Crítica: ‘Anaconda’

En qué plataforma ver Anaco

Superando la fiebre de los remakes, va del videoclub al metacine contemporáneo

El cine actual vive del gancho nostálgico y de atraer al público en una edad media de 30 o 40 años. Es por ello que los ochenta llevan siendo objeto de remakes y homenajes constantes. Pero el tiempo pasa, la audiencia crece y como con las modas hay que continuar con el ciclo. Poco a poco los años 90 se van apoderando de los planes y guiones que las productoras explotan. Es por eso que cabe recordar que durante la segunda mitad de los años noventa, Hollywood vivió un breve pero reconocible resurgir del cine de ataques de animales, un subgénero que, apoyado en el auge del CGI y en el gusto por los thrillers o las aventuras, volvió a convertir a la naturaleza en una amenaza imprevisible. Títulos como ‘Congo’ (1995), ‘The Edge’ (1997), ‘Deep Blue Sea’ (1999) o ‘Lake Placid’ (1999) trasladaban al espectador a entornos cerrados y hostiles, donde la supervivencia dependía tanto de la resistencia humana como de los errores de una ciencia o una ambición fuera de control. En ese contexto “creativo” nació ‘Anaconda’, que para muchos fue un clásico de videoclub. Para los protagonistas interpretados por Jack Black y Paul Rudd también fue así y Sony Pictures utiliza esa pasión para realizar un auto-homenaje y parodia a uno de sus títulos almacenados en su fondo de catálogo. Por supuesto ‘Jurassic Park’ es el máximo exponente de ese movimiento de películas de supervivencia y parece que conscientes de ello los protagonistas copian el vestuario de Laura Dern y Sam Neill.

Cuando descubres que Anaconda no es un remake, sino que se mira al espejo

La propuesta de Tom Gormican parte de una idea tan simple como arriesgada: no competir con el recuerdo del filme de 1997, sino dialogar con él desde el metacine. Esta nueva ‘Anaconda’ no pretende reemplazar al original, sino reflexionar sobre su condición de objeto de culto tardío, de película que creció en el imaginario popular a golpe de pases televisivos y estanterías de videoclub. Gormican, que ya demostró en ‘El insoportable peso de un talento descomunal’ un gusto evidente por el juego autorreferencial, vuelve a explorar la frontera entre homenaje y parodia, consciente de que la nostalgia funciona mejor cuando se asume como artificio. El guion se permite bromear con el propio legado de Sony Pictures y con la lógica de los remakes contemporáneos, donde el catálogo vale más que el riesgo creativo. En ese sentido, ‘Anaconda’ no solo revisita un título concreto, sino toda una forma de entender el cine industrial de los noventa, cuando el espectáculo primaba sobre la coherencia y el exceso era parte del encanto.

Comedia, survival y giros inesperados

Aunque el tono dominante es el de la comedia, sería un error reducir la película a una simple sucesión de chistes cinéfilos. Gormican entiende bien los códigos del cine de supervivencia y los utiliza para construir secuencias de tensión que funcionan incluso cuando el espectador es consciente de la broma. Hay persecuciones, sobresaltos y una sensación constante de amenaza, apoyada en una puesta en escena que juega con la exageración sin caer en la autoparodia constante.

Resulta especialmente llamativo cómo la película introduce dos y hasta tres giros de guion cuando el público ya se siente cómodo en el terreno del humor. Es en esos momentos donde ‘Anaconda’ demuestra una ambición inesperada, recordando que el cine de género, incluso en clave de comedia, puede permitirse sorprender. El recuerdo del filme original, con aquel reparto tan peculiar formado por Jennifer Lopez, Owen Wilson, Ice Cube y Jon Voight, planea sobre cada escena, pero nunca como un lastre, sino como un punto de apoyo para subvertir expectativas.

El fun fact de que la ‘Anaconda’ de 1997 estuviera dirigida por el primo de Mario Vargas Llosa se convierte aquí casi en una broma interna sobre las carambolas absurdas de la industria, reforzando esa sensación de estar ante una película que ama el cine tanto como se ríe de él.

Jack Black, Paul Rudd y el amor al cine

Dada su premisa, es inevitable pensar en referentes como ‘Tropic Thunder’, ‘King Kong’ o ‘Be kind rewind’. Todas ellas comparten una mirada afectuosa hacia el propio medio, una voluntad de celebrar el acto de hacer cine mientras se critican sus miserias. ‘Anaconda’ se inscribe en esa tradición, señalando con ironía la frivolidad de Hollywood y su miedo endémico al riesgo narrativo.

Gran parte del éxito de la película recae en la química entre Jack Black y Paul Rudd. Forman una de las parejas cómicas más sólidas de los últimos años, recordando a dúos clásicos de títulos como ‘Shangai Kid’ u ‘Hora punta’. Black sorprende por su contención, reservando sus estallidos de energía para momentos muy concretos, mientras que Rudd aporta ese carisma aparentemente despreocupado que equilibra el conjunto. El resultado es una comedia que no siempre es desenfrenada, pero que se permite momentos de humor negro y situaciones deliberadamente absurdas, no aptas para todos los públicos.

En última instancia, esta nueva ‘Anaconda’ funciona como un recordatorio de que la nostalgia puede ser algo más que un producto prefabricado: puede ser una conversación honesta entre el pasado y el presente, entre el cine que vimos y el cine que seguimos queriendo ver.

Ficha de Anaconda

Estreno en España: 25 de diciembre de 2025. Título original: Anaconda. Duración: 100 min. País: EE.UU. Dirección: Tom Gormican. Guion: Tom Gormican, Kevin Etten. Música: David Fleming. Fotografía: Nigel Bluck. Reparto principal: Jack Black, Paul Rudd, Steve Zahn, Thandiwe Newton, Daniela Melchior. Producción: Columbia Pictures, Fully Formed Entertainment, TSG Entertainment. Distribución: Sony Pictures. Género: comedia, aventura. Web oficial.