En qué plataforma ver Resident Evil
El Resident Evil de Zach Cregger es un pasaje del terror del tamaño de una ciudad
Todas aquellas versiones tenían algo en común: intentaban llevar al cine personajes, acontecimientos o escenarios reconocibles de los videojuegos. La película de Zach Cregger toma otro camino. ‘Resident Evil’ transcurre paralelamente al universo de los juegos y nos introduce en el estallido zombi provocado por Umbrella Corporation, pero sin llevarnos literalmente por ninguno de los recorridos que conocemos. Es una estrategia parecida, en espíritu, a la que intentó la serie de Netflix, aunque aquí el resultado tiene bastante más sentido.
Y la pregunta inevitable, tratándose de Cregger, es: ¿estamos ante algo más cercano a ‘Barbarian’ o a ‘Weapons’? Definitivamente, a ‘Barbarian’. Hay violencia, terror grotesco y una voluntad muy clara de incomodar al espectador. Puede haber algún parentesco con ‘Weapons’ en determinados juegos con la infancia y, especialmente, en la utilización de la sangre, pero esto es fundamentalmente un gigantesco pasaje del terror.
Una sucesión de ideas para los próximos videojuegos.
La sensación de estar jugando se encuentra precisamente en esa sucesión de amenazas. Bichos verrugosos, criaturas amorfas, mutaciones y enemigos explosivos convierten prácticamente cada desplazamiento en una huida. Los puristas de las primeras entregas probablemente encontrarán motivos para protestar, pero Cregger demuestra conocer muy bien el lenguaje del videojuego y, sobre todo, su sensación de vulnerabilidad. No es necesario copiar una localización concreta para reproducir esa experiencia.
La película parece situarse en los primeros momentos del brote de Raccoon City. Bryan, interpretado por Austin Abrams, funciona como nuestros ojos. Es un protagonista deliberadamente desorientado, alguien que contempla lo que sucede con la misma perplejidad que nosotros. Su existencia consiste básicamente en correr, disparar de manera más o menos afortunada y preguntarse qué demonios está pasando. Dice tantas palabrotas que por momentos parece una versión involuntaria de Samuel L. Jackson o de El Nota de Jeff Bridges. A ver si alguien hace el recuento, porque esta película se puede meter en el podio de las películas con más palabrotas de la historia.
Además, ‘Resident Evil’ evita una estructura excesivamente fragmentada. No está planteada como un gigantesco plano secuencia, pero sí produce la impresión de que estamos ante una única carrera hacia adelante, con muy pocos descansos narrativos. Apenas hay elipsis que permitan respirar. Cregger convierte el montaje en una herramienta para mantenernos dentro de la cabeza del protagonista: sorpresa, miedo y, sobre todo, desconcierto.
Eso también permite que la película funcione como una historia paralela. Raccoon City siempre ha sido un lugar poblado y, si aceptamos que detrás de cada superviviente puede existir otra historia, resulta lógico que Cregger quiera explorar una de ellas. El director ha defendido precisamente esa idea: los grandes protagonistas de la saga ya tienen sus historias contadas en los videojuegos. Estoy seguro que si se está desarrollando ya un nuevo Resident Evil aquí van a coger muchas ideas.
Terror, humor y una lluvia de referencias
Aquí aparece otra diferencia importante: el humor. Aunque sus últimas películas son bastante terroríficas, Cregger procede de la comedia y su cine de terror nunca ha renunciado a ella. ‘Resident Evil’ tiene bastante más humor del que algunos seguidores podrían esperar, aunque el propio director confirmó que eliminó numerosos chistes después de las proyecciones de prueba porque consideró que estaban perjudicando el equilibrio del conjunto.
Personalmente, cuesta imaginar qué habría sido de ese montaje más cómico, porque los cambios de tono funcionan precisamente como una montaña rusa. Una situación puede arrancar casi como una broma y terminar convertida en una carnicería. Para quienes busquen terror puro y duro puede ser un inconveniente, pero en mi caso contribuye a transmitir mejor el nerviosismo Y me gustaría ver un montaje del director con esas escenas eliminadas.
También hay guiños para los jugadores, aunque Cregger no convierte la película en un catálogo de referencias. Son pequeños detalles que permiten disfrutarla como un juego paralelo de reconocimiento. Y eso termina siendo una de sus mejores decisiones: ‘Resident Evil’ no necesita reproducir los videojuegos para parecerse a ellos. Quizá ahí esté la clave de esta nueva adaptación. No pretende ser ‘Resident Evil 2’, ‘Resident Evil 3’ o ninguna otra entrega trasladada literalmente al cine. Quiere reproducir la sensación de avanzar por un mundo hostil sin saber qué monstruo aparecerá tras la siguiente esquina. Personalmente creo que el director es de esas personas que ha entendido bien aquello que adapta.
Ficha de ‘Resident Evil’
Estreno en España: 18 de septiembre de 2026. Título original: Resident Evil. Duración: 95 min. País: EE.UU. Dirección: Zach Cregger. Guion: Zach Cregger, Shay Hatten. Música: Hays Holladay, Ryan Holladay. Fotografía: Dariusz Wolski. Reparto principal: Austin Abrams, Zach Cherry, Kali Reis, Paul Walter Hauser. Producción: Capsom Entertainment, Columbia Pictues, Constantin Film, Davis Films, PlayStation Productions, Robert Kulzer Productions, Stillking Films, TriStar Pictures, Vertigo Entertainment. Distribución: Sony Pictures. Género: terror, acción, adaptación. Web oficial.
