Crítica: ‘Five Nights at Freddy’s 2’

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Sinopsis

Ha transcurrido un año desde que fuimos testigo de la pesadilla sobrenatural en la pizzería de Freddy Fazbear. La historia de lo que ocurrió allí ha ido adquiriendo la talla de leyenda local, e incluso ha dado pie al primer “Faszfest”.

El exguarda de seguridad Mike (Josh Hutcherson) y la agente de policía Vanessa (Elizabeth Lail) han ocultado la verdad a Abby (Piper Rubio), la hermana de 11 años de Mike, acerca del destino de sus amigos animatrónicos.

Pero cuando Abby decide reconectar con Freddy, Bonnie, Chica y Foxy, desatará una serie de acontecimientos aterradores que revelarán oscuros secretos sobre el verdadero origen de Freddy’s, desencadenando un horror que llevaba décadas escondido y olvidado.

Crítica

La única máquina bien engrasada aquí es el departamento de merchandising

Resulta imposible acercarse a ‘Five Night at Freddy’s 2’ sin reconocer primero el peso del fenómeno que la sostiene. El videojuego original marcó a toda una generación con su fórmula de terror minimalista y altamente viral, y su salto al cine confirmó ese arrastre: la primera entrega fue un récord de taquilla inesperado, impulsado por un fandom gigantesco que acudió en masa más por lealtad que por expectativas artísticas. Ese éxito creó una presión peculiar para esta secuela, que llega con la obligación de demostrar que la saga puede ofrecer algo más que un eco diluido del juego. Lamentablemente, lo que entrega Emma Tammi es una continuación que pretende legitimarse en la magnitud del fenómeno, pero que jamás encuentra una voz cinematográfica propia.

Como película de terror, ‘Five Night at Freddy’s 2’ es un catálogo de lugares comunes del género. Blumhouse, que lleva años explotando fórmulas repetidas hasta la extenuación, parece no haber aprendido nada del desgaste del público. La cinta cae en decisiones ilógicas que rompen cualquier intento de tensión, muestra una mecánica narrativa incapaz de sostener el suspense durante más de unos segundos, y despliega una historia tan vaga que apenas hay una hebra a la que agarrarse. El sentido del terror es nulo: todo se reduce a sobresaltos puntuales, trucos visuales y una falta absoluta de creatividad que evidencia un agotamiento preocupante. Aún así, tanto su clímax (si puede llamarse así) como su escena post-créditos son una declaración de intenciones por continuar con esto.

Conviene recordar que la primera entrega batió récords de taquilla, pero lo hizo empujada por un efecto llamada generado por los fans del videojuego, que acudieron en masa más por identificación cultural que por el valor cinematográfico de la propuesta. Ese tipo de fenómenos son, por naturaleza, impredecibles. Si esta secuela logra repetir cifras, sería más una señal inquietante sobre el perfil del público (impresionable, acrítico y cada vez menos exigente) que una prueba de que la película funciona. La taquilla, esta vez, no debería confundirse con calidad, aunque el tiempo nos ha dado la razón a los que vimos cero arte o siquiera divertimento en la primera pues ha acumulado puntuaciones sobre el 5 o menos en webs como IMDB, Letterbox, Rotten Tomatoes o Filmaffinity.

En su vínculo con el videojuego, ‘Five Night at Freddy’s 2’ sigue la estrategia de ampliación del lore: nuevos personajes, nuevas criaturas y, por supuesto, un surtido de muñecos listos para inundar las tiendas en Navidad. La gran incorporación es Marionette, cuya presencia pretende elevar el componente de posesiones y expandir el misticismo del universo. Pero el guion introduce estos elementos sin la más mínima intención de construir una base sólida o un trasfondo coherente. Todo ocurre porque sí, sin lógica interna y sin profundizar en aquello que, en el juego ganó trasfondo con el tiempo. Un excesivo tiempo sin respuestas mínimamente elaboradas que el séptimo arte no suele tolerar. La película imita su fuente, pero parece no entender que ese punto ya ha sido superado y nos encontramos ante otros códigos o hábitos de consumo.

El resultado es una secuela que aspira a capitalizar la marca sin ofrecer nada memorable. Una obra que se apoya demasiado en un fandom fiel y que parece asumir que cualquier movimiento mecánico de sus animatrónicos será suficiente para generar emoción. ‘Five Night at Freddy’s 2’ no solo decepciona por comparación: decepciona porque no intenta nada más y ni siquiera sabe ubicar a sus personajes o moverles con su propia lógica.

Ficha de la película

Estreno en España: 5 de diciembre de 2025. Título original: Five Nights at Freddy’s 2. Duración: 104 min. País: EE.UU. Dirección: Emma Tammi. Guion: Scott Cawthon, Seth Cuddeback, Emma Tammi. Música: The Newton Brothers. Fotografía: Lyn Moncrief. Reparto principal: Josh Hutcherson, Piper Rubio, Theodus Crane, Matthew Lillard, Freddy Carter, Wayne Knight, Mckenna Grace, Skeet Ulrich, Megan Fox. Producción: Scott Games, Blumhouse, Universal Pictures. Distribución: Universal Pictures. Género: adaptación, terror. Web oficial: https://www.blumhouse.com/film/five-nights-at-freddy-s-2

Crítica: ‘A Working Man’

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Levon Cade (Statham) ha dejado atrás una laureada carrera militar en operaciones encubiertas para llevar una vida sencilla trabajando en la construcción. Pero el día que unos traficantes de personas secuestran a la hija de su jefe, a la que considera como de la familia, su búsqueda para rescatarla le descubre un mundo de corrupción mucho mayor de lo que jamás hubiera podido imaginar.

Crítica

Lo de Statham ya es más monótono que un trabajo de oficina

Si Jason Statham entregara su currículum en el SEPE, lo devolverían con una sola anotación: “Muy trabajador, especialista en venganza, puñetazos y cara de pocos amigos”. No hay nada nuevo en ‘A Working Man’, el enésimo vehículo de acción hecho a su medida, que bien podría titularse El ‘Transporter retirado.

‘A Working Man’ llega con la fórmula probada y reciclada de ‘Beekeeper’: mismo director (David Ayer), mismo protagonista (Statham) y misma productora (Cedar Park Entertainment). La sensación de déjà vu es tan fuerte que parece que en lugar de estrenar películas nuevas, Ayer simplemente reenvía la misma con un título diferente. Y si el año que viene nos sorprenden con ‘El carpintero’, ‘El fontanero’ o ‘El jardinero’ tampoco me sorprendería, aunque este último título se lo acaba de agenciar Van Damme. Statham se repite tanto como Gerard Butler, Liam Neeson, Aaron Eckhart y similares, no nos sorprende, pero cabía esperar más dado quien estaba implicado en este proyecto.

A pesar de que esta historia surge de la primera novela de la serie de libros Levon Cade de Chuck Dixon, el guión está firmado por Sylvester Stallone. Stallone quería hacer una serie sobre estos doce libros pero su intención se ha quedado, de momento en esta película que nos propone el clásico enfrentamiento de un hombre contra una amenaza imposible. Stallone y Statham ya habían coincidió en ‘Homefron (El protector)’ con una trama no muy diferente y un mundo de narcotraficantes. El mal a erradicar esta vez es el tráfico de personas, un tema recurrente en las ficciones conspiranoicas que obsesionan a la ultraderecha estadounidense. No es casualidad que Stallone, últimamente muy halagador hacia Donald Trump, escriba esta historia con el entusiasmo de quien cree que la solución a todos los problemas del mundo es un puñetazo bien dado.

El arranque de la película promete: una secuencia de créditos que parece sacada de un Call of Duty, con música épica y planos de armamento que harían salivar a la clientela de una tienda de armas de Texas en Black Friday. Pero una vez pasamos de la “intro”, la historia avanza con una parsimonia inesperada para un filme de acción. Se supone que Statham está en una misión de rescate contrarreloj… pero lo suyo es más bien una persecución sin prisa, como si en cualquier momento pudiera detenerse a hacer trámites administrativos. Eso sí, nos hace una guía de bares de los Estados Unidos que ni un free tour.

Los villanos son un espectáculo variado pero no precisamente memorable. Algunos parecen haber salido de una película de Guy Ritchie, con chándales de mercadillo y acentos de Europa del Este, pero sin la gracia ni el carisma que Ritchie sabe imprimir en sus maleantes. Otros parecen versiones de El Pingüino de Batman, pero menos sofisticados y tenemos también a una especie de Joker happy flower y encocado, con una interpretación que haría sonrojar hasta al Jared Leto de ‘Suicide Squad’. Premio para el villano encubierto, el abuelo de la niña con un sinfín de horteradas y sus tácticas fabianas.

Las escenas de acción cumplen con lo esperado: disparos con precisión imposible, explosiones aleatorias y coreografías de combate donde cada puñetazo suena como si alguien estuviera aporreando un bombo de la Orquesta Filarmonica de Viena. Todo ello muchas veces acompañado de una luna que aparece en el cielo con un tamaño tan descomunal que parece sacada de ‘Moonfall’ de Roland Emmerich. No sabemos si la luna está ahí para ambientar o para recordarnos que incluso los satélites naturales tienen más expresividad que algunos de los secundarios.

Michael Peña intenta aportar algo de drama a la historia, pero su personaje parece atrapado entre la seriedad y el deseo de hacer algún chiste para romper la tensión. Viéndolo aquí, uno no puede evitar imaginar que en cualquier momento se girará a la cámara y empezará a contar una de sus historias rápidas de ‘Ant-Man’, lo que, sinceramente, habría sido un gran añadido. En conclusión, ‘A Working Man’ es exactamente lo que parece: otra entrega en la saga infinita de “Jason Statham hace de Jason Statham”. Creo que va a rebufo de Homer Simpson e intenta haber trabajado en todas las profesiones posibles.

Ficha de la película

Estreno en España: 28 de marzo de 2028. Título original: A Working Man. Duración: 116 min. País: EE.UU. Dirección: David Ayer. Guion: Sylvester Stallone. Música: Jared Michael Fry. Fotografía: Shawn White. Reparto principal: Jason Statham, Jason Flemyng, Merab Ninidze, Maximilian Osinski, Cokey Falkow, Michael Peña, David Harbour. Producción: Black Bear, Block Films, Balboa Productions, CAT5, Cedar Park Entertainment, Punch Palace Productions, Balboa Productions. Distribución: Warner Bros. Género: acción. Web oficial: https://www.instagram.com/aworkingmanmovie/

Crítica: ‘Aquaman y el reino perdido’

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Sinopsis

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Tras fracasar en su intento de derrotar a Aquaman la primera vez, Black Manta, que todavía siente la necesidad de vengar la muerte de su padre, no se detendrá ante nada para acabar con Aquaman de una vez por todas. Esta vez Black Manta es más temible que nunca, empuñando el poder del mítico Tridente Negro, que desata una fuerza antigua y malévola. Para derrotarlo, Aquaman recurrirá a su hermano encarcelado Orm, el antiguo Rey de Atlantis, para forjar una insólita alianza. Juntos, deberán dejar a un lado sus diferencias para proteger su reino y salvar a la familia de Aquaman y al mundo de una destrucción irreversible.

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Crítica

Tanta parafernalia y fanfarria para tan escaso argumento…

‘Aquaman’ fue la película de DC Comics más taquillera de su generación y por supuesto tiene séquela. ‘Aquaman y el reino perdido’ es el título de la segunda película en solitario del superhéroe atlante interpretado por Jason Momoa. Su primera entrega, también dirigida por James Wan, tenía un toque a aventura de cazatesoros embadurnada de sal y superpoderes. Parecía que esta continuación, dado el título con el que nos ha llegado, también iba a seguir esa senda, pero no ha sido así. En esta nueva película, que probablemente sea uno de los últimos coletazos del Universo de Snyder y compañía, la dinámica cambia velozmente. Pasamos de un filme que bien puede recordar a una versión acuática de ‘Guardianes de la Galaxia’ o ‘Valerian’, a una aventura entre hermanos tipo Thor y Loki, a una civilización cuya idea ya hemos quemado con Wakanda y a batallas que rememoran escenarios como el del Minas Morgul de Peter Jackson. Es tal la cantidad de localizaciones, personajes, criaturas y acción que cuesta empaparse de un tono concreto. De hecho al final parece que hemos visto una reimaginación de alguna novela de Julio Verne.

Desde luego, si te gusta ver gameplays pulsando el botón de 2x te puede gustar esta aventura de Aquaman. En resumidas cuentas ‘Aquaman y el reino perdido’ tiene un argumento muy sencillo. Para intentar suplir el guión tan estándar que han rodado se ha montado un filme basado en pequeñas interacciones entre protagonistas unidas por mucha acción. Pero se nota que esta película ha tenido cambios sobre la marcha. Además James Wan puebla todo el largometraje de monstruos para también arrollarnos con legiones de horrores. En esta ocasión el genio del terror nos deja sin conseguir una impresión terrorífica tan efectiva como la que logró con la escena de la fosa en la primera parte. Eso sí, se da el gustazo de introducir criaturas ataviadas con escafandras como la que aparece en el opening de su productora, Atomic Monster.

Para movernos entre tantos lugares de fantasía oceánica y dar vida a los engendros inspirados por las viñetas se ha hecho uso de muchísimo CGI. Sin llegar a los niveles de ‘Ant-Man y la Avispa: quantunmanía’ nos movemos por una película que está rodada sobre todo en escenarios con croma. A pesar de ello con ‘Aquaman y el reino perdido’ hay que celebrar que la calidad es alta. El presupuesto y las horas de postproducción han tenido que ser muchos para conseguir que todo luzca como lo vemos, aunque el frenesí de la acción puede ayudar a camuflar algunos detalles. Aquellos detractores de ‘Flash’ no encontrarán aquí nada al respecto a lo que agarrarse.

Se que será algo preguntado y comentado. Contra todo pronóstico y tras la polémica con Johnny Depp, Amber Heard está muchísimo más presente de lo esperado. Su presencia a veces es casi de atrezo y la cantidad de veces que la han recreado por ordenador delata que para ella había aún muchas más líneas de guión. Han tenido que arreglarlo todo en montaje porque hay algunas escenas que sin ella carecerían de continuidad. Es por el contrario Patrick Wilson quien está realmente presente y quien hace que se mueva la historia. En muchas ocasiones es quien dota de sentido al filme y quien con su carisma hace que no nos hundamos en la butaca.

Esta versión de Aquaman, que venía de rozar el ‘Hancock’ de Will Smith, parecía que iba a madurar con eso de que viene acompañada de bebé pero se ha ido por unos derroteros que terminan por no definir qué se busca con este personaje. Quizá ya no importe mucho pues ahora mismo parece que hace aguas su presencia dentro de los planes de James Gunn.

Ficha de la película

Estreno en España: 20 de diciembre de 2023. Título original: Aquaman and the lost kingdom. Duración: 120 min. País: EE.UU. Dirección: James Wan. Guion: David Leslie Johnson-McGoldrick. Música: Rupert Gregson-Williams. Fotografía: Don Burgess. Reparto principal: Jason Momoa, Patrick Wilson, Yahya Abdul- Mateen II, Dolph Lundgren, Temuera Morrison, Nicole Kidman, Jani Zhao, Amber Heard, Vincent Regan, Pilou Asbæk, Randall Park, Indya Moore. Producción: Warner Bros., DC Entertainment, Atomic Monster, The Safran Company. Distribución: Warner Bros. Pictures. Género: ciencia ficción, adaptación. Web oficial: https://www.warnerbros.com/movies/aquaman-and-lost-kingdom

Crítica: ‘El rey de Zamunda’

Sinopsis

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Ambientada en el exuberante real país de Zamunda, el recién coronado Rey Akeem (Eddie Murphy) y su fiel confidente Semmi (Arsenio Hall) se embarcan en una nueva y divertidísima aventura que los lleva a recorrer el mundo, desde su gran nación africana hasta el distrito de Queens, Nueva York, donde empezó todo.

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Crítica

Cargante y predecible

‘El príncipe de Zamunda’ es un clásico contemporáneo de la comedia que además supuso un paso adelante para el cine hecho por personas de raza negra. La película es todo un logro dirigido por John Landis (‘Granujas a todo ritmo’) en el 88 de la cual conservo un grato recuerdo tras múltiples visionados. Ahora, con Craig Brewer (‘Black Snake Moan’) tras las cámaras volvemos a Zamunda.

Al margen de los gags que recuerdo de la película original hay que reconocer que se ha quedado algo anticuada, sobre todo en lo que se refiere al concepto de personajes y el tipo de humor. Paramount y Eddie Murphy han intentado tomar nota de los nuevos vientos y durante toda la película procuran mostrar que estamos en el siglo XXI y hay cambios por aplicar. Es algo extrapolable a lo que hemos vivido en España cuando se ha planteado si puede reinar una primogénita o si un rey se puede casar con alguien del burgo.

Volvemos por lo tanto a ese reino arcaico, ritualista y tribal. Un lugar que se ve forzado a actualizarse dejando de lado los matrimonios concertados o los aburridos protocolos ya que la descendencia del príncipe es toda femenina y de armas tomar, por lo menos que él sepa. Para eso se incluye nueva sangre en el reparto de manera que sus ideas choquen con las clásicas normas del reino, porque el tipo de comedia sigue siendo el mismo. Aunque va de moderna por detrás tenemos siempre a algún personaje (incluido Murphy) que mantiene las ideas pasadas. El de ‘El rey de Zamunda’ es un discurso que habría funcionado en una secuela próxima a la original, pero en pleno 2021 se hace tan ineficiente como predecible.

Si me parece una continuación fallida es sobre todo porque peca de haber eliminado el carisma de Eddie Murphy. De hecho da la impresión de que ‘El rey de Zamunda’ está concebida más para impulsar la carrera del Jermaine Fowler que para retomar un personaje cómico que funcionó en los ochenta.

El tipo de humor sigue siendo el mismo. El sexo y el racismo se mantienen como los temas principales. Hace gracia por ejemplo la inclusión del objeto de entrenamiento conocido en las redes como pajilleitor plus. Y cuando aparecen los personajes originales, sobre todo los que interpretan Murphy y Arsenio Hall hasta arriba de maquillaje, la película parece funcionar. Pero ‘El rey de Zamunda’ da mucho más metraje a Fowler, Leslie Jones, Tracy Morgan y compañía, con personajes del Queens de visita en África. Su tarea consiste sobre todo en ser ordinarios para chocar con la refinada nobleza de Zamunda. Y lo hacen bien pero a base de griterío al más puro estilo ‘La que se avecina’ y acaban cargando. Pero no solo eso nos acaba hastiando, también exagerada chulería de Fowler o incluso un Wesley Snipes que como villano cogiendo el testigo del fallecido Calvin Lockhart ha quedado ridículo y tiene una última escena de lucha que roza lo involuntariamente bochornoso para alguien con su carrera en el género de acción.

El Rey León está por todas partes: hay mucha danza tribal, los trajes parecen sacados del musical y por supuesto está de nuevo James Earl Jones, mucho menos cómico que en sus cameos de ‘The Big Bang Theory’. Pero las que también están por todas partes son las marcas. La película tiene bastante product placement: en ropa, en joyas… Y sobre todo en comida. Si la primera parte parodiaba a McDonald’s esta ya es una broma directa y reiterativa con la marca de comida rápida.

‘El rey de Zamunda’ no se atreve a mirar de cara la época más machista y retrógrada de la que viene y no hace crítica de ello, se queda en lo superficial. Valoro como han rescatado imágenes originales o como han tirado de artificios digitales para volver 33 años atrás. Pero el intento de remozar el personaje del Principe Akeem se queda en algo que vemos venir a la legua, como si en todos estos años no hubiese habido evolución alguna. Si la primera fue un taquillazo, sobre todo teniendo en cuenta su reparto afroamericano, esta segunda tiene la suerte de no medirse en afluencia de público y ser proyectada en Amazon Prime Video.

Ficha de la película

Estreno en España: 5 de marzo de 2021. Título original: Coming 2 America. Duración: 104 min. País: EE.UU. Dirección: Craig Brewer. Guion: Kenya Barris, Barry W. Blaustein, David Sheffield. Música: Jermaine Stegall. Fotografía: Joe ‘Jody’ Williams. Reparto principal: Eddie Murphy, Jermaine Fowler, Arsenio Hall, Shari Headley, Wesley Snipes, Leslie Jones, James Earl Jones, Gracelle Beauvais, David Lengel, John Amos, Paul Bates, Tracy Morgan, Loui Anderson, Rotimi. Producción: Eddie Murphy Productions, Misher Films, New Republic Pictures, Paramount Puctures. Distribución: Amazon Prime Video. Género: comedia.