Crítica: ‘Jack Ryan, de Tom Clancy: Guerra encubierta’

En qué plataforma ver Jack Ryan, de Tom Clancy Guerra: encubierta

Cuanto más se acerca Jack Ryan a los despachos, más se sumerge en la acción

Hay algo curioso en la evolución audiovisual de Jack Ryan. El personaje creado por Tom Clancy nació como un analista, un hombre más cercano al despacho y al cálculo geopolítico que al gatillo fácil. Sin embargo, con el paso de las décadas y de las adaptaciones, Hollywood ha ido empujándolo hacia territorios cada vez más cercanos a la espectacularidad del blockbuster de espionaje. ‘Jack Ryan, de Tom Clancy: Guerra encubierta’, dirigida por Andrew Bernstein, termina de abrazar esa transformación y convierte a John Krasinski en una suerte de cruce entre Ethan Hunt y James Bond, aunque mucho más terrenal, más vulnerable y menos estilizado. Es curioso, pues su propia evolución a lo largo de las temporadas de las series le han ido acercando más a los despachos pero convirtiéndole a la vez en un héroe diestro en las armas y las persecuciones.

La película (que llega a Prime Video el 20 de mayo) funciona como continuación y cierre de la serie iniciada en 2018. De hecho, buena parte de la conversación alrededor del proyecto gira precisamente en torno a eso: el aparente adiós definitivo de Krasinski al personaje. Diversos medios estadounidenses han señalado que esta producción fue concebida como una despedida cinematográfica tras el final de la cuarta temporada, en lugar de desarrollar una quinta tanda de episodios. Y se nota. ‘Guerra encubierta’ tiene constantemente aroma de epílogo, de última misión para un héroe que ha terminado devorado por el propio engranaje industrial del streaming. Y se supone que puede suponer el inicio de spin-offs, pero no da ninguna pista.

Entre ‘Juego de patriotas’ y ‘Misión: imposible’

Conviene recordar que Jack Ryan ya había pasado antes por el cine mucho antes de la serie de Prime Video. Alec Baldwin protagonizó ‘La caza del Octubre Rojo’, quizá la adaptación más elegante del universo Clancy. Después llegaría Harrison Ford con ‘Juego de patriotas’ y ‘Peligro inminente’, probablemente las películas que mejor entendieron el equilibrio entre intriga política y thriller de acción. Más tarde aparecería Ben Affleck en ‘Pánico nuclear’ y finalmente Chris Pine en ‘Jack Ryan: Operación sombra’, una cinta producida por Paramount Pictures que intentó relanzar la franquicia sin demasiado éxito.

‘Guerra encubierta’ no está entre las mejores adaptaciones del imaginario de Clancy. Le falta la densidad paranoica de ‘La caza del Octubre Rojo’ y la contundencia política de las aventuras noventeras de Harrison Ford. A cambio, ofrece una versión más ligera y contemporánea del personaje, mucho más enfocada en la adrenalina inmediata y en la sensación de espectáculo global.

Y ahí es donde aparece la comparación inevitable con ‘Misión: imposible’. Igual que sucedía al comienzo de la última entrega protagonizada por Tom Cruise, esta película parece empeñada en arrojar sobre el espectador una avalancha de nombres, organismos gubernamentales, operaciones secretas y conspiraciones cruzadas. El problema no es tanto la complejidad como la velocidad con la que se presenta todo. Durante buena parte del primer acto uno tiene la sensación de estar intentando recordar quién trabaja para quién mientras la narración sigue avanzando sin esperar a nadie.

Lo curioso es que, pese a ello, no resulta imprescindible haber visto la serie. Bernstein y los guionistas consiguen que el espectador pueda entrar relativamente rápido en el juego gracias a una estructura muy clásica de thriller internacional. Hay relaciones previas y referencias constantes al pasado reciente del personaje, sí, pero el filme entiende que también necesita captar a quienes simplemente buscan una película de espionaje de gran presupuesto para una noche de streaming.

Andrew Bernstein y la televisión de prestigio como escuela de acción

La elección de Andrew Bernstein como director resulta bastante lógica. Además de haber dirigido varios episodios de ‘Jack Ryan’, Bernstein lleva décadas moviéndose dentro de la televisión estadounidense de prestigio. Ha pasado por series como ‘Ozark’, ‘Fear the Walking Dead’ o ‘El visitante’, pero resulta especialmente simpático recordar que inició su carrera en un tipo de ficción política completamente distinto: ‘El ala oeste de la Casa Blanca’, aquella maravillosa serie creada por Aaron Sorkin que convirtió los pasillos presidenciales en un espacio de idealismo, diálogo brillante y tensión institucional.

Ese origen se percibe todavía en algunos momentos de ‘Guerra encubierta’. Bernstein parece más cómodo cuando filma reuniones tensas, conversaciones estratégicas o escenas donde los personajes discuten implicaciones geopolíticas que cuando la película entra en modo persecución global. Aun así, demuestra oficio suficiente para sostener un espectáculo musculoso y bastante eficaz.

Visualmente, además, hay una clara intención de acercar el universo Ryan a la estética contemporánea del “espionaje premium”. La fotografía apuesta por tonos fríos, ciudades impersonales y espacios corporativos que refuerzan la idea de un mundo dominado por agencias, contratistas privados y estructuras invisibles de poder. Por el contrario también nos sumerge en escenarios grotescamente lujosos como las calles de Dubai. Este último detalle no es casual pues desde 2012, Paramount licenció su nombre y su identidad visual para desarrollar hoteles y complejos de lujo inspirados en Hollywood en Dubái. Todo ello muy en la línea de las grandes franquicias actuales.

Y sí, resulta curioso comprobar cómo tanto ‘Misión: imposible’ como el universo Jack Ryan terminan orbitando alrededor de Paramount Pictures y Prime Video, dos gigantes que parecen empeñados en convertir el thriller de espionaje en uno de los pilares del entretenimiento mainstream contemporáneo. Recordemos que Amazon es propietaria actualmente de la franquicia de 007.

Krasinski, por su parte, sale claramente reforzado. Hace años todavía costaba separar su imagen del entrañable Jim de ‘The Office’. Ahora ya no. Aquí aparece completamente consolidado como héroe de acción moderno: cercano, cansado, inteligente y menos invulnerable que los espías clásicos. Su Jack Ryan sigue transmitiendo la sensación de ser un hombre normal atrapado constantemente en situaciones extraordinarias. Y quizá ahí siga residiendo el principal atractivo del personaje. Porque mientras Bond representa fantasía y Ethan Hunt rozaba ya lo superheroico, Jack Ryan continúa siendo el analista que accidentalmente termina salvando el mundo.

Ficha de ‘Jack Ryan, de Tom Clancy Guerra: encubierta

Estreno en España: 20 de mayo de 2026. Título original: Jack Ryan: Ghost War. Duración: 105 min. País: EE.UU. Dirección: Andrew Bernstein. Guion: Aaron Rabin, John Krasinski. Música: Ramin Djawadi, William Marriott. Fotografía: Arnau Valls Colomer. Reparto principal: John Krasinski, Wendell Pierce, Michael Kell, Max Beesley, JJ Feild, Douglas Hodge, Betty Gabriel, Sienna Miller. Producción: Amazon MGM Studios, Epic Films, Genre Arts, Paramount Pictures, Push, Boot, Skydance Media, Sunday Night. Distribución: Prime Video. Género: suspense, acción. Web oficial.