Crítica: ‘El ser querido’

En qué plataforma ver El ser querido

Bardem y Luengo: un duelo a pecho descubierto entre dos monstruos de la interpretación

Rodrigo Sorogoyen vuelve a demostrar en ‘El ser querido’ que pocos directores españoles contemporáneos poseen su capacidad para convertir una conversación aparentemente cotidiana en un campo de minas emocional y de continuo debate. La película reúne a un director de cine y a su hija actriz después de trece años de distancia, y hace del rodaje de una película en Fuerteventura el territorio donde ambos mezclan lo profesional, lo familiar y aquello que llevan demasiado tiempo sin decirse.

La primera secuencia ya funciona como declaración de intenciones. Ese encuentro en un restaurante, prolongado durante yo diría que más de diez minutos, demuestra que Sorogoyen sigue siendo un As cuando se trata de incomodar al espectador y rascar las capas de sus personajes hasta conseguir que terminen hablando a pecho descubierto. La cámara se aproxima constantemente, el espacio parece encogerse y la tensión nace tanto de lo que se dice como de lo que permanece suspendido entre ambos.

El problema es que, a diferencia de ‘As Bestas’, donde prácticamente cada escena añadía una nueva capa de violencia, amenaza o significado, aquí existe una sobrecarga de secuencias que no siempre parecen justificar su existencia narrativa. Hay momentos en los que da la impresión de que Sorogoyen se está dando un gustazo como director. Son escenas poderosas, tensas y magníficamente interpretadas, pero no necesariamente necesarias.

Cuando el cine se convierte en espejo

Da la sensación de que ‘El ser querido’ está construida alrededor de cuatro o cinco grandes secuencias extraordinariamente alargadas. Y casi todas funcionan porque Bardem y Luengo consiguen convertir cada conversación en una batalla. Sin embargo, la reiteración termina pasando factura: la conclusión a la que llegamos en los últimos compases no difiere demasiado de aquello que ya habíamos comprendido al comienzo. Sí existe una evolución en la relación entre ambos, pero no siempre una evolución equivalente en lo que la película nos cuenta sobre ellos.

Aquí adquiere especial interés una de las ideas que atraviesan el filme: que todo director introduce algo personal en sus obras. Sorogoyen parece tomarse esa premisa al pie de la letra y exteriorizar, sin casi esterilización, algunas de sus inquietudes sobre el cine, la creación, la familia, la culpa y el modo en que construimos el relato de las personas públicas.

La comparación con ‘Valor sentimental’ resulta inevitable por la figura del padre ausente, el intento de redención, el aprovechamiento de una situación profesional para recomponer una relación, la presión de los rodajes, la necesidad de sentirse realizado, los valores vitales y hasta el nepotismo… Pero la película de Joachim Trier aprovecha mejor sus minutos y desarrolla de un modo más claro toda la evolución de su discurso. Aún así hay algo especialmente interesante en que una película sobre la legitimidad de las herencias familiares esté dirigida por Sorogoyen, nieto del cineasta Antonio del Amo, y protagonizada por Javier Bardem, heredero de una de las grandes dinastías interpretativas españolas. Del Amo dirigió, entre otras películas, varias protagonizadas por Joselito; Bardem, por su parte, pertenece a una saga que arranca con Rafael Bardem y Matilde Muñoz Sampedro y continúa con Pilar Bardem.

Bardem y Luengo contra las zonas grises

Las interpretaciones son, sin duda, la principal razón para permanecer dentro de ‘El ser querido’. Javier Bardem está imponente, capaz de pasar de la arrogancia al desamparo y de la calidez a lo iracundo sin que ninguna de sus caras contradiga a las demás. Esa versatilidad permite que nuestra relación de amor y odio con su personaje vaya mudando de posición junto con la protagonista interpretada por Victoria Luengo.

Luengo no se queda atrás. Su personaje es como un gato que, llevado por la curiosidad, acerca la mano a un fuego que añora y siente cálido, aunque sabe que ese mismo fuego puede volver a quemarla. Sorogoyen la coloca en situaciones de reacción casi instintiva, como si jugara por momentos a un De Niro de ‘Taxi Driver’ y Luengo responde con una mezcla extraordinaria de visceralidad contenida y vulnerabilidad.

También resulta significativo el acercamiento lateral al conflicto saharaui a través de la película que están rodando, lo cual supongo que habrá sido aliciente para ambos actores pues siempre se han mostrado comprometidos con diversas causas de esta índole. La película no trata sobre el tema pero colocarlo en segundo plano es otra manera de mantenerlo vivo.

La herencia europea de un cine incómodo

Formalmente, además, vuelve a sentirse la influencia francesa y del cine europeo contemporáneo. Las zonas grises de la moral, tan presentes en Haneke o Dominik Moll, interesan a un Sorogoyen que convierte la película en un pulso constante de moralismos. La ausencia de música extradiegética en determinados pasajes, los planos largos y nerviosos y esa cámara que parece buscar siempre el lugar más incómodo recuerdan incluso al nervio físico de los hermanos Dardenne.

Sin duda el mercado al que va dirigido ‘El ser querido’ es el europeo. Aunque no alcanza la precisión o el impacto de ‘As Bestas’, porque a veces confunde intensidad con acumulación, Sorogoyen exhibe músculo y permite que Bardem y Luengo se miren, se hieran y se necesiten. Sin duda, en la actualidad de nuestro cine, es el cineasta que mejor sabe convertir una conversación en una herida abierta.

Ficha de ‘El ser querido’

Estreno en España: 26 de agosto de 2026. Título original: El ser querido. Duración: 135 min. País: España. Dirección: Rodrigo Sorogoyen. Guion: Isabel Peña, Rodrigo Sorogoyen. Música: Olivier Arson. Fotografía: Álex de Pablo. Reparto principal: Javier Bardem, Victoria Luengo, Raúl Arévalo, Marina Foïs, Mourad Ouani, Raúl Prieto, Melina Matthews, Laura Birn, Nuria Prims, Pablo Gómez-Pando, Pepa Gracia, Malena Villa. Producción: Caballo Films, Movistar Plus+, El ser querido, La Pacte, Canal+, Comunidad de Madrid, Crea SGR, ICEC, ICAA, Triodos Bank. Distribución: A Contracorriente Films, Movistar Plus+. Género: drama. Web oficial.

Crítica: ‘Adú’

Sinopsis

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En un intento desesperado por alcanzar Europa y agazapados ante una pista de aterrizaje en Camerún, un niño de seis años y su hermana mayor esperan para colarse en las bodegas de un avión. No demasiado lejos, un activista medioambiental contempla la terrible imagen de un elefante, muerto y sin colmillos. No solo tiene que luchar contra la caza furtiva, sino que también tendrá que reencontrarse con los problemas de su hija recién llegada de España. Miles de kilómetros al norte, en Melilla, un grupo de guardias civiles se prepara para enfrentarse a la furibunda muchedumbre de subsaharianos que ha iniciado el asalto a la valla. Tres historias unidas por un tema central, en las que ninguno de sus protagonistas sabe que sus destinos están condenados a cruzarse y que sus vidas ya no volverán a ser las mismas.

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Crítica

‘Adú’ refleja de nuevo que la inmigración no es fácil para ninguna de las partes y necesita más tolerancia

Parece mentira lo rápido que vuelva el tiempo y han pasado ya más de tres años desde que aplaudimos el estreno de ‘1898: Los últimos de Filipinas’. Su director Salvador Calvo estrena ahora su segundo largometraje, ‘Adú’, una película que aunque es de un corte muy diferente podemos decir que también tiene mucho de real, incluso bastante más por lo cercana que la tenemos en el día a día.

Es raro, si no único, encontrarse a un director antes del visionado de una película, sobre todo para que este dedique unos minutos a hablarnos del germen y la intencionalidad de esta. Durante el rodaje de ‘1898: Los últimos de Filipinas’ su pareja trabajaba haciendo voluntariado y le contaba historias desgarradoras. Relatos que también oían sus actores, varios de ellos también en el reparto de ‘Adú’. Crónicas sobre personas a merced de señores de la guerra, niños explotados, prostituidos, a punto de acabar en redes de extracción de órganos… Inmigrantes que con todo tipo de penurias intentaban llegar a otro país. Decía que era raro toparse con el responsable de una película ante la prensa justo antes de la proyección pero también es raro que alguien que ha hecho una producción potente se moleste en oír lo que pasa a su alrededor y haga un punto y aparte en su carrera para contarlo. ‘Adú’, como tantas otras películas, da voz a aquellos inmersos en el drama de la inmigración forzada, pero a través de canales diferentes.

La elección de Salvador Calvo para transmitirnos su idea ha sido la de la confluencia de historias. Todo transcurre a través del viaje de Adú hacia España, o más bien escapando de la miseria, con el detonante de huir de los furtivos y de cualquier otro mal que aceche su condición de niño vulnerable a cualquier tropelía. En paralelo está la encrucijada en la que se ven unos guardias civiles que han tenido un incidente en su jornada impidiendo una avalancha en la valla de Mellilla. Y como tercera vía narrativa nos encontramos con un padre que remolca a la bala perdida de su hija hasta África mientras él lleva a cabo su misión de rescate de elefantes. De algún modo todos están realizando un viaje en sus vidas y en algún punto todos se encuentran, pero lo que la película nos demuestra es que la inmigración no es fácil para ninguna de las dos partes que la viven y necesita más tolerancia, más respeto, más escucha.

Toda la odisea que vive Adú desde que sale de su aldea, pasando por el Dakar abandonado ya por los coches del rally hasta el mismísimo Gurugú sí que es cierto que tiene las características de los vídeos promocionales de Unicef o Cruz Roja. Pero el drama que vive la gente de aquellas tierras no tiene muchas más vías para ser contado y para que la conciencia de occidente sea agitada. Por su parte Luis Tosar y Anna Castillo congenian bien como padre e hija, ejerciendo de malhumorado filántropo animalista el uno y de resentida pasada de rosca la otra. Por último a Álvaro Cervantes, Jesús Carroza y Miquel Fernández les ha tocado la parte más delicada con el debate que sientan sus tres guardias civiles, ellos interpretan cada uno una voz diferente en un dilema que seguro discutiréis.

Lo que vemos constantemente es un contraste de situaciones y de clases. Los que tienen y los que buscan tener, los que hacen y los que no mueven ni un dedo, los que ayudan y los que perjudican… La película está bien contemporizada aunque hay alguna escena cuya intensidad está bastante desfogada, sobre todo en lo que se refiere a dramatismo y duración. Pero lo cierto es que al final te deja algo conmovido.

Ficha de la película

Estreno en España: 31 de enero de 2019. Título original: Adú. Duración: 90 min. País: España. Dirección: Salvador Calvo. Guion: Alejandro Hernández. Fotografía: Sergi Vilanova. Reparto principal: Luis Tosar, Anna Castillo, Álvaro Cervantes, Jesús Carroza, Miquel Fernández, Adam Nourou, Moustapha Oumarou, Zayiddiya Disssou, Ana Wagener, Nora Navas. Producción: Ikiru Films, La Terraza Films, Telecinco Cinema, ICAA, Mediaset España, Mogambo. Distribución: Paramount Pictures. Género: drama. Web oficial: https://www.ikirufilms.com/portfolio_page/adu/