaciones para evitar que reprodujeran comportamientos autoritarios y totalitarios. Desde esta perspectiva, Pippi, con su carácter independiente, irreverente y libre, aparece como una antítesis de los valores defendidos por los regímenes totalitarios.

Pippi como reflejo de una crisis personal

Los diarios no solo documentan los acontecimientos históricos. También funcionan como un espacio de reflexión para una joven Astrid Lindgren que intenta comprender tanto el mundo que la rodea como sus propios conflictos.

La escritora era entonces madre de dos hijos y una autora en ciernes que vivía en Estocolmo. A medida que avanza la guerra, sus anotaciones evolucionan desde el registro de los acontecimientos hacia una reflexión más profunda sobre sus miedos, preocupaciones y experiencias personales.

Entre los episodios más difíciles de este periodo se encuentra la crisis de su matrimonio en 1944. Ese mismo año comenzó a escribir las historias de Pippi Calzaslargas para su hija Karin, que se encontraba enferma. La escritura quedó así vinculada a dos necesidades: comprender un mundo marcado por la guerra y encontrar respuestas en medio de sus propias circunstancias personales.

Los diarios terminan en 1945. Ese mismo año, Astrid Lindgren publicó ‘Pippi Calzaslargas’, dando comienzo a una nueva etapa en su vida y a la trayectoria de una escritora que había encontrado en la literatura una forma de entender el mundo y también de encontrarse a sí misma.