Crítica de la serie ‘Motherland: Fort Salem’

Un aquelarre militar con hormonas brujeriles

Las brujas usadas como armas para la guerra, como soldados de vanguardia. ¿La idea no suena mal verdad? Por lo menos es diferente. ‘Motherland: Fort Salem’ es una realidad alternativa en la que las mujeres son las que dominan el arte de la guerra. Pero más allá de esa marcada diferencia está el detalle de que tiempo atrás las brujas llegaron a un acuerdo con el resto de comunes mortales, un tratado de paz en Salem que fue el germen de un ejército con poderes mágicos.

El 20 de noviembre se estrena en Amazon Prime Video esta serie de diez episodios que ya tiene planificada una segunda temporada. Una historia que sobre el papel pinta bien pero que rápido pierde su magia y originalidad.

Las protagonistas son una chica rubia, una morena y una pelirroja (Taylor Hickson, Ashley Nicole Williams, Jessica Sutton). Parece el principio de un chiste malo pero así de típica es la mecánica de la serie y eso que empieza prometiendo con una escena en plan ‘El incidente’. Se basa en personajes arquetípicos, desarrolla los clásicos romances y transita por los manidos pasos de las historias de instituto, academia en este caso. No son pocas, sino más bien predominantes, las escenas de entrenamiento a lo Harry Potter, estando mejor gestionadas en la saga cinematográfica inspirada en la saga de J.K. Rowling.

Lo malo de la serie no es su tono adolescente, para nada. Lo malo es que te puedes ver venir lo que va sucediendo, por mucho que estemos en un presente tremendamente cambiado. Eso y el casting, que peca de ser bastante regulero. Ni que decir tiene que alguna escena es ridícula y casi machista (lo entenderéis cuando veáis a las brujas gritando histéricas ante la aparición de unos brujos que se quitan la camiseta para jugar a Lacrosee).

Brujas y tornados, no hablo de ‘El Mago de Oz’. Esta serie de Eliot Laurence (‘Claws’) es una especie de aquelarre militar con un toque bastante belicista. Goza de espectacularidad en un par de escenas y sus efectos visuales no son nada malos. Pero toda esa vistosidad está a merced de una trama que cada vez es más ‘Jóvenes y brujas’ cuando pretende ser algo más parecido a ‘The Magicians’ o ‘Sabrina’. Extrañamente te mantiene siempre a la espera de algo fastuoso, pero nunca llega, no por lo menos en los tres primeros capítulos que hemos podido ver previo estreno. Quizá su potencial se desarrolle en sus etapas finales o ya en la segunda temporada.

No es que la serie esté documentada o no, es que introduce todos aquellos elementos que hemos ido viendo en películas o series entorno a las brujas. En ‘Motherland: Fort Salem’ no os van a faltar pentáculos, conjuros o maldiciones. Incluso las protagonistas tienen nombres de la historia brujeril norteamericana. Por ejemplo una de ellas se llama Abigail como una de las primeras juzgadas en Salem.

Quizá me ha decepcionado porque me esperaba una especie de ‘The Boys’ pero con magia. Pero es que la serie ni siquiera tiene el valor de acercarse a la distopía o a retorcer el modo de vida americano y su patriotismo exacerbado. Si lo que quería hacer Laurence es un retrato de las jóvenes de hoy en día debería haber aprendido más de películas como ‘Nación salvaje’.

Impresiones de ‘Las escalofriantes aventuras de Sabrina’

Sabrina ha vuelto y esta vez mucho más oscura.

El 26 de octubre llegan ‘Las escalofriantes aventuras de Sabrina‘, la nueva serie de Netflix con la que disfrutaréis de nuevo de la joven Spellman. Aun recuerdo los buenos momentos que nos dio ‘Sabrina, cosas de brujas‘, pero aunque sea la misma Sabrina, la historia no está contada de la misma manera, sino que es una historia más oscura la que nos trae Netflix.

Basada en el cómic de Roberto Aguirre-Sacasa, showrunner de ‘Riverdale’ y director creativo de Archie Comics, es también el responsable del guión de la serie.  Si sois lectores del cómic, deciros que la historia comienza bastante avanzada, pero no es para nada un problema, pues te cuentan todo de manera rápida y aunque diferente vas enterándote de todo lo anterior.

La serie comienza presentándonos a los personajes, Sabrina, sus tías Hilda y Zelda, que la cuidan y la enseñan a controlar sus poderes. También conocemos al eterno amor de la joven bruja, Harvey Kinkle, al primo de Sabrina, Ambrose y por supuesto a Salem, ese gato negro que está siempre para ayudar a la joven en las situaciones más complicadas.

Como he dicho, la serie es muy oscura, consiguen una atmósfera muy tenebrosa y llena de misterio. El público al que va dirigida es más bien un público juvenil, no digo que al público adulto no le vaya a gustar, pero sí que es cierto que tiene un toque  bastante adolescente que quizás no guste a todo el mundo.

Una de las cosas que más me han gustado es la elección del reparto, me he leído los cómics y la verdad que el casting es muy acertado, saben captar perfectamente el carácter de sus personajes, a parte de el parecido general, pues no en todos los casos ocurre esto.

Entre los actores principales encontramos a Lucy Davis, Kiernan Shipka, Miranda Otto, Ross Lynch, Chance Perdomo, Tati Gabrielle, entre otros muchos.

Kiernan Shipka, encargada de dar vida a Sabrina, nos trae a una joven con bastante lío en la cabeza, esperando que llegue su 16 cumpleaños, para el cual sus tías llevan toda la vida preparándola, pero ella solo quiere pasarlo con sus amigos mortales y con el amor de su vida, también mortal.

La historia va mejorando según pasan los episodios, también se va convirtiendo mucho más perversa y vemos algunas situaciones que son de verdadera cinta de terror.

Esta primera temporada contará con diez episodios de una hora, aproximadamente, cada uno. Nosotros hemos podido ver los cinco primeros y aunque como hemos comentado al principio, la veamos para un público un tanto específico, animo que a la veáis y que disfrutéis de todo lo bueno que aporta.