Crítica: ‘Opus. La última obra’

En qué plataforma ver Opus. La última obra

Sinopsis

Una escritora viaja al complejo de un ícono del pop que desapareció hace años. Rodeada de su secta de aduladores y de un grupo de colegas periodistas, pronto descubre sus retorcidos planes para la reunión.

Crítica

Satírica y cómica, pero la verdad que esconde es descorazonadora

Mark Anthony Green debuta con ‘Opus’ proponiendo una mezcla arriesgada entre sátira, thriller psicológico y comedia negra que desmonta, con bisturí y algo de serrucho, la cultura de la fama y los cultos de personalidad. La premisa ya es sugerente: Alfred Moretti (John Malkovich), un músico mítico retirado durante tres décadas, decide reaparecer con un evento exclusivo en su finca privada. Una periodista en ascenso, Ariel Ecton (Ayo Edebiri), ve en la invitación su oportunidad de oro. Lo que empieza como un glorificado listening party se convierte en un retrato inquietante del magnetismo, la manipulación y la absurda devoción hacia los ídolos.

Malkovich, el mesías pop que no sabíamos que necesitábamos. El actor se mete de lleno en un papel hecho a medida: un artista adorado cual líder de secta, con aires mesiánicos y canciones que, como buen mito, sobreviven generaciones. Es como si Elvis o Michael Jackson no hubiesen muerto y de repente te llamaran para pasar un fin de semana en Graceland o Neverland. ¿El extra de color? Malkovich grabó con su propia voz los temas de Moretti, y no se quedó en el método: existe un álbum real publicado bajo el título ‘OPUS: The Moretti’. Sí, el cine y la vida se dieron la mano… y hasta sacaron un disco. Este papel encaja perfecto en su historial: personajes excéntricos, ególatras, geniales y peligrosamente magnéticos. Y aquí brilla con esa capacidad suya de resultar cómico y perturbador al mismo tiempo, como un meme que primero te hace reír y luego te deja incómodo.

‘Opus’ es una sátira con ecos de culto (y un poco de ‘Los Simpson’). La película retrata cómo la gente común, con trabajos comunes y opiniones comunes, busca trascender acercándose a quienes ya representan algo para el resto del mundo. Algunos lo hacen con esfuerzo, otros por pura casualidad, pero el resultado es el mismo: la persecución de un instante de gloria. Green se ríe de ese proceso, y lo hace con un magnetismo visual que atrapa. En realidad, ‘Opus’ funciona también como comedia visualmente hipnótica, una parodia del mundo del artisteo, de los ídolos y de las sectas mediáticas. La comparación inevitable: aquel episodio de ‘Los Simpson’ donde los “movimetarios” captaban a Springfield entero con cantos pegadizos. Aquí el canto de sirena no es tan amarillo, pero sí igual de absurdo.

No todo es humor. El filme también se atreve a mostrar el lado inquietante de la manipulación y la capacidad de los artistas para erigirse como gurús. De hecho, la última conversación de la película resulta un mazazo inesperado. Sin entrar en spoilers, basta decir que la clarividencia de ese diálogo se clava como un dardo: nos habla de cómo la humanidad está fracasando, no porque el pulso entre la inteligencia o fuerza ya no esté presente. Es otro tipo de fuerza la que mueve el mundo, más difusa, menos noble, la que domina el mundo actual. Y sí, duele admitirlo porque, para colmo, suena tremendamente convincente.

Lástima que no todo brilla en ‘Opus’. El guion, en ocasiones, se dispersa en guiños y clichés del terror contemporáneo. Hay momentos en los que la sátira pierde filo y se queda en mera caricatura. Pero aun así, Green consigue que su ópera prima tenga personalidad, magnetismo estético y, sobre todo, un discurso que incomoda lo justo para que uno salga de la sala con preguntas.

Ficha de la película

Estreno en España: por determinar. Título original: Opus. Duración: 103 min. País: EE.UU. Dirección: Mark Anthony Green. Guion: Mark Anthony Green. Música: Danny Bensi, Saunder Jurriaans. Fotografía: Tommy “Maddox” Upshaw. Reparto principal: Edebiri, John Malkovich, Murray Barlett, Juliette Lewis, Amber Midhunter, Stephanie Suganami, Young Mazino, Tatanka Means, Tony Hale. Producción: A24, Macro, Makeready. Distribución: por determinar. Género: comedia, suspense. Web oficial: https://a24films.com/films/opus

Crítica: ‘El minuto heroico: Yo también dejé el Opus Dei’

En qué plataforma ver El minuto heroico: Yo también dejé el Opus Dei

Un golpe mediático a los secretos mejor guardados del Opus Dei

‘El minuto heroico: Yo también dejé el Opus Dei’ es una serie documental de cuatro episodios de 50 minutos, producida por THE MEDIAPRO STUDIO para Max en España, creada y dirigida por la periodista Mònica Terribas. Ya se encuentra disponible en Max desde el 7 de febrero.

El Opus Dei es una institución que si bien está por todo el mundo (como los masones o los mormones) es bien desconocida para mucha gente (como los masones o los mormones). ‘El minuto heroico: Yo también dejé el Opus Dei’ ofrece una mirada inédita sobre las experiencias de trece mujeres procedentes de diferentes países, principalmente España, América Latina, Irlanda o Reino Unido. Ellas vivieron dentro del Opus Dei como numerarias, numerarias auxiliares o agregadas (no entraré a explicar este detalle que deberíais ver en el documental). Relatan su posterior ruptura con la organización que opera bajo el amparo del Vaticano, el cual no hace no mucho rebajó sus privilegios. Estas mujeres narran, en primera persona, cómo fueron captadas en la adolescencia, sometidas a un lavado de cerebro con técnicas propias de las multinacionales actuales, anuladas bajo un régimen de estricta obediencia y finalmente forzadas a realizar trabajos no remunerados bajo la justificación de su entrega a Dios.

Los testimonios se complementan de una manera tan curiosa como escalofriante a través de recreaciones interpretadas por la actriz Claudia Traisac, bajo la dirección de Laura Sisteró y cuyo rodaje presenciaron las propias entrevistadas. A parte de esta búsqueda de verosimilitud la docuserie incorpora el análisis de expertos en la materia, como el periodista británico Gareth Gore, autor de ‘Opus’ (Editorial Crítica), Antonia Cundy, periodista del Financial Times, el psicólogo John Paul Lennon, especializado en abusos religiosos y sectas o el abogado Sebastián Sal, defensor del ‘caso de las 43’, exnumerarias auxiliares en Argentina y otros países de América Latina. Todos ellos contextualizan y respaldan los testimonios aportando un cómo y un por qué que resulta alarmante en pleno siglo XXI.

A pesar de que el Opus Dei ha sido objeto de críticas desde los años setenta por sus dinámicas coercitivas, esta es la primera serie documental que aborda el tema con múltiples casos y testimonios coincidentes. La directora Mònica Terribas ha declarado que ‘El minuto heroico’ pone ante el espejo al Opus Dei, reflejando las vivencias de mujeres que denuncian haber sufrido abusos psicológicos y espirituales dentro de la organización. Sin embargo, la producción no está exenta de controversia y podría haber sido incluso más completa o valiente, aunque desconozco si lo ha intentado HBO Max nos ha permitido ver el último episodio y en el indican que el Opus se ha negado a participar en el documental. La ausencia de voces defensoras del Opus Dei da lugar a una perspectiva parcial. Haber contado con miembros actuales de esta organización, tachada muchas veces de secta, podría haber servido para dar más empaque al documental e incluso para que ello mismos se retratasen como quisiesen.

En términos de producción, la serie podría parecer sencilla, pero el tema de las recreaciones genera un impacto inesperado. La estructura es correcta y uno devora los cuatro episodios con avidez según se va deshojando esta cebolla que nos puede hasta hacer llorar. ‘El minuto heroico: Yo también dejé el Opus Dei’ es un relato impactante que, sin duda, dará de qué hablar en el debate sobre los límites entre la fe, el peso de la familia y el control institucional.