Festival de Sitges 11/10/26: Peter Jackson se abre ante su público

Peter Jackson: “¿Volver a hacer una película de terror? Claro que sí, si encuentro la historia adecuada”

La jornada de hoy ha estado irremediablemente marcada por los encuentros que los fans han podido tener con dos artistas del cine que son amigos. Ellos son Peter Jackson y Rick Baker. En sendos coloquios hemos podido gozar además de la presencia de Michel Ironside y de los hermanos Bayona. Sin duda hoy ha sido un momento histórico para Sitges.

En su coloquio en Sitges, Peter Jackson ofreció una visión íntima y honesta sobre los entresijos de la dirección cinematográfica. Tras rememorar su histórica visita al festival en 1992 con ‘Braindead’, el cineasta neozelandés repasó la titánica disciplina física y mental que requirió el rodaje de ‘El Señor de los Anillos’, de cuya nueva película comentó que aún está en fase de guión: “Simplemente tienes que levantarte por la mañana y seguir adelante. Te levantas, haces tu trabajo, intentas no colapsar y vuelves a dormir. Cuando estás en una producción tan masiva, no tienes otra opción que continuar. […] La industria en Nueva Zelanda tiene algo bueno: existe una actitud muy de mantener los pies en la tierra” apuntó. Nadie deja que se le suba el éxito a la cabeza; si lo intentas, te bajan de un plumazo rápidamente. También encomió la inolvidable aportación musical de Howard Shore sobre el que dijo: “buscábamos una música que apoyara la historia y diera identidad a cada cultura y personaje. Lo increíble de Howard es que compuso temas que acompañan orgánicamente a la película durante las tres entregas. Su trabajo es sencillamente genial”.

Jackson insistió en que el cine de género sigue siendo su pasión, manteniéndose siempre abierto a regresar al terror si encuentra la historia adecuada, “No tengo un plan rígido sobre mi carrera. Simplemente salto de un proyecto a otro según me apasionen. ¿Volver a hacer una película de terror? Claro que sí, si encuentro la historia adecuada”, dijo. A diferencia de lo que se suele pensar sobre los grandes directores de Hollywood, Jackson admitió que la fase del rodaje suele ser la más estresante y que la duda siempre acompaña el proceso de montaje: “Siempre hay un momento en el montaje en el que estás absolutamente convencido de que has hecho la peor película de la historia. Pasa todas y cada una de las veces. Lo único que puedes hacer es seguir trabajando y arreglar la película paso a paso”.

Por su parte, el legendario maestro de los efectos de maquillaje Rick Baker reflexionó sobre la magia insustituible del trabajo práctico frente al avance del CGI, subrayando la metamorfosis psicológica que vive un actor al verse transformado ante el espejo. “Cuando veo películas que usan CGI hoy en día, pienso en lo que estábamos intentando hacer al mismo tiempo de forma manual. Al principio costó adaptar la silicona y el software, pero la industria evolucionó y hoy hay artistas increíbles en todo el mundo haciendo un trabajo hiperrealista”. Con una gran dosis de humor y nostalgia, Baker rememoró sus inicios en el cine independiente con producciones caóticas y de bajísimo presupuesto como ‘The Baby’ y ‘Octaman’, repasó el complejo reto técnico detrás del doloroso proceso de metamorfosis en ‘Un hombre lobo americano en Londres’ y animó a los jóvenes artistas a aprender mediante la experimentación directa y el acierto-error sin miedo a equivocarse: “Queríamos mostrar el dolor real de la transformación, no solo cortes de cámara. Y lo logramos a base de pruebas y errores continuos en el taller, aprendiendo de cada fallo técnico hasta conseguir que funcionara ante la cámara”. Fue una charla repleta de anécdotas y risas.

También han estado presentes tanto en photocalls como presentando las películas los equipos de las películas de ‘Braindead’, ‘Sender’, ‘Tesis’, ‘Oddities’, ‘Scanners’, ‘X: The man with the X Ray Eyes’. ‘Gummy’, ‘Somenthing Borrowed’, ‘El despertar’, ‘Océano Titánico’, ‘Las hijas’, ‘Unholy Night’, ‘FLAPJA’, ‘¿Qué es el cine?’, ‘El retorno de Júpiter’, ‘Sick’, ‘Nightborn’ y ‘Sanguine’. Y Bárbara Rey por supuesto ha acudido al festival a recibir el Premio Nosferatu.

‘Oddities’ (crítica extendida)

‘Oddities’, de Tyler Savage, arranca como un thriller criminal sobre dos jóvenes autodestructivas que matan accidentalmente a su camello y huyen de la ciudad. Lovie Simone y Lilimar forman una buena dupla protagonista, transmitiendo la desesperación de dos amigas que se ven atrapadas en la peor pesadilla de sus vidas. Lo que parece un drama juvenil relacionado con las drogas pronto empieza a desviarse hacia terrenos más inquietantes.

La parada en una tienda de carretera, regentada por una mujer aparentemente inofensiva, marca el comienzo de una intriga que gana fuerza a partir de su mitad. Sin desvelar sus secretos, la película demuestra que hay mucho más detrás de esa huida de lo que sugerían sus primeros compases.

La gran baza es Adrienne Barbeau. Su personaje parece esconder dos caras y su presencia alimenta un suspense que termina sosteniendo buena parte del conjunto. Hay detalles visuales que delatan el bajo presupuesto e incluso cierta apariencia amateur, pero Savage consigue que la curiosidad crezca. ‘Oddities’ mejora según avanza y acaba enganchando cuando se atreve a abandonar el camino que parecía haber elegido al principio.

Comentado por Furanu.

‘Sender’

Una mujer comienza a recibir un sin fin de paquetes de todo tipo de una empresa de envíos. Siempre son objetos que ella necesita y no entiende como están averiguando sus necesidades. Intentando dejar el alcohol, esta paranoia no le viene nada bien. Comienza a delirar y a desconfiar de todo el mundo.

Me ha parecido una estupenda propuesta, llena de arte, locura y drama. Todo ello mezclando primeros planos, planos torcidos, planos borrosos. Jugando con las luces y colores. Haciéndonos ver la realidad de su estado y vivir con ella todas las emociones que tiene en su mente. Un drama, donde la soledad, no solo por parte de ella, sino también de la hermana y de otros protagonistas que vamos conociendo, es parte de la trama y de las decisiones extrañas de cada uno de los personajes que aparecen en ‘Sender’. Una película que merece su visionado y seguramente un segundo para captar todo lo que se ha podido obviar en el primero.

Comentado por Vicky Carras.

‘Gummy’ (crítica extendida)

‘Gummy’, de Javi Prada, nos introduce en un mundo de delincuentes, personajes turbios y violencia donde no todo el mundo acaba desempeñando el papel que quiere. Javier Botet interpreta a Mauro, un hombre obsesionado con los ositos de gominola cuyas intenciones despiertan sospechas desde el primer momento. Podría parecer un asesino errante al estilo de ‘No es país para viejos’, pero la película guarda sorpresas que alteran nuestra percepción de los personajes.

La narración se divide en capítulos con letreros que recuerdan al cine de Quentin Tarantino, una estructura fragmentada que permite administrar la información y jugar con las expectativas. En ese recorrido aparecen ecos de ‘Hostel’, ‘La novia gitana’ e incluso ‘Tesis’, por su acercamiento a los rincones más desagradables de la condición humana y a la curiosidad que despierta aquello que nos horroriza pero a la vez nos suscita curiosidad. La referencia a Amenábar cobra especial sentido en el trigésimo aniversario de ‘Tesis’, con el director presente en esta edición de Sitges.

Comentado por Furanu.

‘Nightborn’ (crítica extendida)

Rupert Grint, paternidad, un bebé inquietante y una pareja que comienza a resquebrajarse en una casa aislada del bosque. No, no estamos hablando de ‘Servant’, aunque la comparación resulta inevitable. ‘Nightborn’, de Hanna Bergholm, convierte la maternidad en una pesadilla de folk horror y body horror protagonizada por Kuura, un bebé monstruoso que resulta dañino, tóxico y especialmente agresivo con su madre.

El niño está a la altura de los pequeños engendros de ‘Braindead’ o ‘It’s Alive’ y cuando tiene que moverse por sí mismo lo hace como una marioneta de cine fantástico clásico. Su nombre significa «escarcha» en finés y conecta directamente con la naturaleza y la mitología de trolls del bosque que alimentan la película.

La maternidad dolorosa el conflicto de pareja encuentran en el fantástico una forma de representar miedos muy reales. ‘Nightborn’ mezcla folklore finlandés, naturaleza, sexualidad, agotamiento y body horror para construir una película decididamente anticonceptiva en la que el verdadero terror quizá no sea tener un monstruo, sino sentir que nadie entiende lo que te está ocurriendo.

Comentado por Furanu.

‘Too many beasts’ (crítica extendida)

Tanto ‘Too Many Beasts’ como su título original, ‘L’espèce explosive’, apuntan a la naturaleza salvaje que habita en el ser humano. Sarah Arnold nos lleva a la campiña francesa, donde los jabalíes arrasan los cultivos y enfrentan a agricultores y cazadores. Tras la desaparición de un campesino, un gendarme corso comienza una investigación que pronto se aleja del thriller criminal convencional.

La película podría ambientarse perfectamente en la España rural, con sus conflictos territoriales y sus debates sobre la fauna salvaje. También recuerda a ‘Solo las bestias’ y ‘As bestas’, aunque adopta una perspectiva más sarcástica y surrealista. El campo es aquí un espacio de tensiones, intereses enfrentados y personajes que defienden su parcela como si todo estuviera en juego.

La fotografía apagada sugiere un drama sombrío, pero el humor va ganando terreno hasta imponerse al suspense. Con Alexis Manenti, conocido por ‘Los miserables’, al frente, ‘Too Many Beasts’ acaba interesándose menos por quién cometió el crimen que por el absurdo de cómo suceden las cosas. Una comedia negra rural cuya mezcla de tonos puede desconcertar, pero que encuentra personalidad en su retrato de las pulsiones humanas.

Comentado por Furanu.

Crítica: ‘Gummy’

Una dulce para los amantes del suspense más turbio repleto de cambio de roles

Hay personajes que inspiran desconfianza desde el primer momento y consiguen que nos preguntemos hasta dónde puede llegar su oscuridad. En ‘Gummy’, el primer largo como director para Javi Prada, se juega con lo más turbio del ser humano para construir un thriller criminal en el que nadie parece demasiado limpio, pero en el que los giros se suceden cambiando los roles de los personajes constantemente. En medio de delincuentes, individuos de moral reprochable y ambientes donde la violencia parece formar parte del paisaje, Javier Botet se convierte en el principal foco de inquietud. Su personaje, obsesionado con los ositos de gominola, podría parecer a primera vista un asesino de esos que recorren carreteras secundarias buscando a su siguiente víctima, con el aire implacable de ‘No es país para viejos’. Sin embargo, reducirlo a esa primera impresión sería quedarse en la superficie.

Una estructura fragmentada para una historia de depredadores

Prada organiza el relato en capítulos separados por letreros que recuerdan inevitablemente a Quentin Tarantino. La estructura fracturada permite jugar con la información o los estadios por los que pasa e protagonista y de ese modo alterar nuestras expectativas. La historia arranca dentro de unos códigos reconocibles del thriller de bajos fondos, pero poco a poco desplaza el interés hacia aquello que permanece oculto detrás de las conductas más extravagantes o ilegales.

El recurso de dividir la narración en bloques aporta personalidad y ayuda a establecer un ritmo propio, aunque también sitúa a la película ante un desafío: que cada fragmento contribuya a enriquecer el conjunto y casi se comporte como una película propia destinada a alimentar la curiosidad por lo que vendrá después. En una historia donde el engaño y la violencia son piezas fundamentales, administrar las revelaciones resulta especialmente importante. Lo que parece una cacería relativamente convencional puede transformarse en una lucha por la supervivencia cuando quienes ocupaban el lugar de las víctimas demuestran que también guardan sus propios secretos.

Entre ‘Hostel’, ‘La novia gitana’ y ‘Tesis’

Las referencias que despierta ‘Gummy’ ayudan a situar sus intenciones. Hay ecos de ‘Hostel’ en su aproximación a la violencia más desagradable y a los rincones donde la crueldad de la noche puede convertirse en espectáculo. También aparecen conexiones con ‘La novia gitana’, por esa sensación de adentrarse en un entorno criminal en el que la suciedad moral no se limita a un único individuo. Y, aunque desde una perspectiva diferente, ‘Tesis’ planea sobre la película por su relación con aquello que nos repele y al mismo tiempo despierta nuestra curiosidad y ánimo de lucro a cualquier precio.

La comparación con la película de Alejandro Amenábar resulta especialmente oportuna en un año en el que se cumplen treinta años de su estreno y el director está presente en esta edición del Festival de Sitges. No significa que ambas obras compartan necesariamente el mismo discurso, pero sí permite recordar una tradición del cine español que se ha atrevido a mirar de frente aquello que muchos preferirían mantener fuera de campo.

Un monstruo diferente para Botet

En ese terreno, Javier Botet aporta una presencia física y una rareza muy particulares. Su figura ya está asociada al cine fantástico y de terror, pero aquí el interés no reside únicamente en su aspecto o en su capacidad para resultar inquietante. Lo decisivo es la incertidumbre que rodea a Mauro: sus intenciones parecen turbias desde el principio, aunque la película se reserva cartas que modifican nuestra percepción del personaje y de quienes lo rodean.

‘Gummy’ se mueve así entre el thriller y el terror que no deja de tener una parte escalofriante de realismo. Con una galería de individuos que parecen haber dejado atrás cualquier límite moral vuelve a poner sobre la mesa cuáles son los límites del ser humano y qué monstruos moran entre nosotros. Su principal atractivo está en esa desconfianza permanente fruto de la corrupción humana. Javi Prada propone una ruta por los bajos fondos donde el asesino no tiene garantizado el control y donde los ositos de gominola, lejos de ser un detalle dulce e inocente, forman parte de la extraña identidad de un personaje que invita a mirar dos veces antes de sacar conclusiones.

Ficha de ‘Gummy’

Estreno en España: por determinar. Título original: Gummy. Duración: 82 min. País: España. Dirección: Javi Prada. Guion: Rubén Tejerina. Música: Javier Bayón. Fotografía: Daniel G. Canal, Daniel Gonzalez. Reparto principal: Javier Botet, Clara Alvarado, Jan Cornet, Macarena Gómez, Rubén Tejerina, Mario Mayo, Sara Jiménez, Fernando Soto, Ruth Armas, Carla Nieto, Kiko Prada. Producción: Sr. Mono Producciones, Gamera Studios, Canary Islands Film. Distribución: por determinar. Género: terror. Web oficial.