Crítica: ‘The Fox’

Una fábula absurda que no promete ni necesita moraleja

El debut en el largometraje de Dario Russo no tiene reparos en meter a un zorro parlante en mitad de un desastre sentimental para comprobar hasta dónde puede llegar el disparate. Esta fábula australiana, salvaje, grotesca y cargada de humor negro, parece empeñada en demostrar que no hace falta que una historia signifique algo trascendental para que resulte tremendamente divertida. A veces basta con llevar una situación absurda hasta sus últimas consecuencias y disfrutar del caos.

Una zorra, una pareja, un agujero y un montón de malas decisiones

La historia sigue a Nick (Jai Courtney), un hombre que descubre que su prometida, Kori (Emily Browning), le es infiel. En lugar de afrontar el problema de una manera razonable, encuentra una solución mucho más cuestionable cuando se cruza con una zorra parlante que le ofrece convertir a su pareja en la mujer perfecta si la arroja a un hoyo. El trato parece sencillo, pero cualquiera que haya visto un cuento fantástico sabe que aceptar las condiciones de una criatura de estas características rara vez termina bien.

A partir de ahí, Dario Russo despliega una comedia de relaciones tóxicas, decisiones desastrosas y situaciones cada vez más disparatadas. La película parece escrita por alguien que ha decidido mezclar una fábula tradicional con una comedia romántica averiada y una generosa dosis de mala leche. Lo que podría haber sido una historia convencional sobre los celos y la infidelidad se convierte en una sucesión de atrocidades cómicas en la que los personajes parecen empeñados en superar continuamente sus propios límites.

El espíritu de Quentin Dupieux está muy presente en esa manera de abrazar lo absurdo con marionetas incluidas sin necesidad de justificarlo. También hay algo del humor incómodo de Bruno Dumont y de la fantasía visual de Jean-Pierre Jeunet, aunque no deja de ser curioso que, al intentar encontrar referentes para una película australiana, la cabeza se llene de nombres franceses. Quizá sea porque Russo comparte con ellos esa inclinación por lo grotesco, por los personajes excéntricos y por un universo en el que lo insólito se presenta con la naturalidad de cualquier acontecimiento cotidiano.

Humor negro, animales parlantes y mala leche

‘The Fox’ brilla por su capacidad para provocar la risa sin detenerse a explicar el chiste. Russo no parece especialmente interesado en construir una moraleja clara ni en convertir cada elemento fantástico en una metáfora que debamos descifrar. El absurdo es el motor de la película y también su destino. Las situaciones funcionan porque son inesperadas, incómodas o directamente ridículas, no porque detrás de ellas haya necesariamente una lección sobre la humanidad.

Eso no impide que puedan encontrarse lecturas más incisivas. La película roza cuestiones como el deseo masculino de moldear a la pareja, la necesidad de control y la incapacidad de asumir los propios defectos. Pero estas posibles interpretaciones no anulan su naturaleza de comedia salvaje. El filme prefiere retorcer las relaciones sentimentales hasta convertirlas en una pesadilla ridícula antes que impartir una lección de comportamiento.

El reparto se entrega al disparate con entusiasmo. Jai Courtney encarna a un protagonista cuya aparente normalidad contrasta con las decisiones que toma, mientras Emily Browning participa en una dinámica sentimental que se va volviendo cada vez más perturbadora. Y las voces de Olivia Colman, como el zorro, y Sam Neill, como una urraca, añaden personalidad a una fauna que parece salida de un cuento popular después de una noche especialmente mala. En la película no paramos de reírnos pero uno no puede dejar de sentir una punzada de dolor al escuchar a Neill.

Una comedia que pierde algo de fuelle

Aunque destaca el trabajo con las criaturas, que apuesta por recursos físicos y efectos prácticos para dar vida a sus animales antropomórficos de un modo simpaticón no mantiene siempre la misma intensidad. Hay tramos en los que la sucesión de situaciones grotescas pierde algo de fuelle y el mecanismo del absurdo empieza a resultar menos sorprendente. Cuando una comedia apuesta por llevarlo todo al extremo, corre el riesgo de que el espectador se acostumbre a sus excesos y espere simplemente la siguiente barbaridad.

Aun así, Russo consigue que el conjunto conserve una personalidad bastante marcada. Incluso cuando el ritmo decae, la película mantiene esa mezcla de cuento perverso, comedia romántica descompuesta y humor grotesco que la distingue de propuestas más convencionales.

Ficha de ‘The Fox’

Estreno en España: por determinar. Título original: The Fox. Duración: 90 min. País: Australia. Dirección: Dario Russo. Guion: Dario Russo. Música: Dario Russo. Fotografía: Matthew Chuang. Reparto principal: Jai Courtney, Emily Browning, Damon Herriman, Claudia Doumit, Frankie J. Holden, Heather Mitchell, Peter O’Brien, Kim Gyngell with Sam Neill, Miranda Otto, Olivia Colman. Producción: Causeway Films. Distribución: por determinar. Género: comedia, fantástico. Web oficial.

Elsa Pataky comienza a rodar ‘Tidelands’ para Netflix

Serie que se rodará en Australia.

La actriz española Elsa Pataky participa en el rodaje de la serie ‘Tidelands’. Junto a ella encabezarán el reparto Charlotte Best (‘Skinford’), Aaron Jakubenko (‘Las crónicas de Shannara’) y Peter O’Brien (‘X-Men orígenes: Lobezno’). Pataky será Adrielle Cuthbert, una mujer enigmática y sin escrúpulos, líder de los Tidelanders, que será capaz de cualquier cosa para conseguir sus oscuras metas.

Esta nueva serie original de Netflix de factura australiana está producida por la compañía Hoodlum. Cuenta con Tracey Robertson y Nathan Mayfield (‘Secretos y mentiras’) como productores ejecutivos.

Escrita por Stephen M. Irwin (‘Harrow’) y dirigida por Toa Fraser (‘Into the Badlands’), Tidelands se rodará en el sudoeste del estado australiano de Queensland.