Crítica: ‘Lazarus’

En qué plataforma ver Lazarus

Watanabe se alía con Mappa, Adult Swim, Max y Chad Stahelski para un regreso colosal

No hay más que ver la creatividad y publicidad de ‘Lazarus’ para saber que está relacionada con ‘Cowboy Bebop’. Su estilo visual, su ritmo musical y su atmósfera estilizada recuerdan inmediatamente al clásico de culto, y no es casualidad. Efectivamente, el también creador de ‘Animatrix’, ‘Samurai Champloo’ y ‘Space Dandy’, Shin’ichirô Watanabe, está detrás de esta nueva producción que nos llega de la mano de Adult Swim y la plataforma Max. Watanabe es un nombre que ya por sí solo genera altas expectativas, tanto por su enfoque narrativo rupturista como por su sensibilidad a la hora de construir mundos que combinan lo retro, lo futurista y lo existencial. Aunque repite ciertos esquemas, en ‘Lazarus’ vuelve a demostrar que su creatividad no se ha agotado con el paso del tiempo, sino que sigue reinventando la forma de contar historias de ciencia ficción, en este caso con un enfoque más dramático, político y filosófico. La serie entra por los ojos, seduce por los oídos y se queda en la mente gracias a su carga temática. Desde los primeros compases, uno percibe que hay algo más que una historia de acción: hay una reflexión profunda sobre la condición humana, el control biotecnológico y el precio de la inmortalidad. El sello Watanabe está presente no solo en el tono, sino también en los dilemas morales y en el tipo de personajes, siempre marcados por traumas, pasados rotos y una sed de redención.

Recientemente hemos visto ‘Efectos secundarios’ en la misma plataforma. Una serie crítica, mordaz y psicotrópica también producida por Adult Swim, que mezclaba humor ácido con una fuerte carga conceptual sobre el uso de medicamentos. El punto de partida de ‘Lazarus’ es similar. Aquí nos encontramos ante una distopía bien planteada, que sitúa al espectador en un futuro cercano donde la medicina ha conseguido erradicar el sufrimiento físico mediante una droga comercializada llamada Hapuna. Este supuesto milagro de la ciencia se convierte pronto en una trampa mortal, ya que su creador, el doctor Skinner, introduce deliberadamente una mutación genética que mata a todo aquel que haya consumido el fármaco, exactamente tres años después de su primera dosis. De este modo, lo que comienza como un avance médico revolucionario se transforma en una cuenta atrás apocalíptica. Este giro recuerda a novelas como ‘Inferno’ de Dan Brown, donde la humanidad se enfrenta a un desastre programado por un científico con ideales extremos. Pero ‘Lazarus’ da un paso más allá al dotar al equipo protagonista de un perfil que mezcla lo militar, lo ético y lo filosófico, como si fueran una mezcla entre los agentes de ‘Ghost in the Shell’ y los personajes de ‘Blade Runner’. Mientras intentan detener la catástrofe, también cuestionan su rol en un sistema corrupto, el poder de la tecnología y el valor de la vida. Todo ello se desarrolla con una cadencia que equilibra la acción y la introspección, dando espacio a escenas espectaculares sin perder nunca el foco narrativo.

Uno de los aspectos más llamativos de ‘Lazarus’ es su protagonista, un personaje que parece salido de un videojuego como ‘Mirror’s Edge’, combinando habilidades acrobáticas de parkour con un dominio absoluto del combate cuerpo a cuerpo. Este protagonista, cuya identidad se va desvelando poco a poco, se mueve como un fantasma por entornos urbanos densamente digitalizados, con estética cyberpunk en su máxima expresión: neones, hologramas, decadencia industrial y vigilancia constante. Lo más interesante es que su estilo de lucha no es simplemente espectacular, sino que tiene un ritmo musical, casi coreográfico, que lo vincula con el jazz, en clara referencia a la impronta musical de ‘Cowboy Bebop’. De hecho, la música vuelve a tener aquí un papel clave, no solo como acompañamiento, sino como vehículo emocional que intensifica cada escena. Los instrumentos de viento y percusión acompañan las secuencias de combate con una sincronía que roza lo poético. Este personaje es más que un guerrero: es una figura trágica, regodeado en sus errores y con una fuerte carga simbólica, lo que le otorga una dimensión humana que rara vez se ve en series de acción. Su viaje personal se entrelaza con la misión global, y cada decisión que toma está marcada por un pasado complejo y una lucha interna constante entre deber, culpa y esperanza. Además, su diseño visual es un ejemplo de cómo en animación se puede construir un héroe memorable sin necesidad de diálogos extensos, solo con gestos, movimientos y una mirada bien dibujada.

En cuanto al apartado visual. La animación está a cargo del estudio Mappa, reconocido por su impresionante trabajo en títulos como ‘Dorohedoro’ o ‘Jujutsu Kaisen’. En ‘Lazarus’, Mappa se supera una vez más al combinar un estilo fluido con una dirección artística arriesgada, que mezcla técnicas de animación tradicional con CGI de forma armónica. Cada escena está pensada hasta el último detalle: la iluminación, la paleta de colores, los efectos de partículas y la física de los movimientos dotan al conjunto de una sensación de vida orgánica. No hay frame que no tenga algo que decir. Los fondos urbanos están cargados de detalles que enriquecen la narrativa visual, mientras que las escenas de acción se benefician de una planificación exquisita, con encuadres cinematográficos que recuerdan al mejor cine de ciencia ficción. Lo que más destaca es la capacidad de transmitir velocidad, vértigo y tensión sin caer en la confusión visual. Todo está coreografiado con precisión milimétrica, lo que demuestra que la animación japonesa sigue marcando el ritmo a nivel mundial en cuanto a calidad y ambición técnica. Además, Mappa ha sabido incorporar texturas y efectos sonoros que realzan cada impacto y cada transición, haciendo que el espectador sienta no solo lo que ve, sino también lo que escucha. El resultado es un producto audiovisual que no tiene nada que envidiar a las grandes producciones de Hollywood, y que se permite incluso innovar en cuanto a lenguaje visual y ritmo narrativo.

Otro nombre importante en esta serie es Chad Stahelski, conocido por haber sido doble de acción y por su salto a la dirección con la franquicia ‘John Wick’, que revitalizó el cine de acción con su estilo crudo, elegante y estilizado. Stahelski se encarga aquí de supervisar y diseñar la acción, y lo hace con la libertad que solo permite el formato animado. En lugar de verse limitado por las leyes físicas del cine real, Stahelski lleva sus ideas al extremo, permitiendo coreografías imposibles, cámaras imposibles y violencia estilizada sin concesiones. El resultado es una serie que se mueve constantemente, que nunca se detiene y que mantiene al espectador pegado a la pantalla. Pero lo mejor es que, pese a este despliegue de energía, la acción nunca se siente vacía ni gratuita. Cada enfrentamiento tiene un peso dramático, cada persecución tiene un motivo, y cada escena de combate revela algo más sobre los personajes o la situación. Esto es mérito tanto del guion como del diseño de Stahelski, que entiende que la acción no es solo espectáculo, sino también narrativa en movimiento. Sus aportes son palpables en cada episodio, sobre todo en la forma en que se combinan violencia, tensión emocional y estética visual. Así, Lazarus se convierte no solo en una serie de animación destacada, sino en una experiencia multisensorial que mezcla lo mejor del anime, el cine de acción moderno y la ciencia ficción más filosófica.

Crítica: ‘Cónclave’

En qué plataforma ver Cónclave

Sinopsis

‘Cónclave’ sigue muy de cerca uno de los rituales más secretos y antiguos del mundo: la elección del Papa. Tras la inesperada muerte del Sumo Pontífice, el cardenal Lawrence (Ralph Fiennes) es designado como responsable de dirigir el cónclave. Cuando los líderes más poderosos de la Iglesia Católica se reúnen en los salones del Vaticano, Lawrence se ve atrapado dentro de una compleja conspiración a la vez que descubre un secreto que podría sacudir los cimientos de la Iglesia.

Crítica

Un ‘Succession’ beato que abrirá interrogantes y levantará polvareda

Edward Berger, el aclamado director de ‘Sin novedad en el frente’, regresa con ‘Cónclave’ un thriller político con menos acción pero no por ello menos emoción. El director de capitulazos en series como ‘Your honor’, ‘Patrick Melrose’ o ‘The Terror’ se sumerge en un nuevo largometraje que precisamente trata un capítulo, uno muy concreto y capital, un cónclave en el que se elegirá al nuevo Papa.

En esta ocasión se basa en la novela homónima de Robert Harris. Este es un título que nada más salir de la sala me han comentado que podría considerarse un nuevo ‘Código Da Vinci’. Admito similitudes en cuanto a como juega con los secretos de la Iglesia, pero creo que el gancho es otro, ‘Cónclave’ no se cimenta en teorías y reivindicaciones paganas. Todos sabemos que los sacerdotes, obispos o cardenales son personas falibles y con un pasado, que los escándalos en el seno de la institución religiosa están a la orden del día. Este largometraje saca provecho a la crisis de identidad que experimenta la Iglesia hasta tal punto de poner sobre la mesa un cisma que es vox populi. Y el giro final, es la reafirmación de esas pretensiones con una situación que a muchos les parecerá completamente factible que pueda estar sucediendo o que por lo menos abrirá interrogantes. Si se confirman algunos de los premios a los que opta (está nominada a seis Globos de Oro) levantará polvareda.

Estamos ante un Ralph Fiennes en una de las actuaciones más sutiles y magnéticas de su carrera. Interpreta al cardenal Lawrence, un hombre dividido entre la fe, la lealtad institucional y su conciencia moral. Fiennes entrega una interpretación que mezcla vulnerabilidad y autoridad, construyendo un personaje atrapado en el laberinto ético que plantea la sucesión del Papa. No veía una interpretación que gestionase tan bien la humanidad de una persona con un supuesto con halo de ejemplaridad y aún así tantos dilemas desde que vi a Ed Harris en ‘El tercer milagro’ o gozamos con el debate de ‘Los dos Papas’.

Igualmente, lo interesante de ‘Cónclave’ no es el descubrir el proceso que lleva a la fumata blanca en la chimenea de la Capilla Sixtina. Pienso que eso es algo ya harto conocido. El potencial del largometraje reside en su capacidad para transformar un ritual percibido como algo solemne, siempre embadurnado de virtuosidad, en una lucha de poder como la de ‘Succession’ y similares o una pesadilla organizativa como la de ‘The White Lotus’. Y lo hace con una verosimilitud a la que no se le puede negar cierta credibilidad. Además el guión sin duda tiene sabor a novela y es capaz de crear suspense, tensión y emoción. Desde el comienzo se nos presenta la muerte del Papa como algo tan controlado, tan previsto y organizado que no podemos evitar tener la sensación de que hay algo sospechoso. Pero descuidad, que la sorpresa no es un complot por asesinato, es algo mucho más atrevido y menos previsible.

Apoya a todas estas sensaciones la fotografía de Stéphane Fontaine, la cual, aprovecha la atmósfera ceremoniosa de la Capilla Sixtina y los pasillos vaticanos descubrírnoslos como algo sobrio y austero, tan vacíos que dan la sensación de ocultar algo. Igualmente la música de Volker Bertelmann, dotada de violines y chelos, suena frágil como la situación de la Iglesia y contundente como los hechos tan históricos que experimenta. Tales son la rotundidad y gravedad de sus acordes que al principio parece que se nos avecina una película de terror. Prestad también especial atención a la edición de sonido, pues siempre que se cierra una puerta parece que resuenan ecos que nos recuerdan el peso de la Iglesia o se oye un sonido de cierre al vacío, recordando el hermetismo de las estancias que recorremos.

Uno de los mayores logros del filme es su valentía para plantear preguntas incómodas sobre el poder eclesiástico. Desde las intrigas políticas internas hasta los secretos personales de los cardenales, ‘Cónclave’ no se queda en la superficie. A través del personaje de Ralph Fiennes el filme plantea un retrato que no cae en el sensacionalismo.

Ficha de la película

Estreno en España: 20 de diciembre de 2024. Título original: Conclave. Duración: 118 min. País: Reino Unido. Dirección: Edward Berger. Guion: Peter Straughan. Música: Volker Bertelmann. Fotografía: Stéphane Fontaine. Reparto principal: Ralph Fiennes, John Lithgow, Stanley Tucci, Isabella Rossellini, Sergio Castelitto, Brian F. O’Byrne. Producción: Indian Paintbrush, Access Entertainment, FilmNation Entertainment, House Productions. Distribución: DeAPlaneta. Género: drama, suspense. Web oficial: https://www.filmnation.com/library/conclave

Crítica de ‘Dan Brown: El símbolo perdido’

Quizá si es el Langdon de los libros, pero no el de las películas

Las novelas de Dan Brown continúan dando el salto al audiovisual. El cine se encargó de trasladar la historia de ‘El código Da Vinci’ y ‘Ángeles y demonios’ de manera desordenada y posteriormente saltamos a ‘Inferno’. Una trilogía de Ron Howard que aunque en constante decadencia y carente ya del elemento sorpresa supone un entretenimiento bastante sugerente. Esas adaptaciones se saltaron el que es realmente el tercer libro, ‘El símbolo perdido’, que transcurre tiempo después de ‘El código Da Vinci’ y que la televisión nos rescata ahora en formato serie de 10 episodios.

En Estados Unidos ya fue estrenada pero en España podremos verla a partir del 19 de diciembre, a través de Movistar+. Y esta nueva versión televisiva llega con un nuevo actor para interpretar a Robert Langdon reemplazando pero no sustituyendo a Tom Hanks. Larga es la sombra de Hanks e inimitable su estilo. Ashley Zukerman (el sheriff de ‘La calle del terror’) se encarga de rellenar el espacio entre ‘El código Da Vinci’ e ‘Inferno’ en la vida del profesor de simbología de Harvard. No es mala la interpretación de Zukerman pero se observa un estilo distinto, que si bien es fiel a los libros deja aparcadas las maneras de Hanks.

Jay Beattie (‘American Horror Story’) y Dan Dworkin (‘The crossing’) son los creadores de esta nueva aventura de Langdon para la NBC. Un proyecto que cuenta con el beneplácito de Brown y Howard y que por supuesto tiene mucho simbolismo, peligro y fantaseo, mezclando conspiraciones, historia y teogonía. Elementos como la Cruz de Leviatán o la Mano de los misterios abren esta historia que muy rápidamente nos lleva por los cauces de la masonería, sumergiéndonos en la primera aventura de Langdon en suelo yankie.

Casi que lo más lúcido y críptico de ‘El símbolo perdido’ es su apertura, con la frase “It’s buried out there”. Entiendo que alude a Kryptos (que viene de “oculto” en griego), la enigmática escultura ubicada en propiedades de la CIA en Langley que oculta cuatro mensajes de los cuales falta uno por desencriptar. Solo he podido ver los dos primeros capítulos pero me aventuro a pensar que esa escultura tendrá alguna relevancia. Y es que la CIA está muy presente en ‘El símbolo perdido’, repitiendo patrones de las anteriores entregas.

Una vez más Langdon acaba emparejado con una talentosa mujer, con un amigo como víctima inicial de la historia, en busca de expertos que le ayuden en su búsqueda mientras la ley le pisa los talones y un despiadado sicario le acosa en paralelo. Langdon sospechosamente vuelve a estar en el ojo del huracán, atrae tanto a los misterios como Jessica Fletcher a los asesinos. Parece que la obra de Dan Brown tiene cierta métrica repetitiva, quien sabe si no esconde alguno de sus famosos significados.

En esta historia el profesor es citado por su amigo pero cuando este llega al lugar le han dado plantón, aunque no del todo, su amigo está presente pues su mano aparece cercenada con la posición de la Mano de los Misterios, un símbolo alquímico que supone el punto de partida para alcanzar un objetivo totalmente quimérico.  Como decía esta es una historia que sucede a ‘El Código Da Vinci’ y cuesta no tener a Tom Hanks y la música de Hans Zimmer. Pero al menos sigue atrayendo nuestro interés con los secretos y los significados mal interpretados o tergiversados, las herramientas habituales de Brown. Era inevitable que antes o después Langdon se cruzase en el camino de los masones, el secreto a desvelar en esta ocasión es la llamada ubicación de la Pirámide Masónica la cual contiene el emplazamiento de la Palabra Perdida, la cual a su vez concede el conocimiento absoluto de todo. Como a Brown le encantan las casualidades y rizar el rizo, el amigo de Langdon se llama Solomon, como el sabio rey de la Biblia.

La obra de Dan Brown se ha convertido en serie tipo ‘El mentalista’ o ‘Elementary’. Al transcurrir todo en USA y juguetear con secretos ocultos en sus edificios el recuerdo de ‘La búsqueda’ es inevitable. Acertijos, trampas con cierto grado de peligro… lo único que evita que esto sea lo mismo, aparte del toque que para bien o para mal solo Cage sabe darle a sus películas, es que la trama retrocede a unos años en el pasado de Langdon aportando profundidad al personaje y que los acertijos tienen ese toque misterio ancestral que solo Brown consigue. Seguimos percibiendo esa mezcla de datos reales y poco conocidos con apuntes ficticios que permiten generar una trama de persecuciones y logias.

Langdon sigue siendo ese sabio y miedica profesor que se aleja mucho de otros héroes tipo Indiana Jones. Vuelve a ser una historia en la que el protagonista está entre la espada y la pared, obligado a descubrir un secreto centenario en solo unas horas. ‘El símbolo perdido’ es una golosina para las mentes más conspiranoicas y para aquellos que gusten de las tramas llenas de acertijos. Una serie de puzzles para intentar completar un puzzle que quizá se les quede grande y que Ron Howard ya demostró que podía plasmarse en formato película, tres veces.

Movistar+ estrena una serie basada en un libro de Dan Brown

‘El símbolo perdido’ llegará el 19 de noviembre

‘El símbolo perdido’ nos traerá una nueva cara para el ya mítico Robert Langdom. Será Ashley Zukerman (‘Fear Street’, ‘Manhattan’) quien protagonice esta serie. Y lo hará junto a Valorie Curry (‘House of Lies’, ‘The Following’, ‘Veronica Mars’) en el papel de Katherine Solomon; Sumalee Montano (‘The Casagrandes’) como la directora de Seguridad de la CIA Inoue Sato; Rick González (‘Arrow’, ‘Rush’) en el papel de Nuñez, un humilde guarda de seguridad del museo que se convierte en aliado indispensable de la investigación; Eddie Izzard (‘Hannibal’, ‘Powers’) como Peter Solomon y Beau Knapp (‘El pájaro carpintero’), como el enigmático y violento antagonista, Mal’akh, miembro de los francmasones.

‘Dan Brown: El símbolo perdido’ llegará a Movistar+ el próximo 19 de diciembre. Cada domingo, un nuevo episodio disponible. Un thriller basado en el ‘best seller’ internacional de Dan Brown que se remonta a los inicios de Robert Langdon, el reputado profesor de la Universidad de Harvard experto en simbología.

La serie está producida por CBS Studios, Imagine Television Studios y Universal Television, una división de Universal Studio Group, y es distribuida internacionalmente por ViacomCBS Global Distribution Group. Dan Dworkin y Jay Beattie firman como escritores y productores ejecutivos de la serie. Dan Brown (autor de ‘El Código Da Vinci’), Brian Grazer, el ganador de dos Oscar® Ron Howard, Samie Kim Falvey, Anna Culp, John Weber y Frank Siracusa también son productores ejecutivos. Dan Trachtenberg es productor ejecutivo y director del piloto.

Sinopsis oficial:

Cuando su mentor y amigo Peter Solomon, director del Instituto Smithsonian, es misteriosamente secuestrado, Robert Langdon debe emprender una carrera contrarreloj para descifrar una serie de enigmas que lo sumergen de lleno en una conspiración con tintes masónicos. La investigación de la desaparición le lleva a reencontrarse con una vieja amiga: Katherine, la hija de Peter y el vínculo más cercano para seguir la pista a su padre. Ambos tendrán que echar mano de sus conocimientos y una buena dosis de sangre fría si quieren salvar a Solomon y evitar que uno de los secretos mejor guardados de la Historia caiga en las manos equivocadas.

Crítica: ‘Inferno’

Sinopsis

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El ganador del Oscar® Ron Howard vuelve para dirigir la última entrega de la multimillonaria serie de bestsellers de Dan Brown (El Código Da Vinci) protagonizada por Robert Langdon, Inferno, en la cual el famoso profesor de simbología (nuevamente interpretado por Tom Hanks) se encuentra tras el rastro de una serie de pistas conectadas con el mismísimo Dante. Cuando Langdon despierta con amnesia en un hospital italiano, hará equipo con Sienna Brooks (Felicity Jones), una doctora de la que él espera le ayude a recuperar sus recuerdos. Juntos recorrerán Europa en una carrera a contrarreloj para desbaratar una letal conspiración global.

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Crítica

Manteniendo el tipo con un carismático pero desgastado protagonista.

Dante ya lo dijo en ‘La divina comedia’, “a quien mucho se le da, mucho se espera de él”. Tanto a Dan Brown como a Ron Howard se les ha dado mucho bombo y reconocimiento por las dos obras que han llevado juntos al cine y por eso son grandes las expectativas depositadas en un filme como ‘Inferno’. Al igual que en ‘Ángeles y Demonios’ serán muchos los que rechacen la nueva adaptación, pero también surgirán espectadores que disfrutarán de ella pues como película independiente es una buena producción. Sin embargo en esta ocasión estamos ante una película menos elaborada y reveladora que ‘El código Da Vinci’ pero más seductora e interesante que ‘Ángeles y demonios’. Por lo tanto, podemos ir adelantando que es peor que la primera entrega y ligeramente mejor que la segunda, aunque no presente grandes interpretaciones.

Robert Langdon sigue con sus gymkanas y en esta ocasión el asunto se torna más personal, algo que a resumidas cuentas resulta ser una virtud del filme. Si en el primer capítulo de sus aventuras cinematográficas trataba de descubrir un secreto ancestral y en el segundo corría para salvar al Vaticano, en esta entrega hemos ido a más y lo que intenta es librar a millones de personas de la muerte. Ya se ha perdido el encanto que tenía este profesor pues la gracia residía en que se empleaban elementos reales e históricos para generar una búsqueda, y dicho sea de paso, se tenía más respeto por el arte. ‘Inferno’ no es una carrera por resolver un misterio, no es la busca y captura de unos villanos conspiradores, es la huida del protagonista mientras intenta salvar a la humanidad y descifra por el camino algún que otro acertijo.

Otro valor añadido es que la historia comienza de un modo muy diferente al de las otras dos películas, introduciendo a nuestro protagonista en un entramado en el que no quiere ni recuerda entrar. Gracias a este cambio en la mecánica de las aventuras de Robert Langdon tenemos una visión de un personaje más madurada y en cuya vida personal se indaga algo más. Pero en su desarrollo, ‘Inferno’ presenta conversaciones forzadas o con incoherencias, aunque por supuesto no tiene despropósitos como el pretender encerrar una partícula de antimateria en un minúsculo contenedor portátil.

David Koepp ha escrito este filme en solitario tras colaborar con Akiva Goldsman (‘El código Da Vinci’) en ‘Ángeles y demonios’. En esta nueva adaptación de una obra Dan Brown Ron Howard ha sabido sacar más partido a las novelas con su espectáculo visual (fotografía, puesta en escena, localizaciones…) que Koepp con su guión. Las visiones de Langdon recreando en la actualidad el infierno de Dante pintado por Botticelli son chocantes. Hans Zimmer también recicla sus fuentes empleando el famoso tema ‘Chevaliers de Sangreal’ y por desgracia lo transfigura. Ha denigrado el gran trabajo que hizo en ‘El código Da Vinci’ creando a partir de él una banda sonora notablemente peor.

No he leído la novela homónima, pero me he molestado en conocer el final de ella. El filme no se moja con la conclusión del libro, no se atreve, cayendo así en uno de tantos tópicos que arrastra esta ‘saga’, literalmente inmolando la originalidad de la obra escrita. Puede ser por eso de pretender resultar más familiar, aunque tiene imágenes más cruentas que sus predecesoras, no entiendo el ratio de edad al que se le ha asignado (PG-13).

Ficha de la película

Estreno en España: 14 de octubre de 2016. Título original: Inferno. Duración: 122 min. País: EE.UU. Director: Ron Howard. Guión: David Koepp. Música: Hans Zimmer. Fotografía: Salvatore Totino. Reparto principal: Tom Hanks, Felicity Jones, Ben Foster, Sidse Babet Knudsen, Omar Sy, Irrfan Khan, Ana Ularu. Producción: Imagine Entertainment. Distribución: Sony Pictures. Género: thriller. Web oficial: http://www.infernomovie.net/

Primer vlog de ‘Inferno’

‘Inferno’ entra en la recta final de su promoción tras habernos mostrado varios tráilers. La adaptación de la novela de Dan Brown, que completa una trilogía (junto a ‘El Código Da Vinci’ y ‘Ángeles y Demonios’), se estrenará el 14 de octubre y lo que nos presenta ahora es un video blog (vlog). Parece que vamos a tener varios vídeos como este antes del estreno.

En él podemos ver al director Ron Howard, al autor Dan Brown y a los protagonistas que están interpretados por Tom Hanks y Felicity Jones. El título del vídeo es “Cerca Trova”, uno de los mensajes encriptados de la novela que Robert Langdon descifra.

Nuevo e impactante tráiler de “Inferno”

Ya conocíamos un tráiler de “Inferno” la próxima película basada en las novelas de Dan Brown protagonizada de nuevo por Tom Hanks y dirigida también de nuevo por Ron Howard. También habíamos visto su cartel y ahora descubrimos material inédito. El nuevo tráiler nos desvela más sobre la trama y nos muestra imágenes impactantes. Sony Pictures no ha querido repetirse con este segundo avance.

Esta continuación de “El código Da Vinci” y “Ángeles y Demonios” tiene previsto su estreno para el 14 de octubre.

«Inferno», tráiler de lo próximo de Hanks y Howard

“Inferno” ya tiene nuevo tráiler. Es la película que se estrenará el 14 de octubre y que supondrá la continuación de “Angeles y demonios” y “El código Da Vinci”, como ya os adelantamos aquí junto a su cartel. También es una adaptación de una novela homónima de Dan Brown, repite además el director Ron Howard y el protagonista de sus dos predecesoras, Robert Langdon (Tom Hanks). La actriz que le acompaña y a la que podréis ver en el video (que está en castellano) es Felicity Jones.

Cartel de “Inferno”

“Inferno” es la tercera parte de la saga de libros escrita por Dan Brown. Sus dos primeras partes (“El código Da Vinci” y “Ángeles y demonios”) fueron adaptadas por Ron Howard y protagonizadas por Tom Hanks. Ahora repite el mismo equipo y podremos ver el resultado a partir del 14 de octubre de este año.

Sinopsis

El famoso profesor de simbología Robert Langdon se encuentra tras el rastro de una serie de pistas conectadas con el mismísimo Dante. Cuando Langdon despierta con amnesia en un hospital italiano, hará equipo con Sienna Brooks (Felicity Jones), una doctora de la que él espera le ayude a recuperar sus recuerdos. Juntos recorrerán Europa en una carrera a contrarreloj para desbaratar una letal conspiración global.