Crítica: ‘Invincible T4’

En qué plataforma ver Invincible

La madurez de un superhéroe atrapado entre la épica cósmica y el desgaste emocional

La cuarta temporada de ‘Invincible’, adaptación del cómic de Robert Kirkman (‘The Walking Dead’, ‘Marvel Zombies’), confirma algo que ya se intuía: esta serie animada no tiene intención de frenar su ambición. Con la vista puesta en alcanzar entre siete y ocho temporadas (e incluso con margen para diez si la popularidad lo permite), esta nueva entrega se siente como una pieza clave en la arquitectura global del relato.

Uno de los grandes aciertos de la temporada reside en su expansión del lore viltrumita. Durante el segundo capítulo la trama se detiene en el pasado de Omni-Man, construyendo una suerte de crónica histórica interestelar que recuerda, en su densidad y ambición, a las mejores tradiciones de la ciencia ficción clásica. Este enfoque no solo satisface una demanda latente de los fans, sino que redefine el conflicto central: ya no estamos ante una simple lucha entre héroes y villanos, sino ante una civilización con sus propias reglas, jerarquías y contradicciones morales, una suerte de kriptonianos.

En paralelo, la serie mantiene su sello distintivo: una galería de enemigos tan variopinta como impredecible. Regresan los inquietantes sequids, claros herederos de los invasores de ‘Ultracuerpos’ o ‘The Faculty’, mientras que nuevas amenazas como un villano con estética de dinosaurio o una valkiria verde obsesionada con la energía amplían el catálogo de rarezas. La reaparición de Conquest aporta ese peso dramático que solo los antagonistas más brutales pueden ofrecer y que todos los espectadores podían preeveer. Y vuelve el Satán doblado por Bruce Campbell en uno de los mejores episodios de lo que va de serie.

Todo ello se articula con una fina capa de sátira hacia el género superheroico. ‘Invincible’ sigue jugando a deformar los códigos de franquicias más conocidas, rozando a veces la parodia sin perder su identidad. Es precisamente en ese equilibrio donde la serie encuentra uno de sus mayores ganchos.

El dilema moral de Mark y la sensación de déjà vu

Si hay un elemento que genera sensaciones encontradas, es el arco del protagonista. Mark Grayson continúa atrapado en un bucle narrativo: entra y sale de los Guardianes, duda de Cecil Stedman, y vuelve a cuestionar su lugar en el mundo. Aunque estos conflictos son inherentes al personaje, la reiteración empieza a evidenciar cierto desgaste.

No obstante, la temporada introduce un matiz interesante: el debate sobre cruzar la línea de matar. Esta cuestión, que inevitablemente remite a dilemas clásicos asociados a figuras como Batman, se convierte en el eje moral de varios episodios. ¿Es lícito sacrificar a alguien para salvar a muchos? ¿Puede un héroe seguir siéndolo tras mancharse las manos de forma irreversible?

A nivel estructural, se agradece un guion más ágil y chispeante. Los diálogos ganan en frescura, los gags se multiplican y las tramas paralelas resultan más dinámicas. La presencia de Allen, con la voz del siempre eficaz Seth Rogen, aporta un contrapunto humorístico que funciona especialmente bien en medio de tanta densidad dramática.

Sin embargo, no todo suma. Las subtramas familiares, especialmente las relacionadas con los padres de Atom Eve y la madre de Mark, ralentizan el ritmo hasta el tedio. Son segmentos que parecen anclados en una versión más melodramática y menos interesante de la serie, rompiendo la inercia de los episodios más potentes, aquellos que se regodean en el fantástico.

Entre lo grotesco y lo infantil: una estética que divide… y engancha

Uno de los aspectos más discutibles y a la vez más fascinantes de ‘Invincible’ sigue siendo su apartado visual. La cuarta temporada insiste en ese contraste casi esquizofrénico entre diseños que rozan lo infantil y una violencia explícita que no escatima en desmembramientos ni lenguaje soez.

Algunos extraterrestres parecen sacados de una estética simplificada, como ese dragón que podría confundirse con la ilustración de una barraca de feria de bajo presupuesto. Y, sin embargo, esta aparente disonancia se convierte en uno de los mayores atractivos de la serie. La inocencia visual actúa como un caballo de Troya que amplifica el impacto de la brutalidad, generando una experiencia incómoda pero adictiva.

En este sentido, ‘Invincible’ demuestra una vez más su capacidad para romper convenciones. No busca la coherencia estética tradicional, sino provocar al espectador, obligarle a reconciliar dos lenguajes aparentemente incompatibles.

La temporada también amplía el foco sobre personajes secundarios, aunque con resultados desiguales. Mientras algunos ganan profundidad, otros quedan desdibujados. El caso de Oliver, por ejemplo, es especialmente llamativo: su cambio de tonalidad (mucho menos morado que en la temporada anterior) genera desconcierto, pero por el contrario es un personaje menos irritante. En ese sentido esta cuarta temporada no es perfecta, pero sí representa un paso adelante en ambición narrativa y riqueza temática, dando alas a sus vertientes cósmica y satánica.

Crítica de ‘Invincible’

Animación comiquera para público adolescente o adulto

‘Invincible’ surge de unos cómics que en España se han venido a llamar simple y llanamente ‘Invencible’, sin cabriolas de marketing que arruinen el título. Al igual que ‘The walking dead’ esta obra también de Robert Kirkman, conserva su título y en su traslación no se ha perdido mucho de su espíritu.

El cómic ‘Invincible’ (reseña aquí) presenta una trama adolescente en la que un joven de unos dieciocho años descubre que al igual que su padre tiene poderes y puede llegar a ser un superhéroe. En mi artículo de opinión sobre el cómic relacionaba todo un poco con ‘Los increíbles’ o con ‘Superman y Lois’ y tras ver la serie me reafirmo y además debo sumar el videojuego ‘City of heroes’.

El 26 de marzo en Amazon Prime Video podréis comenzar a ver esta serie de 8 episodios de larga duración. En ella interactúan héroes o grupos de héroes a los que va conociendo Mark Grayson, el hijo del todopoderoso Omni-Man. Es una especie de Superboy tutoreado por Superman. Instituto, vida familiar, aventuras con superhéroes adolescentes y agentes del gobierno. Entre esas cuatro tramas nos va moviendo ‘Invincible’ de un modo dinámico, aunque algunos momentos se pueden hacer algo tediosos.

Con respecto a la colección de cómics. ¿Qué pierde? Se deja por el camino algo de intrahistoria que en las viñetas enriquece el camino de Invincible. De este modo la trama avanza mucho más rápido pero nos da la sensación de que pasa por alto ciertas cosas. Y hablando de riqueza también se han eliminado casi todos los guiños o referencias a otros cómics que había insertado Kirkman, lo cual hace que tenga menos gracia, supongo que hay licencias de por medio. ¿Qué gana? Dinamismo, la acción siempre es más eficiente cuando se ve en movimiento. Aunque a continuación hablaré de la animación hay que decir que en los tramos de acción la serie funciona muy bien. De hecho entra al meollo de la cuestión y a la violencia antes que el cómic. A parte de eso las voces de los famosos escogidos hacen buena comunión con los personajes, más adelante os enumero algunos.

La animación es obra de Wind Sun Sky Entertainment. Un estudio que no tenía fichado, que creo que no ha llegado con ningún trabajo a España y que por lo que he indagado realiza todo tipo de estilos animados, desde el 3D hasta cosas más “sencillas” o planas como ‘Invincible’. Obviamente todo ello bajo la tutela de Skybound Entertainment, la compañía de entretenimiento de Kirkman y Alpert. El caso es que la animación no difiere mucho de la que hemos visto en muchas películas animadas de Warner/DC. El diseño de personajes, los colores e incluso el trazo es parecido. Son dibujos que no emplean casi texturas, usan más colores sólidos pero que aun así introducen algún efecto en sus luces. Cabe señalar que no está a la altura de ‘Liga de la Justicia: Dioses y Monstruos’ o ‘Liga de la Justicia Oscura’.

En las voces de la versión original vais a encontrar a Steven Yeun como Invincible, J.K. Simmons en el rol de Omni-Man, Mark Hamill como su sastre, Sandra Oh como la madre y esposa de ambos héroes protagonistas, Gillian Jacobs como la poderosa Atom Eve y Zachary Quinto algo modificado pero reconocible como Robot. Pero además si soléis ver material en versión original vais a reconocer a Seth Rogen, Zazie Beetz,, Walton Goggins, Clancy Brown, Mahershala Ali, Lennie James, Jon Hamm, Djimon Hounsou, Ezra Miller….

El protagonista sigue siendo igual de tontorrón y novato, hay quienes ocultan cosas, continuamente se incorporan nuevos personajes, hay humor (procrastinado entre episodios además), no falta la épica… ‘Invincible’ es una buena traslación de un cómic. Os recomiendo tanto su lectura como su visionado.