SALAIA: así será el futuro del cine emocional que se adapta al público en tiempo real

SALAIA, el revolucionario sistema español que utiliza IA para ajustar una película en tiempo real según las emociones colectivas del público

El cine está a punto de entrar en una nueva era y su punto de partida ha nacido en Navarra. Alli ha tenido lugar la presentación oficial de SALAIA, un sistema de Inteligencia Artificial que propone un modelo completamente renovado de exhibición cinematográfica: proyecciones vivas, capaces de leer el clima emocional de toda una sala y ajustar la película al instante, sin que el espectador note el proceso. Lo que hasta hace apenas unos años parecía ciencia ficción, hoy se ha convertido en una realidad técnica que funciona ante nuestros ojos.

El proyecto, desarrollado por Professor Octopus AI Lab en colaboración con GOLEM, con apoyo del Gobierno de Navarra y la participación tecnológica de HP, se ha revelado en los cines Golem Baiona de Pamplona como una de las iniciativas más disruptivas del panorama audiovisual europeo. Su objetivo: transformar la experiencia cinematográfica sin romper su esencia, ofreciendo un pase único cada vez que se proyecta una película.

SALAIA (Sistema Autogenerativo para la Adaptación mediante Inteligencia Artificial de Intervenciones Audiovisuales) analiza de forma anonimizada el estado emocional del público mediante cámaras e infrarrojos. Con esa información, una compleja red de modelos de IA decide cómo modular la narrativa: ritmo, diálogos, duración de escenas e incluso qué escenas generar en tiempo real. Todo ello, siguiendo los límites artísticos establecidos previamente por los creadores de cada proyecto.

Durante el evento de presentación hubo demostraciones del sistema y quedó claro que esta tecnología abre un abanico de posibilidades impensables hasta hace poco. Desde festivales que podrán ofrecer versiones únicas de un mismo film hasta museos, espacios educativos o empresas que podrían crear propuestas audiovisuales adaptadas a su audiencia en tiempo real.

SALAIA es la evolución natural de EMOTIONAL FILMS, un proyecto pionero que en 2023 exploró la adaptación emocional de una película para un único espectador. Aquella iniciativa sembró la semilla del que hoy es un sistema escalable, capaz de funcionar en cualquier red de salas europeas con la infraestructura actual. Su consolidación se apoya también en la experiencia del laboratorio OCTOPUS, responsable de éxitos internacionales como el concierto-evento BNET VS. BNET, premiado por su aplicación creativa de IA.

En la presentación estuvieron presentes representantes institucionales y miembros clave del sector audiovisual navarro, subrayando la relevancia regional y estratégica del proyecto. La dirección técnica recae en Carlos F. de Vigo y Lorena Ares, creadores vinculados a producciones premiadas como ‘Cafuné’, ‘Hanna y los monstruos’ o ‘Memorias de un hombre en pijama’, quienes destacan que el gran reto es integrar esta tecnología en una sala real sin romper la experiencia cinematográfica tradicional.

SALAIA estará en desarrollo hasta 2027, aunque sus primeras demostraciones avanzadas llegarán en 2026. Y, tras ver de cerca su potencial, una cosa está clara: estamos ante un hito que puede redefinir cómo entendemos el cine y cómo lo viviremos en los próximos años.

Con Emotional Films una IA hará que cambie la experiencia audiovisual sobre la marcha

En tiempo real la inteligencia artificial ofrece cada vez una experiencia diferente

El estudio de cine de animación y videojuegos Dr. Platypus & Ms. Wombat presentará este jueves 29 de junio en Pamplona Emotional Films, un nuevo formato audiovisual que es capaz de evolucionar la historia en tiempo real en función de las emociones del espectador gracias a la Inteligencia Artificial.

El lema de Emotional Films es «un espectador, una película». Su diseñador, el cineasta, diseñador de videojuegos e investigador Carlos F. De Vigo (‘Amanece la noche más larga’, nominado al Goya a Mejor cortometraje de animación en 2023), CEO de los estudios Dr. Platypus & Ms. Wombat, añade: “el concepto es tan flexible y personalizado, que prácticamente es imposible que se repita el mismo contenido si un espectador ve dos veces, o cien mil, un producto con tecnología emotional films”. Este logro se debe a una compleja arquitectura compuesta por 8 sofisticados modelos de IA interconectados, enormes bases de datos y otras tecnologías. Todo ello, para ofrecer una experiencia única, autogenerada en tiempo real desde la nube y reactiva a las emociones del espectador.

Emotional Films es un ambicioso proyecto de I+D, con un presupuesto cercano a los 2 millones de euros, que arrancó hace cinco años. Durante este proceso, al que se han sumado más de 40 investigadores multidisciplinares, el proyecto ha contado con la participación de la Universidad Pública de Navarra (UPNA), la Universidad de Navarra (UNAV), la fundación ADItech, CREENA (Centro de Recursos de Educación Especial de la Consejería de Educación del Gobierno de Navarra); y con la colaboración del Clúster Audiovisual de Navarra (CLAVNA).

La clave de este proyecto reside en que cuando una persona está viendo un formato Emotional Films, éste también está observando al espectador con el objetivo de ofrecerle una experiencia tan personalizada como desee. Los diálogos se generan en tiempo real, los personajes evolucionan en un sentido u otro dependiendo de gran cantidad de factores: la localización, la hora del día, la edad, sexo y emociones del público, los contenidos

Fernández De Vigo explica que «la disrupción que representa la Inteligencia Artificial está ahora en boca de todos. Sin embargo, hace cinco años, cuando arrancó este proyecto, era un concepto solo al alcance de entornos académicos y de alto nivel de especialización tecnológica. Hemos trabajado muy duro cuando la IA era una desconocida. Ahora, con IA en todas partes, mostramos los resultados de Emotional Films: un premio para todo un equipo que ha apostado por la innovación en el momento oportuno».

Pero en realidad, Emotional Films es una visión que viene de más lejos; nació hace más de 15 años, cuando su impulsor empezó a bocetar el concepto mientras iba desarrollando otras investigaciones con diferentes centros tecnológicos y universidades, y desarrollaba su carrera de director de cine y de videojuegos. En palabras de Fernández de Vigo, “ha hecho falta resiliencia mientras la tecnología evolucionaba, mucha inversión y sobre todo, contar con un equipo increíble y comprometido con la idea”.

El proyecto de I+D de Emotional Films incluyó una batería de pruebas con usuarios para analizar el nivel de interés y engagement que el formato podía despertar en los usuarios. A tal fin se utilizaron las más modernas herramientas y técnicas de estudio de neuromarketing para estudiar las respuestas inconscientes de los usuarios mediante lectura de ondas cerebrales, conductancia dérmica y otras respuestas del usuario.

Los tests se realizaron por científicos de la UPNA. Los resultados no pudieron ser más favorables, ofreciendo métricas consistentemente superiores respecto a los mismos contenidos pero sin capacidad de respuesta emocional, con un impacto superior al 43 % Y engagement, 30.4 %; y quedando patente que el producto no genera saturación.

Emotional Films propone avatares conversacionales emocionales que aprovechan su capacidad de oír y ver al espectador para mantener animadas y fluidas conversaciones con el mismo. Para ello, se ha diseñado un complejo proceso de entrenamiento de IA para simular las personalidades, bautizadas como “ciber-discípulos”. Los primeros ejemplos están inspirados en personalidades históricas de gran presencia y valor social y humano, destacando los ciber-discípulos del divulgador científico Carl Sagan, Walt Disney o Marie Curie entre otros, con los que se pueden mantener interesantes conversaciones y ver el mundo a través de sus visiones y experiencias vitales.