Crítica: ‘Warfare’

En qué plataforma ver Warfare

Sinopsis

Tiempo de guerra introduce al espectador en la experiencia de un pelotón de Navy SEALs estadounidenses. Concretamente en una misión de vigilancia que se tuerce en territorio insurgente. Una historia visceral y a pie de campo sobre la guerra moderna y la hermandad, contada como nunca antes: en tiempo real y basada en los recuerdos de quienes la vivieron.

Crítica

‘Warfare’ no quiere que disfrutes: quiere que sobrevivas

Alex Garland siempre ha tenido inquietudes por el comportamiento y la experiencia militar. Desde el tercer acto de ‘28 días después’ hasta su último y maltratado peliculón, ‘Civil War’. ‘Warfare’, la más reciente película co-dirigida entre Alex Garland y Ray Mendoza, nos sumerge en las profundidades de un conflicto bélico de manera que parece casi hecho para verse con gafas de realidad virtual. Está claro que A24 vio en este proyecto una nueva propuesta original que agregar a su catálogo.

‘Warfare’ ofrece una representación cruda y realista de la guerra de Irak en 2006. Para ello se basa en un lance real vivido por el propio Mendoza, y sus ex compañeros Navy SEALs, los cuales han estado estrechamente implicados en el rodaje. La película sigue a un pelotón de soldados estadounidenses en una misión de vigilancia durante la batalla de Ramadi (la misma ciudad en la que operó el protagonista de ‘El francotirador’) que desemboca en un enfrentamiento devastador, en un asedio como los que hemos visto en películas como ‘Black Hawk Down’, ‘The outpost’ o ‘13 Hours: The Secret Soldiers of Benghazi‘. Lo que distingue a ‘Warfare’ es su enfoque en tiempo real y su estética casi de metraje encontrado, sumergiendo al espectador en el caos, la confusión y el terror que caracterizan la vida de un soldado. Este no es uno de esos films en los que una bomba va a estallar en un minuto y la escena dura cinco. Experimentamos los tiempos tal y como se narran, transmitiendo con ello el mismo agobio y urgencia de aquellos que vivieron esta historia. Esta elección estilística busca desmitificar la guerra, alejándose de la glorificación y presentando una visión más auténtica y despojada de adornos. En una época de guerras como la que vivimos, en la que se habla de rearmes y vuelta del servicio militar obligatorio, surge este filme que es completamente disuasorio. Aunque su guión transcriba las vivencias de auténticos soldados, pertenezca al género bélico y parezca militar en su sinopsis se suma a ese alegato antibelicista que mantiene Alex Garland. Desde luego lo veo como buen material para mostrar a alguien que alentado por videojuegos o por algún tipo de fanatismo quiera sumarse a cualquier fuerza armada.

El elenco está compuesto por un lujo de actores de esos que apuntan a estrellas del mañana. ‘Warfare’ se alza como uno de esos títulos que recordaremos en el futuro como alineación de lujo. Joseph Quinn, Will Poulter, Michael Gandolfini, D’Pharaoh Woon-A-Tai o Cosmo Jarvis ofrecen entre todos interpretaciones que capturan la vorágine y el desgaste psicológico de los combatientes. En otras palabras, el por qué una guerra te deja sonado. Cuando salgáis del cine no vais a destacar a ninguno en concreto ya que este es un trabajo en equipo, entre todos contribuyen a un caos la mar de efectivo. Ninguno desarrolla argumentos narrativos, políticos o éticos, sino que están al servicio de una reflexión sobre la brutalidad del combate. Y por supuesto también se muestran como herramientas de un lienzo que a través de plasmar muchas debilidades conforma un autorretrato.

La colaboración entre Garland y Mendoza es fundamental para la autenticidad de ‘Warfare’. Mendoza aporta su experiencia directa en combate, mientras que Garland, conocido por explorar temas contemporáneos en sus obras, contribuye con su visión cinematográfica distintiva. Esta sinergia busca ofrecer una representación honesta y respetuosa de las experiencias de los soldados en el campo de batalla. Tal es así que la crudeza de algunas de sus imágenes me hace recomendártela solo si tienes cierta edad apta para ver vísceras y dolor.

Es interesante olvidar por un momento al Garland de la ciencia ficción o el terror y analizar su relación con el ejército a lo largo de su filmografía. En ‘Civil War’, Garland aborda el impacto del conflicto en periodistas, soldados y la sociedad en general, evitando sensacionalizar la violencia y enfocándose en las consecuencias humanas de la guerra o los fanatismos en un terreno a priori “civilizado”. Antaño, cuando escribió ‘28 días después’, presentó a unos militares que se convierten en un enemigo peor que los propios zombies, mostrando que algunas personas están corrompidas en vida. En ‘Warfare’ muestra un lado más humano, ensuciándole el rostro y destripando a unos jóvenes que maduran y sufren un guantazo de realidad a base de obuses y balazos del calibre 7,62 mm. En resumidas cuentas, parece querer decirnos que los malos no son los militares con sus mentes bombardeadas, sino los ejércitos y las ideas que se supone que hay tras ellos.

Es innegable que Mendoza y Garland han creado una obra fruto del entendimiento mutuo que invita a la reflexión sobre la naturaleza de la guerra y sus efectos en quienes la viven de cerca. En resumen, ‘Warfare’ se presenta como una pieza cinematográfica que desafía las convenciones del cine bélico, ofreciendo una mirada sin filtros a la realidad del combate. Y lo hace de un modo sencillo, hasta tal punto que si yo fuese cineasta ahora mismo estaría exclamando “¡¿Por qué no se me ha ocurrido a mí esto?!”.

Ficha de la película

Estreno en España: 16 de abril de 2025. Título original: Warfare. Duración: 95 min. País: Reino Unido. Dirección: Alex Garland, Ray Mendoza. Guion: Alex Garland, Ray Mendoza. Fotografía: David J. Thompson. Reparto principal: Joseph Quinn, Michael Gandolfini, Joe Macaulay, Henrique Zaga, D’Pharaoh Woon-A-Tai, Will Poulter, Kit Connor, Noah Centineo, Taylor John, Smith, Adain Bradley, Cosmo Jarvis, Charles Melton. Producción: A24, DNA Films. Distribución: A24. Género: drama bélico. Web oficial: https://a24films.com/films/warfare

Con Emotional Films una IA hará que cambie la experiencia audiovisual sobre la marcha

En tiempo real la inteligencia artificial ofrece cada vez una experiencia diferente

El estudio de cine de animación y videojuegos Dr. Platypus & Ms. Wombat presentará este jueves 29 de junio en Pamplona Emotional Films, un nuevo formato audiovisual que es capaz de evolucionar la historia en tiempo real en función de las emociones del espectador gracias a la Inteligencia Artificial.

El lema de Emotional Films es «un espectador, una película». Su diseñador, el cineasta, diseñador de videojuegos e investigador Carlos F. De Vigo (‘Amanece la noche más larga’, nominado al Goya a Mejor cortometraje de animación en 2023), CEO de los estudios Dr. Platypus & Ms. Wombat, añade: “el concepto es tan flexible y personalizado, que prácticamente es imposible que se repita el mismo contenido si un espectador ve dos veces, o cien mil, un producto con tecnología emotional films”. Este logro se debe a una compleja arquitectura compuesta por 8 sofisticados modelos de IA interconectados, enormes bases de datos y otras tecnologías. Todo ello, para ofrecer una experiencia única, autogenerada en tiempo real desde la nube y reactiva a las emociones del espectador.

Emotional Films es un ambicioso proyecto de I+D, con un presupuesto cercano a los 2 millones de euros, que arrancó hace cinco años. Durante este proceso, al que se han sumado más de 40 investigadores multidisciplinares, el proyecto ha contado con la participación de la Universidad Pública de Navarra (UPNA), la Universidad de Navarra (UNAV), la fundación ADItech, CREENA (Centro de Recursos de Educación Especial de la Consejería de Educación del Gobierno de Navarra); y con la colaboración del Clúster Audiovisual de Navarra (CLAVNA).

La clave de este proyecto reside en que cuando una persona está viendo un formato Emotional Films, éste también está observando al espectador con el objetivo de ofrecerle una experiencia tan personalizada como desee. Los diálogos se generan en tiempo real, los personajes evolucionan en un sentido u otro dependiendo de gran cantidad de factores: la localización, la hora del día, la edad, sexo y emociones del público, los contenidos

Fernández De Vigo explica que «la disrupción que representa la Inteligencia Artificial está ahora en boca de todos. Sin embargo, hace cinco años, cuando arrancó este proyecto, era un concepto solo al alcance de entornos académicos y de alto nivel de especialización tecnológica. Hemos trabajado muy duro cuando la IA era una desconocida. Ahora, con IA en todas partes, mostramos los resultados de Emotional Films: un premio para todo un equipo que ha apostado por la innovación en el momento oportuno».

Pero en realidad, Emotional Films es una visión que viene de más lejos; nació hace más de 15 años, cuando su impulsor empezó a bocetar el concepto mientras iba desarrollando otras investigaciones con diferentes centros tecnológicos y universidades, y desarrollaba su carrera de director de cine y de videojuegos. En palabras de Fernández de Vigo, “ha hecho falta resiliencia mientras la tecnología evolucionaba, mucha inversión y sobre todo, contar con un equipo increíble y comprometido con la idea”.

El proyecto de I+D de Emotional Films incluyó una batería de pruebas con usuarios para analizar el nivel de interés y engagement que el formato podía despertar en los usuarios. A tal fin se utilizaron las más modernas herramientas y técnicas de estudio de neuromarketing para estudiar las respuestas inconscientes de los usuarios mediante lectura de ondas cerebrales, conductancia dérmica y otras respuestas del usuario.

Los tests se realizaron por científicos de la UPNA. Los resultados no pudieron ser más favorables, ofreciendo métricas consistentemente superiores respecto a los mismos contenidos pero sin capacidad de respuesta emocional, con un impacto superior al 43 % Y engagement, 30.4 %; y quedando patente que el producto no genera saturación.

Emotional Films propone avatares conversacionales emocionales que aprovechan su capacidad de oír y ver al espectador para mantener animadas y fluidas conversaciones con el mismo. Para ello, se ha diseñado un complejo proceso de entrenamiento de IA para simular las personalidades, bautizadas como “ciber-discípulos”. Los primeros ejemplos están inspirados en personalidades históricas de gran presencia y valor social y humano, destacando los ciber-discípulos del divulgador científico Carl Sagan, Walt Disney o Marie Curie entre otros, con los que se pueden mantener interesantes conversaciones y ver el mundo a través de sus visiones y experiencias vitales.