Crítica: ‘Noise’

Hacía mucho que una película de terror no me recordaba al clásico j-horror

‘Noise’, de Kim Soo-jin, irrumpe como una obra que, con menos brillanteces técnicas de las que esperaba, apuesta por el sonido como eje narrativo. La película se sitúa en esa tradición del terror asiático que entendía el miedo como una grieta emocional antes que como un espectáculo, la misma que encumbró títulos como ‘The Eye’, y que aquí encuentra una inesperada reactivación.

La premisa es aparentemente sencilla: una mujer con problemas de audición se traslada al apartamento de su desaparecida hermana y comienza a percibir sonidos inexplicables que parecen conectar con una presencia maligna. Kim Soo-jin, en su debut en el largometraje, demuestra una comprensión de las obsesiones y la locura. Esto se nota sobre todo cuando consigue incomodar desde lo invisible. Y es que el uso del sonido está ahí no como simple recurso de susto, sino como elemento narrativo central, capaz de sostener la atmósfera de principio a fin.

El sonido como amenaza: cuando el silencio deja de ser refugio

Uno de los grandes aciertos de ‘Noise’ es su capacidad para convertir un problema cotidiano como es el ruido de los vecinos en un dispositivo de terror. El fenómeno del “ruido entre pisos”, una cuestión social real en Corea del Sur, sirve como base para una historia que explora la ansiedad urbana y la alienación contemporánea. Este detalle, lejos de ser anecdótico, dota a la película de una textura casi documental que refuerza su credibilidad.

La protagonista (interpretada por Lee Sun-bin) no solo lucha contra una amenaza externa, sino contra sus propias limitaciones sensoriales. Aquí es donde la comparación con ‘The Eye’ resulta inevitable: ambas comparten esa idea de un cuerpo “defectuoso” que, paradójicamente, abre la puerta a lo sobrenatural. Pero mientras aquella jugaba con la visión, ‘Noise’ apuesta por el oído… o por su ausencia.

El film utiliza el silencio y los ruidos molestos como arma. En un género saturado de estridencias, aquí los momentos más inquietantes son aquellos en los que no ocurre nada audible. O, mejor dicho, en los que el espectador duda si ha escuchado algo. Esa ambigüedad genera una tensión sostenida que se apoya en una puesta en escena minimalista: pasillos estrechos, paredes que parecen respirar, apartamentos que se convierten en cajas de resonancia emocional.

Luces y sombras de un debut prometedor

No obstante, ‘Noise’ no es una obra exenta de fisuras. Su tramo final explota de manera un tanto predecible y ofrece pocas respuestas. Esto sucede mucho en el terror cuando se juguetea con lo sobrenatural y se quiere dejar puertas abiertas a una secuela o hay miedo a ofrecer soluciones concretas.

Aun así, estos tropiezos no empañan el conjunto. Si algo logra ‘Noise’ es reconectar con una forma de entender el terror que parecía olvidada: aquella que no busca el sobresalto inmediato, sino la inquietud persistente. La película se inscribe así en una tradición que va desde el J-horror más atmosférico hasta el thriller psicológico contemporáneo, pero lo hace con identidad propia.

Visualmente sobria, yendo del pastel a lo mugriento, ‘Noise’ es, en última instancia, una buena experiencia. Una película que obliga al espectador a escuchar, de verdad, y a enfrentarse a la incomodidad de no poder confiar en sus propios sentidos.

Ficha de ‘Noise’

Estreno en España: 1 de abril de 2026. Título original: Noijeu. Duración: 95 min. País: Corea del Sur. Dirección: Kim Soo-jin. Guion: Lee Je-hui. Fotografía: Hong-Gyu Jeon. Reparto principal: Lee Sum-bin, Kim Min-seok, Han Su-a, Ryu Kyung-soo, Jeon Ik-ryung. Producción: Finecut, KC Ventures. Distribución: Marmitako Films. Género: terror. Web oficial.

Crítica: ‘Jung_E’

Sinopsis

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En este apasionante thriller de ciencia ficción, un catastrófico cambio climático ha devastado la Tierra y los humanos han huido a refugios espaciales. Allí se libra una guerra y, para ponerle fin, un equipo ha clonado el cerebro de la mítica mercenaria Yun Jung-yi para crear la IA de combate definitiva.

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Crítica

Song-ho Yeon se monta su propio Ghost in the shell

Sang-ho Yeon (‘Train to Busan’, ‘Rumbo al infierno’) vuelve con un nuevo largometraje en el que una vez más intenta entretenernos y ya de paso criticar la condición humana. En esta ocasión se aleja de los monstruos para adentrarse en el metal de los robots de la ciencia ficción. En ‘Jung_E’ nos lleva a un mundo en el que la humanidad vive en el espacio, fuera de un planeta Tierra inundado por el cambio climático. Pero nuestro siempre presente belicismo provoca una guerra entre las colonias que pueblan las distintas estaciones espaciales. Es por eso que en un intento desesperado uno de los bandos intenta replicar a su mejor mercenaria copiando su mente y trasladándola al cuerpo de un androide.

El aprendizaje de las máquinas siempre depende de unas primeras instrucciones humanas acompañadas de posteriores correcciones dadas al programa. Para los detractores de las IA’s que tantas imágenes están generando hoy en día, saber que previamente se le han enseñado miles de imágenes y luego viene la generación genuina de nuevo material. La fuente de conocimiento del androide que se pretende crear en ‘Jung_E’ es la conciencia y recuerdos de una letal soldado. Pero hay algo que falla y no se consigue un producto satisfactorio para la corporación que ha iniciado el proyecto. La película tiene una pizca de acción pero se centra en el debate y proceso de creación de este nuevo ser. Y es que para Yeon somos criaturas de naturaleza vil, cuya historia demuestra que nuestra maquinaria de guerra acaba sirviendo a productos que usamos luego en nuestro día a día.

El tema de las IAs no es nuevo pero si está cada vez más de moda. ‘Jung_E’ funciona en algunos momentos en los que toca lo ético de este tipo de tecnologías. A pesar de que lo más atractivo son sus imágenes no es una película que se fundamente en los tiros o las peleas. Es un entretenimiento que busca ser más emocional y dramático. Se siente como tantas otras narraciones asiáticas de género fantástico. Tiene un argumento muy distópico, acción épico-heróica y pese a ello está plagada de tontorronerías e incluso diría que de momentos naif. Busca cierta complejidad existencialista y sentimental pero le pierde su humor infantiloide. Pese a ello como decía tiene visualmente también sus virtudes y aunque los efectos especiales son mejorables la calidad es superior a la de ‘Rumbo al infierno’. Me ha gustado mucho el diseño de robots y androides, pero sobre todo de la fábrica en la que se crean.

La trama se evidencia como un popurrí de otras muchas películas tanto clásicas como recientes, algo mucho menos original de lo que nos tiene acostumbrados el director coreano. A la cabeza se nos pueden venir películas como ‘Ex machina’, ‘Alita: Ángel de combate’, ‘Morgan’, ‘Archive’, ‘Altered Carbon’, ‘Elysium’, ‘Yo, Robot’ e incluso por unos robots que aparecen recuerda a ‘Chappie’ y por un examen de ética al que se someten rememoramos el test de Voight Kampff de ‘Blade Rubner’. Ahí os dejo una buena lista. Pero sobre todo es una especie de ‘Ghost in the shell’ en el que Sang-ho Yeon incorpora unos robots que se mueven como los tachikoma, dispone una sala de montaje como la que vio nacer a Motoko Kusanagi y las ciudades están provistas de luz, oscuridad y lluvia.

Ficha de la película

Estreno en España: 20 de enero de 2023. Título original: Jung_E. Duración: 109 min. País: Corea del Sur. Dirección: Yeon Sang-ho. Guion: Yeon Sang-ho. Reparto principal: Kim Hyun-joo, Kang Soo-youn, Ryu Kyung-Soo. Producción: Climax Studio. Distribución: Netflix. Género: ciencia ficción, acción. Web oficial: ver en Netflix.