Crítica: ‘En mar abierto’

En qué plataforma ver En mar abierto

Renny Harlin regresa a un territorio conocido, con pretensiones honestas y factura española

Tras haber estado muy entretenido con la trilogía remake de ‘The Strangers’, Renny Harlin cambia de tercio. El director de ‘Deep Blue Sea’ vuelve a rodar con sobre tiburones y también regresa al género del cine de acción pues es también el más lucrativo para él. Recordemos que Harlin es el director de ‘Jungla de Cristal 2’, ‘La isla de las cabezas cortadas’ o ‘Máximo riesgo’, entre otras. Con todo esto y aunque la calidad de las películas de este finés siempre se pone en entredicho (es el autor de ‘Hércules: el origen de la leyenda’), cabía esperar una película que no fuese de mera explotación. ‘En mar abierto’ es exactamente eso, pero con bastante buena calidad técnica.

¿Se puede tener tan mala suerte de que, tras la fortuna de sobrevivir a un aterrizaje forzoso en el mar, te veas rodeado de tiburones? Harlin piensa que es plausible y es la premisa que plantea para desarrollar la acción. Y lo hace a partir del texto los guionistas de películas calificadas casi de serie B como son Shane Armstrong y S. P. Krause, autores de ‘Bait’, ‘Black Chamber’ o ‘The Darkness’. Se percibe el bajo presupuesto pese a los nombres de su reparto, pero la película sale airosa por lo que comentaba anteriormente, hay una mano diestra tras la cámara y en postproducción que sabe darle a todo un halo de realismo y de película más costosa de lo que realmente es. Quien sabe, quizás si se hubiese concebido como originalmente se pensaba, que era como secuela de ‘Bait’, la cosa habría sido peor.

Harlin demuestra desde los primeros minutos que sabe manejar el ritmo. Tiene alguna que otra toma curiosa a la hora de reflejar la dimensión de la catástrofe o de darle espectacularidad a la acción, especialmente durante el accidente, donde la planificación transmite una sensación de caos bastante conseguida. Resulta llamativo que varias de las secuencias acuáticas se rodaran en grandes depósitos de agua combinados con escenarios físicos y efectos digitales, una solución habitual en este tipo de producciones que aquí logra un resultado más convincente de lo esperado.

También es interesante comprobar cómo el director recupera una idea que ya dominó en ‘Deep Blue Sea’: los tiburones funcionan mejor cuando son una amenaza constante que cuando ocupan el centro del plano. La tensión nace más de la espera que del ataque. Y por otro lado el coste, a raíz de tener que recrear menos tiburones, se reduce.

Un entretenimiento consciente de sus excesos

Uno de los mayores aciertos del guion de ‘En mar abierto’ consiste en no limitar toda la acción a un único espacio. La película dispone varios escenarios dentro del mismo desastre. Encierros, tensión social, carreras delante de un tiburón… Entre las tres consiguen mantener nuestra atención, que por supuesto solo quiere ver muertes con escualos. Esa fragmentación evita que la propuesta caiga en la monotonía y permite alternar momentos de suspense con otros mucho más cercanos al cine de aventuras.

Eso no significa que el libreto esté libre de decisiones cuestionables. Como en toda película de estas características hay alguna que otra decisión por parte de los protagonistas que carece de sentido o lógica. Hay personajes que parecen olvidar el peligro en el momento más inoportuno o que escogen siempre la alternativa más arriesgada. Sin embargo, Harlin parece plenamente consciente de ello y, en ocasiones, incluso juega con esos tópicos. No es casual la inclusión de un personaje que, en mitad del caos, grita el clásico «soy ciudadano americano», una frase que funciona casi como una broma metacinematográfica sobre determinados clichés del cine de acción estadounidense.

Dentro del reparto sorprende especialmente la presencia de Ben Kingsley. Su participación es prácticamente una broma, reducida a un papel tan breve que cuesta creer que un intérprete de su prestigio figure entre los principales reclamos del cartel. Más que un personaje, parece un elegante cameo destinado a aportar un nombre de peso a la producción.

Aaron Eckhart sostiene la aventura

Quien realmente carga con el peso del relato es Aaron Eckhart. El actor recupera el rol de piloto como ya hizo en ‘Sully’. Es uno de los protagonistas en esta historia que realmente tiene protagonismo compartido al fragmentarse en distintas situaciones, pero es evidente que la narración regresa a él una y otra vez. Eckhart aporta la presencia, más que demostrada anteriormente, como líder y cumple con el perfil de héroe clásico.

Y sí, llega ese momento que resume perfectamente la filosofía del filme: Aaron Eckhart liándose a golpes con un remo con un tiburón que le triplica en tamaño. Es una escena que supone una declaración de intenciones y que seguro que más de un superviviente real te diría que no es tan loca como parece. Sea como fuere está claro que Harlin no busca realismo, sino una diversión extraída de la tensión.

Un desastre aéreo que sabe cómo no acabar estrellándose

La producción es consciente en todo momento de qué clase de película quiere ser. No aspira al terror sofisticado ni a la profundidad psicológica. Aporta ciertos dramas para cada personaje pero su objetivo es mantener al espectador tenso durante poco más de hora y media enlazando accidentes, ataques, rescates imposibles y algún que otro sacrificio heroico.

‘En mar abierto’ no alcanzará el estatus de clásico dentro del subgénero de tiburones, pero sí representa cierto sector del terror actual que esquiva la parte peyorativa de la etiqueta serie B comprendiendo perfectamente cuáles son sus fortalezas. Renny Harlin aporta el oficio suficiente para ello. Es un pasatiempo honesto y a veces eso basta para disfrutar.

Por último, cabe señalar que la película tiene factura española pues está producida por Nostromo Pictures y parte de su rodaje ha transcurrido en Canarias. La banda sonora es del getxotarra Fernando Velázquez y han trabajado en ella estudios de efectos como Orca Studios o El Ranchito. Es pro ello que está dedicada a la memoria de Lionel Estivill, experto en VFX quien con solo 34 años fue profesor de la ESCAC y trabajó en películas como ‘Transformers’, ‘Thor’, ‘Paddington’ o ‘Apocalipsis Z’.

Ficha de ‘En mar abierto’

Estreno en España: 7 de agosto de 2026. Título original: Deep Water. Duración: 110 min. País: EE.UU., España. Dirección: Renny Harlin. Guion: Pete Bridges, Shayne Armstrong, S.P. Krause. Música: Fernando Velázquez. Fotografía: DJ Stipsen. Reparto principal: Ben Kingsley, Aaron Eckhart, Angus Sampson, Molly Belle Wright. Producción: Nostromo Pictures, Arclight Films, Aristos Films, Aventura, Blue Rider Pictures, Pink308, Rabbits Black, SSS Entertainment, Simmons/Hamilton Productions, Top Film Distribution. Distribución: DeAPlaneta. Género: acción, terror. Web oficial.

Tráiler de ‘Deep water’

Ana de Armas y Ben Affleck en un thriller erótico

La película ‘Deep water’ (no confundir con la serie que estrenó Filmin en 2020) está protagonizada por Ana de Armas y Ben Affleck. Una obra que junta en la ficción a la ex pareja en formato thriller cargado de erotismo. Ha sido dirigida por director británico Adrian Lyne. Se estrenará en Prime Video el 18 de marzo.

Vic y Melinda Van Allen son una acomodada pareja de Nueva Orleans cuyo matrimonio se desmorona bajo el peso del resentimiento, los celos y la desconfianza. A medida que sus provocaciones mutuas y sus juegos mentales se intensifican, las cosas se convierten rápidamente en un juego mortal del gato y el ratón cuando los flirteos extramatrimoniales de Melinda empiezan a desaparecer. Con las brillantes y complejas interpretaciones de Ben Affleck y Ana de Armas y dirigida por uno de los cineastas más célebres del género, Deep Water marca el regreso del thriller erótico de primera línea, captando la atención de la audiencia desde el principio y negándose a soltarla mientras descubren hasta dónde puede llegar una persona.

Ben Affleck y Ana de Armas protagonizan ‘Deep Water’

Estreno en Prime Video el 18 de marzo

Prime Video estrenará el nuevo thriller erótico del aclamado director británico Adrian Lyne, ‘Deep Water’, en todo el mundo (exceptuando Estados Unidos, China, Rusia y Oriente Medio) el próximo 18 de marzo. Basada en la novela homónima de Patricia Highsmith, ‘Deep Water’ es la primera película del director Lyne en 20 años, tras el éxito mundial de sus anteriores películas, como ‘Una proposición indecente’, ‘Infiel’ y ‘Atracción fatal’.

Ben Affleck y Ana de Armas interpretan a Vic y Melinda Van Allen, una acomodada pareja de Nueva Orleans cuyo matrimonio se desmorona bajo el peso del resentimiento, los celos y la desconfianza. A medida que sus provocaciones mutuas y sus juegos mentales se intensifican, las cosas se convierten rápidamente en un juego mortal del gato y el ratón cuando los flirteos extramatrimoniales de Melinda empiezan a desaparecer. Con las brillantes y complejas interpretaciones de Ben Affleck y Ana de Armas y dirigida por uno de los cineastas más célebres del género, ‘Deep Water’ marca el regreso del thriller erótico de primera línea, captando la atención de la audiencia desde el principio y negándose a soltarla mientras descubren hasta dónde puede llegar una persona.

Completan el reparto Tracy Letts, Rachel Blanchard, Dash Mihok, Lil Rel Howery, Jacob Elordi, Finn Wittrock y Kristen Connolly.

Crítica: ‘Deep water’

No esperéis una serie de investigación, ‘Deep water’ navega más profundo

El 26 de mayo llega a Filmin ‘Deep water’, una serie donde los secretos y las mentiras están a la orden del día en la vida de tres amigas. Madres desesperadas, con deudas, rupturas, con deseos de otra vida totalmente diferente a la suya. Una serie con muchos giros de guión y grandes actuaciones y unos bellos parajes gracias a estar rodada en Lake District.

Creada por Anna SymonMrs. Wilson’, es una adaptación de la saga de novelas de Paula Daly, ‘Windermere’. Tenemos a tres protagonistas Roz, Kate y Lisa. Roz una mujer muy trabajadora y enamorada del padre de su hija, hace todo lo posible para salir adelante siendo su pareja un ludópata. Kate, la más acomodada de las tres, vive una vida donde no le falta nada pero no es feliz. Y para terminar Lisa, quizás el personaje más natural de todos que simplemente quiere llevar una vida distinta a la que tiene.

La trama de ‘Deep water’ se centra en el error de Lisa al no recoger a la hija de su amiga Kate de una fiesta. La chica desaparece sin dejar rastro y a es a partir de aquí cuando comienzan las rencillas y mentiras.

Sin duda la actriz que más me ha gustado ha sido Anne Friel, le da al personaje de Lisa ese tono de tristeza y a la vez ensoñación que necesita. Es una mujer sencilla que está aburrida y desolada.

Rosalind Eleazar da vida a Kate, este personaje esconde demasiadas cosas y sin duda es que la más sorpresa os va a dar. Sinead Keenan, da vida a Roz, que tiene una dura situación en su casa y un dilema bastante gordo en el trabajo.

Pero no quiero olvidar a Faye Marsay, que representa a la ley en toda esta historia, pero también la amistad y la lucha por hacer las cosas bien.

En el resto de reparto encontramos a Alastair Mackenzie, Indeyarna Donaldson-Holness, Steven Cree, Nell Williams, Charlie Carrick, entre otros.

La historia está muy bien llevada, poco a poco vamos conociendo a estas tres mujeres, sus vidas, dudas, tristezas, también conoceremos las consecuencias de todos sus actos y el por qué los cometieron.

‘Deep water’, como he dicho al comienzo, tiene muchos giros de guión, en mi opinión quizás demasiados. Hay situaciones que ya me parecen demasiado locas para que le ocurran a una misma persona y con demasiado dramatismo. Esto es una apreciación mía, no significa que esto haga que la serie pierda interés. Todo lo contrario, pero quizás algún giro que otro me lleva la serie casi a una telenovela.

Como directores encontramos a Jim Loach (‘Victoria’), Al Mackay (‘Humans’) y Harry Wootliff (‘Only you’). Entre los tres han creado una atmósfera sombría que nos adentra mucho mas en las personalidades de nuestros protagonistas. Así que os animo a entrar a estos seis episodios, luego querréis más.