Crítica: ‘Boiúna: la leyenda del Amazonas’

En qué plataforma ver Boiúna: la leyenda del Amazonas

El próximo director de Saw demuestra que no tiene reparos en hacérselo pasar mal a sus estrellas

Con directores como Mike P. Nelson resulta fácil tener cierta simpatía. No porque su filmografía sea especialmente extensa, sino porque películas como ‘Wrong Turn’ o su participación en ‘V/H/S/85’ han demostrado que entiende bastante bien los mecanismos del cine de terror y, sobre todo, que no parece tener demasiado interés en tratar con delicadeza a sus personajes. Ahora todas las miradas del género están puestas en él: será el encargado de dirigir la próxima entrega de ‘Saw’, una responsabilidad considerable después de los últimos batacazos de la franquicia orquestados por Darren Lynn Bousman.

‘Boiúna: la leyenda del Amazonas’ confirma algunas de las razones por las que puede ser una elección interesante. La película se incorpora a esa nueva oleada de propuestas de terror protagonizadas por animales gigantes, criaturas prehistóricas o depredadores imposibles que reaparecen en nuestro presente. Hasta ahí estamos ante una propuesta del montón. La sombra de ‘Anaconda’ es evidente, aunque aquí Nelson evita deliberadamente convertir la propuesta en una simple aventura palomitera con chistes cada cinco minutos para aliviar el ambiente.

Una serpiente que no viene a hacer amigos

La Boiúna es una criatura procedente del imaginario real del Amazonas, aquí convertida en una serpiente colosal que despierta para reclamar su territorio. El proyecto nació precisamente de la idea de combinar la leyenda con la Titanoboa, la gigantesca serpiente prehistórica que habitó Sudamérica hace millones de años.

Y Nelson opta por tomársela bastante en serio. ‘Boiúna’ es cruda, sangrienta y despiadada. No busca la diversión autoconsciente de otras criaturas gigantescas, sino que convierte la selva en un lugar hostil donde cualquier personaje puede acabar de la peor manera posible. El director disfruta embarrando a sus actores, llenándolos de sangre y poniéndolos en situaciones desagradables. Hay una cierta vileza en la forma de contemplar la violencia que puede recordar, salvando las distancias, al cine de Craig Zahler: no tanto por el estilo como por esa voluntad de mostrar hasta dónde puede llegar la brutalidad de nuestro mundo cuando desaparecen las comodidades de la civilización.

También hay espacio para el gore más físico. Una de las escenas más desagradables ni siquiera necesita a la criatura: la extracción de una larva de mosca de la piel apuesta directamente por los efectos prácticos y por provocar una reacción visceral en el espectador.

Menos ataques, más suspense

Quizá el principal inconveniente de ‘Boiúna’ sea precisamente aquello que algunos espectadores podrían esperar de una película de estas características: hay menos ataques de la serpiente y menos muertes de las que cabría imaginar, salvo en el tercer acto. Nelson prefiere construir una película de persecución y supervivencia, dejando que el suspense ocupe el lugar que podría haber correspondido a una sucesión constante de ataques.

Es una decisión que funciona razonablemente bien, aunque en determinados momentos uno desea que la película acelere y permita que la Boiúna se convierta en protagonista absoluta. También es posible que detrás de esta contención exista una cuestión presupuestaria. Una criatura digital de estas dimensiones exige mucho dinero y tiempo, y ‘Boiúna’ parece consciente de que enseñar demasiado a su monstruo puede ser contraproducente. Cuando aparece, por tanto, importa más la amenaza que la exhibición permanente del animal. Pero como decía, todo cambia en el tercer acto.

El reparto aporta rostros reconocibles como Jessica Rothe, conocida por ‘Feliz día de tu muerte’, Logan Marshall-Green, protagonista de ‘La invitación’ y Kiana Madeira, vista en la trilogía de ‘La calle del terror’. Es con ellos tres con quien se desarrolla una tama de puro odio que podría ser una película a parte al margen de la existencia del reptil. Pero con ellos Nelson da un golpe en la mesa y demuestra que no tiene ningún reparo en bajar al barro literalmente a sus actores y hacerles víctimas de los giros de su guión.

Pero hay algo más que está oculto tras el gigantesco aspid. La criatura aparece vinculada a un territorio alterado por la acción humana y la película introduce campamentos y explotaciones mineras ilegales en plena selva. No estamos ante un filme político ni ante un manifiesto ecologista ni rodeados de cine social. Nelson no convierte la historia en un panfleto. Sin embargo, sí existe una pequeña reivindicación de las comunidades que habitan el Amazonas y de un entorno que la película presenta como algo más que un simple decorado exótico.

‘Boiúna’ entiende que una película de monstruos no necesita ser una comedia para resultar entretenida. Es una propuesta áspera y con ciertos tratamientos sobre sus personajes que van más allá de las caras conocidas. Le habría sentado bien algo más de acción y una presencia más constante de la criatura, pero Nelson demuestra que sabe manejar la tensión y, sobre todo, que no tiene miedo de ensuciarse las manos. Si esta es la muestra de lo que puede hacer con ‘Saw’, al menos hay motivos para mantener cierta curiosidad.

Ficha de ‘Boiúna: la leyenda del Amazonas’

Estreno en España: 16 de octubre de 2026. Título original: Beware Boiúna. Duración: 74 min. País: Alemania, EE.UU. Dirección: Mike P. Nelson. Guion: Tony Giglio, Alan B. McElroy, Mike P. Nelson. Música: Stephen Lukach. Fotografía: Nick Junkersfield. Reparto principal: Logan Marshall-Green, Jessica Rothe, Kiana Madeira. Producción: Constantin Film, JB Pictures, Jaguar Bite. Distribución: Vértice Cine. Género: terror. Web oficial.

Crítica de ‘Raised by wolves’ temporada 2

Los personajes evolucionan por la misma senda recolectando más misterios

La primera temporada de ‘Raised by wolves’ sorprendió a propios y a ajenos. Nos ofreció una visión distinta de la humanidad en un futuro colonizador y además otra forma de concebir nuestra relación con la tecnología. Pero una de las grandes sorpresas fue que recuperamos al Ridley Scott de la auténtica ciencia ficción, ese que era capaz de sorprendernos y de generar sus propios argumentos.

Scott produce esta serie que realmente ha sido creada por Aaron Guzikowski, aclamado guionista que está detrás de la alabada película ‘Prisioneros’. La dupla Scott/Guzikowski ha generado un nuevo universo que además levantó multitud de teorías, como es habitual siempre relacionadas con el ámbito relifioso, como las que establecen que ‘Raised by wolves’ se basa en ‘El libro de Enoc’. Pero también hay quien ha incluido esta serie en el imaginario de ‘Blade Runner’ o ‘Alien’ y ‘Raised by wolves’ temporada 2 no ha sido menos, seguirá alimentando esas pajas mentales que todos nos montamos.

Lo que está claro es que aunque Scott no es el guionista de la serie su influencia está ahí, hasta el punto de que el primer episodio va dedicado a Tanna Young, difunta ejecutiva de Soctt Free. Esta sigue siendo una historia galáctica, con violencia y androides, además de criaturas extraordinarias. En ‘Raised by wolves’ temporada 2 descubrimos más caras de Kepler-22b, esa nueva Tierra Prometida que se disputan ateos y creyentes. La serie retorna sembrando nuevos misterios y resolviendo pocos, al menos en los primeros episodios, de los que quedaron sin responder al final de la primera temporada. Conocemos a más personajes y aparecen criaturas nativas del hostil planeta que hacen que Madre y Padre evolucionen más allá de su programación inicial, lo cual me ha parecido muy interesante, es algo que no ha hecho Scott en la franquicia ‘Alien’ con sus Ash y David.

El 4 de febrero HBO Max inicia la retransmisión de ‘Raised by wolves’ y lo que hemos podido ver anticipadamente hasta ahora sigue la senda de la primera temporada. Delirios religiosos, estrictas normas tecnócratas, mezcolanza de edad media con civilización interplanetaria, aventuras de unos niños más maduros de lo habitual… La serie sigue delegando la trama en diferentes personajes y estos van cambiando de un modo bastante coherente, dejando que sean los cruces entre ellos los que nos den sorpresas. Marcus, el suplantador interpretado por Tavis Fimmel, es el que a priori parece que nos va a reservar más giros de guión.

Esta nueva temporada sigue protagonizada por Amanda Collin como Madre, Abubakar Salim como Padre, Travis Fimmel como Marcus, Niamh Algar como Sue y Kim Engelbrecht como Decima. También cuenta con Winta McGrath, Jordan Loughran, Matias Varela, Felix Jamieson, Ethan Hazzard, Aasiya Shah, Ivy Wong, Peter Christoffersen, Selina Jones, Morgan Santo, James Harkness y Jennifer Saayeng. Como veis no son pocos y hay caras nuevas.

A los que les gustase la primera les va seguir encandilando esta nueva tanda de episodios. Sí que es cierto que el montaje en alguno de ellos nos lleva por la historia un poco a trompicones y que falta por ver si ‘Raised by wolves’ no se va a convertir en una serie tipo ‘Lost’, con un final insatisfactorio que deje muchos cabos sueltos. Para mí el verdadero misterio es cómo consiguen meterse Collin y Salim en esos trajes. Quizá lleguemos a verlo.