En qué plataforma ver Indomables
Sinopsis
Muriel y su marido Lee comienzan una nueva vida en California cuando él regresa de la guerra de Corea. Pero su nueva estabilidad se ve alterada por la llegada del carismático hermano de Lee, Julius, un jugador caprichoso con un pasado secreto. Rápidamente se forma un peligroso triángulo amoroso. Cuando Julius se marcha en busca de la joven tramposa de la que se ha enamorado, el anhelo de Muriel por algo más la empuja a una vida secreta propia, apostando a los caballos de carreras y explorando un amor que nunca soñó posible.
Crítica
Una historia old-school con corazón actual
Lejos de ser un mero triángulo amoroso, ‘Indomables’ se expande hasta convertirse en más que un triángulo amoroso en un pentágono amoroso: relaciones múltiples entrecruzándose como piezas de un tablero complejo. Lo protagonitas conforman un entramado donde afecto, interés y engaño flirtean constantemente. Este laberinto romántico refleja, casi simbólicamente, una economía emocional intrincada: aquí aparece la idea de jugar a varias bandas, tanto amorosa como económicamente. No es solo pasión y deseo; también hay una contienda, una danza fina entre poder, ganancia y vulnerabilidad. Cada personaje parece invertir (emocional o materialmente) en alianzas que pueden ser desmanteladas en cualquier momento. Y lo que predomina en todo momento es un sentimiento de peligro: peligro al apostar, peligro de que te descubra tu pareja, peligro al hacer trampa, peligro a que se desvele tu homosexualidad…
Hay un gusto muy marcado por lo retro: la ambientación, el vestuario, la banda sonora y ciertos guiños estéticos nos transportan directamente a los años 50. ‘Indomables’ nos hace volver a esa época basándose en la novela de Shannon Pufahl. Además hay algo ‘old school’ en su planteamiento, en la gestualidad de los personajes, incluso en el ritmo narrativo. Los diálogos tienen la cadencia de Hollywood clásico, pero proyectados con una claridad moderna y libre de censura o tabúes sociales. En cierto sentido, ‘Indomables’ actúa como una revisión contemporánea de figuras icónicas como Marlon Brando, John Wayne o James Dean, ese espíritu rebelde e íntimo, pero refractado a través de una mirada de hoy. No se trata de una copia, sino de una reinterpretación consciente, como si el director hubiese querido revisar aquella época sin ánimo de cancelar lo hecho hasta ahora, pero si de invitarnos a la amplitud de miras.
El tema LGBTQI+ se hila con naturalidad a lo largo de la historia, sin fórmulas ni estridencias. La identidad fluye, las etiquetas se desdibujan. La cinta explora con elegancia y potencia cómo amar y pertenecer pueden ir de la mano de la libertad de ser. Esa dualidad (identidad y libertad) está en el centro de los conflictos internos: el deseo de autenticidad frente al miedo a la marginación, las redes de afecto que refuerzan, pero también encadenan, y la necesidad de romper esos grilletes para alcanzar una libertad plena.
Daniel Minahan, a través de una puesta en escena calculada y sutil, logra un equilibrio entre lo vintage y lo contemporáneo. No hay estridencias visuales: predominan planos sobrios, iluminación tenue, tonos pastel y sombras largas que recuerdan los grandes estudios, pero con una paleta emocional más diversa. La sensación es nostálgica, pero no sacada de un museo.
El guion aprovecha esa base literaria para explorar psicologías complejas. Los silencios valen tanto como las palabras, y ciertos gestos o miradas evocan más que diálogos explícitos. La carga simbólica de la época de los 50 (con su moral implícita y su glamour conservador) se fractura con la pluralidad de los cuerpos y afectos que circulan en ‘Indomables’.
No todo encaja; a veces la densidad temática hace que ciertos arcos narrativos queden un poco comprimidos hacia el final. Pero esta compresión también agrega tensión, como si los personajes se viesen obligados a resolverse antes de lo esperado. Y aunque se agradece esa intensidad, tal vez un poco más de expansión en algunos vínculos hubiese permitido un cierre menos abrupto emocionalmente, pese a que tiene una escena final elegante.
Es una obra valiente, rica y evocadora. Una película que nos invita a revisar lo que damos por clásico y a pensar en la identidad y el deseo como fuerzas siempre renovables. Entre referencias retro, tensión emocional y libertad contemporánea, Minahan propone una mirada audaz al amor, al poder, a la identidad y al campo de fuerzas afectivas que atraviesa a cada persona.
Ficha de la película
Estreno en España: 8 de agosto de 2025. Título original: On Swift Horses. Duración: 117 min. País: EE.UU. Dirección: Daniel Minahan. Guion: Bryce Kass. Música: Mark Orton. Fotografía: Luc Montpellier. Reparto principal: Daisy Edgar-Jones, Jacob Elordi, Will Poulter, Diego Calva, Sasha Calle. Producción: Ley Line Entertainment, FirstGen Content, Cor Cordium, The Dan Corp, Wavelength, Killer Films. Distribución: Beta Fiction. Género: romance, drama. Web oficial: https://www.leylineentertainment.com/on-swift-horses
