Crítica: ‘La tarta del presidente’

En qué plataforma ver La tarta del presidente

Sinopsis

Mientras la gente lucha por sobrevivir bajo las sanciones en el Iraq de Saddam, Saeed, de 9 años, debe ingeniárselas para llevar el pastel obligatorio al cumpleaños del presidente o enfrentar prisión o muerte.

Crítica

Un cuento tan amargo como necesario

‘La tarta del presidente’, dirigida por Hasan Hadi, es una de esas películas que parecen pequeñas en su premisa pero que, poco a poco, se revelan como un poderoso recordatorio histórico y político. A través de los ojos de una niña, el filme nos invita a recorrer el Irak de los años 90, marcado por la pobreza, las sanciones internacionales y la sombra de un régimen autoritario que heredaba sus formas de gobierno de forma retrógrada y caciquista, como si de una monarquía medieval se tratase.

El punto de partida es tan entrañable como desolador: una niña que, acompañada siempre por su gallo, busca los ingredientes necesarios para preparar una tarta de cumpleaños encargada por el propio Sadam Huseín a toda la población en un ejercicio de autobombo y a la vez de extorsión a la ciudadanía. Lo que en apariencia podría ser una anécdota infantil cargada de candor e inocencia se convierte en una radiografía amarga de un país hambriento y en ruinas, donde las peticiones de un dictador exponen el contraste brutal entre lo cotidiano y lo absurdo, entre el capricho y la más urgente de las necesidades.

Hasan Hadi juega con la baza de la infancia y logra un contraste cautivador entre la inocencia de la protagonista y la tragedia de un pueblo sometido. El paisaje de casas sobre el agua, la niña y su barca cruzando de un lado a otro y el tono a medio camino entre el magnetismo de las fábulas y lo demoledor de los dramas, evocan un relato que podría formar parte de cuentos más próximos a ‘Las mil y una noches’. Sin embargo, tras la textura de cuento costumbrista se ocultan las cicatrices de una dictadura implacable y de un país desgarrado por las tensiones con Estados Unidos.

Los diálogos se mueven entre lo devastador y lo entrañable, como si en cada frase convivieran la dureza de la realidad y la ternura de un cuento contado al calor del hogar. En este sentido, la película conecta con la universalidad de títulos como ‘El monje y el rifle’, por citar una obra reciente, que trascienden sus contextos específicos para ofrecer reflexiones sobre el poder, la identidad y la memoria colectiva. Pertenece a ese tipo de películas que independientemente del escenario y el ambiente te llegan o pueden vincularse con tu propia historia o sociedad.

Especial mención merece la actuación de Sajad Mohamad Qasem, la joven protagonista. Su interpretación equilibra dulzura y carácter, transmitiendo tanto la ingenuidad de la niñez como la consciencia, incipiente pero firme, de estar viviendo en tiempos decisivos. Su rostro es a menudo reflejo de una cultura rota, de un país al borde del sálvese quien pueda. ‘La tarta del presidente’ no es solo una película sobre Irak ni sobre Saddam Hussein: es un recordatorio de cómo la inocencia infantil puede servir como espejo de las tragedias colectivas. Hasan Hadi logra un relato que emociona, conmueve y, sobre todo, obliga a recordar.

Ficha de la película

Estreno en España: 6 de febrero de 2026. Título original: Mamlaket Al-Qasab. Duración: 102 min. País: Irán. Dirección: Hasan Hadi. Guion: Hasan Hadi. Fotografía: Tudor Vladimir Panduru. Reparto principal: Sajad Mohamad Qasem, Rahim AlHaj, Baneen Ahmad Nayyef, Waheed Thabet Khreibat. Producción: Maiden Voyage Pictures, Missing Piece Films, Spark Features, Working Barn Productions. Distribución: Atalante. Género: drama. Web oficial: https://www.thefilmcollaborative.org/fiscalsponsorship/projects/thepresidentscake

Hemos visto ‘Cómo se convirtieron en tiranos’

¿Quieres convertirte en tirano? Este es tu manual

Es sabido que todas las dictaduras o los regímenes militares disgustan a alguien o cometen actos inhumanos y por lo tanto sus líderes se ganan el título de “tiranos”. Netflix, que amplía día a día su catálogo y las temáticas que toca, ha estrenado un documental bajo el título ‘Cómo se convirtieron en tiranos’. Una serie original que ya puede verse y que consta de seis episodios de 30 minutos cada uno.

En 180 minutos desgrana los distintos caminos que los tiranos de nuestra historia moderna han seguido para conseguir gran cantidad de poder y a la vez convertirse en personas infames y perpetrar actos deleznables. Personas colmadas de amor propio, que han tenido sus ejemplos en el pasado y que el documental analiza para satíricamente servir de ejemplo para quienes quieran ser un tirano en el futuro. Además es alentadora para aquellos que tengan tan magno sueño pues nos dejan claro que la mayoría partieron de ser unos parias a adorados casi como dioses o mesías en vida. La serie mantiene su toque de humor pero no pierde de vista el hecho de estar hablando de narcisistas capaces de condenar a cualquiera que piense de un modo distinto al suyo, aunque fuesen de su círculo interno.

‘Cómo se convirtieron en tiranos’ centra cada episodio en un tirano de nuestra era pero sin olvidar relacionar sus pautas en común. Se habla de Hitler, Stalin, Saddam Hussein, Idi Amin, Gaddafi y Kim Il Sung. Para hablar de todas estas figuras históricas se utiliza la inmensa cantidad de material audiovisual existente, incluyendo el caso de Corea del Norte. No obstante, hay hechos importantes, que han llegado a nosotros a través de testimonios o relatos por escrito y para ilustrarlas se han realizado recreaciones animadas.

Antes he apuntado que se usa el sarcasmo y es que todo el documental va acompañado por una voz en off que aparte de ser didáctica emplea un punto de humor negro. Algo muy común en los papeles que ha interpretado el actor que pone su voz a esta historia, Peter Dinklage, quién sabe bien lo que es tomarse a guasa a un gobierno manejado con puño de hierro tras todas las temporadas de ‘Juego de Tronos’. Una voz ideal para una serie documental que se llama ‘Cómo se convirtieron en tiranos’, esta es toda una canción de hielo y fuego.

‘Cómo se convirtieron en tiranos’ no viene a desvelar nada que aquellos que hayamos prestado en atención en la asignatura de historia no supiésemos. Pero si sirve de buen análisis, de retrato de esos patriotas cegados por sus propias convicciones que gobernaron a su pueblo y que además llegaron hasta ahí de chiripa o tras salvarse milagrosamente de accidentes, atentados o enfermedades… Todos hemos pasado por momentos difíciles o incluso hemos vuelto a nacer varias veces. Lo que nos dice la serie documental es… ¡vamos, tú también puedes llegar a ser dictador!

En el espacio del que dispone esta producción no se puede abarcar la tiranía con alto gradeo de detalle y tampoco enumerar la totalidad que ha vivido la historia humana. Por eso se centran en los caciques modernos y no se analiza por ejemplo a Franco o Pinochet, por citar algunos ejemplos familiares para los hispanohablantes. Lo importante de esta serie es que se enumeran factores comunes en todas las dictaduras convirtiéndose en un manual de esos que hay que seguir con libreta en mano. Nos sugiere las siguientes instrucciones: manipula al pueblo usando sus frustraciones, cree en ti mismo, créate una imagen de hombre llano y genera una para tu movimiento de manera que parezcas un publicista, rodéate de fieles eficientes, ataca solo cuando te sientas oportunista, argumenta tus ideas con fusil de caza, crea tu propia policía, haz ruido a nivel mundial, familiarízate con la cleptocracia usa el terror y el odio como herramientas, haz creer tu versión de la historia, corrompe los dogmas de la ciencia o religión, lava el cerebro a los jóvenes, convierte todo en un negocio familiar y… si puede ser cultiva la cultura del bigote.

Esta miniserie desvela todos los trucos del almendruco que han hecho a muchos los amos y señores de países enteros durante décadas. Espero que Vox no lea esto que ya tienen varias condiciones de estas tachadas de la lista.