Crítica: ‘Polígono X’

Sinopsis

Unas canchas de fútbol de barrio. Rana y su equipo se sienten humillados por los brasileños del barrio de al lado, que les ganan desde hace tiempo. Pero hoy no van a permitirse perder y menos delante de Alba, la ex de Rana, saliendo a jugar contra ellos en una partida de cinco contra cinco en donde todos tienen algo contra todos. Esta es la oportunidad perfecta para los chicos del barrio Polígono X de hacer algo que llevan esperando mucho tiempo: expulsar a los brasileños de su barrio.

Crítica

Un retrato sin concesiones de la tensión del cemento

Hay que decirlo desde el inicio: pocos cortos logran condensar con tanta precisión y tensión narrativa un universo tan reconocible como el que plantea Néstor López en ‘Polígono X’. Un director que ya sabe lo que es levantar un Goya, vaticinamos hace poco el éxito de ‘Semillas de Kivu’ y aprovechamos esta ocasión para dar nuestra sincera enhorabuena. Esta vez nos golpea con una pieza compacta y brutal que se mueve con la precisión de una coreografía… pero sin artificios, sin alardes vacíos. Aquí, el plano secuencia no es un capricho técnico, es una necesidad narrativa que sirve para subrayar la tensión psicológica, el asedio de gallitos y la sensación de que algo puede explotar en cualquier momento.

Uno de los méritos y aciertos de ‘Polígono X’ reside en cómo consigue que la cámara se convierta en un personaje más, un testigo que respira el mismo aire cargado que los protagonistas. No hay cortes y tampoco hay pausas. Todo fluye con una naturalidad inquietante, como si de manera arriesgada la cámara se hubiese sumergido en un barrio real y a modo de documental. Esa cámara nerviosa pero precisa no solo capta la acción sino también el contexto: esas fachadas desconchadas, ese lenguaje corporal endurecido por los años, esa jerga que es tan música como amenaza.

‘Polígono X’ no habla solo de un conflicto puntual: habla de una cultura enquistada, de una masculinidad tóxica que sobrevive inexplicablemente al paso del tiempo. Viviendo actualmente con bombardeo de discursos progresistas y de un audiovisual que enarbola discursos en aras de la igualdad, sorprende que aun parece lejos el ganar pulso a “los trogloditas” que necesitan el refuerzo físico para sentirse alguien. En pleno siglo XXI, cuando las pantallas han educado a generaciones enteras y deberían habernos enseñado otras formas de ser, López nos recuerda que hay realidades donde la evolución no ha llegado, o ha llegado a medias. Y no lo hace desde la superioridad moral ni el panfleto: lo hace desde una mirada que parece fruto de la observación, desde una mirada que entiende el barrio, tanto como los que hemos crecido en él y lo hemos mamado casi como firma de vida.

En este sentido, quienes hemos transitado esas calles, esas pistas de fútbol sala donde se juega más que el marcador, encontramos en ‘Polígono X’ una fidelidad completa, vibrante. Porque no es solo el decorado, es el código gestual, la violencia sorda que se esconde tras mirada, el orgullo ridículo que se convierte en detonante de una tragedia. López clava estos matices con precisión y lo hace apoyado en un reparto que parece no actuar, sino simplemente estar. Ahí está el otro gran acierto del corto. Juan José Ballesta suma una nueva interpretación que clava los patrones de aquellos que son endémicos de las calles de la España de los 2000. Pero no solo él, sino que todo un reparto encabezado realmente por Guillermo Hego, que compone una pandilla veraz que podríamos cruzarnos si salimos ahora mismo a barrios madrileños de zonas como Carabanchel, Vallecas, El Pilar o Villaverde.

El corto se ve rápido, sí, pero deja una sensación amarga que permanece. Como una bronca mal cerrada o una conversación pendiente. ‘Polígono X’ es cine social, quizá la versión actual del cine quinqui de los 70 u 80. Sin florituras, sin condescendencias. Una ventana para quienes no quieren mirar y un recordatorio para los que vivimos o hemos vivido momentos como este.

Ficha de la película

Estreno en España: 2025. Título original: Polígono X. Duración: 15 min. País: España, Francia. Dirección: Néstor López. Guion: Néstor López. Fotografía: Juanjo Sánchez. Reparto principal: Guillermo Hego, Juan José Ballesta, Deivis de Jesús, Carlos Cábalas, Antonio Belvis, Anjel Collado, Alba Tissera. Producción: Filmakers Monkeys, Cvpvla Studio, La Última Sensación, The Other Films, La Luna Productions. Distribución: La Luna Productions. Género: drama. Web oficial: https://laultimasensacion.com/project/poligono-x/

Crítica: ‘Semillas de Kivu’

Sinopsis

En Kivu (RD Congo), uno de las zonas más violentas del mundo, un grupo de mujeres llega hasta el Hospital de Panzi después de haber sido violadas en grupo por las guerrillas de la zona que dominan los recursos minerales. Su tratamiento psicológico antes de la reinserción las enfrenta al dilema de aceptar a los bebés que han dado a luz tras las violaciones, encontrando en la cuestión de la maternidad, una manera de resistir.

Crítica

Semillas de Kivu recuerda que la ignorancia no es una excusa, sino una decisión

Se habla de la Guerra de Ucrania como un abuso por parte de Rusia y de la guerra en Gaza como un genocidio. Los principales países de Occidente contribuyen en mayor o menor medida a estos conflictos, manteniendo posiciones prudentes, codiciosas o cobardes, según se mire. Pero hay algo peor: la ignorancia. Hay conflictos armados que llevan un cuarto de siglo enquistados, hasta el punto de llegar a ser considerados el segundo mayor genocidio desde la II Guerra Mundial, al menos en términos de cifras. De esas guerras ya no se acuerda nadie, son lugares y gentes que no interesan, no son lucrativos. Menos mal que aún quedan personas que no se olvidan que el mundo va más allá del “primer mundo”.

Es precisamente esa ignorancia la que el cortometraje ‘Semillas de Kivu’, dirigido por Néstor López y Carlos Valle Casas, pretende romper. Con un enfoque tan valiente como profundamente humano, esta obra trasciende la denuncia para ofrecer un relato poderoso sobre la crisis que ha devastado la provincia de Kivu en la República Democrática del Congo. Pero el foco no son las armas, ni el coltán, ni las etnias, son las mujeres.

El cortometraje es de principio a fin un testimonio inapelable. Se entrelazan historias personales y datos históricos con una sensibilidad que huye del sensacionalismo, logrando que el espectador no solo entienda las dimensiones del conflicto, sino que empatice con sus víctimas y llegue a pensar si él mismo es cómplice del ostracismo que sufren ciertos países. Uno de los mayores aciertos de ‘Semillas de Kivu’ es su capacidad para humanizar cifras que sin aparecer en pantalla están presentes. Las imágenes, cuidadosamente seleccionadas, oscilan entre la devastación y la resiliencia, entre la brutalidad de la guerra y la fuerza de quienes, contra todo pronóstico, siguen sembrando esperanza, como el Doctor Denis Mukwege. En lugar de centrarse únicamente en estadísticas, López y Valle Casas ponen rostros y nombres a las víctimas y supervivientes, otorgándoles una voz que con frecuencia se les niega. Esto convierte el cortometraje en una herramienta poderosa no solo de denuncia, sino también de educación y sensibilización. Algo que se consigue no solo con entrevistas o imágenes, sino también aludiendo a las sensaciones (no al sensacionalismo, repito) con la música de Arturo Cardelús, que también pone melodía a ‘Los cayucos de Kayar’, otro cortometraje inscrito para los Goya 2025 que trata sobre otro tema crítico y crucial en África.

‘Semillas de Kivu’ no es solo un cortometraje, sino una llamada a la acción y una reflexión sobre la complicidad que el silencio y la ignorancia pueden tener en tragedias como la del Congo. Y sobre todo es un clamor por acabar con esas sociedades que permiten actos tan atroces como usar una violación como arma de guerra. Mientras algunas guerras dominan los titulares, otras se pierden en el olvido con consecuencias devastadoras. En un mundo donde la información está al alcance de la mano, ‘Semillas de Kivu’ recuerda que la ignorancia no es una excusa, sino una decisión. Una decisión que este cortometraje nos invita, con urgencia, a reconsiderar.

Ficha de la película

Estreno en España: 2024. Título original: Semillas de Kivu. Duración: 30 min. País: España. Dirección: Néstor López, Carlos Valle Casas. Guion: Néstor López. Música: Arturo Cardelús. Fotografía: Pablo Díaz. Producción: Auntie Films, Filmakers Monkeys. Género: documental. Web oficial: https://filmakersmonkeys.com/

Curiosa propuesta la de ’19, once historias de verdad’

31 de marzo en cines y a finales de abril en Movistar Plus+

Si queréis ver a muchos artistas desnudando sus sentimientos, solos ante la cámara, sin guión preestablecido y sin límites tenéis que estar pendientes del estreno de ’19, once historias de verdad’. Llega esta obra que reúne por primera vez ante la cámara a un impresionante reparto compuesto por Luis Tosar, Javier Gutiérez, Belén Rueda, Imanol Arias, Fele Martínez, Lolita Flores, Jorge Sanz, Alicia Borrachero, María Castro, Marian Álvarez y Unax Ugalde.

’19, once historias de verdad’ es una experiencia única y emocionante. Sus protagonistas hacen juntos este viaje y por primera vez se desnudan emocionalmente para revelar experiencias transformadoras. La esencia de esta película nace de una elección absolutamente libre, hecha por cada uno de sus protagonistas, de lo que quieren compartir con el espectador.

A partir de la pregunta “¿a qué se agarra el ser humano en los momentos complicados de la vida?” nacen 60 minutos de verdad absoluta. Cada uno eligió libremente qué compartir. La única premisa que se les dio fue que dicha historia fuera positiva.

Rodada en un blanco y negro íntimo y preciso, una estética muy elegante y cuidada y con una banda sonora maravillosamente compuesta y dirigida por Juan Antonio Simarro -uno de los grandes directores de orquesta españoles – el documental nos lleva al viaje personal de estos actores para mostrarnos su verdad.

Tras una avalada y premiada trayectoria como cortometrajista, productor publicitario y ayudante de producción de cineastas como Steven Spielberg o Ridley Scott, Javier Kühn debuta en la dirección de largometrajes con ‘19’, a partir de una idea original de la productora Amanda García-Tapia.

El film se presentó recientemente en la 67ª edición de la Semana Internacional de Cine de Valladolid, Seminci, dentro de la sección Proyecciones Especiales, con una excelente acogida por parte del público y la prensa.

Producida por Atrevida Producciones y Filmakers Monkeys, con el apoyo del Ayuntamiento de Madrid, 19 llegará a los cines el 31 de marzo de la mano de Syldavia Cinema. A finales de abril se estrenará en Movistar Plus+.