Crítica: ‘Los mejores años de nuestra vida’

En qué plataforma ver Los mejores años de nuestra vida

El mito de una amistad que ha traspasado décadas y fronteras

No voy a ser yo uno de tantos críticos de los Hombres G que les heche por tierra su siempre auto-atribuída rebeldía o irreverencia. Yo los escuché de niño y cuando fui desarrollando mi gusto me pasó como con La Fuga o Maná, que me harté de la repetitividad de sus leitmotivs. Pero hay una cosa, varias de hecho, que no se pueden negar al margen del gusto de cada uno. Y son el éxito, las ventas, las legiones de fans, la perdurabilidad en el tiempo… ‘Los mejores años de nuestra vida’ es un documental para aquellos amigos, fieles al grupo, que aún están ahí y que mantienen vivo el mito de esta banda.

Dirigida por Charlie Arnaiz y Alberto Ortega, se articula como un ejercicio de memoria profundamente emocional y estratégicamente construido. Lejos de limitarse a la cronología habitual del ascenso, caída y legado de una banda, el documental opta por una lectura mucho más íntima: la de un grupo de amigos que, casi sin pretenderlo, terminaron definiendo una era del pop español. Esa elección no es casual, ni inocente (de hecho, condiciona toda la estructura del relato).

Montaje ágil para subirse al carro de estos cuatro incansables

Desde el punto de vista formal, el trabajo de montaje y los recursos visuales que complementan el material de archivo resultan sobresalientes. En este sentido, la película se sitúa en una línea muy similar a ‘Raphaelismo’, anterior obra de los mismos directores, donde ya demostraban una notable capacidad para dinamizar material preexistente mediante soluciones gráficas y decisiones de ritmo muy contemporáneas. Aquí, ese lenguaje se afila aún más para reforzar la identidad “gamberra” que siempre han reivindicado los propios miembros de la banda.

El tono general está impregnado de humor, bromas internas y anécdotas que funcionan tanto como vehículo narrativo como herramienta de caracterización. No se trata solo de contar qué hicieron, sino de cómo eran (y siguen siendo). Esa constante sensación de camaradería convierte la película en algo más que un documental musical: es, en esencia, una historia de amistad sostenida en el tiempo. No es casual que el tema inédito que da título al filme esté concebido no como síntesis de una carrera, sino como declaración de principios de unos colegas que querían, en sus propias palabras, “provocar y divertir”, con referentes tan explícitos como Siniestro Total o Los Nikis.

Subjetividad y relato controlado

Ahora bien, conviene no perder de vista que ‘Los mejores años de nuestra vida’ es un documental profundamente subjetivo (y, en cierto modo, autoconsciente de ello). La narrativa está construida casi exclusivamente desde la perspectiva de los propios miembros de Hombres G y su entorno inmediato: músicos, técnicos, acompañantes de gira. Este enfoque aporta cercanía, sí, pero también limita el espectro crítico.

Se echa en falta la inclusión de voces disonantes. Durante años, la banda fue objeto de críticas que los tildaban de “pijos” o representantes de una juventud acomodada, los llamados niños bien. El documental opta por no confrontar directamente esas percepciones. Habría sido especialmente interesante incorporar testimonios de contemporáneos o “rivales” musicales que contextualizasen, por ejemplo, ciertas decisiones que el grupo interpretaba como provocadoras, como el caso de la censura en la canción ‘Mamón’. Ese contraste habría enriquecido el discurso, añadiendo capas de lectura más complejas.

Sin embargo, esta ausencia no invalida el impacto del documental. Los datos objetivos (ventas millonarias, múltiples números uno, giras multitudinarias, el salto a América) están ahí y son incontestables. La película no pretende desmontar el mito, sino consolidarlo desde dentro.

Archivo, intimidad y pequeñas revelaciones

Uno de los aspectos más sorprendentes del filme es la meticulosidad con la que los miembros del grupo han conservado su archivo personal. Grabaciones caseras, fotografías, documentos y manuscritos que permiten construir un relato extremadamente cercano, casi doméstico. Esta abundancia de material no solo facilita la tarea de los directores, sino que dota al documental de una textura íntima poco habitual en producciones de este tipo.

Es precisamente en esos detalles donde la película encuentra algunos de sus momentos más reveladores. Incluso para espectadores que han crecido escuchando sus canciones de forma tangencial, hay descubrimientos inesperados. Uno de los más llamativos es la implicación de Juan y Medio como manager en distintas etapas, acompañando al grupo en varias giras, un dato que ilustra bien el carácter casi improvisado (y a la vez sorprendentemente estructurado) de su trayectoria.

Quizás ‘Los mejores años de nuestra vida’ es un documental definitivo sobre Hombres G, sobre todo si pensamos en los fans. Celebra la complicidad, el paso del tiempo y la capacidad de la música para construir identidades colectivas. Puede que no responda a todas las preguntas, pero sí consigue algo más difícil: que el espectador entienda por qué estas cuatro personas siguen juntas después de tantos años.

Ficha de ‘Los mejores años de nuestra vida’

Estreno en España: 8 de mayo de 2026. Título original: Los mejores años de nuestra vida. Duración: 120 min. País: España. Dirección: Charlie Arnaiz, Alberto Ortega. Guion: Charlie Arnaiz, Alberto Ortega, Myriam Casín, Emilio González, Mercedes Cantero. Música: Hombres G. Fotografía: Juan Luis Cabellos, Willy Jauregui. Reparto principal: David Summers, Dani Mezquita Hardy, Rafa Gutiérrez Muñoz, Javier Molina. Producción: A Contracorriente Films, Comunidad de Madrid, Crea SGR, Dadá Films & Entertainment, La calabaza amarilla, Los chicos de la puerta de al lado, Movistar Plus+, RTVE, Warner Music Spain. Distribución: A Contracorriente Films, Movistar Plus+. Género: documental. Web oficial.

Crítica: ‘Voy a pasármelo bien’

Sinopsis

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Valladolid. Septiembre de 1989.

David y Layla acaban de empezar octavo de E.G.B. y les gusta mucho Hombres G. También se gustan mucho entre ellos, pero como a David le aconsejan tan mal sus amigos, todas las cosas que hace para conquistarla terminan siempre siendo un fracaso. A pesar de todo, los dos se hacen inseparables y se meten en líos cada vez más grandes, e incluso a veces, cuando están juntos, el impulso de cantar y de bailar las canciones de su grupo favorito es tan fuerte que se ponen a hacerlo en mitad de la calle. Y eso es porque se lo están pasando bien. Muy bien.

Valladolid. Poco más de treinta años después.

David y Layla no se han vuelto a ver desde finales de los ochenta, pero nunca se han olvidado el uno del otro. A Layla las cosas, al menos en lo profesional, no le han podido ir mejor: es directora de cine y ha ganado un Oscar. La vida de David, en cambio, ha sido más normal y ni es famoso ni ha ganado ningún premio. Layla vuelve a la ciudad para recibir un homenaje y los dos pasarán juntos una semana. Durante esos días ya no cantarán y bailarán por la calle, pero se darán cuenta de que los niños que fueron no han desaparecido del todo.

En 1989 y en 2022, los protagonistas de esta historia lucharán con todas sus fuerzas por no dejar ir a su primer amor.

Y por pasárselo bien.

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Crítica

Con los Hombres G y el rollo de Parchís o Regaliz rememoramos los ochenta

A finales de los ochenta pegaban fuerte en la radio y entre aquellos niños bien que querían parecer macarrillas los Hombres G. Ya hubo dos películas protagonizadas por la banda de pop rock que estuvieron dirigidas por Manuel Summers, padre del cantante del grupo. Esos filmes contaban una historia juvenil y granuja hilada con los temas más famosos, por las canciones que muchos tarareaban por entonces. Si vivisteis esa época seguro que habéis dicho eso de “la cagaste… Burt Lancaster”. La idea de ‘Voy a pasármelo bien’ es hacer lo mismo pero con un elenco infantil y otro más adulto, abrazando generaciones por debajo y por encima y dejando otros dichos pegadizos en nuestra memoria, como “te sales minerales”.

Película de Davides. David Summers es el famoso cantante, David se llama el protagonista interpretado por Izan Fernández y David Serrano es el director de esta cinta. Serrano ya había hecho comedias como ‘Días de fútbol’ o ‘Vota Juan’ y para este título de carácter musical y familiar ha contado con Luz Cipriota como co-autora del guión. Si bien la idea es retomar el espíritu ochentero de los gamberros de postureo de los Hombres G, se asemeja mucho más a las películas de grupos infantiles como Parchís o Regaliz. Tenemos dos tramas a seguir, una infantil (1989) y otra más adulta (2019). El gancho de ‘Voy a pasármelo bien’ está en la historia de los niños que viven una época de rebeldía y primeros amores haciéndonos rememorar los ochenta y los hits del grupo español.

Es curioso que los trabajos previos de Izan Fernández hayan sido de doblaje porque una de las cosas que flaquean en la película es la fuerza de su voz al cantar frente a la versión orquestada de las canciones de Hombres G. Por el contrario el baile lo borda, sin duda su escuela en el musical de ‘El rey león’ se hace notar. La película está llena de flashmobs (menos de los que imaginaba que tendría) y las coreografías están muy bien trabajadas. La historia puede recordar un poco a ‘La, la, land’. Personajes con morriña por un amor que no se llega a consumar y por sus sueños frustrados, mientras se multiplican los bailes por las calles de la ciudad, en este caso Valladolid.

El fillme tiene un ligero toque meta y queriendo o sin querer destaca varias veces el hecho de que al fin y al cabo por muy juerguistas, desvergonzados o inconformistas que quisiesen parecer los miembros de la banda de Summers solo eran unos niños acomodados (o pijos) y no cambia esa imagen por mucho que se haga burla de ello. Pero eso no es lo más importante de ‘Voy a pasármelo bien’. Es una trama de amistad y pillerías de carácter nostálgico y feelgood que tocará la fibra de los mayores seguidores de Hombres G o de los musicales. Entre carteles de Mirinda, Galerías Preciados y cintas de casete, hay temas pegadizos y valores simpaticones o entrañables.

Durante ‘Voy a pasármelo bien’ hay apariciones de distintos actores famosos e incluso del productor pero es en los créditos cuando aparecen los verdaderos músicos. Si esperabais cameo tendréis que verla hasta el final.

Ficha de la película

Estreno en España: 12 de agosto de 2022. Título original: Voy a pasármelo bien. Duración: 108 min. País: España. Dirección: David Serrano. Guion: Luz Cipriota, David Serrano. Música: Zeltia Montes. Fotografía: Kiko de la Rica. Reparto principal: Raúl Arévalo, Karla Souza, Izan Fernández, Renata Hermida Richards, Dani Rovira, Raúl Jiménez, Jorge Usón, Michel Herráiz. Producción: El Estudio, Apache Films, Les Parapluies Rochefort, Paraíso Torres, Radio Televisión Española, Valladolid Film Office. Distribución: Sony Pictures. Género: comedia, romance, musical. Web oficial: https://www.sonypictures.es/peliculas/voy-pasarmelo-bien