Diario de Sitges 2025. 15 de octubre

De metros japoneses infinitos, pasando por la fiereza de Sisu para llegar al Drácula más «imaginativo» de la historia

Hoy ha sido una jornada donde los encuentros con maravillosos artistas nos han dado mucho de si. Carmen Cuba, directora de Casting como ‘Stranger Things’, ‘The Apprentice’ o ‘Annete’, por nombrar unas cuantas, nos ha deleitado con una charla muy interesante.

También hemos estado con el gran Luc Besson. El director nos ha contado como lo que realmente quería era una historia de amor en palabras del director «No me gustan las películas de terror. Es sobre la historia de amor». También comentó como seguramente no guste a todo el mundo y que sin duda a sus haters les dice que «les quiero». Quería plasmar en la cinta «La historia de amor de este hombre que espera 400 años solo porque quiere decir adiós a su esposa».

También ha pasado por el Festival hoy Sean S. Cunningham, director de ‘Viernes 13’, el cual ha sido el destinatario de otros de los Premi Màquina del Temps.

‘Sisu: camino a la venganza’

Después del gran éxito de la primera entrega «el hombre que se niega a morir» regresa con una nueva entrega en la que ya no hay capacidad para la sorpresa pero en el que la diversión sigue intacta. En esta ocasión el protagonista regresa a su hogar (una cabaña situada en lo que ya es territorio soviético) con la intención de desmontarla y reconstruirla. Pero los rusos (los malos de la función sustituyendo a los nazis) no están muy por la labor de dejarle en paz, lo que le obligará a volver a usar todo su arsenal de trucos en una orgía de violencia y sangre.

Una cosa que se agradece mucho de «Sisu, camino a la venganza» es que sus responsables saben perfectamente lo que el público espera de ella y lo ofrecen con alegría y sin complejos. Hay una mínima historia de trasfondo (Stephen Lang, el villano de la función fue quien asesinó a la familia del protagonista) pero en realidad es una excusa para disfrutar de más carnicería y muertes espectaculares.

División por capítulos, el protagonista que no habla, su perro que parece igual de inmortal… Todo continúa igual en el universo de ‘Sisu’ y no creo que nadie se queje por ello. Quizás ligeramente más contenida que la primera parte, sin descanso y enseñándonos cómo esquivar el ataque de un avión, cómo hacer que un tanque dé varias vueltas de campana o cómo esconder armas de forma creativa. Lo dicho, un divertimento con mayúsculas que merece mucho la pena.

‘Eye for an eye’

En Estados Unidos tenemos muchas leyendas macabras y una de ellas es The Sandman, un monstruo que llega en los sueños y acaba con tu tranquilidad.

En ‘Eye for an eye’ este monstruo viene a vengar a los acosadores y es que la cinta se centra en el bullying y en como si quieres venganza solo tienes que escribir el nombre de tu acosador en un árbol y esperar a que ocurra la magia, bueno, más bien las pesadillas.

La película no nos trae nada original, pero me lo he pasado bastante bien. Tiene muy bien hilada la historia y las muertes que vemos en pantalla son bastante crueles. El CGI en general está bien, pero es cierto que cuando sale el monstruo deja un poquito que desear. El diseño está bastante trabajado, pero el conjunto final, no termina de funcionar.

Aun así, ‘Eye for an eye’ es una película bastante entretenida y que no pierde el ritmo en ningún momento, algo que es de admirar. Esto es gracias a Colin Tilley, que, aunque sea su primera película, ha dirigido muchísimos videoclips y supongo que al final es algo que le ha dado muchas tablas y recursos para que el espectador siempre mantenga los ojos en la pantalla.

Comentado por Vicky Carras.

‘Exit 8’ (Crítica completa)

La adaptación cinematográfica del videojuego ‘The Exit 8’ logra trasladar exitosamente la inquietante experiencia a la gran pantalla. El original, un walking simulator minimalista ambientado en un metro japonés hiperrealista, destacaba por su tensión psicológica y la búsqueda de anomalías para hallar la salida. La película reproduce esa atmósfera opresiva con un diseño de producción minucioso y una notable interpretación de Kazunari Ninomiya, capaz de transmitir confusión y terror creciente.

El filme añade capas propias: terror psicológico, jump scares y anomalías inéditas que sorprenden incluso a quienes conocen el juego. Además, otorga al protagonista una historia personal, inexistente en la obra base, que convierte el laberinto en metáfora de la rutina urbana y del miedo al cambio. Con planos secuencia que refuerzan la inmersión y un trasfondo ampliado, ‘Exit 8’ no se limita a copiar, sino que amplifica y reinterpreta, ofreciendo una experiencia desconcertante y rica en lecturas. Llevan más allá los juegos de encontrar las siete diferencias y los déjà vu que en su día se asociaron en la cultura popular a un fallo en ‘Matrix’.

Comentado por Furanu.

‘Dracula: a love tale’ (Crítica completa)

Madre mía Luc Besson, todos esperábamos esta sorpresa como locos y para nada es lo que esperábamos. Este Drácula es muy complicado, una película que se asemeja tremendamente a ‘Drácula de Bram Stoker’ pero sin su romanticismo y buen hacer.

Pese a que no me ha gustado, he de decir, que ‘Drácula: a love tale’ tiene una gran producción. Vestuario, localizaciones, el trabajo de maquillaje, peluquería, todo a nivel técnico me parece muy trabajado. Pero la historia y las interpretaciones son otra historia. Y es que pese a tener una base tan buena como es la novela original o incluso la cinta de Coppola, Luc Besson nos lleva por unos derroteros bastante diferentes y se le va un poco de madre todo.

Mi opinión es, que no era la película que me esperaba, está claro que, si se hubiese ido hacia una parodia de la película de Coppola, hubiese triunfado bastante. ¿Por qué digo esto?, por qué al principio parecía eso. Ya nos iba anunciando con el cartel, una copia del ‘Nosferatu’ de Eggers y después con un sinfín de escenas sacadas de la película de Francis Ford Coppola, que esto iba a ser una parodia, pero al final, la película se toma muy en serio y al menos en mi caso, deja bastante mal sabor de boca. Lo dicho, una pena, ya que a nivel visual es una gozada.

Comentado por Vicky Carras.

‘Opus’ (Crítica completa)

Mark Anthony Green debuta con ‘Opus’ mezclando sátira, thriller psicológico y comedia negra en un retrato afilado de la fama y sus cultos. La historia sigue a Alfred Moretti (John Malkovich), un músico legendario que, tras tres décadas de silencio, reaparece con un evento exclusivo en su finca. Ariel Ecton (Ayo Edebiri), periodista en busca de su gran oportunidad, descubre que lo que parecía un simple listening party es, en realidad, una experiencia inquietante sobre manipulación y devoción absurda hacia los ídolos.

Malkovich brilla como un mesías pop: excéntrico, ególatra y magnético. El detalle curioso es que grabó con su propia voz los temas de su personaje, dando lugar incluso a un álbum real, ‘OPUS: The Moretti’. Es un papel hecho a medida, a medio camino entre lo cómico y lo perturbador, tan fascinante como incómodo.

La película funciona como sátira y parodia del artisteo, cercana a los ecos de culto que ‘Los Simpson’ ya ridiculizaron con los movimentarios. Aunque el guion tropieza a veces en clichés, su magnetismo visual y su reflexión sobre cómo el artisteo gobierna el mundo actual la convierten en una ópera prima tan irregular como hipnótica, con un final que deja un eco inquietante en la mente del espectador.

Comentado por Furanu.

Crítica: ‘Opus. La última obra’

En qué plataforma ver Opus. La última obra

Sinopsis

Una escritora viaja al complejo de un ícono del pop que desapareció hace años. Rodeada de su secta de aduladores y de un grupo de colegas periodistas, pronto descubre sus retorcidos planes para la reunión.

Crítica

Satírica y cómica, pero la verdad que esconde es descorazonadora

Mark Anthony Green debuta con ‘Opus’ proponiendo una mezcla arriesgada entre sátira, thriller psicológico y comedia negra que desmonta, con bisturí y algo de serrucho, la cultura de la fama y los cultos de personalidad. La premisa ya es sugerente: Alfred Moretti (John Malkovich), un músico mítico retirado durante tres décadas, decide reaparecer con un evento exclusivo en su finca privada. Una periodista en ascenso, Ariel Ecton (Ayo Edebiri), ve en la invitación su oportunidad de oro. Lo que empieza como un glorificado listening party se convierte en un retrato inquietante del magnetismo, la manipulación y la absurda devoción hacia los ídolos.

Malkovich, el mesías pop que no sabíamos que necesitábamos. El actor se mete de lleno en un papel hecho a medida: un artista adorado cual líder de secta, con aires mesiánicos y canciones que, como buen mito, sobreviven generaciones. Es como si Elvis o Michael Jackson no hubiesen muerto y de repente te llamaran para pasar un fin de semana en Graceland o Neverland. ¿El extra de color? Malkovich grabó con su propia voz los temas de Moretti, y no se quedó en el método: existe un álbum real publicado bajo el título ‘OPUS: The Moretti’. Sí, el cine y la vida se dieron la mano… y hasta sacaron un disco. Este papel encaja perfecto en su historial: personajes excéntricos, ególatras, geniales y peligrosamente magnéticos. Y aquí brilla con esa capacidad suya de resultar cómico y perturbador al mismo tiempo, como un meme que primero te hace reír y luego te deja incómodo.

‘Opus’ es una sátira con ecos de culto (y un poco de ‘Los Simpson’). La película retrata cómo la gente común, con trabajos comunes y opiniones comunes, busca trascender acercándose a quienes ya representan algo para el resto del mundo. Algunos lo hacen con esfuerzo, otros por pura casualidad, pero el resultado es el mismo: la persecución de un instante de gloria. Green se ríe de ese proceso, y lo hace con un magnetismo visual que atrapa. En realidad, ‘Opus’ funciona también como comedia visualmente hipnótica, una parodia del mundo del artisteo, de los ídolos y de las sectas mediáticas. La comparación inevitable: aquel episodio de ‘Los Simpson’ donde los “movimetarios” captaban a Springfield entero con cantos pegadizos. Aquí el canto de sirena no es tan amarillo, pero sí igual de absurdo.

No todo es humor. El filme también se atreve a mostrar el lado inquietante de la manipulación y la capacidad de los artistas para erigirse como gurús. De hecho, la última conversación de la película resulta un mazazo inesperado. Sin entrar en spoilers, basta decir que la clarividencia de ese diálogo se clava como un dardo: nos habla de cómo la humanidad está fracasando, no porque el pulso entre la inteligencia o fuerza ya no esté presente. Es otro tipo de fuerza la que mueve el mundo, más difusa, menos noble, la que domina el mundo actual. Y sí, duele admitirlo porque, para colmo, suena tremendamente convincente.

Lástima que no todo brilla en ‘Opus’. El guion, en ocasiones, se dispersa en guiños y clichés del terror contemporáneo. Hay momentos en los que la sátira pierde filo y se queda en mera caricatura. Pero aun así, Green consigue que su ópera prima tenga personalidad, magnetismo estético y, sobre todo, un discurso que incomoda lo justo para que uno salga de la sala con preguntas.

Ficha de la película

Estreno en España: por determinar. Título original: Opus. Duración: 103 min. País: EE.UU. Dirección: Mark Anthony Green. Guion: Mark Anthony Green. Música: Danny Bensi, Saunder Jurriaans. Fotografía: Tommy “Maddox” Upshaw. Reparto principal: Edebiri, John Malkovich, Murray Barlett, Juliette Lewis, Amber Midhunter, Stephanie Suganami, Young Mazino, Tatanka Means, Tony Hale. Producción: A24, Macro, Makeready. Distribución: por determinar. Género: comedia, suspense. Web oficial: https://a24films.com/films/opus