Crítica: ‘Pioneras. Solo querían jugar’

Conecta con un presente que celebra lo que en el pasado se reprimía

Al leer la sinopsis de esta película inmediatamente me vino la cabeza el título de una serie reciente llamada ‘Las pelotaris 1926’, en la cual, se contaba la historia real de unas mujeres que fueron ninguneadas por su afán de pretender ser deportistas de élite y, por no ser hombres y sin tener en cuenta la relevancia internacional que alcanzaron ni el talento que realmente tenían, pasaron al olvido histórico. Con las pelotaris también estaba el hecho posterior de que el franquismo favorecía el mundo del fútbol frente a otros deportes que podían estar más vinculados con País Vasco y Navarra, pero no se llegó a tocar eso pues la serie no tuvo más temporadas. Con ‘Pioneras. Solo querían jugar’ si tenemos el elemento futbolístico, pero obviando eso, por comparativa gana esta película por goleada pues la serie citada, estrenada por SkyShowtime en 2024, cometía el tremendo error de transformar el relato, de usar los códigos errados, en concreto los de las telenovelas, con todos sus amoríos y giros melodramáticos que ello conlleva, destrozando así cualquier reivindicación y visibilización planteada.

Dirigida por Marta Díaz de Lope Díaz llega una película que usa el fútbol como campo de batalla simbólico. La película, ambientada en los años setenta y presentada en un formato 4:3 que refuerza su vocación de crónica de época, se inspira en hechos reales como el primer partido femenino disputado en Villaverde o aquel despropósito ridículo que contó con las folclóricas de la época. Desde el inicio se advierte que está “inspirada en hechos reales”, y no es un mero reclamo: la cinta se apoya en documentación histórica, rescatando también figuras de periodistas en la época que como Sara Estévez Urquijo a.k.a. Maratón, tuvieron que luchar contra lo establecido para ejercer la profesión que les gustaba.

Fútbol femenino y memoria histórica: más allá del deporte

‘Pioneras. Solo querían jugar’ no habla solo de fútbol femenino en la España tardofranquista y de la Transición; habla de un país encerrado en sus propios prejuicios. Si en ‘Las pelotaris 1926’ se insinuaba el olvido histórico de aquellas mujeres, aquí el balón es un espejo social. La directora, que ya había demostrado sensibilidad para retratar comunidades cerradas en ‘Mi querida cofradía’ y ‘Los buenos modales’, vuelve a explorar la fricción entre tradición y deseo de emancipación.

El deporte funciona como vehículo narrativo para retratar un machismo estructural que no se limita al vestuario. Hay insultos en la grada, burlas en la prensa, paternalismo institucional. Y, sin necesidad de subrayados discursivos, la película conecta con realidades que aún persisten: el odio en el deporte, el racismo que aflora en los estadios, las corruptelas que convierten la pasión en negocio. No es casual que hoy, tras los recientes éxitos de la selección española femenina, esta historia resuene con fuerza: el presente celebra lo que el pasado reprimía.

Como exentrenador de fútbol base femenino, puedo afirmar que la película acierta en la textura cotidiana: la precariedad de los entrenamientos, la incomprensión familiar, la mezcla de ilusión y vergüenza que muchas niñas han sentido al desafiar lo establecido. ‘Pioneras. Solo querían jugar’ entiende que el gesto de calzarse unas botas podía ser, en aquel contexto, un acto tan subversivo como necesario y evolutivamente inevitable.

Contención frente al melodrama: una decisión estética y política

Uno de los mayores aciertos del filme es su negativa a caer en la hipérbole. No convierte la reivindicación en catálogo de causas ni introduce subtramas forzadas para amplificar la agenda. No hay una acumulación de conflictos diseñados para arrancar aplausos fáciles. Esa sobriedad la distancia de productos como ‘Las chicas del cable’, donde la sobrecarga temática terminaba diluyendo la fuerza del relato.

Aquí no se instrumentaliza la identidad ni se introducen discursos impostados; se muestra la desigualdad con naturalidad, dejando que la injusticia hable por sí sola. Incluso el recurso al 4:3 no es un capricho estético, sino una forma de encuadrar a las protagonistas en un marco físico y simbólico más estrecho, acorde con las limitaciones que enfrentaban.

La película tampoco convierte a sus personajes masculinos en villanos unidimensionales. Hay ignorancia, hay desprecio, pero también hay contradicción y matices. Esa complejidad evita el panfleto y fortalece la dimensión humana de la historia. Porque, al final, ‘Pioneras. Solo querían jugar’ no es un alegato contra los hombres, sino contra una mentalidad que reprime a las mujeres. Si eres de los que se sienten cómodos con la mujer confinada al hogar (como ocurría hace apenas medio siglo), probablemente esta película te incomode y eso es precisamente parte de su valor y de tu problema.

Ficha de ‘Pioneras. Solo querían jugar’

Estreno en España: por determinar. Título original: Pioneras. Solo querían jugar. Duración: por determinar. País: España. Dirección: Marta Díaz. Guion: Marta Díaz, Zebina Guerra. Música: Fotografía: Maria Codina. Reparto principal: Daniel Ibáñez, Aixa Villagrán, Sofía de Iznájar, Bruna Lucadamo, Nora Otxoteko, Leire Aguiar, Lorea Carballo, Miriam Rubio. Producción: Cine365 Films, Ciudadano Ciskul, Crea SGR, ICAA, Movistar Plus+, Nadie es Perfecto, Pioneras la película, RTVE. Distribución: por determinar. Género: drama. Web oficial.

Tráiler de ‘Rosalinda’, con Elena Furiase y Olivia Baglivi

Una obra de Ramón Luque surgida de un texto de Shakespeare

‘Rosalinda’ es una película escrita y dirigida por Ramón Luque (‘Historias de Lavapiés’). Está basada en la obra ‘Como gustéis’ de William Shakespeare y cuenta con una banda sonora pop-rock obra de Matt Gunston.

El filme está protagonizado por Elena Furiase y Olivia Baglivi. También cuenta con Diego Landaluce, Héctor González, Rut Santamaría, José Troncoso, Laura Cepeda, Carlos Cabra, Juanjo Domínguez, Ramón García del Pomar, Alberto Closas, Antonio Meléndez Peso y Alexandro Valeiras. Además de con la colaboración especial de Cuca Escribano y Juanma Navas.

‘Rosalinda’ es una producción de Proyecto Manhattan y Clapham Films que se estrena el 11 de diciembre en cines.

Sinopsis oficial:

La película es una reflexión sobre el amor y el paso del tiempo, a través de dos mujeres y sus respectivas situaciones existenciales. Unos actores y actrices ensayan en un teatro la obra «Como gustéis» de William Shakespeare: se cuentan las peripecias de unos personajes exiliados en un bello bosque, a través de sus historias de amor, especialmente la que une a Rosalinda con Orlando.

Rosalinda es una mujer activa y vitalista que sabe lo que quiere: el amor del noble aunque algo torpe, Orlando. Para ello, se disfrazará de hombre y junto a su prima Celia y la bufona Petra vivirán una serie de aventuras en el bosque de Arden.

La obra, de una trama muy sencilla, es más bien la oportunidad de presentar distintos personajes shakesperianos, en una celebración del amor, la belleza y la juventud.

Como contrapunto, Eva, la directora de la obra teatral que están ensayando, medita sobre la posibilidad de estar, a sus sesenta años, de nuevo, enamorada de un hombre mucho más joven que ella.

Crítica: ‘Thi Mai, rumbo a Vietnam’

Sinopsis

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Tras perder a su hija María en un accidente, Carmen recibe una carta de la agencia de adopción en la que por fin le conceden a María una niña vietnamita, Thi Mai.

Junto a sus dos mejores amigas, Elvira y Rosa, que nunca han salido de España, deciden viajar a Vietnam para completar el proceso de adopción. Una vez allí, su inexperiencia, el choque cultural, los laberintos burocráticos y las peculiaridades de cada una de estas tres mujeres convierten el viaje en una sucesión de equívocos, situaciones disparatadas y decisiones delirantes. Sus insólitas acciones en Vietnam provocan que el reto parezca cada vez más inalcanzable, por lo que tendrán que recurrir a ingentes dotes de ingenio, no exento de disparate, y cabezonería para que THI MAI pueda volver con Carmen a su hogar en España.

A su aventura se unen Dan, su rígido pero noble guía vietnamita, y Andrés, un joven actor español que viaja a Hanoi para vivir con su pareja.

‘Thi Mai, rumbo a Vietnam’ es la divertida historia de amor de una madre que no quiere renunciar a su derecho de ser abuela y de cómo la esperanza, la amistad y las buenas personas que se encuentran por el camino (en cualquier lugar del mundo), siempre pueden con las desgracias.

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Crítica

Comedia bien medida, sin irse a cotas disparatadas.

La primera vez que supe de ‘Thi Mai, rumbo a Vietnam’ me vino el recuerdo de un episodio de ‘Los Simpson’ en el que Selma (una de las hermanas gemelas de Marge) quería adoptar a una niña en China y no podía porque no estaba casada. Lo que sucedía entonces es que comenzaba una aventura en la que tenía que fingir estar casada con Homer para conseguir engañar a una inflexible agente de adopción. No digo que esta película sea un plagio de ese episodio, para nada, como os podéis imaginar en la serie de Matt Groening las cosas se enredan y se vuelven cada vez más absurdas. Pero si he visto ahora, tas ver la película, bastante puntos en común y cuando leí su sinopsis me temí que pudiese acabar buscando ese humor disparatado que tienen tantas películas de viajes alocados y tantas historias españolas mezcladas con culturas extranjeras.

Pero ‘Thi Mai, rumbo a Vietnam’ no es una película de tintes absurdos. Tiene sus momentos dramáticos, necesarios pero rápidamente equilibrados y contrarrestados. Sobre todo es una comedia ligera, sencilla, con momentos emotivos y personajes muy humanos. Pese a su argumento no sigue unos derroteros excesivamente descabellados ni se descontrola y tampoco tiene momentos increíblemente surrealistas. Al contrario, lo que sucede en ella le puede haber pasado a cualquier turista o podemos verlo en algún programa sobre españoles en Vietnam. Está repleta de confusiones comprensibles, anecdóticas y muy campechanas.

Como dice el proverbio vietnamita «al comerte una fruta piensa en aquel que plantó el árbol». Eso es lo que hace el personaje de Carmen Machi. Busca a su nieta pensando en quién pidió la adopción, su hija. La actriz española, igual que cuando actuó en ‘La puerta abierta’ o cualquier trabajo en el que maneje un abanico de emociones, demuestra que sigue siendo uno de nuestros tesoros. Es igual que la pongas delante de la cámara y la pidas que ejecute un gag o una escena intensamente dramática que ella sabe cómo llegar al espectador y como adaptarla a un personaje. Dani Rovira interpreta a un actor homosexual y lo hace sin exagerar ni llevarlo al extremo o la parodia, algo que seguro que el colectivo LGTB agradece. Adriana Ozores y Aitana Sánchez-Gijón tienen más protagonismo que Dani Rovira, que realmente está en un segundo plano de la película. Y de ellas destaca más Ozores por que tiene las frases más tontorronas y memorables. Seguro que salís del cine repitiendo alguna de sus chifladuras.

Curioso y abrupto es el contraste de culturas que vemos en la película. La propuesta del personaje de Machi es de locos y así se refleja al saltar de golpe de Pamplona a Vietnam, donde ha estado el equipo del filme rodando seis semanas. Y eso se ve porque el país está grabado de pe a pa. Campos, mares, ciudades, pueblos… Casi toda la película transcurre en la república asiática. Valoro positivamente también en ese sentido esta apuesta de Patricia Ferreira y su equipo, pues ha escogido muy bien sus localizaciones. No ha caído en los tópicos y tampoco ha pecado de comedida.

Además de ser la historia de una persona que lucha por su sueño y derecho a ser abuela ‘Thi Mai, rumbo a Vietnam’ es la aventura de otras dos mujeres que tienen diferentes inquietudes. La de una que ha sido prejubilada y la de otra que tiene una familia que no la valora. Así pues abarca un buen espectro de personalidades que, aunque nos van pronosticando cual va a ser su final, se liberan o revelan mientras nos hacen pasar un rato bien agradable.

Ficha de la película

Estreno en España: 12 de enero de 2018. Título original: Thi Mai, rumbo a Vietnam. Duración: 99 min. País: España. Dirección: Patricia Ferreira. Guión: Marta Sánchez. Música: Fernando Velázquez. Fotografía: Sergi Gallardo. Reparto principal: Carmen Machi, Adriana Ozores, Aitana Sánchez-Gijón, Dani Rovira, José Troncoso, Pedro Casablanc. Producción: Amor en Vietnam A.I.E, Tripictures, ES.DOCU, Atresmecia Cine. Distribución: Tripictures. Género: comedia. Web oficial: http://www.tripictures.com/web/thi-mai/